img
Autor: HectorBarbotta
Un pulso a tres
img
Héctor Barbotta | 04-04-2008 | 11:47| 0

Es posible que no le salga gratis Marbella es el pulso solapado que la Junta y el Ayuntamiento están librando a cuenta del proyecto de ampliación del Hospital Costa del Sol. Con un tercer actor del que, de momento, nadie habla. No es un pulso a dos, sino a tres.
La consejera de Sanidad, María Jesús Montero, regresó la semana pasada a Marbella y aseguró que la Junta mantiene su proyecto para el centro sanitario, incluidas las dotaciones comerciales y de guardería que el Ayuntamiento vetó en la licencia de obras, y que confía en negociar con la alcaldesa la aceptación del proyecto tal y como se propuso originalmente. O en otras palabras, que las obras comenzarán cuando el Ayuntamiento ceda. Hay en estas afirmaciones un importante cambio de matiz desde que la delegada del área anunciara semanas atrás la disposición de la Junta a modificar el proyecto mientras se resolvía el recurso al veto municipal para no retrasar el inicio de las obras. Pero sucede que en medio hubo elecciones autonómicas y una nueva mayoría absolutapara el PSOE. 
En el equipo municipal se sienten ahora entre la espada y la pared. De un lado, un gobierno autonómico reforzado por el resultado electoral. Del otro, el tercer actor: los funcionarios que después de 15 años con miopía crónica se han puesto las gafas. En el nuevo PGOU, el suelo donde se levanta el hospital aparece lógicamente como equipamiento sanitario. Los (ahora) garantes de la legalidad no encuentran allí sitio  ni para una guardería ni para los comercios donde comprar la prensa que leen los enfermos y las flores que se regalan a las madres que acaban de serlo.

Ver Post >
¿Qué coste tienen los errores de los jueces?
img
Héctor Barbotta | 30-03-2008 | 9:02| 0

PARA un neófito en temas de derecho es difícil valorar si el instructor del ‘caso Malaya’, Óscar Pérez reúne otros méritos, pero no se puede negar que se trata de un juez valiente. Posiblemente le falte prudencia, pero no osadía. En la semana en que toda la administración de justicia de este país está siendo objeto de justificada descalificación por su lamentable cadena de errores que terminó con el cadáver de una niña de tres años flotando en la Ría de Huelva, el magistrado se ha atrevido a tomar la decisión más polémica del ‘caso Malaya’. Ha entregado a Juan Antonio Roca la llave de su celda a cambio de un millón de euros.

Se trata de una decisión arriesgada, y el propio juez –que en otras resoluciones anteriores ha demostrado que su forma de entender la justicia en nada se parece a la de su antecesor, Miguel Ángel Torres– parece reconocerlo en el propio auto. En el escrito, que los lectores de SUR pudieron leer en su totalidad en ‘diariosur.es’, el juez Pérez reconoce que Roca tiene que hacer frente a numerosos y graves procedimientos penales en España y admite que es razonable pensar que dispone de fondos en paraísos fiscales. Dos argumentos convicentes para suponer que existe un alto riesgo de fuga, aunque el magistrado los contrapone a otros que considera de más peso, como que tiene también una cuantiosa fortuna en España –unos 200 millones de euros– y que en sus procesamientos anteriores nunca dejó de comparecer ante la justicia cada vez que se le requirió. Así, fija la fianza del millón de euros, y el lector podrá legítimamente preguntarse si el pago de esa cantidad no sería en sí misma una confesión en toda regla, habida cuenta de los reducidos ingresos que Roca declaraba como asalariado del Ayuntamiento.

Pero hay otra confesión no de Roca, sino del juez, y está en el propio auto. El magistrado reconoce implícitamente que existe un alto riesgo de que Roca intente escaparse, y por eso, además de obligarle a comparecer diariamente y de retirarle el pasaporte, le impone una inusual orden de alejamiento de cualquier aeropuerto público o privado. El juez ha dictado una resolución con toda la legitimidad para hacerlo, pero lo ha hecho en oposición al criterio del fiscal y de las acusaciones, y seguramente del de gran parte de la sociedad. El sentido común invitaría a pensar que Óscar Pérez sabe que si Roca se escapa se llevará con él su futuro en la magistratura. Aunque viendo cómo funciona la justicia posiblemente sea aventurado afirmar semejante cosa. Si el juez que no encarceló al supuesto asesino de la niña de Huelva todavía sigue en su cargo, quienes están obligados a impartir justicia tienen razones para creer que los errores, por más graves que sean, les salen gratis.

Ver Post >
Problemas aplazados siguen siendo problemas
img
Héctor Barbotta | 23-03-2008 | 9:30| 0

Tienen todas las papeletas en el sorteo de la  piqueta y sin embargo parece ser que seguirán de momento en su sitio. Hay cuatro bloques de la urbanización Río Real que están en la siguiente situación: 1) se levantan sobre zona de dominio marítimo terrestre, 2) ocupan una zona arqueológica, 3) tienen en su contra una sentencia firme que anula la licencia con que se construyeron y ordena la restitución de la situación anterior a la construcción, y 4) conforman uno de los 14 inmuebles –sólo 14– sobre los que el nuevo Plan General de Ordenación Urbana no prevé mecanismo alguno para su regularización. Es decir que cuando se apruebe el PGOU no habrá compensación que valga y seguirá siendo un conjunto ilegal. Aún así, el TSJA ha dictado un auto en el que ordena aplazar el derribo hasta que se apruebe el Plan.
La decisión del TSJA no supone un problema resuelto, sino un problema aplazado. Y una nueva presión para los redactores del Plan, que con la sentencia firme simplemente suspendida ya saben que si no hay una salida similar a la que se dio a otras 18.000 viviendas a través de compensaciones, el destino que le espera a esos cuatro bloques es el de convertirse en escombro primero y en espacio verde y parque arqueológico después. En su día, la Junta de Andalucía había pedido la demolición, pero después aceptó la posición del Ayuntamiento –primero esgrimida por la gestora y después por el gobierno del Partido Popular– de diferir el derribo a la aprobación definitiva del Plan. Las diferencias, sin embargo, siguen en su sitio. En el auto, los magistrados del TSJA aclaran que al solicitar la suspensión, las administraciones tiene motivaciones diferentes: la Junta la pide porque considera que la demolición será inevitable una vez que se haya aprobado el documento; el Ayuntamiento y la empresa promotora, porque consideran que el Plan evitaráel derribo. Si se sigue el razonamiento del tribunal, hay un nuevo conflicto institucional en puertas. La Junta considera esos edificios incompatibles con el modelo de ciudad propuesto en el PGOU, pero queda por saber si mantendrá esa posición en el caso de que el Ayuntamiento los legalice en el Plan. Espacio verde y parque arqueológico o cuatro bloques de lujo en primera línea de playa. Piqueta o no piqueta. He ahí la cuestión.

Ver Post >
¿Por qué duran tan poco los comisarios en Marbella?
img
Héctor Barbotta | 19-03-2008 | 7:14| 0

Hay una pregunta que con razón puede hacerse esta ciudad. ¿Por qué duran tan poco los comisarios en Marbella? El hasta ahora responsable de la policía, Anselmo Palma, se ha ido después de un año y el viernes de la semana pasada tomó posesión como jefe de seguridad del Ayuntamiento de Granada. Había llegado a la ciudad en enero de 2007 y con la intención, según decía, de instalarse por mucho tiempo. Cultivó buenas relaciones con el Ayuntamiento y la colaboración con la Policía Local alcanzó su más altas cotas conocidas. Pero cambió de opinión sobre su destino en pocos meses. Ya en noviembre, cuando el ayuntamiento granadino le hizo llegar la oferta, tomó la decisión de irse a la ciudad de la Alhambra, de donde es nativo y donde su mujer lleva algunas semanas montando un negocio. Sus no del todo buenas relaciones con el comisario provincial (por decirlo de manera elegante) y el hecho de que la mayoría de las veces se enterara por la prensa de algunas operaciones que se desarrollaban en la ciudad tampoco ayudaron. El miércoles de la semana pasada, mientras Asuntos Internos registraba en la comisaría de Marbella el despacho de uno de los mandos policiales detenidos por presunta corrupción, él ya se estaba despidiendo. Tampoco le habían avisado.

Por cierto: uno de los dos policías enviados a prisión en esta operación es el jefe de la unidad contra el crimen organizado de Marbella. Sabrá disculpar el lector lo escueto del comentario. Servidor ha perdido la capacidad de asombro.

Ver Post >
Política indefendible o política indefensa
img
Héctor Barbotta | 16-03-2008 | 1:24| 0

Balance equilibrado. El PSOE ha ganado las elecciones generales y autonómicas, pero su resultado en la Costa del Sol es desolador. Sobre todo en las elecciones andaluzas. Se le podrá llamar voto de castigo o voto de cansancio, pero la política del Gobierno autonómico, que ha sido refrendada en el resto de Andalucía, no ha pasado la prueba de las urnas en las ciudades del litoral. Habrá quien piense que el suspenso es merecido, y otros que el mensaje ha sido mal explicado. Habrá también quien quiera buscar más explicaciones en la sociología que en la política. Lo inobjetable es que las urnas han reprobado lo hecho por la Junta en la Costa del Sol.

El problema es que la política de la Junta de Andalucía en la Costa pudo haber sido en los últimos años buena, regular o mala. Pero los socialistas afrontaron la campaña como si fuera indefendible. El PP armó una lista donde destacaban dos alcaldesas con un indudable peso electoral. Y que además han construido su discurso político en el enfrentamiento con el Gobierno andaluz. Han conseguido ser visualizadas por buena parte del electorado como defensoras de sus vecinos ante la Junta. 

Frente a ellas, la nada. El PSOE también cuenta con alcaldes en la Costa del Sol. Entre ellos el de Estepona, claro vencedor en las últimas municipales, y el de Benalmádena, una de las pocas figuras jóvenes surgidas entre los socialistas en los últimos años. Su partido no contó con ellos. Tampoco lo hizo con el ex presidente de la gestora de Marbella, el mejor hallazgo para los socialistas en los últimos años y que en ese cargo construyó desde la gestión un capital político que el PSOE malagueño parece empecinado en desaprovechar. Como si estuviera sobrado. 

En lugar de armar una lista para dar la batalla también en la Costa, el PSOE optó en las autonómicas por una relación de candidatos que era más un enjuage. Un apaño que sólo se podía leer en clave interna. Una nómina de prejubilados políticos incapaz de ilusionar a nadie. Hasta incluyó al ex aspirante a la alcaldía de Marbella quien meses atrás no disimuló su desinterés por ganar las municipales, y que con buen criterio no pisó en campaña ninguna localidad con vistas al mar. Resultado: las críticas a la política de la Junta en la zona no tuvieron ninguna respuesta medianamente argumentada.

Se puede entender el disgusto de los dirigentes socialistas cuando comenzaron a llegar los resultados de las ciudades de la Costa del Sol. Pero no la cara de sorpresa que alguno simuló poner.

Ver Post >
Sobre el autor Héctor Barbotta
Licenciado en Periodismo por la UMA Máster en Comunicación Política y Empresarial Delegado de SUR en Marbella