Diario Sur

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Autor: Pedrortega
Javier Gámez: Únete a la resiliencia
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Pedrortega | 15-03-2017 | 7:28| 0

 

Javier Gámez

Nació en Barcelona en 1974. Estudió Bellas Artes en la Universidad de Granada y Arte y Diseño en el Cleveland College (Inglaterra). Ha realizado diferentes pilotos de series y cortos de animación.

Filmografía

Únete a la resiliencia (corto de animación, 2016), Worlds for Lucy (2008), Memories from the Future (2007)

Sinopsis

En un mundo donde los espíritus de la corrupción controlan la Sociedad, una joven pelea por salvar su hogar. Tras su lucha rápida y desesperada, descubrirá que no todo es lo que parece.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

De un sueño imposible. Tengo la sensación de que la animación tradicional está muriendo en el mundo del cine. ¡Los estudios no hacen pelis 2D! Y creo que será imposible de recuperar, tal y como existe la técnica hoy día.

Así que mi intención fue ¡reinventar la animación tradicional! Para que los grandes estudios no les cueste volver a usarla. La animación 2D3 tiene todas las ventajas del 3D y el arte del 2D.

Para que os hagáis una idea, cada personaje del corto fue animado ¡con 1 solo dibujo! Mientras que en Animación tradicional, hay que dibujar miles de veces al personaje para que se mueva.

El corto fue una prueba para demostrar lo efectiva que es la técnica. Podéis ver un pequeño vídeo donde lo explico en:

 

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Es la historia de nuestra ‘humanidad’, sobre cómo hemos dejado que la Sociedad ‘pierda’ sus valores básicos. Y el daño que eso nos hace.

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Como he dicho, empezó como un test de animación, pero la historia creció y me enamoró hasta convertirse en una parte importante de mi Vida durante 3 años.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Mi chica ha sido mi mayor apoyo, en todos los sentidos. Todo el Amor que he volcado en el corto viene de ella y es para ella.

 

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Inventar una nueva técnica de animación ha sido, con mucho, lo más difícil. A todos los retos de narrar, diseñar, animar, montar y editar la historia… tenía que sumar la barrera casi imposible de crear nuevos caminos en el Mundo de la Animación. Resolver nuevos problemas técnicos, que nadie había tenido antes, y allanar el camino para todos los que quieran usar la técnica.

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

Ha sido muy sencilla. Lo he hecho todo yo, así que no había que pagar nada, salvo la música, que la compré por internet.

Por fortuna, soy escritor, ilustrador, animador y editor 3D desde hace muchos años. Así que he podido dar rienda suelta a cada uno de esos aspectos. He intentado innovar y divertirme en cada etapa de su creación. ¡Ha sido genial!

Pero la verdad es que he estado un poco solo. No he podido contar con nadie, ya que nadie saber usar la animación 2D3.

 

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Reconozco que, aunque duro, ha sido mágico. 3 años de creación pura. Un artista no puede pedir más.

Lo más duro fue empezar la historia desde cero cuando llevaba un año de producción. Tenía una historia mucho más cómica sobre una chica que intentaba empezar en el Mundo de la Animación. Pero tras un año, con toda la PreProducción hecha, se me ocurrió la historia final y, me enamoró de tal manera, que decidí volver a empezarlo todo desde cero. Y no me arrepiento.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la PostProducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Tal y como yo trabajo, apenas existe PostProducción. En Animación se trabaja mucho la historia desde el principio en el ‘Motion Layout’ y, al final, casi lo único que haces es sustituir los planos hechos con bocetos por los planos finales.

 

Háblanos de la banda sonora.

Encontré el trabajo de Leonard Handler por casualidad. Quería el ‘Invierno de Vivaldi’ y encontré su versión en Internet. Me gustó y la compré. Reajusté todo el montaje para que coincidieran los ‘golpes visuales’ con el tempo de la música y creo que ha quedado muy bien.

 

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta? 

El apartado estético. Soy dibujante y adoro la acuarela. Una de las ventajas de la nueva Animación 2D3 es que puedes animar con cualquier técnica pictórica (óleo, acuarela, acrílico, carboncillo, carboncillo, digital…). Escogí el acabado en acuarela porque es la más difícil y se me da genial.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Del resultado final. De que todo haya salido como lo tenía en la cabeza… hace 5 años. Cuando se me ocurrió la idea.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Que se deje sorprender. En 3 minutos, viajará de la belleza a la desolación, del horror a la ilusión, de lo predecible a la sorpresa. Y que al final, ¡se una a la Resiliencia!

 

 

¿Qué supone para ti la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Un subidón. Llevo muchos años viviendo en Málaga y, que te valoren en tu propia ciudad, es fantástico. Hacía años que no me presentaba y, a pesar de los éxitos internacionales, el Festival de Málaga de Cine Español siempre es especial para mí.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Siempre. Cuando llevas dentro la creación de historias, nunca te planteas si ‘debes’ hacerlo. Es una necesidad. Es como plantearte si debes respirar. No tiene ningún sentido.

 

¿Qué nos puedes contar sobre su distribución?

La estoy haciendo yo, a través de plataformas online.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Creo que hay muchísimo movimiento. La Animación, que es la parte que yo controlo, está en pleno florecimiento. Tanto en nuevos cortos, como a nivel laboral, como en centros de enseñanza. Que por cierto tenemos en Málaga una de las escuelas más prestigiosas del Mundo de la Animación (Animum) donde, por cierto, trabajo.

Así que es un buen momento para el cortometraje de animación español.

 

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Pablo L. de Aramburu: Traveling Man
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Pedrortega | 15-03-2017 | 7:23| 0

Pablo L. de Aramburu

Nacido en Cádiz en 1981. Arquitecto y Profesor de la Escuela de Arte de San Telmo. Cuenta con una amplia formación y experiencia como guionista de monólogos y teatro. Ha estudiado en la ECAM y ha estado becado por la Fundación SGAE para el curso de Guion Cinematográfico. Cuenta en su haber con varios premios por sus monólogos. Ha escrito y dirigido la obra de teatro De profesión: a se ¿sí o no?, que ha recibido diferentes premios a la Dirección, Actriz Principal y Guion Original en el Certamen de Teatro Aficionado de Herrera. 

Sinopsis

Louis huye de la relación con Amber en busca de su nueva presa de Tinder, Jennifer. Esta vez solo podrá llegar hasta ella en Uber con Peter al volante, aunque no son sus únicas intenciones en ese viaje que cambiará el destino de ambos para siempre.

 

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Sin desvelar mucho, trata de las dobles intenciones. Dos personajes en los que cada uno oculta algo que el espectador irá descubriendo poco a poco.

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Es el segundo proyecto que escribo y tras la experiencia del primero, quería volver a dirigir a pesar de lo que eso conlleva. Mi intención es adquirir experiencia para algún día dar el salto al largo.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

En primer lugar, el festival de Málaga que nos concedió el premio de ayudas a la producción. Gracias al cual pudimos apostar por esta historia. Antes de intentar hacer cine no sabía lo carísimo que era esto, la de gente con la que tienes que hablar, convencer…

Y en segundo lugar un pedazo de equipo técnico, ahora nuestra familia de rodajes(Bienve, Michael y Luisa) que repiten en este proyecto y en cuanto supieron de la historia, como y donde la queríamos rodar (en Dallas) se embarcaron en esta aventura.

Por último Loles. Mi chica. Actriz, productora, ayudante de dirección, ocalización y mil cosas más. A la que le debo mucho por lo que vale y lo que me aguanta.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El principal reto fue el cambio de localizaciones, por razones de trabajo nos vinimos a vivir a Estados Unidos y teníamos que tradicir la historia de español a inglés, así como cambiar y adaptar cosas para que aquí tuvieran sentido. Una vez hecho eso, buscar actores, localizaciones, gente…y todo eso en un mercado que desconocíamos. El vértigo era el doble.

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

La fórmula es autofinanciaciòn. Loles y yo hemos adelantado el dinero para realizar el proyecto. Además de eso, muchas personas del equipo técnico y artístico han aportado su trabajo como coproductores. Debemos mucho a mucha gente. Sin amigos y gente dispuesta a echar una mano hubiera sido muy complicado que saliera el proyecto adelante.

 

Preséntanos a los actores.

Contamos con 5 actores en el proyecto.

Los actores protagonistas son Abel Becerra y Chris Marquez son profesionales increíbles. Con apenas unas directrices interpretaron y propusieron actitudes para ir construyendo sus personajes. Ambos han hecho bastante cine en América.

Amber williams tiene un enorme potencial para el drama. Gracias a ella empezamos a armar el equipo artístico. Una chica genial que va a dar que hablar.

Marisol Vera. Capaz de pasar de 0 a 100 en una escena en cuestión de segundos.

Grayson Berry. Un tipo encantador. Adoro cambios en su personaje para hacer más real la situación. Su mirada y gestos dicen mucho.

Loles Priego, tras una larga experiencia en teatro y algunos proyectos de cine hace una realista intervención, imprescindible en la historia. Siempre bromeo de que cuando sea famosa se acuerde de mi…además de eso una todoterreno en producción sacando adelante conmigo A prueba y ahora Traveling man.

 

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Noemy, encargada de vestuario y arte. Hasta el ultimo detalle.

Alejandro Acero, sonido directo. Muy profesional y relajando tensiones con sus bromas.

Luisa, además de maquillaje y peluquería, puede hacer producción , sonido, reguladora de Ph, una todoterreno increíble.

Bienve, el maestro de la luz, encuadrando la mejor foto en cada escenario y guiándome en los momentos mas perdidos del rodaje.

Michael, ayudante de foto, es la profesionalidad y la paz en el rodaje, mi personal trainer en la foto.

Jony, mezclando sonido, uno de los grandes descubrimientos en Dallas con el que seguimos en contacto para próxima proyectos.

Y Loles, la que me aguanta, corrige, asegura, localiza, produce, actúa… imprescindible para mi. Una todoterreno a la que no se le borra la sonrisa.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Pues el rodaje ha sido una contrarreloj, hemos tenido que rodar en 3 días y medio, 6 localizaciones, interiores, exteriores, 6 actores, todo en otro idioma… no ha sido fácil.

Anécdotas varias, entre otras…

En la escena de Grayson vestido de policía la gente subía las ventanillas de los coches y se quedaban flipados al ver la pistola y el uniforme, hasta el punto de que la gente le hacia preguntas sobre tráfico, incluso saludó a un coche de policía que pasó… menos mal que no pararon.

En otra escena tuvimos que cambiar de localización sobre el momento porque una señora del vecindario no estaba por la labor de que rodaramos en frente de su casa ni dos planos.

El primer día de rodaje hice tortillas de patatas para todo el equipo, por un momento nos sentimos como en casa. Cautivamos a los americanos por el paladar.

 

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

César Herradura ha sido la clave. Lo conocí gracias a Bienve Valdivia y ha sabido entender la historia, cortarla para que entre por debajo de los 15 minutos que era uno de los objetivos, eso ayuda luego mucho para poder moverlo en festivales, al menos esa ha sido nuestra experiencia con el anterior.

Johny en la mezcla de sonido y Javi en los efectos han sido imprescindibles. Son muchos engranajes para cuadrar todo el proyecto.

 

Háblanos de la banda sonora.

Pues hemos vuelto a trabajar con Pablo Cervantes. Terminamos muy contentos trabajando juntos en el primer trabajo y hemos vuelto a confirmar la música para que aporte a la historia su granito de arena.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Me gustan las historias en las que puedes definir un tema claro cuando termina la película, está historia quiere tratar el tema de x. Sea el que sea. Y además que pueda sorprenderme hasta el final. Creo que son dos cosas que busco como escritor y espectador y aquí lo tenemos.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De sacar adelante el segundo proyecto. De tener planos de Dallas muy atractivos. De sacar miradas o gestos de actores que aportan mucho a la historia. De mis tortillas… y de liar en este embolado a unos cuantos de nuevo entre otras muchas cosas

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Que es una historia que podría pasarle a cualquiera y que le va a sorprender en este viaje. Cuando termine no le dejará indiferente.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Un impulso. Una primera selección de, esperemos, una larga lista. Un doblete. Un estreno en la ciudad donde he empezado tantas cosas, entre otras el guión y el cine.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Pues no lo sé. Hay días que pienso que sería más feliz tomándome una cerveza y sin tantos pájaros en la cabeza y que viendo el jaleo que es, sobre todo en rodaje, y lo nervioso que me pongo hasta que todo ha terminado no merece la pena. A los dos días de eso ya estoy pensando en que otra historia me gustaría contar, sin dejar de pensar que algún día pueda hacer frente a un largo.

 

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Pues por ahora lo vamos a distribuir nosotros hasta que alguna distribuidora se interese. Sino, dado nuestro presupuesto, es lo que nos toca.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Pues lo que veo es que se hacen muy muy buenos cortometrajes y muchos. La pena es que no haya más apoyo como en otros países para la protección y difusión de Ltd proyectos fuera de festivales, hay sitios donde puedes ir a ver una peli y antes ves un corto en vez de anuncios o además de. Sería una manera de mostrar los buenos trabajos que hay.

 

 

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Macarena Astorga: Marta no viene a cenar
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Pedrortega | 15-03-2017 | 7:20| 0

Macarena Astorga

Nació en Madrid. Es Licenciada en Comunicación Audiovisual y en Ciencias de la Educación por la Universidad de Málaga. Desde 2004 es profesora de Imagen y Sonido en el IES Guadalpín de Marbella, donde imparte clase en el Ciclo Superior de Realización de Audiovisuales. Tras la realización de diversos proyectos audiovisuales, se inicia en la ficción con el corto de ficción Tránsito, consiguió selecciones y premios en diferentes festivales internacionales, entre ellos la Biznaga de Plata a Mejor Cortometraje en el Festival de Málaga. Cine Español y una candidatura a los Premios ASECAN. Se encuentra preparando su primer largo. 

Filmografía

Marta no viene a cenar (corto, 2017), Tránsito (corto, 2013), Los ojos de Brahim (documental, 2011).

Sinopsis

Verónica y Lucía se conocen desde la infancia, esta noche han quedado para cenar. Durante la cena se confiesan íntimos secretos, pero a veces la sinceridad puede ser un juego demasiado peligroso que no siempre acaba bien.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Marta no viene a cenar es un regalo inesperado que me hace el guionista malagueño Salva Martos en forma de guion. Leí el guion y me enamoré inmediatamente de él, a partir de ahí, comenzamos a trabajar para hacerlo realidad.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Marta no viene a cenar cuenta la historia de Lucía y Verónica, dos amigas que quedan para cenar. El catalizador de la historia es otra amiga que no asiste a la cena, Marta, y cuya ausencia servirá para sacar a la luz temas de los que nunca habían hablado.

El cortometraje habla del amor, de las inseguridades, de la hipocresía, de la amistad, de las relaciones sociales. Tiene muchos ingredientes que el espectador va a reconocer rápidamente conforme avanza la trama.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Me apetecía mucho volver a ponerme detrás de la cámara a dirigir después de mi anterior trabajo, el cortometraje Tránsito, con el que conseguimos una Preselección a los Premios Goya. Había hecho trabajos de ayudante de dirección y de dirección de actores en proyectos de amigos y tenía ya muchísimas ganas de volver a dirigir. Leí el guion y sentí que era el momento de volver.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

El cortometraje recibió ayudas a la creación audiovisual malagueña en el Festival de Cine de Málaga de 2016 y también ha recibido una ayuda del ICAA. Aquí tengo que agradecer el trabajo de Sensi Nuevo, al frente de la productora malagueña Caleidoscopio Films porque también creyó en el proyecto, se implicó en él y ha sido la principal responsable de presentar los proyectos para conseguir estas ayudas.

 

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Quería rodar con Natalia de Molina y con Celia de Molina, en cuanto les hablé del proyecto me dieron el sí. Me dio mucha alegría y satisfacción y, al mismo tiempo, mucha responsabilidad de dirigirlas. Son maravillosas y hacen un inmenso trabajo en el cortometraje.

 

Preséntanos a las actices

Bueno, Natalia de Molina creo que no necesita mucha presentación, tiene dos Premios Goya por las películas Vivir es fácil con los ojos cerrados y Techo y comida. Para mí es una de las mejores actrices que tenemos en España, ha sido una aventura maravillosa trabajar con ella.

Celia de Molina es otra actriz a tener muy en cuenta, tiene todos los ingredientes que buscaba para el personaje que interpreta en el cortometraje. Las dos están impresionantes en este trabajo y, además, se une la complicidad que tienen entre ellas, lo que engrandece doblemente el duelo que mantienen durante todo el metraje.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

He tenido la suerte de contar con un equipo técnico de verdadero lujo, con la mayoría de ellos no era la primera vez que trabajaba. Adriana Ruz, mi ayudante de dirección, que me ha apoyado desde el principio y ha sido mi mano derecha durante el rodaje, Alberto Centeno, que firma una fotografía exquisita, Sensi Nuevo en la dirección de Producción, Corinne Rubio en la dirección de arte, Joaquín Pachón con el sonido… pesos pesados en cada uno de sus cargos, lo mejorcito como profesionales y ya ni te cuento como personas.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Ha sido una fase que he disfrutado especialmente. Trabajar con el montador José Manuel Jiménez (Guernika, Seis puntos sobre Emma, Secuestrados…) fue una experiencia que nunca olvidaré. Creo que es muy importante que haya feeling entre la directora y el editor, en este caso, fue todo muy fluido y coincidíamos en todo la mayoría de las veces. Todas sus recomendaciones fueron un acierto y aprendí mucho de él.

En la posproducción he trabajo con otro genio, David Triviño de Modular. Ya había coincidido con él también en otros trabajos, pero este ha sido un reto para todos pues conllevaba una animación como intro con muchos cambios y un diseño muy estudiado y estoy muy contenta con el resultado.

 

 

Háblanos de la banda sonora.

El cortometraje cuenta con banda sonora original compuesta por otro crack, el compositor malagueño Pablo Trujillo, con el que ya había tenido el inmenso placer de trabajar en mi anterior trabajo. Con Pablo me entiendo a la perfección y ha sabido captar muy bien mis intenciones respecto a la música.

También he tenido la suerte de contar con la colaboración del grupo malagueño Dry Martina, que le pone la guinda al cortometraje con su tema “Malahierba”.

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Soy una espectadora bastante exigente y con mis trabajos, mucho más. Sufro mucho viéndolos, pero estoy muy contenta con el resultado final y con la mezcla de géneros con los que juega este cortometraje, además por supuesto, del trabajo que hacen Natalia y Celia.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como directora?

Me sentiré satisfecha cuando el trabajo guste a mi equipo y a la gente que lo va a ver.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Le diría que va a pasar 16 minutos maravillosos viendo puro cine y sintiendo muchas emociones diferentes.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Marta no viene a cenar está fuera de concurso porque obtuvo ayudas a la creación audiovisual el año pasado, pero es un orgullo poder mostrar nuestro trabajo en nuestra tierra y en un contexto tan importante como es el Festival de Cine.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Merece la pena si amas tu profesión, para mí siempre merecerá la pena porque es verdad que hay muchos sinsabores, mucho momentos malos, pero se olvidan y se contrarestan con momentos que no cambiaría por nada.

 

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Prácticamente empezamos ahora, el corto no podía haber comenzado mejor, ya que ha sido seleccionado en la 30 Semana de Cine de Medina del Campo entre más de 3000 trabajos presentados. Estrenar en uno de los festivales de cortometrajes con más prestigio del país en un orgullo.

Esperemos que la distribución vaya bien y que el trabajo se pueda ver en mucho sitios.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Me da pena que mucha gente del sector no se dé cuenta de que el cortometraje también es cine. Creo que hay que estar muy ciego para no ver el maravilloso momento por el que pasa el corto en España. Necesitamos más visibilidad y una ley que obligue a poner cortometrajes en los cines, necesitamos más apoyos de las televisiones… a pesar de todo ello, el corto en España pasa por un extraordinario estado de forma. Y sí, los cortometrajistas también hacemos cine.

 

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Daniel Natoli: Qué suerte
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Pedrortega | 15-03-2017 | 7:17| 0

 

Daniel Natoli

Nació en Málaga en 1987. Licenciado en Arquitectura por la Universidad de Málaga. Su producción como cineasta se centra en el ámbito del documental.

Sinopsis

Tras la asfixia generacional provocada por la crisis, una pareja de jóvenes arquitectos españoles decide emigrar a Helsinki (Finlandia) buscando un lugar en el que poder prosperar. Con el paso del tiempo, descubren que la imagen idealizada que tenían de la capital nórdica no es tan perfecta como creían, que cada país tiene sus propios anhelos, y que toda receta posee sus contra indicaciones, aunque vengan escritas en letra pequeña.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

“Qué suerte” es un diario filmado, y como tal, nace de la necesidad de documentar una experiencia personal y de expresar esos sentimientos a través de lo audiovisual. Me pasé casi un año en Helsinki grabando por el simple hecho de plasmar lo que vivía, con la intención de que algún día pudiera abrir esas carpetas y recordar todo aquello. Casi un mes antes de regresar a Málaga, al revisar todo este material, me di cuenta que de ahí podía salir un proyecto interesante. En este sentido, es un corto que adquirió forma en el propio montaje.

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

“Qué suerte” es una historia que en definitiva habla de toda esa generación de jóvenes que no logra encontrar su sitio en ningún lugar, que no sabe muy bien cómo ni hacia dónde avanzar. Es un relato lleno de anhelos, de deseos incumplidos. Sin embargo, a medida que avanza el corto, en él también aparece una cierta contradicción, que es la de comprobar que ningún país ni ningunas circunstancias son perfectas, que no existe esa tierra prometida. Creo que este hecho lleva a sentimientos encontrados: por un lado supone un consuelo, pero por otro no deja de ser una decepción al ver nuevamente frustradas las expectativas.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Yo creo que no decidí dirigir esta historia, pienso que fue el momento que me tocó vivir, y por tanto, el único que podía contar desde el punto de vista de un diario cinematográfico. Más allá de la sinopsis —que tristemente aún hoy sigue siendo actualidad—, lo que me impulsó a querer dar forma a esta experiencia sin duda fue la creencia de que uno puede hacer cine con la propia vida; de que la vida, lo cotidiano, lo que uno conoce, lo que a uno le rodea, si se narra con cierta intención puede llegar a convertirse en cine. Cuando esto ocurre, cuando he tenido la oportunidad de ver a otros directores que experimentan en esta línea, creo que ha sido la verdad más potente a la que he podido asistir como espectador, y esa fue mi principal motivación, intentar hacer cine partiendo de lo que me rodeaba y conocía, sin aspirar a nada más —y a nada menos—.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

El corto ha sido totalmente auto producido porque como comentaba, lo que describe es una realidad subjetiva, y para ello no se necesitan demasiados medios si lo que a uno le importa no es tanto el resultado técnico sino el guion y la manera de narrarlo. Por supuesto, para llevarlo a cabo conté con el apoyo de mi pareja que es oficialmente la productora, pero de igual modo tampoco podría haber vivido esta experiencia en Finlandia si no fuera por ella, por lo que de nuevo vida y cine van de la mano. Para ser sincero, tampoco pedí ningún tipo de subvención porque en ningún momento pensé que todo lo que estaba filmando acabaría siendo un cortometraje.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El principal reto de este proyecto creo que ha sido el tratar de ser honesto conmigo mismo, el obligarme a no contar nada que no partiera de mi propia experiencia personal. En este sentido, el exponerme públicamente para contar un relato íntimo ha sido un verdadero quebradero de cabeza, sobre todo al intentar valorar lo que era necesario mostrar para transmitir la historia frente a lo que era demasiado privado o irrelevante para comprenderla. Esos límites entre lo público y lo privado o lo real frente a lo ficticio son siempre complejos, pero es algo que me interesa muchísimo de cara a seguir experimentando con ellos en futuras películas.

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

El corto no ha contado con ninguna financiación por lo atípico de su producción, como comentaba anteriormente. Realmente, disponía de muy pocos recursos para grabar, pero precisamente por esto me enfoqué más en dotar de intención al montaje y no en buscar un perfeccionismo técnico en las imágenes que grababa —que surgían de forma más espontánea—. Creo que a veces es mejor renunciar, ser sinceros en este aspecto, y de paso ahorrar dinero en unos equipos y unos recursos que tratan de imitar a un tipo de cine más inaccesible desde el punto de vista de la producción. A día de hoy creo que este corto podría haber sido grabado incluso con un móvil y no perdería valor. Al fin y al cabo, se trata de mantener la coherencia entre qué tipo de película quieres hacer y cuáles son tus recursos para grabarla. Si intentas hacer un proyecto donde una parte no se corresponda con la otra, entonces se evidenciará un problema desde el primer fotograma.

 

Preséntanos a los actores.

La actriz protagonista es Marina Díaz García, mi compañera, amiga y pareja. Su papel fue sencillo porque era el mejor que podía interpretar, el de ella misma. Luego también aparecen por ahí otros amigos como Blanca Morón, Carlos Gómez o Elva Murillo que vinieron a visitarnos durante unos días y aprovechamos para recorrer la ciudad y algún que otro parque nacional. Todo fue como un juego, ellos ya sabían de mi obsesión por documentarlo todo, por lo que en ningún momento preguntaron para qué usaría este material.

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

El tema es que rodaje como tal nunca hubo, simplemente yo iba a todos sitios con la cámara y aprovechaba mis paseos y salidas por Helsinki para grabar cualquier instante. A veces filmaba de manera natural lo que acontecía, y otras veces daba algunas indicaciones a Marina para intentar encuadrar algún plano que tenía en mente y que me resultaba sugerente. A veces era un acto de necesidad y grababa en función de mi estado anímico, y otras veces lo hacía simplemente por divertirme, me gustaba bastante salir con la cámara por si ese día ocurría algo interesante y podía captarlo.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Diría que el montaje. Es en el montaje donde verdaderamente se ha creado la estructura narrativa de este cortometraje, donde se ha elaborado un guion propiamente dicho que dotara de coherencia a todas esas imágenes que grababa de forma espontánea. Por otro lado, también ha sido fundamental la introducción de la voz en off como recurso, no tanto que acompaña, sino que es activo, que adquiere relevancia y que es capaz de transformar el significado de las imágenes cuando se proyectan. Durante todo el corto se da un continuo juego entre las imágenes que aparecen y la narración que se hace de ellas, poniendo de manifiesto la contradicción que surge entre lo atractivo de la fotografía frente a los sentimientos reales que provocan esas imágenes en la vivencia narrada. Me interesaba mucho dotar de nuevos significados a esas postales idealizadas que todos tenemos de los bosques, la nieve y la vida en los países nórdicos.

 

Háblanos de la banda sonora.

El corto se compone casi en su totalidad por distintos sonidos puntuales que contextualizan y refuerzan la atmósfera vivida a lo largo de los nueve meses. Creía que era coherente no exaltar de forma fácil ningún sentimiento a través de la música para dotar de mayor naturalidad al diario. En general, he intentado que la película tuviera un tono muy sobrio porque me parecía pertinente retratar de este modo la experiencia en un país como Finlandia, cuyo carácter se caracteriza precisamente por ser contenido y austero. Aun así, al final la película acaba con una canción al piano compuesta por Sibelius. Tratándose de Helsinki, no podía ser de otra forma.

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta? 

Me resulta complicado valorarlo la verdad, lo he visionado tantas veces y lo he trabajado tanto que he perdido por completo la percepción que pudiera tener como espectador.

 

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De lo que más satisfecho estoy como director es de haber descubierto en este primer cortometraje el tipo de cine que me gustaría llevar a cabo de aquí en adelante. Yo que me formé como arquitecto y lejos de las aulas de audiovisuales, el descubrir a directores como Mekas, Perlov, Chris Marker, Akerman, Guerín o Siminiani fue toda una revelación. En ese momento entendí que ese era el cine que más me interesaba. Aun así, cuanto más los analizo y más los voy estudiando más me doy cuenta de todo lo que me queda por aprender.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Pues le diría que fuese a verla porque tal vez se encuentre con un relato similar al que ya conoce de algún amigo, de algún hijo o de algún hermano, y en este sentido, ver algo con lo que puedes llegar a empatizar tan de cerca siempre resulta emocionante.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Es un orgullo estar ahí junto a creadores de tanto talento, pero sobre todo es un gran impulso de ilusión para seguir creando y realizando películas en un futuro.

 

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Por supuesto, siempre merecerá la pena, al menos desde un punto de vista de enriquecimiento personal o social. Si por el contrario hablamos de si merece la pena el esfuerzo que supone hacer cine en relación a lo que uno cobra o gana de esto, entonces esa es otra cuestión a la que muy poca gente podrá afirmar que le compense. Este tema es importante, y no se puede obviar, pero daría para un extenso debate…

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

Al principio comencé distribuyendo la película por mi cuenta en concursos y festivales. Al comprobar la buena acogida que tuvo me animé a tomármelo un poco más en serio y desde hace un mes trabajo con “Jóvenes Realizadores”, una distribuidora malagueña de cortometrajes liderada por Ádel Kháder, que se está encargando de moverla por todo el circuito nacional. Es todo un placer trabajar con ellos. Veamos hasta dónde es capaz de llegar.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Creo que hay muchísima gente con talento haciendo buen cine en España, el problema, como siempre, es la falta de canales alternativos de producción y distribución. A pesar de todo, creo que nunca hubo una época mejor que esta para hacer cine.

 

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Colectivo Hola, cariño: Área de descanso
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Pedrortega | 14-03-2017 | 7:39| 0

 

Colectivo Hola, cariño (A.Cabello, M.Bea, P.Borrajo, A.Mechoswki)

María Bea Torrell (Barcelona, 1993)

Estudió el Grado en Fotografía y Creación Digital, un Postgrado en Postproducción en la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) en Terrassa y el Máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la Universidad Autónoma de Barcelona. No satisfecha con la carrera, sentía que debía poner en práctica lo aprendido. Se presentó a la primera edición del concurso Illuminating Curiosty y junto con dos compañeros ganó el primer premio. Gracias a eso, trabajó ocho meses en el Instituto de las Ciencias Fotónicas (ICFO) como fotógrafa y diseñadora gráfica, aunque también realizó vídeos y actualizaba la página web. Aquel fué su primer contacto como trabajadora de una empresa y miembro del equipo corporativo, con lo  que aprendió la responsabilidad que eso conllevaba. Paralelamente estuvo tres años como voluntaria en l’Agrupament Escolta i Guia de Sant Ignasi, donde trató con chicos de 6 a 18 años, despertando su interés por los jóvenes.

Pilar Borrajo Ramos (Madrid, 1993)

Se graduó en Bellas Artes en la Universitat Politècnica de València (UPV), realizando su primer cortometraje documental en Almería: Infinita e hizo el Máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la Universidad Autónoma de Barcelona. Desde que terminó la carrera  no ha dejado de experimentar con diferentes técnicas de la imagen y del video, buscando nuevas formas de evocar una idea. Estos últimos dos años ha sido voluntaria en el festival de fotografía contemporánea Jääl -en Madrid- y en el DocsBarcelona. Ahora aspira a seguir trabajando el terreno documental, viajando y explorando otras culturas.

Alejandra del Barrio Cabello (Granada, 1992)

El periodismo le gusta desde pequeña y por ello decidió graduarse en Periodismo por la Universidad de Málaga (UMA) y hacer el Máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la Universidad Autónoma de Barcelona. Trabajó durante un año en la agencia de publicidad y comunicación “Pasedeprensa Comunicación”, donde la fotografía, redes sociales, vídeos profesionales y notas de prensa eran su día a día. Anteriormente, pasó por el departamento de comunicación interna de Cepsa – La Rábida. Tras varios años se dio cuenta que contar los hechos noticiosos no le motivaba, narrar historias y vivencias sí, por ende realizó su primer documental La maleta del placer.

Andriev Mechowski (Santiago de Chile, 1989)

Estudió Diseño Gráfico & Multimedia en la universidad UNIACC y el Máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la Universidad Autónoma de Barcelona. Trabajó dos años en la agencia de marketing digital DiPaola (Santiago de Chile). Ha realizado pasantías laborales en las agencias de publicidad McCan Erikson (Rio de Janeiro, Brasil) y en DoubleYou (Barcelona, España). Paralelo a su carrera, se ha perfeccionado a través de cursos de fotografía y producción musical. Actualmente ha creado su propia consultora de marketing (Eight Lab). 

Sinopsis

El tedio se apodera de los camioneros estacionados en áreas de descanso. Contra él, nada mejor que las conversaciones por el manos libres.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

El proyecto nace por la curiosidad en los lugares de paso: las áreas de descanso, las gasolineras y los restaurantes de carretera. Especialmente en los alrededores de Fraga, pueblo que hace frontera entre Aragón y Cataluña y es muy frecuentado por camioneros. Aquí surge la idea de la vida del camionero y a lo largo de la antigua carretera N-II se ha desarrollado el proyecto (“por el camino”).

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Trata una cotidianidad de manera cómica, la de los camioneros. Trata de hastío, de la rutina secreta del camionero y la relación con lo que le rodea día a día. Y trata de la relación a distancia con las mujeres de sus vidas.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

La carretera, el interés por descubrir un estilo de vida tan diferente y poder sumergirnos en él para comprenderlo.

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

La productora es el Máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la UAB.

 

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Cómo se trata de un documental observacional, quizás el gran reto fue (durante la rutina del rodaje) acomodar a los camioneros para la escena, lograr su confianza y actuar nosotros de tal forma que fuésemos casi invisibles para conseguir que no se sintieran intimidados por el equipo material ni por nosotros. Ha sido nuestro primer documental, así también ha sido un reto el aprender de cada decisión durante el proceso de creación.

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

Una gran parte financiada por nosotros y otra mínima parte financiada por el Máster (la UAB).

 

 

Preséntanos a los actores.

Son camioneros que fuimos conociendo por la carretera, personas que interrumpimos en su rutina y que nos abrieron amablemente las puertas de (lo que ellos consideran) su casa. Gracias a ellos hemos podido realizarlo.

 

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Una buena sinergia. Cada componente del equipo había trabajado en una rama diferente: una fotógrafa, una periodista, un diseñador y una artista, de modo que supimos potenciar las cualidades de cada uno para que el trabajo en equipo funcionara.

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Era gracioso porque conocimos a tanta gente, hablamos con tantos camioneros, que cada vez que nos íbamos de rodaje, alguien nos reconocía y nos pitaba desde la carretera o se acercaba algún hombre que no conocíamos a decirnos “¿vosotras sois las que estáis haciendo un documental no?”. La voz había corrido muy rápido entre los camioneros. Éramos un tema de conversación en algunos bares.

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La postproducción fue llevada por la idea de “viaje”. De modo que se editó pensando en que el espectador recorría la carretera encontrando a los camioneros que aparecen en la película. La pieza clave fue la primera llamada de un camionero con su mujer, de ahí nos interesamos por las llamadas y la relación con sus mujeres o sus novias. Éstas transmitían mucha información del tipo de relación de cada pareja y era una prueba más de la soledad y distancia entre seres queridos.

 

Háblanos de la banda sonora.

No hay banda sonora musical sino que el sonido se ha trabajado en un primer plano de tal manera que añadiese humor y significado.

 

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

La comedia de lo cotidiano en cada escena. Capta una realidad poco conocida dando tiempo a la observación, a reflexionar en cada plano.

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Como colectivo nos sentimos satisfechos, hemos disfrutado mucho todo el proceso de la película y creemos que eso también se refleja en ella.

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que vea el cortometraje?

Van a ver el mundo de la vida del camionero de una manera íntima y personal, con toques inesperadamente graciosos.

 

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Para nosotros estar en el Festival de Málaga es un salto importante en nuestra carrera, ya que es uno de los Festivales más importantes en España y poder participar en él nos llena de honor. Somos 4 los directores del corto. Tres son de fuera y una reside en Málaga, por lo que las sensaciones son muy distintas. Para las de fuera es siempre un placer venir a una tierra donde te acoje con los brazos abiertos y para la que reside en Málaga es un sueño que se acaba de cumplir.

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Merece la pena porque nos gusta. Quizás si hubiese más subvenciones para realizarlo no supondría tal esfuerzo. Pero es cierto que hay otros obstáculos no económicos durante la producción de una película y el trabajo de superarlos es un proceso que disfrutamos como equipo. Al final sentimos una gran satisfacción al ver que la película descubre algo al espectador y le provoca, aunque sea, una pequeña carcajada.

 

¿Qué nos puedes contar sobre de su distribución?

De la distribución nos encargamos los propios integrantes del colectivo (Hola cariño). Hasta la fecha hemos estado en Zinebi (Bilbao), en Bibliocurts (Barcelona) y en éste, el Festival de Málaga. Seguimos distribuyendo a todas las partes del mundo, aún no hemos ganado nada, pero eso no nos preocupa, al menos por ahora.

 

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje en España?

Antes de entrar en el mundo del audiovisual, no conocíamos el inmenso mundo del cortometraje tanto de animación, ficción y documental y esto es porque hay pocos espacios que arriesguen a la difusión de obras con poco recorrido y como consecuencia, la mayoría de proyectos no llegan al gran público.

El caso es que hay una producción interesante de cortometrajes en España y muy desconocida o con un público muy reducido (el mismo tipo de público que acude a cada festival de cortometrajes). Opinamos que las instituciones culturales o los espacios dedicados a la proyección de cine deberían arriesgar más en su programación, para difundir obras de cineastas emergentes o menos reconocidos en el ámbito nacional y así también ofrecer al público un abanico más amplio de oferta audiovisual (que no se limite al largometraje).

 

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Sobre el autor Pedrortega
Una mirada independiente sobre el cine más artesanal.