Diario Sur
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Autor: HectorBarbotta
La Lupa. Una cierta sensación de cachondeo
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Héctor Barbotta | 20-01-2008 | 6:20| 0

La decisión del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía de aplazar la ejecución de las sentencias que anulan licencias de obras –las primeras se han conocido esta semana, pero habrá más próximamente– ha traído una sensación de alivio no sólo a los propietarios de los pisos, que también, sino sobre todo a los responsables políticos, que han respirado tranquilos, ya seguros de que no hay piqueta a la vista en la campaña electoral. Pero la decisión ha venido también a fortalecer la sensación de que a veces resulta difícil que las sentencias judiciales pasen del papel a los hechos. Y de que los promotores que apostaron a la política de hechos consumados están ahora más cerca de salirse con la suya.

Julián Muñoz
Acumulación de causas
Pero así como la decisión del TSJA puede resultar entendible para la mayoría de la gente, el reconocimiento que ha hecho la Fiscalía de que está negociando con los abogados de Julián Muñoz y otros ex ediles delincuentes para acumular los casos de delitos urbanísticos encuentra menos explicación. Las tesis que habían sostenido las defensas desde el principio –que no se trataba de varios delitos uno detrás de otro, sino de un solo delito continuado– parece que ahora sí van a ser acogidas por la Fiscalía, que se muestra dispuesta a cambiar el criterio que venía manteniendo hasta ahora. En resumen, que el enriquecimiento a costa de la ciudad de Marbella le puede salir a estos sinvergüenzas más barato de lo que se creía. Seis años como máximo aunque los encuentren culpables de un centenar de casos. Julián Muñoz había dicho hace dos juicios que con tal de salir de la cárcel reconocería su culpabilidad en lo de las Torres Gemelas. No le hará falta. Como los promotores, está a punto de cerrar un buen negocio.

Videovigilancia
Interior dice no
Sigue el cachondeo. Esta semana se ha sabido que Interior sabe que tiene en Marbella cien policías nacionales menos de los que hacen falta, y también que no está dispuesto a que se implante un sistema de videovigilancia para mejorar la seguridad en Puerto Banús. Ni conmigo ni sin mí. Los argumentos esgrimidos para la negativa no tienen desperdicio. La Delegación del Gobierno en Andalucía comunicó al Centro de Iniciativas Turísticas (CIT), promotor de la iniciativa, que no existe «una situación delincuencial de extrema gravedad que haya propiciado un clamor popular» para que los ciudadanos acepten la instalación de las cámaras. No se sabe cómo pulsa Interior la opinión de los vecinos, ni cuántas reyertas veraniegas harán falta para que reconsidere su decisión, pero debe admitirse que el argumento para decir no mejora incluso al esgrimido ante la anterior solicitud del CIT, cuando se afirmó que la grabación de las cámaras podía afectar «a turistas y veraneantes con indumentarias propias de la playa». Si hasta dan ganas de animar al CIT a que haga un tercer intento, no para conseguir que se mejore la seguridad en Banús, sino para ver qué se le ocurre al ingenioso al que se le encarga fundamentar las negativas.

Cit
Elecciones a la vista
Precisamente en el CIT se ha cerrado esta semana el plazo para la presentación de candidaturas. Con algo de polémica. La directiva decidió no agotar el plazo previsto en el estatuto –que fija el primer trimestre del año– para evitar la confluencia de su proceso electoral con la campaña de las autonómicas y generales. A la candidata de la lista opositora, África León, no le pareció bien esta decisión, pese a que le queda todavía un mes por delante para intentar conseguir apoyos. La carta enviada a la asociación empresarial es un dechado de exotismo. No por el contenido, sino por la firma. La candidata, que parece echar de menos su etapa en el parvulario, reemplaza algunas letras por dibujos escolares. Una pirámide por aquí, una palmera por allá. No se sabe si es la rúbrica que utiliza también para los documentos oficiales, pero en todo caso renunciar a la seriedad para ganar en originalidad puede ser una opción tan válida como cualquier otra. La semana vivida en el CIT, cuya relación con el equipo de gobierno municipal es francamente mejorable, ha sido interesante. Ha habido conversaciones para todos los gustos. Ofrecimientos de empresarios que querían entrar en la lista oficial, y alguna presión política para que se excluyera a otros. Miguel Gómez Molina se mantuvo en sus trece. Repite con el equipo que lo ha acompañado hasta ahora.

Urbanismo
Fichas con polémica
Esta semana se ha difundido también la memoria de gestión de José María Ruiz Povedano, director de la Oficina de Planeamiento que la Junta de Andalucía mantuvo en Marbella desde la retirada de las competencias urbanísticas hasta que el mes pasado decidió su cierre. Como parte de esta documentación, más de 200 fichas, supuestamente con el contenido de las reuniones de los responsables de la oficina con promotores urbanísticos y sus representantes. Supuestamente. Porque más de un asistente a estas reuniones jura y perjura que el contenido de las fichas no se parece en nada a lo que se trató en esos encuentros. Y alguno hasta no recuerda haber estado en reuniones en cuya ficha aparece su nombre. El caso es que nunca se llegó a levantar acta, por lo que para creerse el contenido de las fichas hay que hacer un ejercicio de buena fe y confiar en la buena memoria de Ruiz Povedano.

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La Lupa. Problemas generales, soluciones singulares
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Héctor Barbotta | 14-01-2008 | 12:08| 0

No es la primera vez que Marbella se enfrenta a una crisis o, mejor dicho, que una situación de parón del sector de la construcción amenaza a la economía de la ciudad tal y como ahora lo está haciendo. No está mal, por ello, recordar qué sucedió en situaciones similares anteriores. No precisamente para hacer lo mismo, sino para que síntomas parecidos no inviten a repetir con las medicinas que ya demostraron ser nocivas. 16 años atrás la ciudad fue invitada a aislarse, a construir un supuesto paraíso con islas artificiales y trenes bala, a vivir institucionalmente al margen de la política y de los partidos para no contaminarse con sus prácticas de corto alcance y tentadas por la corrupción. Por ese camino acabó convirtiéndose en el paradigma de aquello de lo que se prometía escapar. Así llegamos hasta aquí.

Construcción
No se puede jugar sin árbitro
Supimos esta semana que la construcción sólo alcanza al 25 por ciento del volumen de actividad que tenía hace menos de cinco años, que ello está afectando de manera negativa al empleo, que conseguir ahora un albañil que haga una reforma en casa es mucho más fácil y rápido de lo que lo era entonces. Sobre todo porque entonces era casi imposible. Se ha escuchado ya alguna voz que atribuye esta situación, que no es exclusiva de Marbella y que encuentra causas, incluso, globales, a la recuperación de la decencia en la ciudad. Esta opinión no se expresa así, sino encubierta. Pero ya se ha escuchado el argumento de que con tanta escrupulosidad no se puede, que el empresario necesita manos libres, que el respeto a la ley, en definitiva, no es más que un obstáculo a la hora de hacer negocios. Como si se pudiera practicar seriamente un deporte sin hacer caso al árbitro. O como si directamente se pudiera jugar sin árbitro. Hay demasiada gente todavía acostumbrada a hacer trampa. Y a la que le molesta que se criminalice a los sinvergüenzas.
La lectura opuesta es que más allá de las causas que escapan a nuestro control, estamos así como consecuencia de los excesos del pasado, y que esta situación invita a prepararse para afrontar el futuro. Aprobar el Plan y recuperar la seguridad jurídica para cuando llegue el cambio de ciclo, que nunca se sabe cuándo puede ser. Sería imperdonable que nos sorprendiera con los deberes sin hacer. O mal hechos.

Seguridad
Protesta por las reyertas en San Pedro
La primera semana laboral del año ha sido escenario de un afloramiento de los problemas. Como si hubieran estado agazapados, dormidos durante las fiestas, para resurgir en cuanto la ciudad comenzara a recuperar su ritmo normal. El martes, cerca de un centenar de vecinos de San Pedro se concentraron frente a la Tenencia de Alcaldía para protestar por la inseguridad y las continuas reyertas que se suceden en una de las zonas de marcha. Pidieron respuestas ante los responsables municipales, como se hace siempre, aunque la seguridad encuentra responsables también en otros ámbitos. Los concejales bajaron a dar explicaciones. Posiblemente el Ayuntamiento pueda hacer más. Y posiblemente, también, las promesas de seguridad no tuvieron en cuenta en su día las limitaciones que las circunstancias imponen. Pero se trata seguramente más de un problema de recursos disponibles que de disposición a usar esos recursos. Y que requiere también soluciones globales que afectan tanto a lo social como a lo institucional.

Maltrato
Una lacra tras la puerta de al lado
Y no es el único. 80 mujeres que en Marbella están bajo protección permanente por su condición de víctimas de malos tratos ofrecen un panorama de cuál es la dimensión que este problema ha alcanzado también en la ciudad. Se trata, es verdad, de un despreciable fenómeno general que afecta a toda la sociedad, pero ello no debe hacer olvidar que es también una lacra que se reproduce al lado nuestro, posiblemente tras la puerta del vecino. También aquí existen responsabilidades institucionales, pero también sociales.

Empresarios
El CIT madruga para evitar contaminarse
La recuperación del ritmo ciudadano tras las fiestas ha llevado a los directivos del Centro de Iniciativas Turísticas a abrir el proceso de renovación de autoridades. Lo han hecho en los primeros días del año porque tienen toda la intención de que su elección no se vea contaminada por la campaña de las autonómicas y generales. No quieren que les suceda lo mismo que a la Asociación del Casco Histórico, cuyo proceso se vio empañado por la contaminación electoral de las últimas municipales. Por eso han madrugado. De momento sólo se presenta Miguel Gómez Molina, que aspira a su tercer mandato, pero el plazo de presentación de candidaturas no acaba hasta el jueves. De momento no se ven aspirantes opositores en el horizonte.

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Salvar el casco histórico
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Héctor Barbotta | 07-01-2008 | 10:43| 0

Son demasiado síntomas, uno detrás de otro, para seguir simulando que no pasa nada. El paisaje durante los días de las compras navideñas no ha sido el mejor, y los comerciantes vaticinan que los cierres de locales superarán el centenar en las próximas semanas. La ciudad no puede permanecer de brazos cruzados mientras las luces del casco histórico se apagan. Está bien reclamar aparcamientos a las autoridades municipales, pero la responsabilidad de que el casco antiguo no languidezca va más allá. También afecta a quienes mantienen la absurda costumbre de cerrar los domingos y convertir en un cementerio el centro de la ciudad, y a quienes proclaman su apego a las tradiciones y al patrimonio histórico de Marbella mientras inculcan en sus hijos el hábito de pasar los fines de semana en un centro comercial.

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Un problema repetido, un objetivo y un criterio
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Héctor Barbotta | 30-12-2007 | 9:43| 0

Comenzó la semana con un despropósito ausente de elegancia. Un pleno municipal convocado para el 24 de diciembre a las nueve de la mañana para tratar las mociones propuestas por la oposición. Imaginando que los grupos minoritarios podían montar alguna protesta alusiva para mostrar su malestar por la fecha a la que había quedado relegada la discusión de sus asuntos, los concejales del PP madrugaron y recibieron a sus compañeros de corporación con polvorones. Una salida ingeniosa para una sesión para la que se debería haber buscado otro día. Hubo quien, exageradamente, afirmó que esa convocatoria le recordaba a otra nocturna en la que se aprobó el PGOU del saqueo. Exageradamente. Pero no sobra recordar que Marbella no sólo necesita gestión, sino también gestos que la separen del pasado.

Y obras. Dijo un empresario al que se le consultó sobre el futuro de la ciudad que mientras la salida del sol no dependiera de nadie, él mantendría el optimismo. El argumento es irrefutable, pero ofrece un inconveniente: al turismo de sol y playa le falta una pata. Porque que siga habiendo playas parece que sí empieza a depender de que alguien haga algo. Recordar todos los años cuando llegan los temporales que así no se puede seguir comienza a ser tan aburrido y repetitivo como necesario. Si cada vez que se escuchara a un responsable político recordar que nuestra economía se basa en el turismo alguien pusiera un granito de arena en las playas, posiblemente no tendríamos este paisaje desolador todos los inviernos. Pero resulta que hablar es gratis, y regenerar las playas en serio, de una buena vez, cuesta un dinero.

Porque sería una pena que ahora que Marbella tiene el AVE a tiro de piedra, los nuevos turistas que lleguen, o los mismos que lo hagan más habitualmente, se encontraran con un litoral lleno de piedras, escombros, o directamente con las olas rompiendo contra el paseo marítimo. Precisamente cómo aprovechar el tirón del AVE es un debate que debería darse a sí misma la ciudad y que hasta ahora ha estado incomprensiblemente ausente. Es cierto que ha habido alguna propuesta para que mejore el transporte público, pero han sido de momento iniciativas aisladas. No se olvide que la entrada y salida de Málaga es un infierno a ciertas horas, y estaría feo que se tardara tanto en llegar desde Madrid hasta la capital de la provincia como en venir desde la estación María Zambrano hasta Marbella.

Sin embargo, debería tenerse en cuenta que cualquier iniciativa que se tome será provisional, porque la apuesta de toda la Costa, y de Marbella en particular, se llama ahora corredor ferroviario. Es un proyecto imprescindible, no sólo para la ciudad sino para el eje Málaga-Marbella y puede decirse, sin exagerar, que para toda Andalucía. Ha habido ya promesas y compromisos concretos sobre los plazos para que el tren llegue hasta San Pedro, pero se sabe que hay diferencias entre Fomento y la Junta sobre cómo debe afrontarse esa obra. Y las diferencias, en proyectos de esta envergadura nunca son buenas. Que el AVE llegue hasta la ciudad en el plazo prometido, 2013, debería convertirse en una prioridad para las administraciones y en una obsesión para Marbella. Sin distinciones. Que toda la ciudad encuentre una bandera detrás de la cual encolumnarse, como supo hacer Málaga con su AVE, nunca puede ser malo. Es más, seguramente Marbella necesita de un gran proyecto que articule todas las fuerzas de la ciudad, y ninguno aparece en el horizonte más importante que éste.

Pero mientras se proyecta el futuro, el pasado sigue golpeando. Se ha sabido esta semana que desde que la banda que mandaba en la ciudad fue enviada a Alhaurín de la Torre, en los cajones del Ayuntamiento han aparecido facturas por diez millones de euros. «Gastos superfluos», según los responsables municipales, entre los que figuran no pocas comilonas y hasta ramos de flores. Todo a cuenta de usted, estimado lector. Diez millones es una cantidad respetable, y aunque alguno pueda pensar que es poco significativa si se tiene en cuenta el volumen del saqueo, constituye todo un retrato de una época, es de esperar, irrepetible.

Sobre el final de la semana, el Ayuntamiento tuvo una visita inesperada. El arquitecto redactor del Plan, Manuel González Fustegueras, se reunió con la alcaldesa. El encuentro se planteó para que el autor del documento conociera el criterio del Ayuntamiento. Y el criterio es que la mayoría de las compensaciones que se exigen para regularizar las viviendas ilegales ya fueron aportadas en su día por los promotores. Por ahí van a ir los tiros.

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Mientras unos se pasan otros no llegan (corregido)
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Héctor Barbotta | 26-12-2007 | 5:31| 0

Las sentencias contra Julián Muñoz son tan habituales que están a punto de dejar de ser noticia, pero la última –que lo condenó junto a otros cinco ex concejales a siete años de inhabilitación, de modo que quien quiera volver a votarlo para alcalde de Marbella deberá esperar– incluye un elemento importante para el futuro. No para el de Julián Muñoz –que parece estar claro, permiso de fin de semana más, permiso de fin de semana menos–, sino para el de algunas de sus víctimas. La jueza sostiene que la restitución de la legalidad a la que alude la sentencia no debe materializarse a través de la demolición del inmueble construido ilegalmente, ya que los compradores no fueron llamados durante el juicio y por lo tanto no pudieron defender sus intereses. La resolución afecta a una sola vivienda, pero si este criterio se extiende puede hacer respirar tranquilos a miles de propietarios.

Quienes ya respiran tranquilos son la alcaldesa, Ángeles Muñoz, y su responsable de Hacienda, Carlos Rubio, tras alcanzar un acuerdo por el que se concede al Ayuntamiento un año de prórroga para comenzar a pagar la deuda de 267 millones de euros acumulada con Hacienda y la Seguridad Social durante los 15 años de saqueo. Han sido meses de negociaciones calladas en las que hubo avances y retrocesos. La Seguridad Social rechazó un primer plan de viabilidad del Ayuntamiento porque no contemplaba recortes suficientes en gastos de personal. Fue cuando envió la requisitoria de pago que vencía el 20 de diciembre. Ese mismo día, agónicamente, se comunicó que habría un año de moratoria. Para ello fue necesaria la presentación de un segundo plan, cuyo contenido y consecuencias seguramente se irán conociendo en los próximos meses.

A la misma hora en que la alcaldesa y Carlos Rubio comunicaban en una rueda de prensa el acuerdo con ambos organismos del Gobierno central –posiblemente uno de los mayores éxitos de gestión del equipo municipal, y también la muestra de que en algunos ámbitos de la administración hay noción de cuál es la situación de la ciudad–, Javier Arenas participaba en un mitin preelectoral en Sevilla y acusaba a Chaves y Zapatero de poner en marcha una estrategia de «ahogo financiero» contra Marbella. Cualquiera podría pensar que la comunicación entre el presidente del PP andaluz y Ángeles Muñoz comienza a sufrir interferencias y que Arenas no recibe la informaciónen tiempo y forma. Pero es más probable que la explicación sea menos retorcida. El eterno candidato a la Junta, inmune al temor al ridículo, simplemente ha decidido aplicar a la campaña aquel lema del mal periodismo: ‘No dejes que la realidad te estropee un buen titular’.

Pero si unos se pasan, hay otros que no llegan. Mientras el gobierno socialista tomaba su primera decisión trascendente en relación con Marbella desde que decidió disolver el Ayuntamiento encabezado por Marisol Yagüe, la agrupación local del PSOE y su grupo municipal ni la olían. Es más, su primera reacción, finalmente abortada antes de que se hiciera pública, fue cuestionar las bondades del acuerdo alcanzado. Caben tres preguntas: 1) ¿Cómo es posible que tan acostumbrados como están los políticos a vender humo, no sean capaces los socialistas de Marbella de poner en valor una decisión tomada por su gobierno que afecta positivamente a la ciudad? 2) ¿Tan malos son en lo suyo, o tan lista es Ángeles Muñoz, que dejan que la alcaldesa se lleve todo el mérito de una decisión adoptada por el gobierno del PSOE? y 3) ¿Llevarían algún décimo del 23.117 y lo rompieron antes de comprobar si había caído algo?

Nada de lo que sucede puertas afuera de los locales socialistas parece importante, porque lo que realmente entusiasma en el PSOE de Marbella es la movidilla interna. Mientras todo esto sucedía, los socialistas estaban enfrascados en el debate sobre las propuestas de conformación de las listas para las elecciones del 9 de marzo. Hubo algunas propuestas extravagantes. Sobre todo una: Llamó la atención que hay 21 militantes en el PSOE de Marbella y 14 en el de San Pedro que opinan que Paulino Plata ha hecho méritos para volver a ser candidato a algo. Con todo, lo que mejor muestra cuál es la situación del PSOE local es que en las asambleas celebradas esta semana en la ciudad (127.000 habitantes censados y muchos más reales) participaron menos de cien personas. 31 en San Pedro y 65 en Marbella. Eso es el PSOE por estos lares.

Mientras, por otros lares más lejanos hay cierto mosqueo por la inventiva de la que hace gala la policía a la hora de bautizar sus operaciones. El embajador malayo, hemos sabido, ha preguntado al Gobierno de España a qué viene el nombre de esa movida policial y judicial que a nada bueno se asocia. A ver si alguien se anima y propone un hermanamiento con Kuala Lumpur. Así se les pasa el enfado, se promociona Marbella en el efervescente mercado del sudeste asiático y se anima un poco el cotarro, que buena falta hace.

NOTA: Un fantasma virtual se había comido algunos espacios de separación entre palabras. El error ya está subsanado. Muchas gracias a los lectores que advirtieron del fallo y disculpas a todos.

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Sobre el autor Héctor Barbotta
Licenciado en Periodismo por la UMA Máster en Comunicación Política y Empresarial Delegado de SUR en Marbella