Diario Sur

img
Autor: Pedrortega
Alejandro Díaz Castaño: Ihesa
img
Pedrortega | 22-03-2017 | 8:08| 0

Alejandro Díaz Castaño

Gijón, 1979. Lleva años viviendo en Donostia /San Sebastián. Ejerce el periodismo cinematográfico desde 2000 y actualmente escribe en las revistas Caimán.Cuadernos de Cine y Rockdelux. Además, ha sido responsable de programación de las cinco últimas ediciones del Festival de Cine Europeo de Sevilla.

Sinopsis

Cuando Maitane informa a su marido Iosu sobre una gotera procedente del piso de arriba, éste decide subir para plantear la cuestión a sus vecinos. Pero la visita deparará a Iosu sorpresas inesperadas.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Ihesa nace como fabulación a partir de una anécdota que me narró un amigo hace años, y que me pareció particularmente sugerente. Lo curioso y extraño es que ahora mi amigo dice que lo que me contó en su día no tiene absolutamente nada que ver con el planteamiento del corto, que por cierto le ha gustado mucho.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

La definiría como una minúscula tragedia cotidiana que tiene lugar en un vecindario cualquiera. 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Me interesaban varios aspectos concretos, como el hecho de mostrar la fragilidad con la que el azar puede hacer zozobrar nuestro mundo interior cuando menos nos lo esperamos. Algo de lo que nadie está a salvo, por muy aparentemente ordenada que sea su vida. También me gusta la idea de un personaje que tiene acceso casual a un mundo seductor para luego ser expulsado (o autoexpulsarse) del mismo. En ese sentido, la veo muy cerca de algunos relatos de escritores a los que admiro enormemente, como Chéjov o Maupassant.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Todos y cada uno de los integrantes del equipo, junto con algunos otros colaboradores externos, constituyeron un apoyo impagable, con su esfuerzo y generosidad. Pero la película no habría sido posible sin la confianza concreta de la productora donostiarra Señor & Señora, a través de la figura de Leire Apellaniz, que mostró una fe inquebrantable en el proyecto y consiguió materializarlo en las mejores condiciones posibles.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Uno de los principales retos fue la búsqueda de financiación, ya que la película requería la creación de una cierta atmósfera, y para ello quisimos colaborar con un equipo de profesionales de probada solvencia. Esto se consiguió, y pudimos contar, entre otros, con el director de fotografía de Loreak, Javier Agirre. También fue clave encontrar el espacio adecuado para el rodaje, y en ese sentido tuvimos mucha suerte.

 

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

La película pudo financiarse gracias a una ayuda del Gobierno Vasco, que permitió que todos los miembros del equipo pudiesen percibir una pequeña remuneración económica.

 

Preséntanos a los actores.

Dado que se trata de una historia con un planteamiento bastante cerrado a nivel de guion, me pareció buena idea no contar con actores profesionales para los distintos papeles, y preferí recurrir a amigos y conocidos en busca de algo parecido a los “modelos” utilizados por Robert Bresson en su cine. El objetivo era que estos “no-actores” aportasen frescura y hallazgos inesperados, como así fue. Por ejemplo, Koldo Soret y Usua de la Fuente, que interpretan a la pareja protagonista, en realidad son dos auténticas estrellas de rock, y juntos forman un dúo de música stoner llamado Niña Coyote eta Chico Tornado. Por su parte, Maria Elorza, Maider Fernández y Laura Flaño, que interpretan a las tres jóvenes que están en el piso de arriba, son amigas en la vida real, y las dos primeras son también unas más que prometedoras cineastas, que firman sus trabajos con el nombre colectivo “Las chicas de Pasaik”. Uno de sus cortos, Gure hormek, que es magnífico, también está presente en esta edición del Festival de Málaga.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Creo que el equipo técnico llevó a cabo un trabajo sobresaliente, y tuve el lujo de contar entre ellos a varios cineastas con mucha experiencia y una actitud sensacional, lo cual hizo que todo fuese más fácil. Realmente concibo el corto como una obra colectiva de la que todos ellos son partícipes. Además de los ya mencionados Leire Apellaniz y Javi Agirre, contamos con dos Ayudantes de Dirección, Zaira Zanguitu y Jorge Gil Munarriz, el Montador Aritz Moreno, la Jefa de Producción Itziar Otxoa, el Operador de Cámara David Suárez, la Sonidista Alazne Ameztoy, el Diseñador de Arte Kemen, o la diseñadora de Vestuario (y también actriz) Usua de la Fuente.

 

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Hubo algunas bastante divertidas, y muy buenos momentos de distensión humorística propiciados por el gran Iñaki Iñarra, quien interpreta a uno de los personajes. Pero explicar todos los detalles y el background para que puedan hacerle gracia al lector creo que sería demasiado largo, farragoso y posiblemente ineficaz.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Creo que hay dos claves: Por un lado el montaje que realizó el también cineasta Aritz Moreno (autor de piezas como Cólera o Bucle), quien supo dotar a las secuencias de la cadencia adecuada, tanto internamente como en lo tocante a la relación entre ellas. Por otro lado, la postproducción propiamente dicha, llevada a cabo por el estudio REC Grabaketa que dirige José Luis Rubio, quien se encargó personalmente de supervisar el sonido, las mezclas, los efectos, etc. Creo que hicieron un trabajo extraordinario.

 

Háblanos de la banda sonora.

Aunque las canciones de la banda sonora fueron elegidas de forma minuciosa, nuestra idea era incluir únicamente música diegética, que surge en la propia escena y que los personajes también escuchan. Tuvimos la suerte de que dos grupos que admiramos, Belako y Audience, cediesen generosamente sendas canciones para el corto, e incluimos una tercera de Niña Coyote y Chico Tornado, el grupo de Koldo Soret y Usua de la Fuente, canción que encajaba tan bien en la secuencia que parecía escrita ex profeso para ella. El propio Koldo Soret aportó música original inédita para otra de las secuencias.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Creo que el hecho de respetar en todo momento que, como espectadores, solo tengamos acceso a la información que percibe el personaje protagonista resulta fructífero, pues constituye una invitación para que el espectador complete los “huecos” del relato con su propia imaginación, una idea que siempre me ha atraído.

 

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Creo que el corto consigue (o al menos lo consigue en mi caso) transmitir aquellas ideas y sensaciones que deseábamos generar, e incluso algunas otras inesperadas y que considero muy estimulantes.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Creo que lo ideal es ver las películas con las menores referencias previas posibles, así que diría que simplemente se dejasen llevar relajadamente por la narración.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Para nosotros es una inmensa alegría y un gran honor poder competir en la Sección Oficial del Festival, y constituye un premio para todo el equipo.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Si un creador tiene ideas bullendo en su interior, y la suficiente confianza en (o amor a) las mismas, estará dispuesto a asumir el esfuerzo para llevarlas a cabo.

 

¿Qué nos puedes contar sobre su distribución?

Tenemos la suerte de que la distribución de Ihesa la lleva a cabo Kimuak, a través de Txema Muñoz y Esther Cabero, lo cual nos ha abierto ya muchas puertas en festivales, además de ahorrarnos una ingente cantidad de trabajo de gestión.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

En nuestro país, al igual que fuera de él, hay grandes cineastas que, hasta la fecha, solamente han llevado a cabo películas de corta duración. Urge sin embargo una reforma del sistema de apoyos institucionales, tanto a nivel de financiación como de distribución, para que sus carreras no se vean cercenadas, en algunos casos de forma prematura, lo cual es una pérdida irreparable para el tejido creativo y cultural en el ámbito estatal.

 

Ver Post >
Alejandro Marín: Laborable
img
Pedrortega | 22-03-2017 | 7:50| 0

Alejandro Marín

Málaga, 1993. En 2013 abandona la carrera de Arquitectura y marcha a Barcelona para comenzar sus estudios de cine en la ESCAC, donde actualmente cursa el cuarto y último año del Grado en Cine y Medios Audiovisuales, en la especialidad de Dirección. Después de dirigir algunas piezas audiovisuales como aficionado antes de entrar en la escuela, desarrolla y dirige diferentes cortometrajes como estudiante entre los que destacan Esto nos separa (2015), seleccionado en el programa CortoEspaña 2016 y finalista en el Festival de Cine de Santander.

Filmografía

Laborable (corto, 2016), Esto nos separa (corto, 2015)

Sinopsis

Miguel espera a su padre, pero éste no aparece. Andrea pierde el último tren que le iba a llevar a casa. Ambos coinciden en la estación y encuentran en el otro la compañía que necesitaban para esa noche en concreto.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

“Laborable” nace como un trabajo de la asignatura de Prácticas de tercer curso de la ESCAC (Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña), en la que actualmente sigo estudiando el cuarto y último año. En tercero, la escuela nos proporcionaba material de rodaje aproximadamente una vez al mes y los alumnos nos organizábamos en equipos para ir desarrollando diferentes cortometrajes a lo largo del curso. Cuando me llegó el turno de dirigir, me acordé de ésta idea que llevaba rondándome por la cabeza un tiempo y me puse a escribirla.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Siempre me han interesado mucho este tipo de vínculos “efímeros” que se crean entre personas que casi se ven obligadas a compartir un momento de su vida por casualidad. Me gustaba la idea de mostrar la confianza que puede nacer entre dos desconocidos que en su día a día probablemente jamás se hubiesen parado a conocerse y como a veces es más fácil apoyarte o abrirte a una persona que no conoces de nada, antes que a alguien que conoces de toda la vida.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Aspiro a hacer el cine que más me interesa como espectador, pequeñas historias cotidianas en las que acompañamos a uno o dos personajes en un momento determinado, a primera vista anecdótico, pero que implica un ligero cambio en sus vidas. Teníamos algo más de un mes para desarrollar el cortometraje y vi que era una idea que además de interesarme, era factible de construir en poco tiempo y asequible para los medios con los que contábamos.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Para desarrollar el cortometraje fue esencial el trabajo previo con el profesor de la asignatura, Josecho de Linares, el apoyo y confianza del equipo de rodaje y el compartir previamente el guión con mis amigos, compañeros y familia, para recibir consejos y críticas que me ayudaran a seguir trabajándolo. A nivel económico, únicamente contamos con lo que aportamos los miembros del equipo y con la cesión del material de rodaje de la escuela.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El principal reto fue cumplir los plazos y levantar un proyecto con poco tiempo de antelación. La escuela nos asignaba un fin de semana para rodar y teníamos que tenerlo todo organizado para esos días. En poco más de un mes escribimos el guión, organizamos casting, localizamos…

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

Teniendo en cuenta que la escuela nos proporcionaba el material de rodaje (equipo de cámara, iluminación y sonido) y que al ser una práctica de la universidad nadie cobró por su trabajo, el presupuesto que teníamos era únicamente destinado a transporte y mantenimiento durante el rodaje, lo pusimos entre todos los miembros del equipo y no superó los 200 euros.

 

 

Preséntanos a los actores.

Arge (Toujours Argerich) es amigo mío desde hace unos años. Nos conocimos para el rodaje de un videoclip de su grupo de música, yo dirigía y él era el cantante. Arge prácticamente nunca había actuado, pero en segundo curso le pedí que apareciera en una práctica de la escuela y a partir de ahí acabó protagonizando mis dos últimos cortometrajes, de hecho el personaje de Miguel en “Laborable” lo escribí pensando en él directamente.

Para el personaje de Andrea sí hicimos casting, y es cuando conocí a Lili (Liliana Pérez). Arge vino a ayudar al casting para hacer las réplicas y me gustó mucho la química que se creó entre ellos.

Para el resto de personajes secundarios sí contacté directamente con los actores (Aniez, Francesc Vila, Alicia Verdés y Eduardo Suárez) tras haber visto alguno de sus trabajos y les pedí si querían colaborar en el proyecto.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Como explicaba al principio, el equipo de rodaje era el mismo que en el resto de cortometrajes que hicimos durante el curso. Además de ya ser amigos entre nosotros, habíamos rodado mucho todos juntos y la comunicación era muy fluida, por lo que fue muy fácil disfrutar el rodaje y pasárnoslo bien a la vez que trabajábamos.

El equipo está formado por Andreu Ortoll (director de fotografía), Alba Urgell (dirección artística y vestuario), Claudi Dosta (dirección de sonido), Bernat de Ferrer (montaje), Greta Díaz (producción), Carlos Villafaina (ayudante de dirección) y Gemma Bistrussu (maquillaje y peluquería). El sonido directo lo realizó Lluís Margarit junto a Oriol Milan y Alba Salmerón, y también contamos con la ayuda de Andrea Mezquida como ayudante de cámara, Daria Molteni en producción, Celia Giraldo en casting y Agustín Elizalde como script. Prácticamente todos somos alumnos de la ESCAC (excepto maquillaje y script), y tenemos entre 21 y 25 años.

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Pues la principal anécdota quizás es que estuvimos a punto de cancelar el rodaje el día de antes, porque al taxista que teníamos apalabrado le salió un trabajo remunerado y nos dijo que no podría colaborar, y también había algún tipo de problema con los permisos de la estación de metro. Pero gracias a Greta y Carlos conseguimos reorganizar todo el plan de rodaje, darnos margen para conseguir solucionar esos problemas y llevarlo a cabo.

 

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Del montaje se encargó Bernat de Ferrer y hubo varias versiones previas a la definitiva, que a su vez íbamos mostrando en clase para corregirlas con el profesor y el resto de compañeros. Por otro lado, la postproducción de sonido y color se realizaron en las salas habilitadas en la escuela y fue un proceso bastante “express” porque teníamos que llegar a final de curso para que nos evaluaran el cortometraje como práctica.

Háblanos de la banda sonora.

La única canción incluida en el cortometraje es “Luz artificial” de Nacho Umbert. Soy muy dado a “obsesionarme” con canciones, escuchándolas una y otra vez hasta cansarme, y durante el proceso de escritura, fue una canción que tuve muy presente y quise incluirla al final como una especie de homenaje. Cuando terminamos el corto, nos pusimos en contacto con Nacho y su productora Fina Estampa, y nos dejaron incluirla de forma altruista, lo que vuelvo a agradecerles desde aquí.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Me cuesta mucho ver el cortometraje como “espectador” ya que me es inevitable no fijarme en las cosas que mejoraría o que me gustaría haber hecho de otra forma. Aunque lo estrenamos ahora, hace casi un año que lo rodamos y en este tiempo hemos aprendido muchas cosas que nos da rabia no haber aplicado en el corto. De todas formas, estamos contentísimos con el resultado, sabemos que nos queda mucho por aprender pero es un privilegio poder empezar a enseñar ante tanta gente las cosas que hacemos.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De lo que más satisfecho me siento es de la química y la naturalidad que se creó entre los actores, que sobretodo vino dada por la forma en la que trabajamos con ellos el guión. Yo escribí una escaleta de escenas sin diálogos y a partir de ahí empezamos a ensayar, improvisando las secuencias que había escrito. Ensayábamos en mi casa o caminando por la calle, y grabábamos cada una de las improvisaciones que hacíamos, que a su vez yo iba redirigiendo, para encontrar el tipo de escena que necesitaba en cada momento. Una vez ensayadas todas las escenas, transcribí los diálogos que ellos con sus propias palabras habían desarrollado, y ya hicimos un último ensayo con guión en mano.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Que no tenga expectativas de encontrarse con una trama muy compleja o rebuscada, sino que se deje llevar por los personajes y comparta con ellos el pequeño viaje que hacen juntos.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Es un privilegio estar en un festival tan importante dentro del panorama español e iberoamericano, se trata de nuestra primera selección con el cortometraje y además no estamos nada acostumbrados a ver en pantalla grande las prácticas que hacemos en la escuela. A esto se suma que yo soy de Málaga y me hace especial ilusión bajar a estrenar un trabajo aquí.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Supongo que es pronto para decir si me merece la pena o no, ya que de momento ni he terminado los estudios, pero de momento no puedo estar más contento de haberme decidido a cambiarme de carrera e intentar dedicarme a lo que realmente me gusta.

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

La única experiencia que tenía de distribución había sido con el anterior cortometraje que hice en segundo, y que yo mismo envié a algunos festivales a través de plataformas online. Para éste quise probar suerte de forma más “profesional”, y al descubrir Jóvenes Realizadores, una distribuidora de Málaga, no dudé en contactar con ellos y accedieron encantados a distribuir el corto.

No sabíamos muy bien cómo iba a funcionar el cortometraje, pero de momento también nos lo han cogido en el Festival Itinerante CortoEspaña 2017. Esto implica que se proyectará durante un año por municipios de toda España y estamos muy ilusionados de que nuestro trabajo vaya a llegar a tanta gente.

 

Ver Post >
Dita Segura & Rakesh B. Narwani: Una noche en el Endeavour
img
Pedrortega | 20-03-2017 | 7:04| 0

Dita Segura

Realizadora malagueña vinculada al mundo de las artes plásticas (Escuela de San Telmo-Málaga). Especializada en atrezo y dirección de Arte en proyectos de teatro, cortometrajes y videoclips. También ha realizado proyectos propios en guion y dirección en cortometrajes (Escuela de San Antonio de los Baños-Cuba: Narración Cinematográfica). Actualmente trabaja al frente de Dinamita Producciones.

Filmografía

Una noche en el Endeavour (corto, 2017), Hospital Cromático (corto, 2015)

Rakesh B. Narwani

(Ceuta, 1981). Es realizador audiovisual y guionista de origen indio. Completa sus estudios de Comunicación Audiovisual en Parma (Italia) y Nueva York. Realiza el máster de guion de ficción para cine y televisión de la Universidad Pontificia de Salamanca. Trabaja al frente de la productora Objetivo 50 Films con la que ha firmado una gran variedad de trabajos nacionales e internacionales. Su primer cortometraje Clóset obtuvo 50 secciones oficiales y una decena de premios, entre ellos la Biznaga de Plata al Premio del Público en la sección oficial del 17º Festival de Cine de Málaga.

Filmografía

Una noche en el Edeavour (corto, 2017), Hospital Cromático (corto, 2015), Clóset (corto, 2014), 15M, Málaga despierta (documental, 2013)

Sinopsis

Andrés sigue viviendo con su madre. A pesar de que tener una carrera, un máster y saber idiomas, no ha conseguido encontrar ningún trabajo que le permita independizarse. Su vida se desarrolla entre las series de ficción, cuidar de su abuela enferma de alzheimer y pasar las noches en vela, fumando y escuchando discos.

Objetivo 50 Films

Sus socios fundadores son Rakesh B. Narwani y Paula Villegas quienes producen y además desarrollan proyectos conjuntos como guionista/director y directora de arte respectivamente. Empresa productora de este cortometraje que es el segundo que realiza la directora malagueña Dita Segura, el anterior fue Hospital Cromático (2015) que resultó premiado con el Mención Especial del Jurado en el 18º Festival de Málaga. Cine Español. El equipo humano de la productora se ha volcado en este proyecto, Rakesh B. Narwani es codirector junto a Dita Segura, Paula Villegas es ayudante de arte, y Cristina Martínez es la ayudante de dirección. De la misma manera, casi la totalidad del material audiovisual utilizado para el rodaje está disponible en el catálogo de Objetivo 50.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Dita: Hace tiempo que me fascinan estos extraños animales llamados tardígrados. Los únicos capaces de sobrevivir en el espacio, al que fueron lanzado en el transbordador Endeavour (de ahí el nombre tan raro del corto). Este diminuto animal, que dicen que es uno de los más resistentes del planeta, logró sobrevivir a implacables vientos solares, al vacío cósmico y en esta ocasión incluso logró sobrevivir de una idea inicial a proyecto realizado que tiene forma de cortometraje. Con mi grupo de música “Sr.Camoni” ya le dedicamos anteriormente un tema:” El funky del tardígrado”, y desde entonces tenía la idea de llevarlo a la pantalla en forma de videoclip o cortometraje. El año pasado me decidí a lanzar a este bicho al espacio audiovisual y me embarqué, con mi copiloto Rakesh B. Narwani, a codirigir esta nave. 

Rakesh: Dita y yo ya habíamos trabajado en Hospital Cromático (2015) un corto que nos dio bastante alegrías. Yo recibí el proyecto de Una Noche en el Endeavour ya bastante avanzado, cuando ya había recibido la ayuda de creación del Festival de Málaga. Dita contactó conmigo para darme una gran noticia, teníamos un tutoría con Manuel Martín Cuenca que iba a revisar el guion y la verdad es que ese rato que pasamos con Manuel nos dio las claves para llevar la nave a buen puerto.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata? 

Trata sobre los letargos y sobre esa generación tardígrada que se enfrenta al vacío laboral del espacio, y que pasan las noches gravitando en el Endeavour.

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta? 

Todos tenemos un amigo que está pasando por este proceso, gente que nos rodea que no tiene más motivación que la de pasar los días en el sofá, viendo series. Personas que tienen el principio de posibilidad anulado, que se pasan la vida en la procastinando y viven en una continua sala de espera.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla? 

Los amigos y la familia. Han sido muchos los que han colaborado como mecenas, y tendría que dar muchos nombres, pero en especial nos gustaría remarcar el apoyo de Daniel Diaz Santana (por su incansable trabajo en el proyecto) y de Marina Segura, que siempre nos adelanta el dinero de las ayudas, es nuestro particular I.C.O. La ayuda del Festival de Cine de Málaga también ha sido clave a la hora de contar con un equipo de mayor calidad.

 

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

La verdad es que he tenido bastante suerte con el equipo, con la productora y con el apoyo financiero. Todo esto ha servido para que se materializara el proyecto de una manera relativamente fácil, aunque uno de los retos principales era el de combinar, a nivel de arte, dos universos tan diferentes, el humano y tardígrado. Por otro lado el proceso de montaje ha sido muy complicado, le hemos dado mil vueltas, sobre todo a la hora de encontrar un lenguaje adecuado para poder plasmar la idea del corto.

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película. 

Comenzamos con un crowfunding en Verkami (en plena cuesta de enero, ole por los mecenas!) y luego tuvimos la suerte de ser seleccionados para las ayudas a la creación del Festival de Cine de Málaga.

 

Preséntanos a los actores. 

Andrés Jiménez (nuestro protagonista) ha sido un gran descubrimiento, y no solo por su tamaño. Su presencia ha sido clave y ha servido de gran apoyo a todo el equipo. Es todo un profesional, además de un tío estupendo, está siempre con el típico humor negro de tardígrado del sur.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Rakesh: Para esta ocasión buscábamos un equipo reducido y de confianza. Ya habíamos trabajado con casi todos los miembros en diferentes ocasiones, así que el ambiente fue familiar.

Juae Martín repite como director de fotografía, y nos sentimos afortunados porque este ha sido uno de sus últimos rodaje, no por problemas de salud, aunque eso sea lo que transmite su rostro barbilampiño, sino porque va a dejar a un lado la dirección de fotografía (al menos un par de años) para dedicarle todas sus fuerzas a la empresa de animación y postproduccion Forgotten Fantasies (su empresa) y al coworking que ha montado junto a más animadores, Majestic Lemon.

Pablo Contreras en sonido, Biktor Kero en Vfx, en este último punto hay que destacar que la presencia de Biktor en el rodaje como supervisor de efectos, que agilizó en gran medida el trabajo de postproducción. El departamento de arte lo compone Dani Santana, Elisé Tandé, Paula Villegas y Dita Segura que una vez más consiguieron la atmósfera adecuada para la historia y en este caso era realmente complicado ya que había que ambientar una nave espacial. El maquillaje era también un departamento muy complicado porque necesitábamos maquillar a un tardígrado y claro, no se estaba quieto y en ese sentido de Lola Valdelomar (Eboom Producciones) consiguió domar al bicho, ella tiene experiencia con animales ya que tiene 14 perros en su casa, sí 14.

El departamento de fotografía lo completa Isra Fernández como ayudante de cámara, Dani Santana como operador de cámara de la segunda unidad y por último Nico Aguado como jefe de eléctricos y al que echaremos de menos ya que no puede asistir al estreno ya que está en Barcelona estudiando el máster de dirección de fotografía en la escuela de cine ESCAC. También, como en el caso de todos los cortos que hemos hecho, tenemos que agradecer el trabajo incansable de todos nuestros amigos en especial a Enrique Serrano, Javi Dolera (Cloaka), Larissa y Carlos.

 

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Lo más divertido fue ver a Andrés Jiménez interpretar a un tardígrado y a todas las personas que manejaban sus extremidades desde el interior del traje. Es más de una ocasión perdieron el equilibrio y cayeron al vacío cósmico.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Se ha llevado a cabo gracias a los efectos especiales (y tan especiales) de Biktor Kero, a los retoques de color de Juae Martín, a los efectos y mezclas de sonido de Pablo Contreras, los tres se han cargado de paciencia con nosotros (los directores) y han trabajo muy rápido y de manera coordinada para poder cumplir las fechas del Festival de Málaga.

 

Háblanos de la banda sonora.

Dita: Ernesto Aurigñac me escribió al principio del proyecto y me dijo que podíamos utilizar su música para el corto. Aunque siempre mola más tener una música original para cada proyecto, no todos los días se puede contar con una orquesta de la categoría del disco UNO, o un jazz espacial como el de ANNUNAKIS, la verdad!! así que le tomé la palabra a Ernesto (y todos los temas que pude). Tengo que decir que la música ha estado muy presente desde el principio y que ha influido mucho en la ambientación del corto y la caracterización del personaje. Ha sido un honor llevar tan buenos músicos en nuestra nave. 

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta? 

Pues personalmente nos cuesta responder a esta pregunta porque después de tantas horas de montaje uno pierde la perspectiva como espectador, y porque nunca consigo ver el corto terminado (cada vez que lo veo de nuevo le haría algún cambio). El director es el peor espectador ya que nunca tiene la suerte de ver el corto por primera vez. Lo que más me gusta tiene que ver con la ambientación y efectos especiales. También nos ha gustado mucho que a la gente que lo haya visto se le haya venido a la cabeza películas como Brazil de Terry Guillian que para nosotros era una referencia.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De no haber estrellado la nave. Todos han sobrevivido al viaje (aunque Biktor Kero por poco no lo cuenta, casi no llega al dead line).

 

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?  

Le diríamos que es el corto más increíble que ha visto nunca, que cambiará su vida y que si no lo comparte con al menos con 10 amigos más, tendrá siete años de mala suerte.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Que te seleccionen en un festival siempre implica reconocimiento a tu trabajo, y que te seleccionen en un festival como el de Málaga además te abre las puertas a otro festivales, y eso implica viajar y conocer a otros realizadores y sus obras, que el corto se proyecte más allá de tu ciudad, más reconocimiento…y así conseguir la máxima difusión del proyecto y promocionar el trabajo de todos los profesionales que han hecho posible este trabajo. Además, ver tu corto proyectado en un cine el lo máximo.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine? 

Hacer cine siempre conlleva un gran esfuerzo porque hay que coordinar a mucha gente en el trabajo y además se necesita bastante dinero para llevarlo a cabo y hacerlo bien. Pero bueno, sabíamos donde nos metíamos, sarna con gusto no pica. En el caso del cortometraje, ese esfuerzo no siempre se ve recompensado con la difusión ya que muchos pasan desapercibidos dando siempre más presencia a los largometrajes. El corto normalmente se hace por amor al arte y sin expectativas económicas y es donde se relatan historias con temas más atrevidos e interesantes según nuestra opinión.

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución? 

Todavía no sabemos quien lo va distribuir pero si alguien conoce a los de Marvin & Wayne que nos lo presente y le invitamos a un wine.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España? 

Pues que está una vez más de enhorabuena porque ha vuelto a tener el máximo reconocimiento internacional por la candidatura de Time Code a los premios Oscars y que además tenemos la suerte de poder ver en el Festival de Málaga.

 

Ver Post >
Raúl Mancilla: Leica story
img
Pedrortega | 20-03-2017 | 6:55| 0

Raúl Mancilla

Licenciado en Dirección de Escena y Dramaturgia por la ESAD de Málaga y Técnico Superior en Realización Audiovisual (IES Guadalpín, Marbella). Ha sido director, guionista, editor y productor de cortometrajes, documentales y obras de teatro, además de otros proyectos de encargo a través de la productora malagueña Avenate.

Filmografía

Leicastory (corto, 2016), The Silent Killer (corto, 2014), Formen Fila (corto, 2013), Sardinas (documental, 2012), Dominó (documental, 2010), Kid Betún (documental, 2006), Mendizabal (documental, 2004), Caperucita (corto, 2002)

Sinopsis

Robert, un corresponsal de guerra americano en mitad de una crisis existencial, llega a un pequeño pueblo andaluz poco después de la Guerra Civil española.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

“Leica Story” nace de un cruce de varias historias. Hace bastantes años me hablaron de unos hechos reales que sucedieron en un pequeño pueblo de la sierra de Málaga después de la Guerra Civil. Se trataba de una historia de amor no correspondida entre una chica y un militar que acabó en tragedia. Por otro lado, siempre me fascinó la figura del fotógrafo Robert Capa y buscaba la oportunidad de jugar con este personaje en alguno de mis guiones. Por último, añadí a este cóctel una leyenda popular de terror japonesa que conocía y le daba a la historia un barniz fantástico. Todas las piezas de este puzle empezaron a encajar y decidí escribir el guión.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Partimos de la premisa… ¿Qué hubiera sucedido si Robert Capa, después de la Guerra Civil, hubiera decidido quedarse como un alma en pena vagando por los pueblos de una oscura España de posguerra y no ir a la II Guerra Mundial como fotorreportero? Si eso hubiera pasado no existirían las fotografías del desembarco de Normandía, por ejemplo. El corto tiene muchas capas, pero finalmente utilizamos el género como Caballo de Troya para hablar sobre la necesidad de la memoria histórica.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Es una historia que a priori jamás pensé que podría sacar adelante. La tendencia de las producciones actuales, incluso en los largometrajes, es economizar en localizaciones y personajes. “Leica Story” es todo lo contrario. Y además le añadimos la época. Simplemente tener la posibilidad de enfrentarse a un reto así ya merecía la pena. Por otro lado, y desde un punto de vista más personal, soy un firme defensor la recuperación de la memoria histórica. Creo que juega un papel determinante para la reconciliación real de cualquier sociedad. Y, de alguna forma, “Leica Story” es mi manera de contribuir a esta necesidad de recordar.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

“Leica Story” estuvo muchos años en el cajón de las historias imposibles. Antonio Aguilar, mi socio en Avenate Producciones, y yo no poseíamos la logística ni la infraestructura necesaria para un proyecto de estas características. Entonces aparecieron en escena Sensi Nuevo y Macarena Astorga, de Caleidoscopio Films, a las que estaré eternamente agradecido. Si el proyecto existe es gracias a ellas. La labor que están haciendo desde Málaga como productora es sencillamente espectacular. Además, tuvimos la inmensa fortuna de que Manuel Valenzuela, de Séptimo de Caballería Producciones, se uniera como productor y que el Festival de Nuevo Cine Andaluz de Casares colaborara con el proyecto.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Principalmente los mayores retos que tuvimos fueron encontrar la financiación y diseñar todas las estrategias y logística de producción necesaria para cada departamento dadas las características del proyecto

 

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

Recibimos una Ayuda a la Producción de Cortometrajes sobre Proyecto del ICAA y una Ayuda a la Creación del Festival de Cine de Málaga que no sirvió como base para arrancar el proyecto. A ello se sumó financiación privada por parte de las productoras Caleidoscopio Films, Avenate Producciones y Séptimo de Caballería Producciones, además de la colaboración del Festival de Nuevo Cine Andaluz de Casares.

 

Preséntanos a los actores.

Tenemos la enorme suerte de haber contado con un elenco de primer nivel artístico y humano. Ni en mis sueños podía imaginar formar un casting así. El protagonista es Mark Schardan, un actor norteamericano afincado en Barcelona que ha trabajado en grandes producciones como “Palmeras en la nieve”, “Caza al asesino”, “Summer Camp”, “Proyecto Lázaro”, “Maniac Tales”,… También contamos con la presencia del gran Pedro Casablanc. Nominado a los Goya a mejor actor por “B”, interprete de reconocido prestigio en cine, televisión, teatro,… Contamos además con dos grandes actrices nominadas al Goya como actriz revelación como son Isabel Ampudia y Mercedes León. El debut de la pequeña Michelle Valenzuela, que mostró un desparpajo digno de una actriz veterana y a la que auguro un brillante futuro. También aparecen Helena Kaittani y Antonio Navarro, dos jóvenes actores con una proyección y talento enorme que se van a comer el mundo. Y en un pequeño papel, que hizo como favor personal, aparece el gran Manuel Salas, actor fetiche que aparece en todos mis proyectos audiovisuales y teatrales desde hace años. Todos ellos me han reafirmado algo que ya sabía… lo humilde y generosos que son los grandes actores.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Quizás de lo que me pueda sentir más orgulloso y afortunado es da haber podido trabajar con un equipo de una profesionalidad y talento tan descomunal. Cuando uno se va a la guerra se quiere llevar a los mejores soldados. Y eso fue lo que hicimos. Crear un auténtico equipazo. Desde el equipo de dirección con Antonio Aguilar y Adriana Ruz que fueron un apoyo vital para mi, pasando por Alberto D. Centeno, al que considero uno de los mejores directores de fotografía de este país, Sensi Nuevo en la dirección de producción, Corinne Rubio en la dirección de arte, Joaquín Pachón con el sonido, Mariana Razzetti en el vestuario, María José Ortíz en maquillaje, Diego Montiel en peluquería, … me dejo muchos nombres ya que fuimos un equipo de más de treinta personas pero todos hicieron crecer el proyecto con su trabajo. Personalmente me siento un privilegiado de haber contado con cada uno miembro de este equipo y vivir esta experiencia junto a ellos.

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Hay mil anécdotas. No sabría con cual quedarme. Quizás como conclusión me quedo con la frase de Hitchcock que decía que nunca trabajes con animales ni con niños. Mr. Hitchcock tenía más razón que un santo. Jajajaja.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La postproducción ha sido una de las fases más complejas y largas de todo el proceso. Se ha realizado a caballo entre Málaga, Marbella, Sevilla y Madrid con las dificultad que ello conlleva. La pieza clave fue el trabajo en equipo y la coordinación de todos los profesionales que participaron, entre los que se encuentras gente con tanto talento y experiencia como el montador José Manuel Jiménez (Guernika, Maus,…), el mezclador de sonido José A. Manovel (La Isla Mínima, El hombre de la mil caras,…) e Israel Millán (Grupo 7, La Isla Mínima,…). Todos son primeras espadas a nivel nacional. Ha sido un sueño poder trabajar con ellos.

 

 

Háblanos de la banda sonora.

La banda sonora es obra de Jesús Calderón. Es la cuarta vez que trabajamos juntos y siempre es un privilegio poder contar con su enorme talento. Ha sabido captar perfectamente la esencia de la historia y estoy perdidamente enamorado de la banda sonora que ha compuesto.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Quizás suena mal que yo lo diga, pero tengo la sensación de estar viendo cine en mayúsculas, no sé si me explico. A veces creo que estoy viendo el comienzo de un largometraje.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Haber tenido la oportunidad de dirigir a un equipo de profesionales increíbles y ver que se sienten orgullosos del trabajo que hemos realizado.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Que después de casi 19 minutos de cine se va a quedar con ganas de más.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Es un auténtico lujo y un orgullo que el esfuerzo y el trabajo de todo el equipo, que es mayoritariamente malagueño, pueda verse en este festival. Para eso hacemos historias, para que sean vistas.

 

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Cada vez que finalizo un proyecto digo que va a ser el último por todos los problemas, irritaciones y esfuerzos que conlleva… pero al final, nada más terminar, ya estás pensando en el siguiente. Si no nos gustaran estos problemas nos dedicaríamos a otra cosa. Creo que hay un punto sadomasoquista en este oficio. Hay una extraña y delgada línea entre el dolor y el placer que supone adentrarse en cualquier proceso creativo.

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Después del estreno del corto en el Festival de Nuevo Cine Andaluz de Casares empezamos a distribuirlo hace casi tres meses y por ahora las sensaciones son muy positivas. Hemos estados nominados a los Premios Asecan 2017 como Mejor Cortometraje de ficción Andaluz, somos finalistas en los Blogos de Oro 2017, hemos ganado el Premio del Publico y el Premio RTVA del Festival de Cortos y Terror Fantástico La Vieja Encina, y estamos seleccionados en varios festivales más. Ojalá tenga un largo recorrido y se pueda ver en muchos sitios.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Seguimos con las carencias de siempre. Los cortos salen adelante gracias al esfuerzo de muchos profesionales que no cobran nada y eso debería ser algo excepcional, no lo habitual.

 

Ver Post >
Juanma Liceras: Oveja negra
img
Pedrortega | 15-03-2017 | 7:33| 0

 

Juanma Liceras

Músico además de director y guionista. Ha trabajado como compositor y arreglista en diversos estudios de grabación de Andalucía. Ha sido además realizador de anuncios, videoclips y cortometrajes, y ha sido creador de contenidos para programas de televisión en diversos canales. El corto Oveja negra es su último trabajo como director.

Filmografía

Oveja negra (corto, 2016), Sentidos (corto, 2013), Of Being (corto, 2011)

Sinopsis

Walter Houston y Juan Richardson son dos predicadores de la Iglesia del Perdón Absoluto. Su misión les lleva a conocer a Clotilde, una señora muy especial.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Desde hace unos años he trabajado en distintos proyectos con Paca Cubero y Norberto Rizzo (Spectador Producciones), y en los ratos libres siempre barajábamos la posibilidad de hacer algo más personal. Norberto y yo empezamos a trabajar sobre varias ideas que teníamos y de ahí salió Oveja Negra.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Oveja Negra da una perspectiva tragicómica sobre dos temas prácticamente desahuciados: las personas que se ganan la vida tocando de puerta en puerta y por otra parte, la enfermedad mental, que se está convirtiendo en la plaga del siglo XXI.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Hace tiempo leí un cuento de Gabriel García Márquez que se llama “Solo vine a hablar por teléfono”. Me impresionó mucho ver como las circunstancias personales de cada uno pueden llevarte a padecer una enfermedad mental. Siempre me ha llamado la atención todo lo referente a la psicología social, y cruzar este asunto con la monótona vida de dos predicadores me pareció una coincidencia tan absurda como maravillosa.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

La financiación ha sido 100% privada. Norberto, Paca y yo hemos afrontando todo los gastos de la producción, y Paulino Cuevas (Euromedia Films) nos ha ayudado bastante con algunos proveedores.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Oveja Negra se rodó en Abril de 2016, año difícil para mi a nivel personal, por lo que la postproducción del proyecto se ha dilatado en el tiempo y sinceramente, no he podido estar a la altura de las circunstancias. Pero bueno, en el fondo los cortometrajes son una gran pista de entrenamiento en la que aprendes a apreciar los errores como una oportunidad de hacerlo mejor en el futuro. Como dice un amigo mío: “unas veces se gana y otras se aprende”.

 

 

Preséntanos a los actores.

Juanma Lara, la vis cómica en estado puro. Creo que poco puedo decir yo sobre Juanma que los lectores no sepan ya. Tan carismático con buen profesional.

Concha Galán, soberbia actriz y mejor persona, que ha dado vida a la perfección a Clotilde, un personaje un tanto histriónico y bipolar.

Carlos Bahos, actor y amigo, con el que nunca me cansaré de trabajar. Carlos ha hecho un viaje alucinante junto a su personaje, que le ha llevado a interpretar los sentimientos más opuestos y extremos que puede afrontar una persona.

Ana y María Villalón, son dos jovencitas con una gran formación y un futuro prometedor. Sus padres, Alberto y Patricia, han apostado por fomentar las habilidades artísticas de sus hijas y las están educando bajo la filosofía del esfuerzo y el trabajo constante. Para quitarse el sombrero.

Además de este gran reparto, gracias a la productora hemos podido trabajar con actores de carrera consolidada, como Belén Rueda, Antonio de la Torre, Thais Blume, Enrique Arce y la directora Ines Paris, que se han prestado a trabajar con nosotros aportando cada uno su pequeño guiño a la historia.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

En el aspecto técnico hemos tenido la suerte de contar con grandes profesionales, entre ellos Antonio Belón, director de fotografía, que ha sabido captar la esencia de la historia pintando con su luz los distintos escenarios y personajes de la misma.

La verdad es que si de algo podemos presumir es del equipo que tenemos, donde la mayoría son reincidentes desde hace años y las nuevas incorporaciones son tan buenas que espero que sigan con nosotros en las próximas aventuras.

 

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La postproducción de audio ha sido obra de David Martín, que ha hecho un trabajo espeluznante. Ya habíamos trabajado juntos en otros proyectos y fue mi primera opción desde el comienzo. La postproducción de video la he hecho yo mismo (etalonaje, VFX, créditos, etc). Siempre que el proyecto lo permite, me gusta hacer la postproducción de video.

 

Háblanos de la banda sonora.

Impresionante. Obra de Jesús Calderón. Jesús es una de esas personas a las que sigues, admiras su trabajo, y piensas… “Ojalá algún día este tipo pueda hacer música en un proyecto mío”. Bueno, pues así fue. El trabajo de este señor es de otro planeta. Si me deja volveré a contar con él sin dudarlo.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Me gusta la pareja que hacen Juanma Lara y Carlos Bahos. En otro proyecto tuve la suerte de trabajar con ambos, y pude ver que había mucha chispa entre ellos. Ahora, cuando los veo en pantalla, pienso que fue un acierto crear ese extraño binomio.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Sobre todo del equipo. Me gusta trabajar siempre con el mismo equipo, gente de mi confianza con los que ya tengo claro que todo fluye de la mejor forma. Siempre tenemos nuevas incorporaciones, que por regla general se quedan como parte del equipo para siguientes trabajos. Al fin y al cabo los proyectos empiezan y acaban, pero me gusta que el equipo que los hace posible permanezca.

 

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Pues que si viene a ver “Oveja Negra”, en 6 minutos vamos a intentar sacarle al menos un par de sonrisas, algún que otro sobresalto y puede que hasta lo dejemos pensativo…

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Siempre es gratificante que te apoyen en tu tierra, y más aun teniendo en cuenta que el Festival de Málaga se ha convertido en un referente nacional e internacional. Con el hecho de ser seleccionados nos damos por satisfechos.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Depende del día que me lo preguntes :-) Ciertamente es duro, sobre todo el rodaje en sí. Te enfrentas a jornadas interminables de 12 a 14 horas de rodaje, a problemas que surgen de la nada, etc. Pero hacer cine es algo que no puedo dejar de hacer, así que al final siempre merece la pena, incluso cuando el resultado final no es como tu esperabas.

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Pues hemos empezado la distribución hace un mes escaso. Teníamos claro que el Festival de Málaga era nuestro deadline para terminar la postproducción, y sería el primer festival en el que inscribiríamos la pieza. Posteriormente lo hemos presentado a otros 40 festivales más, en los que por ahora llevamos 3 selecciones y un premio: “Best Web Movie” en el “World Wide Virtual Film Festival” de Los Ángeles.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Creo que en España tenemos una cantera impresionante, pero es una pena ver que no hay industria del cine. La gente que tiene talento termina mudándose a Los Ángeles, como Paco Cabezas y muchos otros, para poder realizar una carrera profesional decente. Hacer cine en España de manera profesional es casi un espejismo.

 

Ver Post >
Sobre el autor Pedrortega
Una mirada independiente sobre el cine más artesanal.