Diario Sur
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José Vega: Evil
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Pedrortega | 14-03-2017 | 18:36

 

José Vega

Nació en Málaga en 1975. Licenciado en Arte Dramático en 2002, y en 2011 crea su propia productora, Three of a Kind Films, con la que ese mismo año escribe y produce Apocalipsis. En 2013 escribe, produce y dirige Sentidos, un cortometraje seleccionado y premiado en varios países del mundo. Su último trabajo es Evil, cortometraje de terror protagonizado por Dafne Fernández. 

Filmografía

Evil (corto, 2016), Sentidos (corto, 2013), Apocalipsis (corto, 2011) 

Sinopsis

Janet pasa la noche sola en casa. La noche destila serenidad. Sin embargo, algo va penetrando sigilosamente en la casa. El mal está en el aire, pero ella todavía no lo sabe. 

 

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Pues veníamos de un proyecto muy complicado de producir como fue “Sentidos”, y nos encaminamos a otro que será el más ambicioso hasta la fecha y que rodaremos este otoño, por lo que la idea primaria era producir algo más sencillo y que nos permitiera seguir rodando y aprendiendo. Una historia con pocas localizaciones y pocos actores. Y se me vino a la cabeza una imagen, que no voy a desvelar porque es el final del corto, y a partir de ahí construí toda la historia. Pero como creo que no soy capaz de idear proyectos sencillos, al final la cosa se fue complicando hasta llegar al resultado que ahora tenemos.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

El mal como concepto es algo que me llama mucho la atención, sobre todo en lo que se refiere a la maldad del ser humano. Me interesa mucho el debate Rousseau-Hobbes sobre si el mal nace o se hace. E intento también alejarme de las ideas maniqueas en las que los buenos son siempre buenísimos y los malos malísimos. En este sentido estoy muy de acuerdo con el enfoque de Kubrick, que es con seguridad mi mayor referente cinematográfico. En esta ocasión tratamos el mal precisamente como concepto, un mal etéreo que se introduce en una casa por azar y juega con su víctima simplemente porque le divierte. Esto puede extrapolarse a ciertas personas que disfrutan haciendo el mal. Ya tengo en la cabeza un proyecto futuro que tratará sobre la maldad del ser humano.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Como he dicho antes, siempre me viene una imagen a la cabeza, que es el punto de partida para crear el resto de la historia. Es como si vieras un cuadro y te imaginaras lo que hay escondido en él. No me dejo guiar por géneros, sino por la historia que me apetece contar en cada momento. Estoy en fase de aprendizaje, y creo que es el momento de experimentar con situaciones, personajes y emociones. El siguiente proyecto es un drama que nada tiene que ver con lo hecho hasta el momento.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Creo que es muy difícil hacer cine en estos momentos, porque los medios son ahora más accesibles que nunca, que es beneficioso, pero también crea una competencia brutal. Tienes que destacar entre miles de trabajos, y hay cada vez más gente que hace muy buenos cortometrajes, por lo que tienes que usar tus armas lo mejor que puedas. El principal apoyo ha sido con seguridad mi productora ejecutiva y socia Sandra Muñoz, que es quien me ayuda a superar los malos momentos y alcanzar los retos que nos proponemos.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Cuando escribí la historia me imaginé al personaje con unos rasgos físicos muy determinados, y su entorno también era muy importante. Decidimos que hasta que no encontráramos una casa adecuada para rodar no pondríamos en marcha todo lo demás. Afortunadamente encontramos a unas personas maravillosas, Lucía y Edu, de esas que te encuentras una vez en la vida, que nos permitieron rodar en su casa hasta altas horas de la madrugada y nos lo hicieron todo muy fácil. Luego hablamos con la representante de Dafne y le presentamos el proyecto. Aceptó y a partir de ahí todo fue más fácil. O menos difícil.

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

Hasta ahora habíamos autofinanciado nuestros proyectos, pero creímos que era hora de elevar el nivel y necesitábamos ayuda si queríamos contar con los medios que queríamos. Le presentamos el proyecto al Ayuntamiento de Torremolinos, y accedieron a financiar parte de él, por lo que estamos muy agradecidos. Creo que es importante que las instituciones apoyen la cultura y a los nuevos talentos. Y no lo digo sólo por nosotros, porque me consta que hay mucha gente en España con talento deseando contar historias.

 

 

Preséntanos a los actores.

Sólo tenemos una actriz en el corto, que es Dafne Fernández. Aunque suene a tópico, la verdad es que es increíble trabajar con una actriz de esta categoría, profesional y humana. Como no hay diálogo, tenía que expresar todo a través de sus gestos, y yo quedé encantado con el resultado. Recuerdo que había un plano en concreto al que yo le tenía un poco de miedo, porque era muy sutil y a mí me parecía que su reacción era de vital importancia. Luego lo hizo en una toma y eso me hizo relajarme. Por otra parte, está claro que la cámara la adora, y es capaz de sólo con su presencia llenar la pantalla durante diez minutos.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Ya habíamos trabajado con Pedro Lara, responsable de efectos visuales, que formó parte del equipo que ganó el Goya por “Las brujas de Zugarramurdi” (Álex de la Iglesia, 2013) y que tiene una larga trayectoria en el mundo del cine (“Batman begins” (2005), “Watchmen” (2009), “Un monstruo viene a verme” (2016), etc.). También habíamos trabajado con Jaime Gutiérrez, compositor de la banda sonora, que trabaja en el equipo de Fernando Velázquez como orquestador (“Lo imposible” (2012), “Un monstruo viene a verme” (2016), “El guardián invisible” (2017), etc.). Con ambos trabajamos en “Sentidos” (2014) y quedamos muy contentos con el resultado final, así que no dudamos en volver a contar con ellos.

Para el diseño y mezcla de sonido contamos con Factoría de ruidos, comandados por Jose A. Manovel, que este año ha estado nominado al Goya por “El hombre de las mil caras”, y que ha mezclado el sonido de películas como “Luces rojas” (Rodrigo Cortés, 2012) o “El guardián invisible” (Fernando González Molina, 2017), entre muchas otras.

El etalonaje fue realizado por El Colorado, empresa con 25 años de experiencia y con un currículum también muy extenso: “Camino” (Javier Fesser, 2008), “ma ma” (Julio Médem, 2015), por citar algunas.

Y luego hicimos dos grandes descubrimientos, como son Ezequiel Romero, director de fotografía, y Juan Alfonso Gil, director de arte, que quizá no tienen tanta experiencia como los anteriores pero que han sobrepasado nuestras expectativas, y con los que vamos a volver a trabajar en el nuevo proyecto que rodaremos este año.

Así que yo personalmente estoy muy orgulloso y muy contento de trabajar con este equipo, porque ellos me hacen parecer mejor a mí.

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Fueron sólo dos días de rodaje, pero muy intensos. Creo que la que peor lo pasó fue Dafne, porque rodamos en febrero, y ella sólo viste un camisón durante todo el corto, a lo que tenemos que sumarle la escena de la ducha, así que pasó bastante frío. Pero acondicionamos una habitación para ella con calefacción y se mantuvo ahí todo el tiempo que pudo. Teníamos poco tiempo para rodar todo lo que yo quería, así que fue un rodaje bastante duro, pero también tuvimos tiempo para el relax. Algunos más que otros. Aunque llevábamos catering, los dueños de la casa, Lucía y Edu, se empeñaron en hacer una barbacoa, y lo que sí puedo decir es que vi a algunos pasar más tiempo comiendo al lado de la piscina que en el set. Y bueno, lo más curioso que recuerdo fue cuando la impresora empezó a imprimir sola de madrugada. Teniendo en cuenta que rodábamos una historia de terror, las caras de algunos hablaban por sí solas.

 

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

A pesar de que planificamos una post producción menos complicada que en “Sentidos”, y teníamos sólo cuatro planos de efectos, la verdad es que el plano secuencia del inicio fue el que más trabajo nos dio. Los otros tres planos se resolvieron bastante rápido, pero con éste estuvimos hasta finales de año. Y hasta que no se resolviera no podía concretarse todo lo demás. Pero la espera al final compensa, porque Pedro es una garantía. Con Jaime (compositor) fue todo muy fácil, porque parece que me lee el pensamiento. Y tanto Factoría de ruidos como El colorado también me lo pusieron todo muy fácil, a pesar de que era la primera vez que trabajábamos juntos. Creo que todos los aspectos de una película son importantes, pero en este caso el sonido y la música lo eran aún más, ya que no hay diálogo, y tienen que comportarse casi como un personaje. Tanto Jaime como Jose lo entendieron perfectamente y el resultado es tal y como yo lo había imaginado. Me considero muy perfeccionista y hemos estado realizando ajustes hasta última hora, pero creo que ha merecido la pena.

 

Háblanos de la banda sonora.

Yo le propuse a Jaime que nos basáramos en el Réquiem de Mozart para la banda sonora. Durante la preproducción de un cortometraje escucho mucha música que creo que pueda encajar con la historia, y escuché un solo de piano del Réquiem que creí muy adecuado. Basándose en eso e incorporando algunos elementos de Ligeti, que me encanta, consiguió un resultado que superó mis expectativas. Creo que consigue que la música sea un personaje más, acompañando la historia e incluso el coro del final adivina lo que va a pasar a continuación.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta? 

Lo hablaba con Ezequiel, director de fotografía. Creo que mi mayor temor es que la gente se aburra con mis historias. Quiero que mis historias entretengan y hagan pensar, no me conformo sólo con una de ellas. Y por lo poco que puedo adivinar de momento, creo que lo voy consiguiendo. O eso, o la gente miente muy bien. Me encanta escuchar las opiniones de la gente, y siempre me dicen que se quedan con ganas de más. Espero que siga siendo así.

 

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Yo realmente estudié interpretación y hace unos años no me veía capaz de dirigir. Soy totalmente autodidacta, y llevo ya unos cuantos años dedicándome a aprender todo lo que puedo. Veo todas las películas y documentales que puedo, y leo todo lo que puedo. Y cuando me dejan, ruedo. Desde luego hay que rodar para probarte y corregir tus fallos, y en eso estoy. Me siento muy satisfecho de gestionar un equipo repleto de profesionales y de sacar un buen resultado al trabajo de tanta gente.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

La verdad es que se me da fatal venderme, pero intento hacer cosas diferentes. Aunque tratemos géneros distintos, intento mantener un estilo. Como decía antes, entretener y hacer pensar un poco, esa es mi verdadera meta. Y me gusta que la gente vea mi trabajo, porque me gusta saber qué les transmite y qué piensan, para bien o para mal. Así que animo a la gente a ver “Evil”, y que luego me expresen sus opiniones. Soy todo oídos.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Pues a pesar de que “Sentidos” tuvo muy buena acogida y estuvo en más de veinte países, a uno siempre le gusta que lo reconozcan en su tierra. Creo que es el reconocimiento que más siente todo el mundo, no sólo los cineastas. Y por eso esta selección es muy especial para nosotros. Ya teníamos ganas de estar en el Festival de Málaga, porque es nuestra tierra y porque además es uno de los festivales más importantes de España.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

El público sólo ve la cara buena del cine, pero cualquiera que haga o intente hacer cine sabe que tiene lados muy oscuros. Tienes que superar muchos malos momentos, que seguro te van a llegar, y para mí ahí está la clave del éxito. Levantarte cada vez que te caigas. Y al final sí merece la pena, cuando ves que a la gente le gusta tu trabajo. Yo tengo la suerte de tener a mi lado a una mujer maravillosa, que es mi productora y además es mi pareja. Y ella es quien me levanta cada vez que me caigo. Siempre le digo que ella es mi Alma. Entiendo que a quien no tenga ese apoyo incondicional todo se le hace más difícil.

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Gracias al nacimiento de todas las plataformas de distribución online, yo mismo pude encargarme de la distribución de “Sentidos”, y la verdad es que nos fue bastante bien. Para haberlo realizado con tan sólo 600 euros, obtuvo casi 50 selecciones oficiales en festivales de más de veinte países, y fue premiado en Reino Unido y Armenia. Así que de momento vamos a hacer lo mismo, y ya veremos si cambiamos de estrategia en un futuro.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Como he dicho antes, creo que actualmente se hacen muy buenos cortos en España. Y muchos. Hace poco consultaba un festival italiano y España era el país que más cortometrajes había enviado, muy por encima del propio país organizador. Y yo veo todo lo que puedo. Me gusta saber lo que hacen los demás, porque siempre puedes aprender cosas. Lo que quieres y lo que no quieres hacer. No creo que sea casualidad que hayamos colado cortos en los Oscar recientemente. Aún no he visto “Timecode”, pero sí he visto “Graffiti”, que es un gran corto. “Voice over”, ”Safari”, “Tin & Tina”, “Aquel no era yo”, son grandes cortos que me vienen a la cabeza, y un largo etcétera que demuestran la buena salud de la que goza el cortometraje español.

 

Sobre el autor Pedrortega
Una mirada independiente sobre el cine más artesanal.