img
Autor: pedrortega
Lucas Castán: Los hombres de verdad no lloran
img
Pedrortega | 23-03-2017 | 6:58| 0

Lucas Castán

Graduado en Comunicación Audiovisual y especializado en cine. Lucas lleva varios años trabajando en el sector audiovisual. Realizó sus primeras incursiones en el medio, encargado de realizar varias piezas promocionales de la película De tu ventana a la mía, de Paula Ortiz, para uso en televisión. Volvió a trabajar a las órdenes de la directora aragonesa en su segundo largometraje La novia, esta vez como auxiliar de dirección. Los hombres de verdad no lloran, será su segundo cortometraje como director. Su anterior proyecto, Alba, cuenta con veintitrés selecciones en festivales, trece de ellas internacionales, y los premios a Mejor Cortometraje en la XII Muestra de Cortometrajes Aragoneses, Mejor Actor Principal en el XIX Festival de Cine de Fuentes.

Sinopsis

Un padre, un hijo y el hockey sobre hielo como pasión, pero una dura realidad que afrontar.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Durante mi etapa como estudiante en la universidad estuve trabajando en el tratamiento de un largometraje, era el primero que hacía en mi vida y, como es normal, no era suficientemente consistente como para que se pudiese llegar a rodar. Pero tenía algunos elementos que sí me gustaban y decidí aprovecharlos y reconvertirlas en algo más pequeño, el guion de este cortometraje. A partir de ahí y tras entrar la productora Filmdonut, comenzó un periplo que ha durado dos años en el que hemos ido armando el proyecto.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

En primer lugar, es una historia que intenta acercarse a un deporte como es el hockey sobre hielo en España. Que aunque sea minoritario también se practica y existe una liga nacional. Es muy difícil llegar a dedicarse profesionalmente a este deporte aquí, pero los que lo practican lo hacen con la misma pasión y sacrificio que los jugadores de otras ligas profesionales. Trata además, de dar una visión mas humanizada de los que practican este deporte puesto que, con la poca información que tenemos aquí, la tendencia es creer que son muy brutos y en realidad, es un deporte más noble de lo que parece. También es una historia que habla de los sentimientos no expresados, de la superación, de los sueños frustrados, de los miedos y del legado que pueden dejar los padres sobre sus hijos. 

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Fui jugador de hockey durante doce años y tuve que dejarlo cuando empecé la universidad. Siempre he tenido una espina clavada con este tema. Además, un consejo que se suele dar a los guionistas inexpertos es que hablen de temas que conocen bien y este es uno de los temas que mejor conozco, creí que podía aportar algo interesante al respecto. 

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Ya sobre proyecto, contamos con una beca de la Diputación Provincial de Huesca, tuvimos una participación el Ayuntamiento de Jaca (Huesca), que es donde se ha llevado a cabo todo el rodaje y también el apoyo de la Universidad San Jorge, que es donde yo estudié. Pero realmente, el grueso de la producción es aportación directa de la productora Filmdonut. 

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Uno de los principales retos ha sido conseguir todos los permisos de rodaje, ya que el cortometraje tiene un montón de localizaciones diferentes. Hay una en concreto, la antigua pista de hielo, que era un edificio declarado en ruinas y poco después del rodaje se derribó. Para mí es la escena más importante, la que da sentido a la historia, y durante un tiempo creímos que conseguiríamos permiso y no la llegaríamos a rodar a tiempo. También tenemos imágenes de partido reales, filmadas durante los “playoff” de la liga nacional del año pasado, con alrededor de dos mil espectadores en las gradas. Más tarde tuvimos que reunir alrededor de doscientos extras para encajar los planos de esa escena que nos faltaban por rodar. La verdad es que creo que para ser un cortometraje tiene unas necesidades de producción muy ambiciosas. 

 

Preséntanos a los actores.

Los protagonistas de la historia son padre e hijo. El padre está interpretado por Alfonso Lara, un actor con muchas tablas, muy implicado y con el que resulta muy fácil trabajar. La verdad es que entendió enseguida lo que buscaba e hizo suyo el personaje; el hijo está interpretado por Juan Fernández, un niño que entonces tenía ocho años y encontré en la propia escuela de hockey de Jaca. Lo escogí porque tenía ya muchas similitudes con el personaje, conocía ya la atmósfera que rodea este deporte y tenía también esa pasión. Así era más fácil que entendiese lo que buscaba y luego fue cuestión de ir trabajando poco a poco, en los meses anteriores al rodaje, para que se soltase y para que confiase en mí. A veces quedábamos solo para jugar a hockey. También tiene un pequeño papel Jorge Asín, un actor que queremos mucho en Aragón y que cuando se lo propusimos enseguida se unió al proyecto. 

 

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

El equipo técnico ha sido fundamental en este proyecto. En total somos alrededor de cuarenta personas. Ha sido complejo sacar este proyecto adelante pero he de reconocer que el rodaje fue como la seda y eso es porque todo el mundo hizo lo que tenía que hacer. La producción estaba controlada por los hermanos Lucas y Mateo Sáez, fundadores de Filmdonut; en el equipo de dirección tenía a personas de mi confianza, con bastante más experiencia que yo y me daban la seguridad que necesitaba como Ignacio Lasierra e Inés Laporta; la fotografía la firma Daniel Vergara, que es el director de fotografía con el que trabajo siempre desde la universidad; el director de arte, Luis Sorando, tuvo que levantar algunas localizaciones completamente de cero… podría decir algo bueno de todos y cada uno de los integrantes del equipo, estoy muy orgulloso del equipo que armamos. 

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Cada vez que la cámara dejaba de rodar, Juan, el niño, tenía un stick de hockey y una pastilla para ponerse a jugar mientras se preparaba otro plano.Si te descuidabas, te lo encontrabas haciendo regates y vaselinas a los eléctricos del equipo.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La posptroducción ha sido más lenta de lo esperado. El montaje lo hicimos junto a Luis Calles en verano, pero él trabajaba en Madrid y yo estaba en Jaca, así que los fines de semana los dos viajábamos a Zaragoza y realizábamos jornadas intensivas de montaje. Luego, durante la semana, yo revisaba lo que habíamos hecho para sacar ideas y Luis iba puliendo para ponerlo en común el siguiente fin de semana. Del sonido se ha encargado José Luis Toral y para ello tuve que viajar varias veces a Madrid, porque aunque trabajábamos telemáticamente, lo que buscaba en algunas escenas era más complejo de obtener si no conoces bien cómo suena el hockey sobre hielo: las cuchillas, los tiros, los palos, las frenadas… y requerían mi presencia. También tenemos algunos efectos visuales, de los que se encargó Nacho Galdo desde Valencia y el etalonaje pasó por diferentes manos, pero como no dábamos con lo que queríamos, al final hizo Daniel Vergara, el director de fotografía, su propia corrección de color. 

 

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta? 

La conexión entre el padre y el hijo y la escena en la antigua pista de hielo de Jaca, aunque en el segundo caso no sé si es como espectador, ya que tiene un vínculo muy fuerte con mi infancia. 

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Creo que es una obra en la que se cuentan muchas cosas, en poco tiempo y con pocas palabras. Es muy visual y eso es algo en lo que hemos puesto mucho empeño. También estoy muy satisfecho del trabajo con Juan, el niño. Es algo que al principio me generaba muchas dudas, porque le iba a pedir a un niño de ocho años que se expresase casi sin hablar, utilizando sobre todo el lenguaje no verbal. Lo fuimos trabajando poco a poco y al final lo ha solventado muy bien. 

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Que se va a encontrar una historia bastante singular, la primera que trata esta temática en nuestro país. A parte de explorar un poco más de cerca el hockey sobre hielo, también hemos intentado darle la forma de una historia universal, en este caso, a través de la relación de un padre y un hijo. Podrá gustarle o no, pero le aseguro que la hemos intentado contar con honestidad, desde dentro.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Acabamos la posptroducción del cortometraje en diciembre y apenas hemos empezado la distribución por festivales. Tener una selección de este nivel tan pronto fue una alegría enorme para todo el equipo. Seguro que a partir de ahora afrontaremos la distribución con más confianza en nuestro trabajo. Por otro lado, a mí me tranquiliza un poco saber que puede interesar en lugares que no tienen ningún vinculo con el hockey sobre hielo y no únicamente a los que son aficionados. 

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Desde luego. A veces es duro, pero por ese mismo motivo, sacar proyectos adelante resulta muy gratificante. El cine es bastante más que un mero entretenimiento. Para mí no hay nada que merezca más la pena el esfuerzo que esto. 

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Nosotros acabamos de empezar. Hemos dejado la distribución en manos de Agencia Freak, que nos convenció por su criterio y la forma en que diseñan la estrategia de manera individualizada en cada proyecto.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Creo que ahora mismo el nivel es altísimo y nada tiene que envidiar a otras industrias. Se ha profesionalizado, ya no es únicamente un trabajo de aprendizaje. La tecnología digamos que ha democratizado el sector, ahora es más sencillo conseguir estándares de calidad con pocos medios, pero por el mismo motivo, tener un cortometraje de buena factura o algunos alardes técnicos ya no es un elemento diferenciador, es casi un mínimo exigible y lo que importa son las ideas, lo que se cuenta y cómo se cuenta.

 

Ver Post >
Cristina Vilches Estella & Paloma Canonica: Fres-Boi
img
Pedrortega | 22-03-2017 | 8:48| 0

Cristina Vilches Estella

Cristina Vilches Estella, nació el 6 de Noviembre de 1991, animadora e ilustradora zaragozana. Estudió Bellas Artes en la Universidad de Zaragoza(Campus de Teruel) y el Máster en Libro Ilustrado y Animación Audiovisual en la Universidad de Vigo (Campus de Pontevedra).

Paloma Canonica

Paloma Canonica, nació en el 1989 es una ilustradora y animadora suiza. En el 2012 se graduó en Comunicación Visual en SUPSI (Scuola Universitaria della Svizzera Italiana) en Suiza y en el 2015 obtuvo el Máster en Libro Ilustrado y Animación Audiovisual en la Universidad de Vigo.

Sinopsis

Una base abandonada en medio del Ártico, un esquimal perdido y un descubrimiento que cambiará su vida para siempre. Fres Boi: La historia de una peculiar amistad, misterios y alguna que otra sorpresa.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Fres-boi es una animación stop-motion y nació como proyecto de prácticas. Estudiamos en el Máster de libro ilustrado y animación audiovisual de la facultad de Bellas Artes de Pontevedra y trabajamos en la empresa OQO filmes durante casi 5 meses.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Fres-boi es la historia de la curiosidad, el descubrimiento y la amistad. Es una historia en la que en cierto modo, todos podemos vernos reflejados ya que a todos nos ha pasado alguna vez cuando nos emocionamos con algo y después nos llevamos un chasco tremendo. Sobretodo Fres-Boi es aprendizaje, un proyecto en el que comenzamos sin saber cómo hacerlo y en el que hemos crecido día a día hasta llegar aquí.

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

La historia nació desde una exigencia técnica, trabajamos dos personas haciendo la animación y por eso la historia no podía tener más que uno o dos personajes. Por eso pensamos en un esquimal y una ambientación ártica donde hay pocos elementos con los que el personaje tenga que interactuar, entonces montamos nuestra historia alrededor de estos elementos.

 

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

El principal, y único, grande apoyo que tuvimos fue de la empresa donde trabajamos, nos dejaron utilizar sus materiales, sus cámaras los sets y nos enseñaron técnicas de animación. Aparte de eso todo fue nuestro trabajo. Tuvimos también la suerte de tener un amigo músico, Xandre Outeiro, que nos hizo la banda sonora.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Como todo era una novedad para nosotras, todo el trabajo fue un reto. A partir de la construcción del muñeco y las ambientación y acabando con la post producción. Pero puede ser que el reto más grande fue estar juntas trabajando casi 5 meses durante 10 horas todos los días sin pelearnos!

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

A parte de los materiales que la empresa nos dejó usar, fue toda una autofinanciación. Intentamos de utilizar sobretodo materiales reciclados o encontrados. Preséntanos a los actores.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Ha funcionado muy bien, en nuestro caso el equipo fue compuesto solo por nosotras dos. Nos dividimos el trabajo a la hora de construir las ambientaciones y los personajes y nos turnamos para animar y hacer la postproducción. Trabajar en dos personas puede funcionar sólo si hay mucha confianza, respeto y una buena organización del trabajo.

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Una producción de Stop-motion es muy dura y requiere mucha paciencia, por eso hay que tomarse las cosas con mucho humor. Así que tenemos muchas anécdotas graciosas que contar y la verdad es que no sabría por cual empezar. Quizás la más curiosa sería la del propio origen del título “Fres-Boi”. Mucha gente se equivoca al pensar que quisimos poner un nombre en inglés y suelen hacerse un lío al escribirlo y en realidad no tiene nada que ver con eso. En el set de rodaje había una cajita de fresas vacía, donde todos los días al terminar de grabar metíamos a nuestro personaje para descansar, la marca de la caja era “Fres-Boi”, así que comenzamos a llamarle de este modo al esquimal. Nos hizo tanta gracia que decidimos titular así el corto.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La postproducción fue la parte más rápida de todo el trabajo. A parte algunos pequeños elementos digitales que añadimos al final toda la animación está hecha en stop-motion. La pieza clave ha sido la programación que hicimos antes de grabar, gracias a eso el montaje fue muy sencillo y no tuvimos que descartar trozos de animación. También a la hora de animar fuimos muy puntillosas y repetimos las escenas muchas veces hasta cuando no quedaban como querríamos.

 

 

Háblanos de la banda sonora.

La banda sonora fue compuesta por Xandre Outeiro un gran músico y amigo de Pontevedra. La animación no tiene diálogos entonces la banda sonora es muy importante, junto a las imágenes hace que el espectador entienda claramente lo que está pasando. Nos gusta mucho porqué tiene varias sonoridades, que van de los instrumentos tradicionales gallegos hasta los cantos de los Inuit.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Nos gusta mucho estar en el cine y ver la reacción de la gente, ver como se ríen y se emocionan en las partes que en tu cabeza al realizarlo lo eran, cuando eso sucede sientes que tu trabajo ha funcionado y eso te llena. Aunque creo que la parte que más nos gusta es la final, ya que genera muchas reacciones inesperadas, dependiendo de la edad de los espectadores.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Acabamos de empezar y el conseguir que tu historia llegue a tanta gente diversa y conecte a la vez de alguna manera es algo genial, te hace sentir que tu trabajo merece la pena. Al principio te da miedo ya que hay millones de trabajos distintos y tu es la primera vez que sales al mundo, pero al ver la respuesta del espectador se te quitan todos esos temores de pronto y tienes ganas de más.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Que se relaje y ponga su mente en blanco con muchas ganas de descubrir y jugar, como lo hace nuestro protagonista. Fres-Boi es una historia para todos los públicos una aventura tierna en la que poder pasar un buen rato, olvidarte del mundo y darte algún que otro susto.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

¡Un auténtico subidón! Que entre tantos trabajos de calidad, señalen el tuyo hace que te sientas increíble. El festival de Málaga es uno de los más importantes de España y poder estar allí en sección oficial nada más empezar en este mundo es algo que veíamos a años luz, y de pronto aquí estamos, es emocionante.

 

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Cosas como esta selección te dicen que merece y mucho. Es un terrible esfuerzo y prácticamente por amor al arte. En muchas partes del proceso te preguntas si merece la pena, pero cuando ves todo tu empeño reflejado en una pantalla de cine con gente disfrutándolo, se te van todos esos males. El problema más grande es que sin ayudas es casi imposible realizar productos de calidad, nosotras lo vimos con Fres-boi que si estás motivado, trabajar sin financiación es posible.

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Al ser nuestro primer trabajo contábamos con presupuesto 0 así que el tema distribución fue muy duro. Comenzamos nosotras solas la distribución y a fuerza de mandar, conocer plataformas y meter horas y horas rellenando formularios, viajar a festivales y conocer gente del medio que nos enseñaba trucos fuimos poco a poco conociendo este mundo. A principio de este año tuvimos la suerte de ser seleccionadas en el proyecto FILMNOW de la ECAM, que consistía en una distribución de seis cortometrajes salidos de escuelas Españolas. Gracias a ello hemos podido optar a muchos más festivales de los que nosotras solas no habríamos podido abarcar y es algo que agradeceremos infinitamente.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

En España el cortometraje está en un nivel muy alto, hay muy buenas ideas y unos modos de llevarlas a cabo realmente originales, es cierto que todo el mundo nos hemos dado cuenta de eso, menos (como tristemente siempre ocurre) los que están arriba y reparten el dinero.

Ver Post >
Javier Marco: El vestido
img
Pedrortega | 22-03-2017 | 8:43| 0

Javier Marco

Es Ingeniero de Telecomunicación con un postgrado en Dirección de Cine y Realización de TV. Ha realizado videoclips, publicidad, y cortometrajes como “El vestido”, “Ella”, “Classmate”, “Casitas”, “Voluntario”, “Tú o yo”, “3 minutos” y “La soledad de la luna”. Ha obtenido más de 150 premios en festivales nacionales e internacionales como Festival de cine de Nueva York (EEUU), Social World Film Festival (Italia), Festival Iberoamericano FIBABC, Almería en Corto, Purbeck Film Festival (UK), Manchester Film Festival (UK), Festicine Pehuajó (Argentina), RNE and Notodofilmfest entre otros.

Página web oficial: www.javiermarco.com

Sinopsis

Cada día, de camino al trabajo, la madre de Sara ve un vestido en en escaparate.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Belén Sánchez-Arévalo me contó hace ya algunos años la idea de “El vestido”. Llevábamos un tiempo haciendo comedias y nos atraía la idea de cambiar de género radicalmente. El proyecto se quedó parado durante unos años debido a la complejidad de rodar en una de las localizaciones principales, el tanatorio. Pero todo tiene su momento y éste llegó cuando tenía que ser, cuando nos sentíamos más preparados técnica y emocionalmente para llevarlo a cabo.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Trata de la perdida de una madre, pero también de la impotencia que produce el ver cómo el dinero forma parte de nuestra realidad hasta tal punto que condiciona que se puedan cumplir o no algunos de nuestros sueños. Por eso cuando llega la última oportunidad de cumplir uno de los deseos de su madre, Sara no duda en hacer lo que hace para conseguirlo.

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Tenía muchas ganas de dirigir algo totalmente diferente a lo anterior, algo que me permitiera lograr un cine sobrio y que lograra crear en el espectador un parón de diez minutos mientras lo está viendo. Un silencio.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

El principal y gracias al cual pudimos llevar a cabo este proyecto es el equipo de personas que se animaron a participar en “El vestido”. Actores, equipo técnico, fue una gran suerte contar con todos ellos. Y por supuesto pudimos financiarlo porqué ganamos el certamen de proyectos de Cortometrajes Villa de Coslada. Con ese premio, y con toda la ayuda que nos prestaron desde la ciudad de Coslada, pudimos completar el proyecto.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Uno de los principales problemas era conseguir las localizaciones. No es fácil que te permitan rodar en un tanatorio y te dejen acceder a todas sus instalaciones; o que te presten una casa para que la cambies por completo y la llenes de aparatos. Tuvimos la enorme suerte de cruzarnos con un grupo de personas estupendas que nos dieron todo tipo defacilidades.

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

El cortometraje lo financiamos gracias a este premio sobre proyecto que mencionamos anteriormente.

 

Preséntanos a los actores.

La protagonista de nuestra historia es Olivia Delcán, y no podemos estar más contentos con cómo encarna al personaje de Sara, como se mete en el papel. Con la mirada, y con la interpretación contenida que le pedí, consigue crear la emoción sin adornos que necesitaba el cortometraje.

Como su padre contamos con Mauro Muñiz de Urquiza, un gran actor conocido principalmente en el mundo de la comedia que tiene unos registros en drama increíbles. Hemos trabajado en varios cortometrajes con él. Simplemente nos encanta.

Una gran suerte fue contar con Sonia Almarcha para el papel de la dependienta de la tienda. Era un pequeño papel que necesitaba de las tablas que tiene ella para hacerlo tan creíble, tan real. Fue genial para nosotros que quisiera formar parte del proyecto porque este personaje es fundamental en la historia.

Y por supuesto tuvimos la suerte de contar con muchísimos actores que nos prestaron su tiempo, entre otros Carmen Navarro, con la que ya hemos trabajado anteriormente en otros cortometrajes, para encarnar el papel de la madre. Necesitábamos un rostro que lograra darle fuerza, emotividad y realismo. La confianza con ella nos llevó a pedirle a una gran actriz un papel estábamos seguros no querría hacer, pero ella es increíble y siempre está dispuesta a colaborar, incluso aunque tenga que estar dentro de un ataúd.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Ha sido el cortometraje que hemos contado con más equipo técnico hasta ahora. Con Julio César Tortuero como director de fotografía, y Christopher Slaski en la banda sonora, ya habíamos trabajado anteriormente. Y luego tuvimos mucha suerte trabajar con Clara Alonso y María Angulo en el sonido, con Juan Luis Moreno Somé como script, con Silvia Gil como maquilladora y peluquera y con el resto de equipo. En los siguientes cortometrajes seguiré contando con ellos, si es posible por disponibilidad.

 

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Un rodaje que en su mayor parte se desarrolla en un tanatorio da para muchas anécdotas. Teníamos respeto por rodar sabiendo que tendríamos familiares de difuntos pasando un mal momento en otras salas contiguas a la nuestra. Era algo que teníamos asumido, un rodaje totalmente serio y con el máximo silencio. Pero durante todo el fin de semana nadie se veló en el tanatorio, algo fuera de lo común según los funcionarios del mismo. Fue increíble porque el rodaje de esta manera fue más cómodo y alegre para todo el equipo.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

En los cortos anteriores, siempre he sido el único montador de los cortos, pero esta vez, quería trabajar junto a otro montador,

ya que creo que puedes perder perspectiva. Ha sido gratificante trabajar junto a Javi. G. Pereiro ya que siempre discutíamos cada plano, cada fotograma y he de decir que hemos estado de acuerdo en casi todas las decisiones a tomar. Y luego tuvimos la suerte de contar con la gran profesionalidad de María Angulo en la posproducción de sonido y con Eduardo Valdera en el etalonaje.

 

Háblanos de la banda sonora.

Desde que leí el guion, sabía que no quería utilizar música y así potenciar más los momentos de silencio. Sólo utilizamos dos piezas musicales de Christopher Slaski, con el que ya había trabajado anteriormente, que sonaran diegéticamente en las dos veces que la protagonista visita la tienda de ropa.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta? 

Me gusta la sobriedad y el respeto con el que hemos tratado este tema. No queríamos adornarlo de esos elementos con los que muchas veces el cine viste a la muerte y a la despedida de una persona. Me gustaba la idea de poner una cámara delante de la protagonista para acompañarla como si estuviera ocurriendo realmente. Creo que gracias al equipo y a los actores tan maravillosos lo hemos conseguido.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Lo que más satisfecho me ha hecho ha sido ver como hemos podido sacar adelante este proyecto, que ha sido el más complejo que hemos realizado hasta el momento. Me gustan los retos y me gusta crecer con cada proyecto que realizamos.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Es un cortometraje duro pero que a la vez considero necesario porque muestra una realidad que muchas personas viven.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Un inicio brutal para nuestro cortometraje ya que fue el primer festival al que mandamos el corto. Al conocer la selección fue una alegría inmensa para todo el equipo. Un cortometraje como el nuestro, con un presupuesto limitado, en competición en uno de los grandes festivales de nuestro país es algo que tiene que celebrarse como se debe.

 

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Cada cortometraje es un esfuerzo enorme, me quedo sin voz o me sale alguna cana en cada rodaje,  pero diría que sí, que merece la pena personalmente. Porque siempre al terminar un cortometraje quiero empezar con el siguiente. Hay proyectos que nos funcionan, otros menos, pero siempre me quedo de algo bueno de cada uno de ellos y siento que han merecido la pena.

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Empieza su recorrido en el Festival de Málaga y en la sección “La otra mirada” del Festival de Medina del Campo, y esperamos que recorra muchos festivales nacionales e internacionales. Nuestra intención es moverlo mucho para que llegue al mayor número de público posible, que al final es lo que más agradecemos loscortometrajistas.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Actualmente vivimos uno de los momentos de oro del cortometraje en España. Siempre hemos tenido buenos cortos en nuestro país, pero es que actualmente se han multiplicado a unos niveles bestiales. La competitividad que hay es beneficiosa para nuestro mundo, porque hace que todos nos esforcemos en sacar proyectos cada vez más cuidados técnica y creativamente.

 

Ver Post >
Asier Urbieta: False flag
img
Pedrortega | 22-03-2017 | 8:22| 0

 

Asier Urbieta

Donostia/San Sebastián, 1979. Licenciado en Comunicación Audiovisual, ha rodado en los cinco continentes, fusionando sus dos grandes pasiones, rodar y viajar. Sus cortometrajes de ficción y documental, han sido seleccionados en más de 500 festivales de todo el mundo y han recibido más de 50 premios. Se gana la vida haciendo anuncios para la televisión. En su tiempo libre practica bodyboard y juega al fútbol de portero, deportes que definen perfectamente su personalidad.

Filmografía

2005 Arco iris (ficción) 6’,  2007 Musika (ficción) 5’,  2008 Pim Pam Pum (ficción) 16´, 2010 Todo es Maybe (documental) 14’,  2012 Taxi (documental) 8’, 2013 Arconada (ficción) 10´, 2016 False Flag (ficción) 11’

Sinopsis

Adem Lethani ha sido torturado y está maniatado en un garaje abandonado. Intenta romper las cuerdas que esposan sus manos, cuando un todoterreno entra en el garaje y encienden la luz.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

El proyecto nace después de leer una entrevista en el periódico a Abdelhamid Zakaria, un coronel que desertó del ejército sirio, donde contaba hechos llevados a cabo por su gobierno que me parecieron dignos de denunciarlos en un corto.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

False Flag es un thriller político que trata sobre la manipulación mediática, que siempre está de actualidad por desgracia.

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

La entrevista de Abdelhamid Zakaria puso en evidencia hechos que intuya que ocurrían en las guerras, aquella entrevista me volvió a recordar que la manipulación informativa era parte del campo de batalla y sentí la necesidad de contarlo.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

El principal apoyo fue que Sonia Pacios leyó en guión y también le pareció que era historia que debía ser contanda. Así empezó todo, Sonia se puso manos a la obra para conseguir financiación y consiguió el apoyo del Gobierno Vasco y Eitb.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El principales reto fue que es una historia internacional, es decir, una historia que puede ocurrir en cualquier lugar del mundo. Siria, Londres, Estados Unidos…por lo que teníamos que conseguir que las localizaciones dieran un aspecto de gran ciudad pero que no se reconociera con ninguna ciudad en concreto. Estuvimos meses localizando y al final rodamos en un hangar, en un parking y en las calles del Puerto de Pasajes que tenían ese punto industrial pero a la vez irreconocible para crear la atmósfera de thriller. El otro gran reto era que quería rodar todo el corto en planos largos, para que tuviera un tono más realista y denso. Después de muchas horas de ensayos, rodamos todo el corto en 7 planos. Uno de ellos es un plano secuencia de 7 minutos, donde hay una gran coreografía entre los actores y la cámara.

 

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

El corto se financió con una subvención del Gobierno Vasco y con la venta de derechos de emisión a Eitb.

 

Preséntanos a los actores.

Los actores principales son Maarten Dannenberg y Eneko Sagardoy. El casting fue un proceso largo en el que me ayudaron mucho Josu Bilbao, Haritz Elizegi y Iban del Campo. Para el papel de Maarten, estaba buscando una persona con aspecto extranjero, que hablará inglés nativo y que tuviera un punto entre tipo duro y muy frágil. Es decir, que no supieras que pasaba por su cabeza. El caso de Eneko fue curioso porque al principio el papel era muy pequeño, pero cuando empece a trabajar con él fuimos creando un personaje mucho más interesante y con mayor peso en la historia.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

El equipo técnico ha sido una maravilla, es gente con la que suelo trabajar habitualmente y pienso seguir trabajando. Jon Sangroniz, es el director de fotografía, es un corto con una fotografía muy trabajada ya que hay planos muy largos y la cámara se mueve por espacios muy grandes, con escaleras…es muy difícil iluminar espacios tan grandes y que la cámara se pueda mover con libertad sin que veamos la iluminación. El stedycam y operador de dron es Jose Antonio Roige, un autentico profesional que hizo un plano secuencia de 7 minutos con una precisión plausible, un trabajo muy exhaustivo y casi imposible. La directora de arte es Esti Salinas, que hizo un trabajo increíble en crear espacios de thriller muy inquietantes. La banda sonora es de Aranzazu Calleja, que creo atmósferas muy sugerentes con pequeños ambientes que te envuelven creando una tensión que te mantiene pegado a la butaca. El trabajo de sonido de Jon Arenas y Haimar Olaskoaga aporta veracidad al relato, creando incertidumbre y angustia en el espectador. Kizkitza Retegi, la maquilladora y creadora de efectos también hizo que fuera creíble la historia como Leire Orella con el vestuario y Unai Guerra con la postproducción y los créditos hizo que el material rodado tuviera otra dimensión. También es de reseñar el trabajo del equipo de producción y dirección con Gorka Askasibar y los ya nombrados Sonia Pacios, Iban del Campo y Haritz Elizegi.

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Anécdotas hay muchas, recuerdo el sentirte como un actor más en el plano secuencia de 7 minutos, como tenía que estar dando acciones a los actores durante ese tiempo, sin molestar al stedycam, yo también era parte de la coreografía por lo que tenía que actuar como un actor más, aunque detrás de la cámara. El rodaje fue muy divertido.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La postproducción ha sido un proceso importante dentro del proceso ya que había que hacer efectos importantes que prefiero no contar por no hacer spoilers. De lo que si puedo hablar son los títulos de crédito donde Unai Guerra es un especialista y trabajo duro para que fueran parte narrativa de la historia aportan la atmósfera donde ocurre la historia.

 

 

Háblanos de la banda sonora.

La banda sonora es de Aranzazu Calleja, me parece una pieza fundamental en la construcción narrativa de la historia. Creo una música muy sugerente con pequeños ambientes que te envuelven creando una tensión que te mantiene pegado a la butaca.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta? 

Que creo que hemos hecho un thriller inquietante, que te mantiene pegado a la butaca y al final te cuenta una historia que creo que es muy necesaria contar.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Me siento satisfecho con el resultado, cada miembro del equipo ha aportado su granito de arena y entre todos hemos contando la historia que queríamos contar como la queríamos contar.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

En 11 minutos le vamos a contar una historia que merece la pena ser vista y va a mantener intrigado durante ese tiempo.

 

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

La selección en el Festival de Málaga es muy importante para el corto, ya que es uno de los festivales más importantes del Estado y le da una visibilidad muy importante al corto para que otros festivales se puedan interesar por el mismo. 

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Por supuesto que merece la pena, ya un montón de historia que merece la pena contar

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

La distribución del cortometraje la lleva Kimuak. Kimuak es un proyecto del Gobierno Vasco que por cierto este año va a cumplir 20 años, donde un jurado hace una selección de 7 cortos del País Vasco cada año y los distribuyen por todo el mundo. El trabajo de Txema Muñoz y Esther Cabero es impresionante, distribuyen el cortometraje por todos los festivales del mundo, no podía tener mejor distribución.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

El cortometraje es España goza de muy buena salud, hay un nivel muy alto de cortos. Yo creo que el siguiente paso sería profesionalizar el corto, es decir, necesitamos mayor ayuda de las instituciones públicas. 

 

 

Ver Post >
Sam Baixauli: Hijo mío
img
Pedrortega | 22-03-2017 | 8:12| 0

Sam Baixauli

Diplomado en Edición por la ECAM (Escuela de cine de Madrid, España). Inmerso en el sector audiovisual desde los 16 años, cuenta con trabajos en televisión, publicidad y, principalmente, en cine. Destaca su trabajo como editor de cine, con trabajos como Guten Tag, Ramón (Beancafilms), Aztec Warrior (Lionsgate-Televisa) o Moronga (Elite Studios) o Visitantes (Videcine). Fruto de estos trabajos, ha sido nominado al Premio Ariel a la mejor Edición y galardonado con la Diosa de Plata en ésta misma categoría. Además, en publicidad, ha trabajado en campañas para conocidas marcas, y tiene un amplio currículum en series de televisión tanto en España como en México.

Filmografía

Hijo mío (corto, 2015), Vocabulario (corto, 2013), Algodón de azúcar (corto, 2011), Si la cosa no funciona (corto, 2010)

Sinopsis

Juan es un hombre maduro que siempre ha vivido bajo la sombra de una madre posesiva y absorbente. Vencido por la inseguridad y la confusión, no ha podido canalizar de manera natural sus deseos más íntimos, transformándolos con el tiempo en oscuras intenciones.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Después de la filmación de mi anterior corto, me apetecía contar una historia que abordara la relación padres-hijos. Empecé a desarrollar la idea y terminé sintiendo la necesidad de llevarlo a este extremo.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Trata de la dificultad que puede suponer ser quien quieres ser en un mundo con tantos prejuicios.

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Quería contar una historia íntima, directa e incomoda para el espectador. Me apetecía trabajar casi sin diàlogos para salirme de mi zona de confort y usar un lenguaje más sobrio que me permitiera afrontar una temática tan sensible.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Todos y cada uno de los miembros del equipo confiaron en el proyecto desde el principio y pusieron todo su talento y esfuerzo al servicio de la historia. Ellos son el principal apoyo que ha recibido este cortometraje, que fue completamente financiado de manera independiente, sin subvenciones públicas.

Además, hubo varias empresas que nos apoyaron con material o haciéndonos buenos descuentos en las diferentes etapas de la producción y la postproducción (Sae Insitute México, CTT Rentals, Splendor Cinema, y otras en España como Moonlitht).

 

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El tiempo. Teníamos poco tiempo para filmar y mucho que contar.

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película 

Como comentaba anteriormente, con el trabajo “por amor al arte” de los compañeros del equipo, el apoyo de empresas amigas que aportaron su infraestructura y parte de los ahorros de Fernando Gómez (productor) y míos. 

 

Preséntanos a los actores. 

3 monstruos de la interpretación:Noe Hernández es uno de los actores más interesantes del cine mexicano en la actualidad. Su expresividad, la fuerza de su mirada y su gran disciplina en el set son valores que necesitábamos por las condiciones de la película. Evangelina Martínez, lleva a sus espaldas muchas horas de trabajo como actriz en todas sus modalidades. Ella es experiencia, fuerza y una aventurera por meterse a filmar con nosotros en jornadas que a menudo terminaban a las tantas de la madrugada.

Y Mai Elissalt que se dejó la piel construyendo un personaje muy dificil, que se pasa casi todo el corto atada a una silla de ruedas y sin casi opción para moverse.

Los tres asumieron su rol en la historia muy orgánicamente y fue un placer tenerlos en el proyecto.

 

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico?

 

Son el mayor valor de esta producción. Está integrado por profesionales del cine español y mexicano. Hicimos un buen equipo. Cada uno aportó todo su potencial en su area de especialidad y fue muy fácil trabajar con todos ellos.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Filmábamos en un pueblo en el Estado de México donde nunca habian experimentado un rodaje profesional de estas características.

El pueblo nos trató con mucha incertidumbre. Algunos curioseaban con salir en el corto, otros se escondían por miedo a salir. Es muy interesante ver lo que provoca un equipo de 20 personas con unos focos y una cámara grande en un pueblo pequeño en medio del monte.

Nuestro director de foto (Edu Canet) estuvo a punto de ser llevado al calabozo por la policia municipal por meterse con la cámara donde no debía. Cuando ya lo daba por hecho, me dio su fotómetro (un objeto al que le tiene mucho cariño) para que lo guardara para que no se lo fueran a confiscar en comisaría.

Menos mal que al final llegamos a un acuerdo con la policia. Así es México.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? 

Se montó en México en Avid por Sonia Sánchez, una excelente montadora española que reside en México. Luego hicimos la post de sonido en Sae Institute y Splendor Omnia, los efectos y subtitulos en Fx or Films (también en México) y la corrección de color en España, gracias a la paricipación de Moonlight que trabajó con Edu Canet desde Barcelona.

 

Háblanos de la banda sonora.

Queríamos generar atmósferas, no tanto melodías. Para esto elegimos trabajar con Carlos Sánchez que está a caballo entre la música, la creación de frecuencias y sonidos y la post de audio, para crear la banda sonora. Había que hacer una combinación fuerte entre música y sonido ambiental que permitiera no distinguir una cosa de la otra. Nos amoldamos muy rápido y Carlos hizo un gran trabajo en muy poco tiempo.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Me gusta la atmósfera que se crea, como los actores entraron en esos personajes y lo mucho que expresan con poco.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

El tempo conseguido y como va creciendo poco a poco la historia.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Que pasa rápido. En 20 minutos tendrá algo con que reflexionar (o no).

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Supone el mayor logro del cortometraje. Estamos muy contentos con la selección. Que se vea en España (de donde somos gran parte del equipo) y en un festival tan importante es algo que nos tiene muy entusiasmados.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Por supuesto. Yo vivo de esto cada día. Soy montador de profesión y no podría vivir sin contar historias.

 

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Estuvo a cargo de La Ñora distribuye, la primera empresa privada dedicada a la distribución de cortos en México.

Es un corto que, a diferencia de mi anterior trabajo como director (Vocabulario), ha costado más moverlo. Es un corto de pocas selecciones pero muy buenas. Hemos estado en México, Canadá, Eeuu, Europa y ahora en Málaga. Un viaje de dos años que ya casi termina. 

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Desde siempre españa ha sido un nido de cortometrajistas talentosos.

Los festivales de todo el mundo están inundados de grandes trabajos hechos en España. Este año hubo dos cortos preseleccionados para los oscar y uno finalmente nominado (que encima está en el festival de málaga también).

La cantidad de talento, festivales, distribuidoras y gente que le gusta el mundo del corto, sin embargo, no se ve reflejada en el apoyo gubernamental hacia este sector. Pero bueno, yo creo que eso es lo que nos hace cada día buscar nuevas alternativas para seguir contando historias.

 

Ver Post >
Sobre el autor Pedrortega
Una mirada independiente sobre el cine más artesanal.