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Cristina Vilches Estella & Paloma Canonica: Fres-Boi
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Pedrortega | 22-03-2017 | 19:48

Cristina Vilches Estella

Cristina Vilches Estella, nació el 6 de Noviembre de 1991, animadora e ilustradora zaragozana. Estudió Bellas Artes en la Universidad de Zaragoza(Campus de Teruel) y el Máster en Libro Ilustrado y Animación Audiovisual en la Universidad de Vigo (Campus de Pontevedra).

Paloma Canonica

Paloma Canonica, nació en el 1989 es una ilustradora y animadora suiza. En el 2012 se graduó en Comunicación Visual en SUPSI (Scuola Universitaria della Svizzera Italiana) en Suiza y en el 2015 obtuvo el Máster en Libro Ilustrado y Animación Audiovisual en la Universidad de Vigo.

Sinopsis

Una base abandonada en medio del Ártico, un esquimal perdido y un descubrimiento que cambiará su vida para siempre. Fres Boi: La historia de una peculiar amistad, misterios y alguna que otra sorpresa.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Fres-boi es una animación stop-motion y nació como proyecto de prácticas. Estudiamos en el Máster de libro ilustrado y animación audiovisual de la facultad de Bellas Artes de Pontevedra y trabajamos en la empresa OQO filmes durante casi 5 meses.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Fres-boi es la historia de la curiosidad, el descubrimiento y la amistad. Es una historia en la que en cierto modo, todos podemos vernos reflejados ya que a todos nos ha pasado alguna vez cuando nos emocionamos con algo y después nos llevamos un chasco tremendo. Sobretodo Fres-Boi es aprendizaje, un proyecto en el que comenzamos sin saber cómo hacerlo y en el que hemos crecido día a día hasta llegar aquí.

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

La historia nació desde una exigencia técnica, trabajamos dos personas haciendo la animación y por eso la historia no podía tener más que uno o dos personajes. Por eso pensamos en un esquimal y una ambientación ártica donde hay pocos elementos con los que el personaje tenga que interactuar, entonces montamos nuestra historia alrededor de estos elementos.

 

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

El principal, y único, grande apoyo que tuvimos fue de la empresa donde trabajamos, nos dejaron utilizar sus materiales, sus cámaras los sets y nos enseñaron técnicas de animación. Aparte de eso todo fue nuestro trabajo. Tuvimos también la suerte de tener un amigo músico, Xandre Outeiro, que nos hizo la banda sonora.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Como todo era una novedad para nosotras, todo el trabajo fue un reto. A partir de la construcción del muñeco y las ambientación y acabando con la post producción. Pero puede ser que el reto más grande fue estar juntas trabajando casi 5 meses durante 10 horas todos los días sin pelearnos!

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

A parte de los materiales que la empresa nos dejó usar, fue toda una autofinanciación. Intentamos de utilizar sobretodo materiales reciclados o encontrados. Preséntanos a los actores.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Ha funcionado muy bien, en nuestro caso el equipo fue compuesto solo por nosotras dos. Nos dividimos el trabajo a la hora de construir las ambientaciones y los personajes y nos turnamos para animar y hacer la postproducción. Trabajar en dos personas puede funcionar sólo si hay mucha confianza, respeto y una buena organización del trabajo.

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Una producción de Stop-motion es muy dura y requiere mucha paciencia, por eso hay que tomarse las cosas con mucho humor. Así que tenemos muchas anécdotas graciosas que contar y la verdad es que no sabría por cual empezar. Quizás la más curiosa sería la del propio origen del título “Fres-Boi”. Mucha gente se equivoca al pensar que quisimos poner un nombre en inglés y suelen hacerse un lío al escribirlo y en realidad no tiene nada que ver con eso. En el set de rodaje había una cajita de fresas vacía, donde todos los días al terminar de grabar metíamos a nuestro personaje para descansar, la marca de la caja era “Fres-Boi”, así que comenzamos a llamarle de este modo al esquimal. Nos hizo tanta gracia que decidimos titular así el corto.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La postproducción fue la parte más rápida de todo el trabajo. A parte algunos pequeños elementos digitales que añadimos al final toda la animación está hecha en stop-motion. La pieza clave ha sido la programación que hicimos antes de grabar, gracias a eso el montaje fue muy sencillo y no tuvimos que descartar trozos de animación. También a la hora de animar fuimos muy puntillosas y repetimos las escenas muchas veces hasta cuando no quedaban como querríamos.

 

 

Háblanos de la banda sonora.

La banda sonora fue compuesta por Xandre Outeiro un gran músico y amigo de Pontevedra. La animación no tiene diálogos entonces la banda sonora es muy importante, junto a las imágenes hace que el espectador entienda claramente lo que está pasando. Nos gusta mucho porqué tiene varias sonoridades, que van de los instrumentos tradicionales gallegos hasta los cantos de los Inuit.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Nos gusta mucho estar en el cine y ver la reacción de la gente, ver como se ríen y se emocionan en las partes que en tu cabeza al realizarlo lo eran, cuando eso sucede sientes que tu trabajo ha funcionado y eso te llena. Aunque creo que la parte que más nos gusta es la final, ya que genera muchas reacciones inesperadas, dependiendo de la edad de los espectadores.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Acabamos de empezar y el conseguir que tu historia llegue a tanta gente diversa y conecte a la vez de alguna manera es algo genial, te hace sentir que tu trabajo merece la pena. Al principio te da miedo ya que hay millones de trabajos distintos y tu es la primera vez que sales al mundo, pero al ver la respuesta del espectador se te quitan todos esos temores de pronto y tienes ganas de más.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Que se relaje y ponga su mente en blanco con muchas ganas de descubrir y jugar, como lo hace nuestro protagonista. Fres-Boi es una historia para todos los públicos una aventura tierna en la que poder pasar un buen rato, olvidarte del mundo y darte algún que otro susto.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

¡Un auténtico subidón! Que entre tantos trabajos de calidad, señalen el tuyo hace que te sientas increíble. El festival de Málaga es uno de los más importantes de España y poder estar allí en sección oficial nada más empezar en este mundo es algo que veíamos a años luz, y de pronto aquí estamos, es emocionante.

 

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Cosas como esta selección te dicen que merece y mucho. Es un terrible esfuerzo y prácticamente por amor al arte. En muchas partes del proceso te preguntas si merece la pena, pero cuando ves todo tu empeño reflejado en una pantalla de cine con gente disfrutándolo, se te van todos esos males. El problema más grande es que sin ayudas es casi imposible realizar productos de calidad, nosotras lo vimos con Fres-boi que si estás motivado, trabajar sin financiación es posible.

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Al ser nuestro primer trabajo contábamos con presupuesto 0 así que el tema distribución fue muy duro. Comenzamos nosotras solas la distribución y a fuerza de mandar, conocer plataformas y meter horas y horas rellenando formularios, viajar a festivales y conocer gente del medio que nos enseñaba trucos fuimos poco a poco conociendo este mundo. A principio de este año tuvimos la suerte de ser seleccionadas en el proyecto FILMNOW de la ECAM, que consistía en una distribución de seis cortometrajes salidos de escuelas Españolas. Gracias a ello hemos podido optar a muchos más festivales de los que nosotras solas no habríamos podido abarcar y es algo que agradeceremos infinitamente.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

En España el cortometraje está en un nivel muy alto, hay muy buenas ideas y unos modos de llevarlas a cabo realmente originales, es cierto que todo el mundo nos hemos dado cuenta de eso, menos (como tristemente siempre ocurre) los que están arriba y reparten el dinero.

Sobre el autor Pedrortega
Una mirada independiente sobre el cine más artesanal.