Diario Sur
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Víctor Ramón Rodríguez, Myriam Mira, José Alberto Matas: MLG 3 Delicias
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Pedrortega | 14-03-2017 | 18:30

 

¿Quiénes somos, enverdá?

Somos Myriam, Víctor y Cali, unos jóvenes de veintipocos que durante la carrera de audiovisuales aprovechamos la cafetería de la Facultad para imaginar historias. Y así fue como nos conocimos. Allí, entre otras muchas cosas descubrimos el género documental y comenzamos a grabar. Grabar bien, grabar mal, pero lo importante es grabarlo todo. Esa es la premisa básica: la realidad no aparece sin gigas de brutos en la papelera. Durante este primer año después del Grado, tratamos de compaginar másteres (de diseño, en el caso de Víctor y Myriam) con el trabajo (de cámara y editor en 101tv en el caso de Cali y diseño gráfico en la Diputación de Málaga en el caso de Myriam) y algún que otro proyecto en nuestro devenir. Todo ello se esconde detrás de un plan maligno y conspiratorio que llevamos pensando desde que nacimos: trabajar de lo que nos gusta. Ah, y cobrar por ello. Y bueno, para desarrollar esta estrategia queremos legalizar Enverdá, una productora audiovisual al uso y encubierta en la cuál labrarnos nuestro futuro; creaciones audiovisuales para empresas y documentales para nosotros.

La Súper Idea

Las cosas como son, MLG 3 Delicias, ha sido siempre un trabajo de clase. Y precisamente que no se concebiese más allá de las clases de Realización documental es lo que le ha otorgado el carácter de realidad que buscábamos desde el principio.

Para que se entienda mejor:

  • Tenemos una ‘ideaza’: un docu sobre chinos
  • La idea no sale
  • Recurrimos a otro plan: madre soltera en paro y lo que surja
  • Tampoco sale
  • Intento a la desesperada de docu observacional: pffff, no mola
  • ¿Qué hacemos?
  • Un segundo, si todo lo anterior ya es una realidad…. ¡Ya tenemos documental!

 

Es ahí dónde terminaba la obra, pero podemos decir que MLG 3 Delicias continúa y continuará por dos razones. La primera, porque desde que termina el cortometraje MLG 3 Delicias ha cosechado dos premios (Primer premio Desencaja 2015 y Mejor cortometraje Málaga Crea 2016), lo que quiere decir que, esa realidad accidental con la que nos encontramos sigue formando parte de la historia de la obra, MLG 3 Delicias continúa. La segunda, porque queremos continuar por esta rama. Es decir, somos jóvenes, nos gusta el documental y nos gusta contar historias. Tenemos una forma sencilla, llana y cercana de plasmarla. Queremos trasladar la forma de contar del MLG 3 Delicias a otras áreas y a otras historias. Es en este dossier para el Premio Especial Málaga Crea dónde nace Enverdá, pero…un momento…

Sinopsis

¿Alguna vez has visto a un chino en la playa? Esta es la premisa con la que parte la historia, en la que tres jóvenes malagueños se ven en la tarea de realizar un documental sobre chinos y lo que surja…

 

 

Cómo nace el proyecto?

El proyecto nace a raíz de un trabajo de clase. Cuando rodamos este corto documental estábamos estudiando Comunicación Audiovisual en la UMA y para la asignatura de Realización Documental, teníamos que realizar una pieza cuyo único requisito era que no podía durar más de 7 minutos.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

En este corto en realidad se cuenta lo que normalmente no se ve delante de las cámaras a la hora de afrontar el rodaje de un documental. El proceso creativo, ideas que salen mal y el cómo tratamos de salir del embrollo. También nos sirvió de excusa perfecta para bucear por los diferentes géneros del documental y poner en práctica lo aprendido sobre el tema.

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Lo que nos llevó a contar esta historia fueron las propias circunstancias. De habernos salido bien nuestra “Súper Idea” sobre los chinos, “MLG 3 delicias” jamás habría existido, así que nos alegramos de que la realidad nos llevará por otro camino.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Apoyo moral todo el que tú quieras. Apoyo económico cero. Grabamos con nuestras humildes cámaras réflex y no nos costó ni un euro rodar este corto documental. Sólo tiempo (2 semanas), frustración y risas, muchas risas durante la postproducción. Además en la facultad tuvimos acceso al estudio de grabación donde pudimos locutar el documental de la manera más profesional posible. Partiendo del hecho de que estéticamente nuestro corto tiene una estética bastante amateur, no necesitamos demasiados recursos ni medios para contar la historia que queríamos.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El gran reto fue saber enfrentarnos a la realidad de nuestra situación: quedaba poco tiempo para entregar el trabajo y todas nuestras ideas salieron mal. La clave fue saber ver que la historia no estaba en esas ideas sino en nuestro propio proceso de búsqueda. Y como no nos quedaba más tiempo para optar por otra idea, decidimos correr el riesgo de contar precisamente lo que nos pasó.

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

Al concebirse desde un principio como un trabajo de carrera pensamos en realizarlo con los recursos que teníamos a mano. Al tratarse de un documental más nos dio más flexibilidad a la hora de hacerlo con pocos recursos.

 

 

Preséntanos a los actores.

En principio, con el enfoque de hacer un documental sobre los ciudadanos chinos de Málaga, quisimos buscar gente que pudiera con sus testimonios ayudarnos, manteniéndonos alejados como realizadores de lo que es relato. Pero al final, por cómo se desenvuelve la historia, terminamos siendo los protagonistas del relato.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

En este caso, como es evidente, nosotros somos también el equipo técnico. Está claro que este corto es muy “Juan Palomo. Yo me lo guiso, yo me lo como”.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Claro que hubo anéctodas y lo mejor de todo es que es prácticamente todas aparecen el propio documental. Esto es lo divertido de hacer “meta-cine”.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Como lo nuestro es un documental, la fase de postproducción es vital porque es cuando ensamblamos todo el material grabado y le damos un relato coherente a todo. En el caso de nuestro proyecto, al contar varias historias y ese proceso de creación y búsqueda nos costó mucho elaborar un guión que lo aunara todo sin ser confuso y procurando también que tuviese algo de humor, que nos gusta mucho incluirlo en todo lo que hacemos.

 

Háblanos de la banda sonora.

Todos los recursos sonoros (incluida la música) son Creative Commos y cualquiera puede usarlos y encontrarlos en Internet.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Este pequeño documental tiene muchas capas, a pesar de su corta duración. Dentro de él hay varios mini-relatos y en cada uno se encuentra el giro que hace cambiar el rumbo de la historia. Esas partes suelen ser las que más hacen reír al público. Aunque tal vez, lo que más nos gusta es el mensaje final: “Si la vida te da limones, haces limonada; y si te da problemas, haces un documental”

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Una de las cosas que más nos fascina es que en todas las proyecciones que hemos hecho, escuchamos a la gente reírse y eso, cuando intentas hacer humor, es el regalo más grande que te pueden hacer.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

La verdad es que no sabríamos muy bien cómo venderle este documental a alguien, puesto que entendemos que es un poco sui géneris y que además está pensado para un público que esté un metido en el mundillo del cine de no-ficción. Pero es que es tan cortito y divertido que si quieres pasar un buen rato viendo como 3 “mataos” intentan “hacer algo”, merece la pena verlo.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Tener un pequeño hueco en el Festival de Málaga nos hace una ilusión tremenda. Somos malagueños, somos veinteañeros y hemos crecido casi al mismo tiempo que el festival. Para nosotros es todo un orgullo y un honor que nuestro humilde corto se proyecte en pantalla grande y en nuestra tierra. Es como cumplir un pequeño gran sueño, una aspiración que seguramente dormía en nuestro subconsciente al comenzar la carrera de Comunicación Audiovisual y que no imaginábamos que llegaría en este momento ni de esta manera.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Sin duda, si. Es cierto que a veces pensamos que es muy complicado y es fácil rendirse. Pero está claro que cualquier profesión “creativa” es muy estimulante y satisfactoria para quien la ejerce. Crear algo con lo que provocar emociones (del tipo que sea) a la gente es una experiencia que te llena muchísimo. Además si es algo que te llena de esa manera, realmente no sientes que sacrificas nada, porque todo lo haces disfrutando del proceso.

 

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Al ser un proyecto tan “casero” y ameteur, la distribución la hemos llevado nosotros mismos a mano presentándolo a diferentes concursos o festivales y colaborando en proyecciones locales y universitarias. En aquellos concursos en los que hemos ganado, como parte de lo que es el premio, también se incluye normalmente la proyección del cortometraje en medios locales y en festivales/ciclos de cine.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Creemos que el mundo del cortometraje está muy bien porque hay mucha gente joven haciendo cosas y es un formato que te permite experimentar. Además que la gran cantidad de concursos que hay a nivel local y nacional te pueden permitir ganar algo para financiar otros proyectos y darte a conocer o dar un primer paso. No lo vemos como un medio viable económicamente, pero sí con muchas posibilidades a nivel artístico-creativa.

 

Sobre el autor Pedrortega
Una mirada independiente sobre el cine más artesanal.