Toda noticia que nos llega, por el medio que sea, despierta en nosotros sentimientos muy dispares. Hoy por ejemplo leyendo el sur, encuentro la noticia de ese camarero honrado que devuelve medio kilo como si nada. Algunas personas han comentado la noticia aplaudiéndo su actitud, pero lo curioso es que hay algunos que dicen que noticias como esta les alegra el día, incluso un usuario incita a que se publiquen noticias de índole más amable, que las que estamos acostumbrados, ya que esto repercute en el ánimo de las personas.
No puedo estar más de acuerdo, hace mucho que quería hablar de esto y va siendo hora. Nos hemos acostumbrado a leer barbaridades, o a escucharlas o a verlas, en los medios de comunicación. Cuando uno está en una situación más o menos estable, esto no le importa demasiado, pero no es así cuando se encuentra alicaido, entonces el escuchar siempre noticias desagradables, no invita más que a acrecentar la desesperación de las personas.
Noticias de asesinatos, de malos tratos, de suicidios, etc, no son más que incitadoras de actitudes semejantes, se está propiciando con ellas a que las personas tengan actitudes similares. Cierto es que los individuos somos muy dispares, y evidentemente no todos vamos a cometer un asesinato por ver lo que otros hacen, pero sí que algunos se verán animados a desarrollar acciones hasta ahora escondidas, pero que sin duda se sienten capaces de realizar.
Noticias sobre el paro, que tanto están dando que hablar en nuestros días, también influyen en que las cosa no mejoren, a saber, si uno está escuchando día tras día que la gente está quedándose sin empleo a ritmo acelerado, le entra el canguelo, con lo que se cuida muy mucho de guardarse las espaldas, ahorrar por si acaso, no consumir más que lo estrictamente necesario y otras medidas que en la actualidad se están tomando por todos. Bien esto conlleva la pérdida de muchos puestos de trabajo. Si no consumimos, no generamos producción, ni riqueza, ni nada de nada. Somos una sociedad consumista por imposición y en ello se basa nuestro estado del “bienestar”, en ello se asientan los pilares de nuestra economía. Por lo tanto que flaco favor se hace al tener acojonados al personal. Muchas personas tienen empleos más que fijos y sueldos holgados como para no estar asustados, pero incluso estas personas se están contagiando y también han reducido sus hábitos de consumo. Esto habría que pararlo, si mentimos en muchas noticias que saltan a la prensa, por cualquier tipo de interés, creo que mentiras sobre la situación económica, nos haría progresar enormemente. Miéntannos pues.
Es cierto que lo que vende hoy en día, es la desgracia de los demás, todos queremos sentir que hay personas más desgraciadas que nosotros, y así nos damos ánimos para seguir, pues mientras otros estén peor que nosotros, nos queda la esperanza de no ser los últimos de la fila. Pero pensad por un momento como sería un telediario o un diario, repleto de buenas noticias. Para empezar cambiaríamos nuestra manera de auto complacernos, ya no miraríamos la desgracia de los demás como parte de nuestro conformismo. Cambiaríamos esos ánimos, por otros provenientes de querer ser tal y como esas personas que tan bien les va, nos esforzaríamos por ser mejores, ya que a la gente les va muy bien y nosotros no querríamos ser menos. El ánimo seguro que nos cambiaría radicalmente.
Noticias como: “hoy han encontrado trabajo 20 personas”, o “hoy han nacido 52 criaturas en nuestro país, si seguimos así tendremos garantizadas nuestras pensiones” o “hoy 252 presos han salido de la cárcel completamente reinsertados y han jurado no volver a delinquir” o “han nacido 4 linces en Doñana”. Este tipo de noticias ayudarían no cabe duda, y si todos los días no se dan, pues a inventárselas toca, si nos inventamos miles de ellas desagradables, por qué no hacerlo con las buenas, pero de todas formas noticias buenas hay a cientos, tan sólo sería necesario mandar a redactores a su caza, igual que se hace para buscar sangre y desesperación.
Basta de tanta tragedia, por favor necesitamos esperanzas amables, no desesperación sangrienta. Por favor cambien de política noticiera, sean más amables con nosotros, que conozcamos noticias que nos den la vida, no que nos la apague, sean solidarios que la vida nos irá mucho, pero que mucho mejor.


