Diario Sur
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Israel Medrano: Una familia de verdad
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Pedrortega | 14-03-2017 | 18:22

 

Israel Medrano Pérez

Natural de Vitoria-Gazteiz y criado en Málaga. Licenciado en Historia del Arte, desarrolla en Madrid su carrera como productor desde hace seis años en Mccann Worldgroup, una agencia internacional de publicidad, realizando producciones para marcas internacionales por todo el mundo. Recientemente ha terminado su primer documental como productor, Tierra, Mar, Aire. dirigido por Ángeles González-Sinde. También ha ejercido de realizador en varias campañas publicitarias. Una familia de verdad es su primer cortometraje e incursión en la ficción.

Sinopsis

2023. Una mujer de mediana edad decide ser madre en solitario y compra a través de una empresa online esperma para quedarse embarazada. Durante el embarazo descubrirá que la empresa, además del esperma, le ofrecerá otros servicios adicionales.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Nace de la necesidad de hacer ficción. Desde muy pequeño el cine ha ocupado gran parte de mi vida. Siempre he soñado con poder dedicarme a hacer cine.

He tenido la suerte de dedicarme al mundo audiovisual, como productor en una agencia de publicidad internacional. Esto me ha servido para aprender mucho de la profesión. Y aunque la locura de las agencias de publicidad apenas te deja descansar, el año pasado me comprometí conmigo mismo en hacer mi primer corto. Junto con mi amiga Elena nos pusimos a plantear ideas y de una de ellas surgió Una familia de verdad.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

La tecnología y las redes sociales cada vez tienen más peso en nuestras vidas. Podemos conseguir casi cualquier cosa sin movernos de nuestra casa. Eso contribuye al individualismo, a que no sea necesario relacionarnos físicamente unos con otros. Pero por el contrario, pese a ese individualismo, cada vez estamos más conectados a través de las redes sociales y podemos llegar a saber más de los demás en cada momento. Partiendo de esta realidad, imaginamos una distopía de nuestra sociedad en la que la necesidad de proyectar una vida muchas veces irreal, pudiera hacer que construyéramos de forma ficticia partes de nuestra vida. Es una metáfora del individualismo colectivo.

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

El poder reflexionar sobre nuestra sociedad. Plantear preguntas y hacer pensar al espectador.

 

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

El universo del cortometraje necesita de varios componentes: profesionales con talento, que a la vez sean buenos amigos entre sí, y mucha fe.

Al asumir todos los costes de la producción, necesitaba muchas dosis de todo esto.

Y las conseguí. Sin la ayuda de todo el equipo, no hubiera sido posible realizar el cortometraje.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El tiempo. Combinar el trabajo en una agencia de publicidad con un proyecto personal como este cortometraje no es fácil. Me había comprometido en rodar unas fechas y cuando estaba iniciando la preproducción, surgió un rodaje internacional que me obligó a estar fuera de España unas semanas. Así que tuve que sacar tiempo y preproducir en un tiempo muy limitado.

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

Toda la producción la he costeado con ahorros propios. No he recibido financiación de terceros.

 

Preséntanos a los actores.

Para empezar, Eva Manjón, la protagonista. Gracias a ella pude contactar con gran parte del elenco que finalmente participó en el corto. Es una de las protagonistas de la serie Seis Hermanas, de TVE. Actualmente produce y protagoniza en el teatro Rialto de la Gran Vía de Madrid la obra de teatro musical Mi última noche con Sara. Más allá de su gran talento, es una persona tremendamente generosa, llena de energía, que ama profundamente su profesión. No me cansaré de darle las gracias por su gran trabajo.

Carlos Olalla, es el padre de la protagonista en el corto. Ha sido un honor poder dirigir a un actor con su trayectoria profesional. Su solo presencia llena la pantalla. Gran actor, mejor persona.

Marta Malone, otra grande. Camaleónica y salvaje sobre las tablas.

Sergio Arce y Teresa Abarca están actualmente de gira triunfando en el teatro con los musicales Dirty Dancing y Cabaret. Llegarán lejos.

A Álvaro Lafora, le veréis por partida doble en el Festival de Cine de Málaga ya que participa en la película Smoking Club, seleccionada también.

Ha sido una suerte haber podido contar con un equipo de artistas de este talento y que están cosechando tantos éxitos.

 

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Ha sido muy fácil dirigir el cortometraje. La mayoría del equipo somos amigos, trabajamos muchas veces juntos y encima nos gusta lo que hacemos.

Me encanta crear un ambiente familiar en los rodajes. Aunque haya tensión y un nivel de exigencia muy alto, siempre todo es más llevadero si estamos a gusto y nos ayudamos unos a otros.

Los dos pilares fundamentales han sido Javier Cerdá y Miguel Padilla.

Javi, director de fotografía de muchísimo prestigio, me da siempre muchísima seguridad. Cuida cada plano hasta conseguir la luz y el encuadre perfectos. Tiene una larga trayectoria en cine y documentales. Estoy convencido que ganará muy pronto el Goya.

Miguel aparece muchas veces en los créditos. Ayudante de dirección, montaje, posproducción y etalonaje. Con lo joven que es y es uno de los mejores profesionales que conozco. Perfeccionista al máximo, no se le pasa ni una.

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Muchas.

Una muy divertida fue el día que rodamos el plano secuencia en el que la protagonista empieza la acción embarazada de ocho meses en el salón de casa y acababa cuatro años más tarde con su hijo en brazos en el vestidor. Teníamos tres departamentos trabajando a la vez sincronizados para conseguir en 45 segundos quitarle la prótesis, cambiarle la ropa y el peinado. Y para mayor complicación tenían que estar escondidos al final de la secuencia en apenas un metro cuadrado para no entrar en plano. Hubo muchas risas, nervios y nos costó muchas horas conseguir una toma buena. Por no decir de los botes de lubricante que tuvimos que gastar para conseguir que la tripa saliera a la primera.

Otra anécdota que no recuerdo con tanto cariño fue el día que rodamos las secuencias en el parque. Teníamos todos los permisos del ayuntamiento. Pero no contábamos con que a última hora se había adelantado la visita de Obama a Madrid. Media ciudad cortada. Y nosotros rodando a menos de 500 metros de donde tenía lugar el encuentro entre los Reyes y el Presidente de los EEUU. Los actores no llegaban, parte del equipo técnico no aparecía…y es que la policía no dejaba pasar a nadie porque justo pasaba la comitiva presidencial. Y por si eso fuera poco, no dejaban de sobrevolar la zona helicópteros y cazas. El resultado fue que tuve que modificar el plan de rodaje, ajustar el guión y cambiar escenas porque nos pasábamos de horas de permiso y la policía nos echaba.

 

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Ha sido la parte que más tiempo nos ha ocupado. Mi compañero Miguel Padilla, también malagueño, además de ser mi ayudante de dirección, ha montado y posproducido el cortometraje. Con tanto trabajo en sus manos, hemos tenido que ir sacando huecos de nuestro trabajo para poder avanzar. La parte más laboriosa fue la secuencia del bote de esperma, que tuvimos que posproducir frame a frame para darle un aspecto más realista.

 

Háblanos de la banda sonora.

La Banda Sonora es obra de Juanjo Molina. Como Juanjo lleva muchos años componiendo, me ayudó muchísimo a encontrar el tono que quería dar a la música. En Una Familia de verdad, la música es un personaje más, que cuenta muchas cosas, por eso tiene tanta presencia. Tiene dos temas con muchísima fuerza. El tema de los créditos iniciales, que plasma la ruptura con el pasado de la protagonista. Y el tema del plano secuencia en el que transcurren 4 años. Necesitaba que la música ayudara a entender el paso del tiempo y que cada instrumento que se sumaba a la partitura transmitiera el crecimiento del bebé, desde recién nacido hasta los cuatro años de edad. Juanjo ha plasmado todo eso de forma magnífica.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta? 

La dirección de fotografía, del gran Javier Cerdá. Un maestro de la luz. Cada plano está cuidadosamente pensado y mimado.

Del plano secuencia estoy muy orgulloso también. Era muy difícil de conseguir y lo hicimos.

 

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Siendo mi primera experiencia dirigiendo ficción, habiendo asumiendo toda la producción y siendo autor del guión, el haber podido cumplir el objetivo de hacer este corto, con una factura tan cuidada, es mi mayor satisfacción.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Que le sorprenderá. Que Una famila de verdad comienza contando un final y termina contando un comienzo donde no todo es lo que parece.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Para todos ha sido un regalo el poder estar seleccionados. Para mi especialmente ya que vi nacer el festival desde su primera edición. No puedo asegurar el número exacto de años que he acudido, pero sin exagerar he ido a nueve ediciones por lo menos. Todos esos años, consiguiendo sentarme en el Teatro Cervantes, viendo tantos homenajes y estrenos, rodeado de tanto talento, y siempre imaginando estar algún día no solo como espectador. Y ese día ha llegado. Mi primer cortometraje y estoy en la programación oficial. Un lujo y un honor.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Sin duda. Da igual el trabajo que implica, el tiempo invertido, el coste…el cine es magia, y cuando lo vives de cerca, engancha y ya no puedes desprenderte de ese sentimiento nunca.

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

La gestión de la distribución ha corrido también de mi parte. Es un mundo que desconocía y que me interesaba mucho aprender. A base de prueba y error, leyendo e investigando mucho, voy planificando yo mismo la distribución. Tiene sus pros y sus contras. Imagino que no tener una distribuidora conocida que avale el proyecto puede llegar a echar para atrás a muchos seleccionadores. Pero por el contrario, quien mejor que uno mismo para mimar y dedicar todo el tiempo posible en buscar e inscribirse en los festivales que puedan encajar con tu película.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Desde el punto de vista de la difusión, hay muchos y muy buenos festivales de cortometrajes que ayudan a mostrar este tipo de películas. Pero es una lástima que la exhibición llegue únicamente a través de un festival. Sería positivo que las plataformas digitales, televisiones y distribuidoras de cine, programaran cortometrajes nacionales e internacionales de manera habitual.

Por otro lado, creo que las ayudas a la producción son muy escasas. El cortometraje es un camino para muchos directores de poder mostrar su potencial artístico y la falta de recursos muchas veces dificultan que los trabajos brillen.

 

Sobre el autor Pedrortega
Una mirada independiente sobre el cine más artesanal.