Diario Sur

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Autor: HectorBarbotta
Víctimas y verdugos
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Héctor Barbotta | 15-10-2007 | 9:32| 0

La manifestación convocada por la denominada plataforma de afectados por el PGOU fue todo un éxito. Asistieron cerca de 2.000 personas, un número más que respetable, aunque alejado de los 50.000 que sus dirigentes dicen representar.
Los asistentes reclamaron un Plan General consensuado con los vecinos, y sobre todo, no tener que responder ellos por las compensaciones fijadas a los promotores y que éstos tienen poca o ninguna intención de asumir.
Seguramente entre los manifestantes habría opiniones para todos los gustos, pero es evidente que son más quienes responsabilizan a las administraciones por lo que sucedió durante los últimos años que quienes cargan alguna responsabilidad sobre los promotores que se forraron. Es más fácil reclamar al policía que hizo menos de lo que tenía que hacer que pedir que se encarcele al estafador que huyó con el producto de la estafa.
En la manifestación del lunes había varias pancartas contra el presidente de la Junta, pero ninguna contra Ávila Rojas o cualquier otro de los constructores procesados en el ‘caso Malaya’.
Los compradores de pisos ilegales se han convertido en rehenes de una situación indeseable. Defienden sus intereses, pero al mismo tiempo y seguramente contra sus deseos, defienden también los intereses de quienes sacaron tajada de Marbella durante todos estos años. La víctima defiende al verdugo.
La política de hechos consumados ideada por Gil y sus secuaces para saquear la ciudad fue un crimen muy bien planificado. En cuanto un ciudadano decente se convirtió en propietario de un piso ilegal se transformó, al mismo tiempo, en el rehén de los estafadores y en la garantía de que el crimen quedaría impune.
Antes o después habrá amnistía para los pisos ilegales. Y se habrá consumado el crimen perfecto.

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Aguas revueltas en el PSOE
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Héctor Barbotta | 08-10-2007 | 8:21| 0

Las crisis pueden ser una buena oportunidad para resolver los problemas de raíz, pero también una excusa para no hacerlo.
En el PSOE de Marbella, donde en estos días se tomarán decisiones importantes, deberán resolver sobre todo si eligen la primera opción o persisten en la segunda. El cainismo que ha vuelto a aflorar en los últimos días parece indicar que llegar a acuerdo en los asuntos importantes no va a ser un camino de rosas.
La elección de un nuevo secretario general que aglutine a lo que eufemísticamente se llama todas las ‘sensibilidades’ socialistas parece de momento una hipótesis de ciencia ficción. En la dirección provincial quieren que el actual, Antonio Rodríguez Leal, se quede hasta que concluya el expediente abierto por las supuestas afiliaciones falsas, pero hay quienes creen que la provisionalidad no puede aguantar tanto tiempo, y menos con un calendario electoral en ciernes.
Más cerca, y no por ello menos complicada, está la elección del portavoz municipal tras la salida de Paulino Plata.
Cuando en el partido, tanto en Málaga como en Sevilla, se daba por hecha la elección de Óscar Fernández, la concejala Susana Radio ha ganado predicamento entre sus compañeros tras una brillante intervención en una comisión informativa que puso en evidencia errores en el informe en el que se basaba el polémico aumento del agua que impulsaba el equipo de gobierno municipal. El camino parecía expedito en el grupo, pero la intervención de las agrupaciones locales de Marbella y San Pedro enrarecieron el ambiente.
Ambas decidieron adelantarse y proponer a Radio, y entre los concejales se tomó esta iniciativa como una intromisión en la vida del grupo municipal.
Sin el mal ambiente que se vive en la lucha interna del partido, los concejales se reunieron el lunes a la noche y decidieron postergar su decisión.
De momento, el camino para resolver la crisis no ha comenzado a andarse.

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Paulino se va, pero ¿para qué vino?
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Héctor Barbotta | 02-10-2007 | 10:55| 0

Paulino Plata ha anunciado que se va de Marbella y es difícil encontrar a alguien que vaya a echarlo de menos. Alguno hasta se ha animado a decir que no se va, porque nunca vino.
Es más, quienes mayor entusiasmo han mostrado por la partida han sido sus propios compañeros, que ven en esta salida una oportunidad para reorganizarse y afrontar el futuro.
Los motivos por los que Plata aceptó ser candidato del PSOE en Marbella son de momento un misterio insondable. Nunca llegó a mostrar interés por la ciudad, ni por el partido, ni por ganar las elecciones. Su campaña fue un catálogo de despropósitos y de absurda soberbia. Ni siquiera pareció interesado en preservar el prestigio que lo precedía como un político de proyección y que dilapidó en apenas seis meses.
Su único interés pareció ser pasar factura a quienes lo habían obligado a dejar su cómoda consejería para luchar por la alcaldía. El fin de semana libre que se tomó en plena campaña electoral pasará a los anales del desinterés más absoluto.
Después de las elecciones, la actitud no mejoró. No se recuerda un solo pleno municipal en el que sus compañeros de corporación hayan tenido el privilegio de contar con su presencia hasta el final.
Hasta la forma en que se despidió ilustra con nitidez cómo fue su paso por la ciudad. En cuanto le comunicaron que Chaves había confirmado su marcha en declaraciones formuladas en Málaga, Plata se levantó del asiento que ocupaba en el pleno y abandonó el Ayuntamiento. Sólo volvió (desde la calle) a hacer declaraciones ante los periodistas gracias a la insistencia de su jefa de prensa. Y fue para decir que su marcha no suponía ninguna novedad.
Desde luego que no.
Ahora, sólo falta que despeje la incógnita. ¿Para qué vino?

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Sentencias sobre pisos ilegales
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Héctor Barbotta | 18-09-2007 | 12:21| 0

Pocas veces una información ha levantado tanto interés entre los abogados, no sólo los que trabajan en Marbella. Las sentencias emitidas por diferentes juzgados en los conflictos planteados por los compradores de viviendas ilegales que se niegan a escriturar los pisos han estado más que solicitadas.
El asunto, lejos de terminar, no ha hecho más que comenzar. Y promete marcar un punto clave en la agenda futura, no sólo de la ciudad, sino también de la economía de la provincia. Resulta difícil imaginar cómo podrá recuperarse el sector de la construcción antes de que este asunto se resuelva en una u otra dirección.
Existen dos puntos claves que ahora deberán resolver los tribunales:
1) ¿Puede considerarse que el vendedor de una vivienda ha cumplido su compromiso con el comprador si le entrega el inmueble sin licencia de primera ocupación?, y
2) ¿Tiene alguna relevancia para la resolución del conflicto la situación en la que queda la vivienda en el nuevo PGOU teniendo en cuenta que las regularizaciones sólo serán posibles tras una compensación a la ciudad? En otras palabras: los pisos heredan unas cargas económicas. ¿Quién debe cargar con ello?
Independientemente de cómo se resuelvan estos conflictos en los tribunales, resulta inquietante meterse en la piel de los compradores, que pensaron que estaban adquieriendo un piso y en realidad estaban comprando un problema. Son víctimas tangibles de los múltiples delitos que se cometieron en Marbella durante todos estos años, y cuyos beneficiarios tienen nombre y apellidos.

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Jueces
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Héctor Barbotta | 10-09-2007 | 6:38| 0

¿Cómo pudo suceder lo de Marbella? ¿No funcionan los controles en este país?
Una reciente sentencia dictada en Marbella y publicada en SUR el pasado sábado, nos acerca una respuesta.
Un juez ha amparado la venta de un piso ilegal frente a la demanda de unos compradores que denunciaron el contrato al enterarse que el bloque no tenía licencia de primera ocupación y que la licencia de obras iba a ser revisada por el Ayuntamiento. Finalmente, el Ayuntamiento se limitó a acatar una sentencia del TSJA que declaraba la nulidad de la licencia de obras. Esta licencia había sido ‘conseguida’ por Giovanni Piero Montaldo, uno de los imputados por cohecho en el ‘caso Malaya’.
Aún así, la sentencia dictada por un juzgado de Marbella obliga a los compradores a seguir pagando y a quedarse con el piso. Y les obliga también a pagar las costas del juicio.
¿Hace falta algo más para que los promotores se sientan impunes?

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Sobre el autor Héctor Barbotta
Licenciado en Periodismo por la UMA Máster en Comunicación Política y Empresarial Delegado de SUR en Marbella