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Despotismo ilustrado
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Héctor Barbotta | 16-05-2017 | 10:28

La Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras de España ( Seopan) ha dado a conocer un estudio que llama la atención sobre lo rentable que podría resultar construir el tren de la Costa, que uniría Málaga con Marbella. Habrá quien pueda pensar que se trata de un informe interesado, ya que lógicamente a la empresas que se dedican a construir infraestructuras les conviene que las inversiones públicas contribuyan a aumentar su facturación. Pero lo realmente llamativo es que de entre todas las obras públicas pendientes que hay en España, la asociación señalara al tren de Marbella como la más rentable y la de mayor beneficio social, por delante de otras actuaciones en los entornos metropolitanos de Madrid y Barcelona.
Hace ya más de 20 años que se viene hablando de la necesidad de que el litoral occidental de la provincia de Málaga quede conectado por tren y periódicamente aparecen datos en los que sustentar lo pertinente de la obra. Hay valoraciones más o menos subjetivas o proyecciones fáciles de intuir pero imposibles de confirmar, pero otras objetivas e irrebatibles, como que Marbella es la única ciudad con más de 100.000 habitantes sin tren. Se trata, este último, de un dato incompleto, porque el peso de Marbella va mucho más allá de sus 140.000 habitantes en invierno, del mismo modo que el número de visitantes es insuficiente para explicar su importancia turística. Ahora, los constructores aportan un nuevo dato, los 295 millones de euros anuales en los que se calcula el valor del tiempo que los usuarios del tren podrían ahorrarse si se contara con esta infraestructura.
Aún así, el tren sigue sin hacerse y también es necesario encontrar los motivos para ello. Que Marbella siga sin tren puede atribuirse a diversos factores. Hasta ahora se contaba con la gigante inversión necesaria, con la saturación urbanística de algunos de los posibles trazados, con la desvergüenza de los políticos de diferente signo que lo vienen prometiendo desde hace años y también con el históricamente escaso peso político de la ciudad, muy por debajo de su importancia demográfica y económica.
Pero quizás haya que empezar a considerar como un factor la torpeza de los actores vernáculos. La semana pasada Ahecos organizó un foro en Málaga para reivindicar el tren hasta Marbella y promover una acción unitaria. A la reunión asistieron cargos políticos y representantes de diferentes colectivos de Málaga y ninguno de Marbella, incluidos su alcalde y sus organizaciones empresariales, que no fueron invitados.
Todo por Marbella, pero sin Marbella. Una especie de despotismo ilustrado de la iniciativa ciudadana.

Sobre el autor Héctor Barbotta
Licenciado en Periodismo por la UMA Máster en Comunicación Política y Empresarial Delegado de SUR en Marbella