Diario Sur
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Pedro Jaén Rodríguez: Orpheize
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Pedrortega | 26-09-2015 | 14:19| 0


 

PEDRO JAÉN R. (Córdoba, 15/02/1982) Artista que comenzó de forma autodidacta en 1996, con obras relacionadas con la imagen sintética y relatos literarios, así como sus primeros cortometrajes. En 2000 marchó a Madrid a estudiar Comunicación Audiovisual en la Universidad Europea, donde se licenció en 2005. Allí trabajó en numerosos cortometrajes, entre los que destacó X-Y (2004). Completó su formación con el director/productor Antonio Gonzalo, el prestigioso guionista Syd Field y en la ECAM. Desde 2007 ha rodado diversas obras, entre las que destacan Oftalmós, Salvación y Cuando nieva sobre el hielo del infierno.

 

 

¿Cómo nace " Orpheize "?

Este proyecto se me ocurrió sin desearlo (había decidido retirarme del cortometraje) mientras viajaba en tren y en principio consistía sólo en la interpretación dramática de un actor en una pequeña habitación oscura e inmaterial; luego fue creciendo y aumentando pero siempre en torno a la idea central.

Cuéntanos la sinopsis

Como la protagonista de su película favorita, UigiG necesita salir y sentir. Y como a ella, a su novia le gustaba fumar y disfrutar de lo auténtico… antes de dejar de existir.

Y ahora que conocemos la sinopsis, ¿sobre qué trata?

Sobre un futuro donde no existe lo físico y todo es mental y telepático, con la angustia de un individuo que necesita escapar de ello y volver a sentir. Algo que, bajo lo alegórico y metafórico, es exactamente lo que está ocurriendo en la realidad actual.

La necesidad de recuperar lo auténtico en un mundo insoportablemente tecnológico.

También, hay una subtrama donde uso el fumar como una alegoría de (además de "lo físico") aquello que una persona desea hacer libremente pero que una sociedad cada vez más totalitaria le prohíbe y convierte en tabú. Es por tanto un vínculo simbólico con sus recuerdos de su amada y de un mundo libre.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Mi melancolía y mi desesperante insatisfacción con la época y el mundo en que me ha tocado vivir. Suelo identificarme mucho con mis protagonistas (por eso antes solía interpretarlos yo, si bien en este caso delegué), que suelen ser seres individualistas y casi (o del todo, según la obra) sociópatas, que se enfrentan a una sociedad despreciable y capitalista que amenaza con extirparles su autenticidad, su unicidad. Exactamente como me siento yo, cada vez más. Luego no acaba quedando otra posibilidad más que el enfrentamiento, rebelarse, la violencia; ésta es mi catarsis. Ese es un elemento constante en mi estilo, toque el género o tema que toque, y que me he dado cuenta que siempre tengo ahí, inconscientemente. Otras veces el tema por el que ha discurrido ha sido más biológico o médico, pero en esta ocasión le tocó el turno a la tecnología, que ha ido aumentando su omnipresencia y omnipotencia, como la principal arma social y capitalista para diluir a los individuos y privarles no ya de su originalidad sino hasta de aquello tangible que les hace seres: evitando cada vez más contacto físico y real entre las personas, con la propia naturaleza o incluso manipulando a los "borregos" para que ya no quieran tener cosas físicas, reales, tangibles, como libros o discos, sino archivos ficticios en el ciberespacio (que ahora éstos llaman "nube"). El otro tema que toco, haciendo indisoluble contraste y paradoja con la tecnología, es la cultura/arte. La gente, ufanos ellos con sus tabletas y teléfonos-"inteligentes", cada vez se cree con más derecho a despreciar, a insultar la cultura y el arte, y mientras más clásico éste, mayor odio tienen. Como han insinuado intelectuales como Iker Jiménez, Sánchez-Dragó, etc. y mi padre explica en su libro "Iluminaciones" (que da pie a mi cortometraje), el ser humano sufre una involución, relacionada con estos dos factores. En un principio empecé a escribir un proyecto que usaba de "macguffin" el amor de un retirado cantante por la ópera, y desde ahí se desarrollaba todo esto, pero al final (debido a presupuesto y a lo ya excesivamente usada ese "aria") cambié a este proyecto futurista donde el "macguffin" cultural pasa a ser la literatura y el cine clásicos, lo que mueve al protagonista a su infelicidad social pero felicidad personal. Como curiosidad, en ambas historias su salvación aparece alegorizada como una joven pura.

 

 

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

No considero tener influencias directas de otras películas o directores, lo cual creo que es un error de la mayoría de jóvenes y que yo mismo tuve en alguno de mis primeros cortometrajes y en un largo gamberro de serie-Z que hice. Las influencias demasiado palpables son malas pues le quitan sentido y cierta creatividad a lo que haces, y en caso de que las tengas, intenta que sean de clásicos antiguos y no de directores recientes ni series, porque ya se sabe lo que pasa cuando se hace la fotocopia de la fotocopia… Otra cosa es que al poseer un bagaje cinematográfico tan amplio las podamos tener inconscientemente. Pero como digo, no las he tenido directamente en este cortometraje, y nace de mi necesidad de expresar algo. Quizás, si hablamos del estilo de vestuario/estética sí haya cierta influencia del respectivo de la ciencia-ficción de los 70. Pero la verdadera influencia que he tenido (además de las ya dichas más arriba de mi vida y el libro de aforismos "Iluminaciones" de mi padre) ha sido la mitología, otra constante a lo largo de casi toda mi obra (Pigmalión, Caronte…). En este caso mi historia discurre sobre un casi desdibujado cauce del mito griego de Orfeo y Eurídice, así como de la ópera homónima de Gluck, y de cómo para poder volver a estar con su difunta amada el protagonista debe "convertirse en Orfeo" (ésta es la traducción del título), con sutiles referencias al Elíseo y al infierno, e incluso el personaje de conflicto "LIL" puede recordar lejanamente a las "furias".

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

El principal, y en todos los sentidos, siempre han sido mis padres. Además, en este proyecto igual que en el anterior, se implicó y ayudó al máximo en todo lo posible para que se llevase a cabo el actor Aitor Sánchez.

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Conseguir las localizaciones, a todos los actores, y abordar la sonorización.

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

No hubo subvenciones, porque ya he desistido de pedirlas (debido a las obligaciones que comprometen y a lo a veces inútil de ese esfuerzo) ni, a diferencia de mis dos anteriores cortometrajes, "crowdfunding", pues no lo vi necesario para este proyecto (y prefería hacerlo de manera más secreta y hermética) a la par que cada vez está más colapsado su ámbito y ya no suele funcionar como cuando se inventó. Por lo que os remito a lo contestado arriba sobre "apoyos".

Preséntanos a los actores.

El protagonista (UigiG) está interpretado por dos actores: uno para la parte visual, gestual, que es Aitor Sánchez, con el que ya trabajé en mi anterior cortometraje y que se implica y cree con entusiasmo en los proyectos al máximo de lo posible (tanto que decide participar como co-productor), y el otro para la voz y todos sus matices es Karlos Klaumannsmoller, con una amplia experiencia en teatro y televisión. Las actrices fueron dos, para dar vida a las respectivas motivaciones de UigiG, que le impulsan: una es Araceli Budia, mi actriz fetiche, que encarna a la "femme fatale" de la película "noir" que él ve obsesivamente, y la otra es la novel Alba Peña, que hace lo propio con su difunta amada (cual Eurídice). Completan el reparto Antonio Velasco (también con una amplia experiencia en teatro y televisión) como el inmaterial villano de la función y Mario Mayo como tipo duro en la parte "noir". Todo rodado en inglés.

 

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Pues la verdad, y a diferencia de todas mis anteriores obras, en este rodaje apenas hubo anécdotas, no sé por qué, quizás debido a lo reducidísimo del equipo o a la concentración/precisión suiza con la que trabajamos. Bueno, sí, en un rodaje tan agotador, el actor Aitor Sánchez pudo salir a fumar mientras yo seguía preparando concienzudamente el siguiente plano. Una chica joven, al verlo con el vestuario, le preguntó si trabajaba ahí y respondió que trabajaba en "I.R.I.S. Global" (la corporación de la ficción). Ella le miró con cara extraña y entonces él le dijo que bromeaba (un poco ligoteando) y le explicó… y subió corriendo a proseguir, como un campeón. También, hubo varios auténticos romances entre miembros del proyecto…

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Como decía, y si hablamos sólo del rodaje, el equipo técnico ha sido reducidísimo al límite, a diferencia de otros cortometrajes míos anteriores con una veintena de personas en el equipo o de mi largometraje con más de un centenar. En este caso tenía claro que lo principal para mí debían ser las interpretaciones y que sucedieran con la máxima naturalidad, realismo e intensidad emocional, y mi experiencia me indica que la mejor forma de lograr eso es con un equipo reducido donde se dé prioridad al actor sobre la parafernalia técnica, sin distracciones para nadie. Además, la planificación -acorde con el tono que debe tener esta particular historia- no incluía movimientos espectaculares de grúas que requiriesen de maquinaria pesada (como sí ocurrió en mi anterior cortometraje "Los exiliados de Kratos" donde primaba esa espectacularidad) ni de una iluminación aparatosa que no fuese natural, y por consiguiente de diversos ayudantes. Por lo tanto, yo me encargué de casi todo el trabajo técnico, por supuesto a cambio de una enorme preparación y planificación previa de todo ello durante meses. Puntualmente, pudo ayudar Wilma Menelik (habitual mía) y luego varias personas más en segunda unidad.

¿Cómo se llevó a cabo la postproducción? ¿Cuál fue la pieza clave de esa fase?

La postproducción sí fue con el número de personas habitual en trabajos previos, y en este caso resultó bastante complicada. Por un lado en imagen resultó que necesitaba de más retoques y efectos digitales de los que yo (que inicialmente quería la historia tan intimista que apenas los tuviese) había pensado, por lo que fue más tiempo de trabajo del deseado, cosa que no es la primera vez que me ocurre (mientras en rodaje sí suelo ceñirme al tiempo previsto). Y por otro la sonorización, pieza clave, fue muy compleja y problemática. Debido a requerir de doblaje con actores aquí en España, no pude encargarla directamente al estudio de Colombia que tan buenos resultados me había dado anteriormente. Y aquí vinieron los problemas: incumplimiento de condiciones, retrasos, ofrecer un "preview" de una ínfima calidad que ni propia de un estudiante, falta de educación y protocolo (nunca se debe olvidar quién es el director y quién decide, ni de qué modo se le habla o se refiere a su obra). Así que logré hacerme con el material de doblaje (que eso sí había quedado correcto y de calidad) y algún "foley" que estuviese en los límites de lo decente, y pude irme a mis ya habituales "Babilonia Recording Studio" de Colombia, que no sólo volvieron a enviarme un trabajo de gran calidad sino que esta vez era aún mejor que nunca y 100% profesional.

Háblanos de la banda sonora.

Empezó encargado de ella Oscar Navarro, que compuso la música de mis dos anteriores cortometrajes y que fue nominado al Goya por "La mula" y varias veces a los "Hollywood Music in Media Awards". Pero su ola de compromisos laborales hizo imposible esta vez tenerlo para cuando yo quería. Entonces conocí a través de él a José González Granero, otro músico de gran talento y calidad, que se encargó del proyecto trabajándome desde San Francisco (EEUU) y que entendía con asombrosa rapidez y perspicacia el tono concreto que yo deseaba para cada escena.

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Es muy difícil no hablar subjetivamente y ponerse en la piel del espectador, pero creo que la capacidad para transmitir una atmósfera, un universo concreto, y un estado de ánimo.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De que haya evolución, mejoría, en mi dirección. Creo que, de una manera u otra, en cada trabajo he dado algún paso hacia adelante en calidad y madurez artística (empezando con aquellas torpes obras amateur de pre-adolescencia).

 

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

No tengo ni idea, no soy bueno vendiendo y además hay muchos tipos diferentes de espectadores, con niveles socio-culturales diferentes. Si te refieres al espectador medio, estándar, de hoy en día (vamos, al que disfruta con "Transformers 4", "Torrente 5" o series de moda) le diría que no pierda su tiempo en verla…

Háblanos de su distribución.

Digamos que está empezando. Ha habido recientemente una primera y breve etapa a través de la distribuidora de mis últimos cortometrajes, pero me di cuenta que no estaban siguiendo la línea necesaria para este proyecto/temática, así que estoy comenzando a distribuirla yo.

Festivales de cine, ¿qué sensaciones tienes en este aspecto?

Sería un tema muy largo y con muchas paradojas y experiencias para desarrollarlo aquí. Pero si hablamos sólo de lo más reciente, me atrevería a decir que han cambiado a peor, hablando en general, por supuesto. Con la crisis quebraron diversos (no sólo en España) y otros, en vez de adaptarse a ella y a causa de algunos organizadores elitistas de eventos, han caído en el círculo vicioso de valorar más un cortometraje mientras más dinero cuesta (manejando cifras casi pornográficas de hasta más de 100.000€) o más famosos tiene en su reparto, como si se tratasen de superproducciones y olvidando el sentido primero del cortometraje que es mostrar lo que alguien puede hacer para luego lograr esos medios económicos, después. Hoy en día un cortometraje tan bueno (pero pobre y rústico) como "Laberinto electrónico THX 1138 4EB" de George Lucas, o incluso "Himenóptero" (o hasta "Luna", aún siendo más caro) de Amenábar, serían ignorados con esa factura de imagen y jamás habrían tenido hoy una oportunidad Lucas y Amenábar de ser lo que son. Y lo de los actores famosos ya venía de hace décadas pero se ha acentuado ahora al máximo y supone una zancadilla al actor que empieza, al que está recién titulado, que donde tenía la oportunidad para hacer sus primeras prácticas y mostrar a las productoras lo que es capaz de hacer, era a través de los cortos; por cada cortometraje donde se contrata a un grande como Fernando Tejero / José Luis Gil, un actor novel pierde una oportunidad y tira la toalla y un director ve eclipsada su obra por ésta. (Sobre esto aclaro que respecto a ese actor que empieza, otra cosa es meter en un corto a un famoso que con su imagen ayude a impulsar la de sus compañeros desconocidos; y como director también digo que si -a la inversa de lo habitual- un famoso te pide trabajo es difícil negarse -aunque lo he hecho en alguna ocasión, según la situación-, éstos son ya matices relativos, pero hablaba de lo más habitual y del panorama actual). Otro factor que ha influido mucho, y negativamente, como en todos los aspectos de la vida, es internet. Antes, participar en un festival suponía un esfuerzo, un dinero, un tiempo. Te informabas bien, rellenabas a bolígrafo todo, hacías copias, les ponías una carátula atractiva, ibas a Correos y lo enviabas. Sólo ese esfuerzo suponía una criba fundamental de gente vaga o que no le interesa lo suficientemente esto. Luego el festival recibía el paquete, lo abría, lo primero de todo le entraba por el ojo una cuidada presentación o carátula, y se veía también motivado a valorar lo que tenía entre manos. Hoy, cualquiera y prácticamente gratis y aunque su obra sea un vídeo sin valor artístico, sólo le tiene que dar a un botón para que el festival reciba un enlace, por lo que el número de participantes se ha visto aumentado alarmantemente, siendo más caótica la competencia. Igual que internet destruyó el negocio de los videoclubs y sus puestos de trabajo, y he visto recientemente cómo lo ha hecho con las tiendas fotográficas, ahora le toca el turno a distribuidoras, empresas de duplicación de discos, etc. Una pena. Esta es mi opinión, pero sólo eso: MI opinión.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Sí y no. Todos los porqués del sí y los del no están dispersos por todas las anteriores respuestas y se pueden deducir.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente?

Creo que ante todo hay variedad. Variedad de calidades, temas, estilos… Lo que no se puede decir en absoluto del Hollywood actual de "remakes"/reinicios/secuelas, etc.

 

 

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Fulgencio Martínez: Z (estreno on-line)
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Pedrortega | 22-09-2015 | 10:15| 0


 

Fulgencio Martínez nació en Granada (1975). Escritor, fotógrafo y cineasta.

Ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en el campo de la fotografía cinematográfica especializándose en el uso de la luz como elemento narrativo.

Ha trabajado en España, Bélgica y Marruecos colaborando en la creación de largometrajes, documentales y vídeos musicales.

Su trayectoria como director de fotografía comenzó en la serie Z, como operador de la disparatada “Karate a Muerte en Torremolinos”, evolucionando hasta el cine independiente de la mano del aclamado director británico Barney Platts-Mills “Zohra: A Moroccan Fairy Tale.”

Su obra siempre ha estado ligada activamente a la música, como guitarrista y cantante en bandas de punk-rock, en la promoción y management de espectáculos, siendo socio fundador de Microsurco S.L, como fotógrafo discográfico y promocional de grupos de rock,o en la creación documentales sobre las expresiones musicales gitanas a lo largo de Europa con su obra “Letcho Gourko”, distribuida internacionalmente.

En la actualidad continua trabajando como director de fotografía, operador de cámara, realizador, escribiendo, y desarrollando proyectos personales.

¿Cómo nace "Z"?

Normalmente trabajo como director de fotografía, encargándome de la luz y la cámara de producciones cinematográficas, y aunque ya tenía experiencia en la realización, nunca había trabajado dirigiendo actores.

Ese fue el principal motivo por el que me propuse llevar a cabo “Z”. Siempre había visto de cerca este trabajo con los actores, intentando aprender de las virtudes y los errores ajenos, pero nunca lo había hecho yo mismo.

Cuéntanos la sinopsis

¿De un corto? Si te cuento la sinopsis te he reventado el corto.

Y ¿sobre qué trata?

En general trata sobre la memoria. Otra cosa es que haya matices de interpretación sobre los personajes, sus motivaciones y varias ideas en segundo plano. Me encanta cuando alguien me dice haber visto algo nuevo, en ocasiones algo que no estaba intencionado. Creo que esa es una de las bellezas de una obra, que desde el momento en que las dejas ir pertenecen al espectador, y es el mismo quien simpatiza o interpreta las reacciones del personaje, la trama, el espacio. Tampoco se trata de algo muy complicado a nivel psicológico, pero detesto ese cine que nos vomita todo mascado.

Para no pensar ya está la televisión.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

A nivel personal como dije dirigir actores. También hay dentro de la trama cierta historia olvidada por muchos, que considero importante mantener en la memoria.

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

Todo influye, no tienen por qué ser otros guiones, ni tan siquiera otras obras audiovisuales. La mayor influencia es quizá la obra de aquellos que han hecho de la carencia de medios una virtud. Si los nombrara pensarías que soy un loco, posiblemente lo pienses, y me alegro de ello.

Todo lo que te toca te influye, pero hay que ser consciente de a quien debes emular a nivel de producción.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

El entusiasmo del equipo. Unos actores entregados. Y un poco de dinero personal para vestuario, gasolina y unos platos combinados.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Convencerme a mí mismo de que merecía la pena, y luchar contra mi pereza.

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

No existen.

 

 

Preséntanos a los actores.

Paul Lapidus es un gran actor que conocí en mi primer largometraje como director de fotografía hace ya unos 14 años.

Él tiene una larga carrera con directores como Jess Franco, Pedro Temboury y otros del género.

Me apetecía trabajar con él, porque es un hombre con un gran talento, y estaba convencido de que sería capaz de ofrecer un registro diferente.

Richard Nother es músico. Fue una pieza clave de la historia del punk inglés, y sigue siendo un batería de enorme talento, aparte de una persona muy inteligente.

A pesar de no ser actor es un artista, por lo que pudo interpretar su papel sin problemas. Puso en ello un gran interés y disciplina.

Sauce Ena es una de las grandes actrices de nuestra tierra. Tiene una larga trayectoria en teatro, cine y ficción, así que era una apuesta segura y siempre es un placer trabajar con ella.

Hella Deng es modelo, aunque no por ello su presencia en la película es simplemente estética, o anecdótica. Hizo una buena interpretación y su simple aparición aporta un elemento narrativo de gran valor.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Como dice el refrán. “Lo que pasa en las Vegas, se queda en las Vegas.”

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

El equipo técnico fue muy reducido, pero eran de los buenos. Sin ellos no hubiera sido posible, y les estoy enormemente agradecido.

Adrián Martín estuvo muy implicado desde el principio llevando los asuntos de producción. Desde localizar, formar equipo, hasta gestionar los más pequeños detalles. En el rodaje Noelia López vino a ayudarle.

Elena González se encargó del sonido tanto en rodaje como en su postproducción, e hizo una gran aportación creando atmósferas sonoras que ayudan a la narración.

Aunque normalmente yo llevo la luz y la cámara necesitaba alguien que me ayudara, ya que yo tendría que estar con los actores y mil cosas más. Jose Manuel Alguacil llevo la cámara y David Márquez y Sergio Díaz fueron ayudantes.

Angie se encargó de ser mi ayudante de dirección y script, y de tenerlo todo en orden.

Noelia Mantas se encargó del maquillaje. Es una gran profesional que siempre está involucrada en proyectos audiovisuales.

¿Cómo se llevó a cabo la postproducción? ¿Cuál fue la pieza clave de esa fase?

La postproducción de audio la hizo Elena en su casa, y la de imagen yo mismo en la mía.

Es algo que tanto ella como yo llevamos tiempo haciendo.

 

 

Háblanos de la banda sonora.

En cuanto a la banda sonora Celia Lopez, una gran amiga, me puso en contacto con Stephane Karo de Divano Prod, manager de Kocani Orkestar, y él gestionó el uso de su música en el cortometraje.

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Tendrá que contestarte un espectador. Yo no puedo ser mi propio espectador. Después de haber llevado a cabo todo el proceso de producción me resulta imposible ver con una mirada nueva. Estoy intoxicado.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De haberla terminado. Parece una simpleza, pero aquel que crea que hacer cine de calidad es fácil le invito a ponerse a ello.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Seguro que has visto cosas peores, y esto por lo menos no dura mucho. Échale un vistazo.

Háblanos de su distribución.

Se ha visto en varios festivales, pero para mí la distribución sigue siendo un misterio.

Del mismo modo que aquel que planta ajos no sabe cómo llegan estos a los estantes del mierdadona, la creación y la distribución cinematográfica son dos mundos muy diferentes. No tengo gran una experiencia en esto, y no llego a entender del todo como funciona. Yo sé cómo se plantan ajos.

Festivales de cine, ¿qué sensaciones tienes en este aspecto?

A mi modo de ver en la mayoría de los casos un festival de cine es una gran inversión para que el alcalde se haga unas fotos con algunos actores famosos, y de paso dar autobombo a su magnífica “gestión cultural”.

No es normal que cada pueblo tenga un festival de cine. Tampoco es normal que el concejal de turno cobre una dieta por asistir, y a veces el ganador se lleve solo una palmadita en la espalda. Creo que están demasiado ligados a la política y a la administración, y ésta lo que debe de hacer es dejar de meter los hocicos en la cultura.

 

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Depende de lo que entiendas por recompensa. Si uno está interesado en hacer dinero lo mejor es montar un banco. Las recompensas son otras, y por supuesto que las siento.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente?

El gran problema del cine independiente no radica en la falta de talento, ni en las dificultades económicas. Sino en el hecho de que la distribución cinematográfica este dominada por las grandes productoras estadounidenses.

Esto en si es un oligopolio mafioso que todos los gobiernos fomentan a pesar de tratarse de un colonialismo industrial y “cultural” (Habría que definir el término cultura para ver si es aplicable a ciertos tuercebotas).

¿Por qué las administraciones fomentan estos sistemas? Por la misma razón que se fomenta la corrupción en el sector de la energía, la prensa, la telefonía, la inmobiliaria. El dinero.

Como recriminaba aquel niño a Chaplin en Un Rey en Nueva York “¿Puedo entrar yo en el negocio de automóviles y competir con el autotrust? ¡Ni soñarlo! El monopolio es la amenaza de la libre empresa.”

Aquella película tiene ya 60 años y tardó unos veinte en ser exhibida en Estados Unidos, a pesar de que Charlie Chaplin era el rey del cine.

¿Crees que puedes hacer una peliculita, y competir con ese ente monopolista al que llaman Hollywood? ¡Ni soñarlo!

Si ves una película en cartelera ten por seguro que dice lo que quieren que oigas.

En fin, así seguimos, así o peor, pero habrá que continuar.

 

 

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Javier Miranda y Alcances, la Muestra de Cine Documental de Cádiz
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Pedrortega | 09-09-2015 | 15:29| 0


 

Hace ya nueve largos años que Alcances inicia el camino por convertirse en un Festival de Cine Documental. ¿Por qué este cambio?

En su momento se decidió que había que especializar los festivales andaluces. Hasta entonces, Alcances tenía una sección oficial de cortos españoles, pero otros eventos autonómicos como el Festival de Málaga o el de cortometrajes de Granada cubrían este campo. En los años previos a 2006, que fue cuando iniciamos el cambio, había una sección de documentales que funcionaba muy bien, y se decidió que Alcances cubriese el tema documental, centrando su sección oficial en los españoles. Fue una decisión de gran calado aunque entonces no lo supiésemos, pues hemos recogido toda la eclosión del documental nacional de creación y nos hemos convertido en un referente de los festivales en toda España.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir un Festival como éste?

Fueron una serie de circunstancias. Yo siempre digo que empecé en Alcances en los años 80, siendo un fiel espectador que se tragaba sesión tras sesión. A finales de los 90 me convertí en colaborador en temas cinematográficos de la prensa local y escribía críticas del Festival. A principios de la pasada década comisarié ciclos y llegué a ser asesor hasta que con el cambio de 2006 me convertí en Director Artístico. Parece que mi destino estaba escrito.

¿Cuáles han sido los principales apoyos para que el Festival exista?

Alcances nunca ha contado con grandes presupuestos en sus 47 años de vida. A lo largo de su existencia ha tenido diversos patrocinadores que han ido entrando y saliendo según las épocas. Las instituciones que apoyaron las primeras ediciones prácticamente desaparecieron al formar parte de los organigramas franquistas. Pero afortunadamente siempre ha habido alguien que ha decidido apostar por él. En el momento actual es prácticamente un festival municipal, con ayudad de otras instituciones como Unicaja, el ICAA o la Diputación de Cádiz.

¿Y cuáles son los principales retos que tiene que ir superando para seguir siendo una realidad?

Yo, como Director Artístico que soy, prefiero pensar más en cuestiones estratégicas cinematográficas que en cuestiones económicas, que de forma fatalista creo ya llegarán. Uno de los secretos de Alcances para haber sobrevivido tanto tiempo es haber sabido adaptarse a los nuevos tiempos cinematográficos, sean estos cuales sean en cada momento. El centrarnos en el documental español responde a esta inquietud. Creo que el principal reto como evento audiovisual es mantener siempre esta antena levantada. Si no, por mucho presupuesto que haya, se perderá el pulso que debe mantener a cualquier evento cultural vivo.

 

 

Dicen los expertos que un festival se sostiene sobre tres bases igual de importantes: industria, público y medios. ¿Qué opinas al respecto?

Esta formulación creo era válida hace unos años, pero ahora no cubre la realidad del cine independiente que vive al margen de la industria, y que está creciendo últimamente con la eclosíon de las nuevas tecnologías que han democratizado mucho el acceder al audiovisual. Nunca entenderé para que necesita la industria festivales cuando tienen los circuitos comerciales controlados. Personalmente no me interesan los festivales en los cuales las películas de la sección oficial ya tienen fecha de estreno en salas, son más una promoción vestida de festival. Creo que los eventos de cine tienen un valor cultural y deben apostar por las películas más invisibles, por usar una terminología de moda, que si no fuese por estas ventanas no se verían prácticamente, al estar marginadas por el sistema audiovisual imperante. Y para demostrar al público que hay otras formas de contar historias y de jugar con el lenguaje del cine, que no todo está tan trillado como en los blockbusters que se estrenan los viernes. Creo que si no es así, no tiene sentido montar un festival.

¿Cómo funciona el apoyo del público en Alcances?

Hay que decir que el público siempre ha sido crucial en que Alcances siga existiendo después de casi medio siglo. El Festival siempre ha sabido llevar a la ciudad de Cádiz cine que era difícil de ver normalmente y eso ha creado promociones de espectadores educadas en otra forma de ver películas. Hay que confesar que cuando el cambio al documental hubo un período de transición en que el público clásico de Alcances salió y entró otro más joven que ahora está apoyando la propuesta, pues se identifican con las temáticas y los lenguajes, y con el perfil de nuestros cineastas.

 

 

¿Y el apoyo de la industria del cine?

De las respuestas anteriores se deducirá fácilmente que la industria como tal no es una prioridad para Alcances. Nuestro modelo se centra en el documental de creación más bien independiente porque como he dicho antes creemos que los festivales deben ser eventos más culturales que apuesten por el cine de difícil salida tanto comercial como ante el público.

¿Y los medios de comunicación?

Hay un interés que notamos creciente año a año en los medios por lo que hacemos. Pero paradójicamente fuera de Cádiz, los locales no muestran el mismo interés. Las reducciones de plantilla y la ausencia de críticos impuesta por los nuevos tiempos empresariales han afectado a la información.

¿Qué piensas que es lo más importante que necesita el Festival, ahora mismo, para seguir creciendo?

Nos están surgiendo nuevos aliados con asociaciones y organismos del documental de toda España, que confían en nosotros, y podríamos crear con ellos actividades que refuercen las actividades paralelas del Festival. Y también igual es el momento de potenciar aspectos internacionales en secciones paralelas, con la organización de ciclos y de retrospectivas de cineastas.

 

 

¿Cómo se hace la selección de películas? ¿Qué pasos debe de seguir, o qué características debe de tener una película para formar parte de vuestro festival?

Alcances es un festival de cine documental, y para nosotros es importante hacer hincapié en lo de “cine”. En el documental muchas veces se cae en el error de poner el tema, por muy importante que sea, por encima de la forma de narrarlo. Nosotros destacamos la narrativa, aunque hemos descubierto que los cineastas que son inquietos con el lenguaje, también lo son con las temáticas. Tampoco pedimos exclusividad, con lo que en nuestra Sección Oficial pueden concurrir filmes que vienen de otros festivales, aunque año tras año, sobre todo en cortos, aumentan los estrenos. Y nos encanta apoyar a cineastas jóvenes que con frecuencia presentan su primer trabajo. También tratamos de construir un discurso con la Sección Oficial, que la formen películas que de alguna manera dialoguen entre ellas, manifestando la riqueza del documental español actual.

¿Influye el presupuesto a la hora de seleccionar una película?

No, a la hora de visionar a las candidatas a la Sección Oficial procuramos no saber nada de la película si es posible si no la conocemos previamente. Nos gusta enfrentarnos al film en sí mismo para verlo sin condicionamientos previos. Si nos funciona, nos da igual su presupuesto, aunque no podemos ocultar que sin es independiente nos gusta más.

¿Qué opinas del panorama actual del cine Documental en España?

Pues es un campo fascinante hoy en día, puesto que me da la impresión que los cineastas más inquietos que están accediendo a la dirección hoy en día se pasan al documental. Esta marginalidad de la industria les permite más libertad creativa. Hay juegos maravillosos entre realidad y ficción, con lenguajes fronterizos y una gran inquietud. La prueba es que los festivales internacionales de cine más independiente, caso de Locarno, programan todos los años este tipo de películas, con directores por cierto que en algunos casos han pasado por Alcances, mientras que en los festivales más publicitados, caso de Cannes, Venecia y Berlín, las películas industriales españoles son ignoradas. Algo que debería hacer reflexionar a más de uno de dónde está hoy en día el interés de nuestro cine. Creo que el movimiento documentalista español es uno de los mayores activos culturales que cuenta nuestro país hoy en día. Ahora solo falta que el país sea consciente de ellos y le de el espacio que se merece.

 

 

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Manuel Jiménez Núñez: Show Me Now!
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Pedrortega | 07-09-2015 | 09:19| 0


 

SHOW ME NOW! de Manuel Jiménez Núñez, fue unos de los proyectos para las ayudas a la creación audiovisual del Festival de Cine de Málaga.

En Andalucía, los vendedores de los mercadillos callejeros, se han valido tradicionalmente de la gracia, del ingenio y la chispa para dibujar sonrisas cómplices en los clientes y atraerlos hasta su punto de venta. En la actualidad cada vez es más complicado encontrar personas que pregonen su género, ya que se ha convertido en una práctica prohibida por la mayoría de las corporaciones municipales. Con SHOW ME NOW! proponemos un viaje sensitivo a través de las imágenes y los sonidos por el universo, en vías de extinción, de los mercadillos andaluces.

 

 

¿Cómo nace "Show me Now!"?

Nace como un recuerdo. Un recuerdo sonoro. Cuando era pequeño mi padre solía llevarme al mercadillo los domingos por la mañana. Allí recorríamos los pasillos infinitos repletos de curiosidades y siempre envueltos en ingeniosas cantinelas que despertaban nuestras sonrisas y nos hacían compartir miradas cómplices. Así que años después, junto a mis compañeros de Yolaperdono, decidimos dar forma a ese recuerdo.

Y ahora que conocemos la sinopsis, ¿sobre qué trata?

Pues creo que la sinopsis refleja bastante bien lo que mostramos. Show Me Now! trata sobre un arte en vías de extinción con el que la mayoría de los andaluces hemos convivido y que va desapareciendo sin que nos demos cuenta. Trata sobre el ingenio, la gracia, la chispa con que los vendedores tratan de convencerte de que adquieras su mercancía valiéndose de su simpatía, de despertar una sonrisa cómplice que te acerque, que te haga elegirlos frente a los demás. Trata del buen humor frente a la vida.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

La libertad de poder contarla como decidiésemos contarla. Show Me Now! es una apuesta personal de todo el equipo de Yolaperdono. Nos apetecía contar una historia que quisiésemos contar y de la forma que decidiésemos contarla y aquí se daba la posibilidad. Pusimos en común cómo todos habíamos vivido la experiencia de ir a los mercadillos y disfrutar del ingenio de sus vendedores, y pensamos que podría ser una buena historia recorrer los mercadillos de Andalucía y reivindicar cómo se iba perdiendo ese arte. Además nunca había dirigido una comedia, aunque fuese valiéndome del documental, y Show Me Now! lo es. Es maravilloso comprobar cómo las risas inundan la sala cuando se proyecta.

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

No creo tener influencias directas, como cualquier miembro de mi generación soy un gran consumidor de audiovisual. Aunque yo lo llevo un poco al extremo… Siempre he pensado que para contar historias a través de la narrativa audiovisual debes consumir muchísimo audiovisual y de todos los estilos y géneros, por lo que entre mis obligaciones diarias está la de ver, como mínimo, una película, ya sea ficción o documental. No hago distinciones en ese sentido, creo que la narrativa es una y sus infinitas posibilidades pueden estar al servicio de la ficción o del documental sin distinciones. Así que entre mis directores favoritos, que al final son los que más te influyen, hay absolutamente de todo.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Personalmente el principal apoyo fue el de mis socios, David Navas, Alejandro Illa y Diego Lara, que al plantear, la idea la hicieron inmediatamente suya y la enriquecieron en todos los aspectos. A los que se sumó inmediatamente Juan Carlos del Castillo para diseñar la estructura sonora, básica en este trabajo, como lo es él en todas nuestras producciones. Como comentaba decidimos sacar adelante la producción como algo propio. Una producción de Yolaperdono como productora única. Después el primer gran espaldarazo llegó del Festival de Málaga. Cine Español, que convocó unas ayudas a la producción de la que fuimos beneficiarios. Y el segundo vino de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía que nos concedió las ayudas a la producción, haciendo definitivamente posible la producción del documental. Sin olvidar al Ayuntamiento de Fuengirola que nos facilitó los permisos de grabación, y a La Habitación de Lenon que también nos dio su apoyo desde el primer momento.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El principal reto fue la realidad. Lo que recordábamos como una algarabía de chascarrillos y duelos de ingenio entre los vendedores no era tan fácil de encontrar como recordábamos. Descubrimos que gran parte de las corporaciones municipales de nuestra comunidad han prohibido pregonar el género, con lo que resulta más complicado encontrar comerciantes que aun lo hagan. Por otra parte la crisis también ha afectado directamente a esta actividad, haciendo que algo que se heredaba de padres a hijos se haya visto truncado por los problemas económicos, rompiendo esa cadena hereditaria que hacía también heredar las fórmulas de venta. Se ha pasado de vendedores de toda la vida que aprendieron de padres y abuelos a personal contratado ajeno a estas costumbres. Así que tuvimos que incrementar el número de mercadillos a recorrer para lograr construir lo que mostramos, y nos quedó la sensación de que mostrábamos algo que se acaba, algo que dentro de poco no será más que un recuerdo. Es triste, a la vez que nos parece, hace necesario este trabajo.

 

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

Como comentaba antes, básicamente es financiación pública, gracias al apoyo del Festival de Málaga. Cine Español, de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Fuengirola, a la que unimos el apoyo de La Habitación de Lenon y nuestra propia aportación como productora.

Preséntanos a los actores.

Los actores no lo son, ya que Show Me Now! es un documental. Los protagonistas son los comerciantes de los mercadillos de Fuengirola, Málaga, Nerja, Torremolinos, Sevilla, Cádiz, Jerez, Algeciras, La Línea y Sanlúcar de Barrameda.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

El rodaje estuvo repleto de anécdotas, que se iban incrementando conforme más rodábamos, ya que los comerciantes nos recordaban e íbamos estrechando lazos cada vez que nos reencontrábamos. Siempre que llegábamos a un nuevo mercado alguien nos recordaba nuestro periplo, y nos detallaba dónde habíamos estado anteriormente, y cómo nos habían visto en Cádiz o Sanlúcar o cualquier otro lugar. Fue genial cómo nos acogieron y lo bien que nos trataban, contándonos cada uno sus experiencias vitales. No podéis imaginar todo lo que hemos aprendido de los entresijos de la venta por Andalucía.

¿Cómo se llevó a cabo la postproducción? ¿Cuál fue la pieza clave de esa fase?

La pieza clave fue el sonido. Desde su inicio tuvimos claro que el sonido era el elemento vehicular del documental. Así que la postpo se planeó en base al sonido. Fue lo primero que montamos y sobre este fuimos dando forma a la imagen, que debía aun enriqueciéndote la información, permitir que no se escapase nada de lo que se oía. La duración de los planos estuvo condicionada al perfecto entendimiento de lo que se estaba oyendo.

Háblanos de la banda sonora.

Así que la banda sonora es el elemento primordial del documental. Podríamos decir que, en este caso concreto, la imagen está al servicio del sonido para contar la historia. Fue un intenso trabajo de Diego Lara y Juan Carlos del Castillo que consiguieron que Show Me Now! suene tan bien como suena. Que la banda sonora te lleve por la historia.

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Como espectador me quedo con lo real de la peli. Con como el público se sumerge en la historia y pasa un buen rato, con carcajadas incluidas. Se cuentan muchas cosas en la peli, muchísimas más de las que podría parecer que caben en menos de quince minutos, pero sobre todo se disfruta viéndola. Como comentaba antes es una comedia en toda regla, y estamos encantados de que así sea.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

He de decir que estoy totalmente satisfecho con la película. Creo que ha resultado exactamente lo que queríamos. Hemos conseguido montar la película que queríamos hacer y, todo el equipo, estamos enormemente satisfechos. Es una gran satisfacción como director que la película que te montas en la cabeza acabe viendo la luz, comprobar que consigues transmitir las reacciones que en un principio sólo existían en tu cabeza, y que funcionan y que la gente acaba disfrutando con la historia que has hecho para ellos. Que esa mezcla de imágenes y sonidos que construías en tu cabeza al final transmiten lo que pensabas que transmitirían, y hacen sentir las sensaciones que imaginabas.

 

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Que le prometo que se lo va a pasar bien, que va a disfrutar y va a salir con una sonrisa del cine.

Háblanos de su distribución.

Bueno, eso es más complicado. Al fin y al cabo es un cortometraje y eso hace que no tenga una vida comercial al uso. Estuvimos cerca de la venta a Canal Plus, pero el ser un documental cerró la posibilidad, al menos por ahora. Esperamos que tenga una larga vida festivalera, y que llegue al mayor número de espectadores posibles, y tras esto pasará a una plataforma digital como Feelmakers o Filmin. Lo que está claro es que haremos todo lo posible porque se vea lo más posible y de todas las formas posibles.

¿Qué significa para el equipo la selección en Alcances?

Un enorme orgullo lo primero. Estar seleccionado en uno de los festivales más importantes de documentales del país es todo un honor. A lo que se une la enorme satisfacción de ir al festival. Intentaremos ir todos los miembros del equipo ya que, para nosotros, es unos de los festivales más especiales que existen en el mundo. Aquí estrenamos nuestra primera producción como productora, y nada menos que en el Falla, como película inaugural, y tenemos muy buenos amigos tanto dentro como fuera del festival, como cualquiera que haya estado en el festival, vamos. Son un equipo maravilloso que hacen honor a la ciudad que representan. Al final a los festivales los hacen grandes los equipos que lo conforman y Alcances en eso es insuperable.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Si es lo que más te gusta en el mundo sí, si no, no. Afortunada, o desgraciadamente, para mí lo es. Pero no se lo recomiendo a quien no sienta esa pasión. Las recompensas son muchas, pero igual no las que más valor tienen para la mayoría de la gente.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente?

Bueno, en nuestro país casi todo el cine es independiente, y más aun si hablamos del ámbito documental. Está claro que ha habido una democratización de la producción que han traído las nuevas tecnologías. Ahora un iphone da más calidad de imagen de la que tenía yo cuando rodé mi primer largometraje documental, esto hace que la producción se haya disparado. Hace diez años un festival de primer nivel internacional recibía en torno a mil producciones anuales, ahora se acercan a las cinco mil. Esto hace que aparezcan voces interesantísimas que antes no hubiesen tenido la posibilidad de contar sus historias, pero da muy mala vida a los programadores, porque también hay miles de voces que tampoco era necesario que se alzasen… Yo creo que el cine independiente está bien, como siempre lo ha estado y como siempre lo estará. Necesitamos contar historias y necesitamos que nos las cuenten.

 

 

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Joan Antúnez: Out
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Pedrortega | 03-09-2015 | 08:35| 0


 

Joan Antúnez (Barcelona, 1984) Graduado superior en sonido por la Escuela MK3 de Barcelona y graduado en producción audiovisual, ha trabajado más de 10 años estudios de post producción de sonido de cine como Sonoblok, Molinare o International SoundStudio participando en películas como Melinda&Melinda, Cosmopolis, Magic Mike, Megamind, La Conspiración o Batman Begins. Como productor de publicidad ha trabajao en varias agencia de publicidad en proyectos de Unicef, Estrella Damm, Decathlon, MTV o Reebok.

En paralelo, realiza pequeñas piezas fílmicas en las que busca experimentar con el lenguaje y la forma cinematográfica. En 2014, concluye el Master en Teoría y Práctica del Documental Creativo (UAB). Su primera película OUT (2014) se estrenó en el festival Punto de Vista y ha formado parte en sección oficial en el Festival de Málaga, Chicago Underground Film Festival, Atlántida Film Fest, Alcances, CurtoCircuito y Cinespaña de Toulouse entre otros.

A parte de su trabajo como director de cine, se especializa como docente de cine de no ficción y vanguardias artísticas.

 

 

¿Cómo nace "OUT"?

OUT nace de una imagen: la cara de un niño trabajando de recoge pelotas en el torneo de tenis profesional Open de Australia. Durante la retransmisión del partido, el realizador pinchó, seguramente por error, una cámara que estaba enfocando ese niño lleno de nervios y con los ojos perdidos. Me fascinó esa imagen. Pero ese plano no duró más de un segundo. Entonces empecé a mirar partidos de los principales torneos de tenis del mundo para ver imágenes similares. No tuve suerte. Todos los eventos deportivos siguen el mismo patrón ideológico, narrativamente hablando. Entonces empecé a observar todo lo que la televisión descarta, y un nuevo mundo se apareció ante mí.

Cuéntanos la sinopsis

¿Rafael Nadal, Roger Federer, Novak Djokovic? No. En OUT, documental grabado durante un torneo de tenis profesional de Barcelona, los protagonistas son aquellos que están fuera de las líneas del terreno de juego, casi invisibles para la televisión. Tenis sin tenistas.

Y ahora que conocemos la sinopsis, ¿sobre qué trata?

Cuando uno se plantea hacer una película de este tipo, sin guión establecido y dejando que la realidad por si sola vaya construyendo la película, normalmente se pierde la perspectiva de qué se está contando. OUT es un ensayo cinematográfico sobre el fuera de campo en el mundo del tenis profesional. Es mi experiencia personal como director y utilizo en este caso el cine para proyectar esa experiencia. Quien mire OUT, podrá hacer un viaje personal dentro de la película entre los cortes de montaje, las texturas de la imagen y la música en un construcción poética de la realidad.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Ese misterio aún no lo he resuelto. Quizás la película me encontró a mí, o quizás la encontré yo.

 

 

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

Como no trabajo con guiones, la pregunta podría ser: ¿Qué influencias artísticas han enriquecido la película? Te podría contestar que me gusta John Coltrane, cómo usa el saxofón para conectar su alma con el público; Van Gogh me transmiten una libertad pictórica que trasciende más allá de la representación lógica de la realidad; el cine soviético marcó mis inicios cinematográficos; me interesan los artistas que son capaces de saltar de un movimiento artístico a otro como Warhol, Yoko Ono o Santiago Sierra; veo películas de cineastas que tengan una voz propia, que trabajen sobre el blanco, el vacío o el silencio y que ofrezcan al espectador una experiencia que sólo se pueda llevar a cabo a través del cinematógrafo. También han influido textos de Brecth, Tarkovski, Bresson, Baudrillard, Deleuze o Eugeni Bonet.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

La película se hizo dentro del Máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la UAB, así que el principal apoyo fueron las tutoría de desarrollo de proyecto de Virginia García del Pino y Jorge Tur. La película se presentó a un pitching y el instituto de RTVE entró en la producción de OUT. La incorporación de RTVE fue decisiva porque son los que emiten la señal internacional de televisión en el torneo Open Banc Sabadell, el torneo de tenis donde queríamos grabar la película. Pero el principal apoyo que recibimos fue que nadie quiso cambiar la esencial de la película. Eso nos dio alas a poder pensar con libertad y llegar más lejos a nivel conceptual.

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El principal reto fue pensar el sonido. Pensar en imágenes que estuvieran fuera del campo visual de la televisión es relativamente fácil. Lo difícil fue encontrar el fuera de campo sonoro. El rodaje duró 8 días seguidos durante el torneo Open Banc Sabadell. A partir del quinto día la sonidista Diana Montenegro dejó de venir al rodaje porque era innecesaria su presencia ya que todo lo que podía grabar de sonido directo, formaba parte del espectro sonoro que se puede escuchar desde la televisión. Entonces tuvimos que repensar el sonido en postproducción.

El otro gran reto fue encontrar las imágenes que teníamos en nuestra mente. Queríamos planos muy concretos, entradas de personajes dentro del encuadre de una determinada forma, ritmos visuales, gestos y acciones muy específicas. Grabábamos todo el día sin parar y aún así, conseguimos muchísimo menos de lo que queríamos.

Preséntanos a los actores.

¿Actores? OUT, es una película de paisaje. No hay actores, sólo personas en su puesto de trabajo y una cámara grabando sus acciones. Los actores interpretan o representan una acción dramática determinada. Prefiero que las personas sean ellas mismas.

 

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Al principio del rodaje, los grupos de recoge pelotas, linieres y los jueces de silla se dejaban grabar pero no había una relación muy cordial que digamos. Pero cuando estábamos en la mitad del rodaje, empezamos a entablar una relación de confianza con ellos y nos empezamos a ver muchas cosas que antes no habíamos visto. Nos hablaban de sus vivencias en otros torneos, la relación que tenían con sus jefes, las niñas y niños nos contaban muchas anécdotas… así que tuvimos la tentación de mostrar esas vivencias. Pero eso era cambiar por completo el proyecto y decidimos no seguir ese camino. Animo a otros cineastas a investigar sobre las bambalinas del tenis profesional y rodar películas sobre este tema. Se llevarán muchas sorpresas.

¿Cómo se llevó a cabo la postproducción? ¿Cuál fue la pieza clave de esa fase?

La forma de la película nació de la lucha entre la idea y la materia. Teníamos claro que la película iba a nacer en el montaje. Para mí, el proceso de montaje es muy similar a la escultura. Tienes una idea, luego vas en búsqueda de un bloque de mármol, y trabajas la materia. Hay que tener en cuenta los nervios del mármol, las fisuras, la geología de la piedra. Nunca sabes cómo quedará la película hasta que empiezas a trabajar la materia. Hay que tener en cuenta su dureza, dilatación, permeabilidad y porosidad. El proceso de montaje fue muy diferente de los cánones generales. Editábamos la imagen a la vez que el sonido. Como buscábamos atmósferas muy determinadas, estábamos visionando las imágenes y a la vez mezclando el sonido con Protools casi desde el primer día de montaje. Cuando acabamos de editar la imagen, el sonido ya estaba casi listo. Entramos a una sala de mezclas solo para retocar algunos niveles. El proceso de postproducción duró 4 semanas.

Háblanos de la banda sonora.

En la mayoría de película que veo la banda sonora, o pista de sonido, hace de cojín para la imagen. Yo le llamo el síndrome del ‘bel canto’. Los elementos principales de la música son el ritmo, la armonía y la melodía. Simplificando mucho, el bel canto lo que hace es potenciar los efectos de la melodía, dejando el ritmo y la armonía en un segundo plano. Para mi, generalmente, los elementos de ritmo y armonía en el cine los cumplen la música y el sonido y la melodía la imagen. Lo que nos interesaba hacer en OUT, era revertir ese orden establecido y dar a la pista de sonido un papel más importante que la imagen en ciertas partes de la película.

Para eso, fuimos a buscar piezas musicales y sonoras que nos permitiera construir una banda sonora muy enfática. No apoyamos en Debussy, Emin Aristakesyan, un extracto de la película de Gustav Deutsche ‘Film Ist’ y las dos canciones originales de Alan Nakagawa.

 

 

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Lo que no está en el montaje. Lo que tuve que descartar es lo que más me gustaba.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Me siento satisfecho de haber trabajando con el mejor equipo humano posible. Mikel Blasco, el director de fotografía, hizo un trabajo increíble y aportó mucho a nivel conceptual. Mariana Bastos, la productora, se encargó de abrir todas las puertas que teníamos cerradas durante el torneo para poder grabar. Con Diana Montenegro, tuvimos el gran reto de crear el sonido de la película. Costó mucho llegar donde queríamos. También nos ayudó en el departamento de cámara Cristóbal Serrá. Sin él seguramente no habría salido la película. Y la colaboración del artista sonoro Alan Nakagawa fue la sorpresa de la película. Tiene una sensibilidad tan elevada, que cuando nos enviaba las pruebas de las canciones y las escuchábamos por primera vez, se hacía un silencio muy hermoso al acabar.

¿Qué significa para el equipo la selección en Alcances?

La selección de OUT en Alcances supone un paso más de la película. Cuando se hace cine como lo hicimos nosotros, la alegría cuando te seleccionas en festivales es doble, así que imagínate como estamos en el equipo!

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Claro que merece la pena. Cuando pierda la ilusión dejaré de hace cine.

 

 

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Guillermo Polo: On the border
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Pedrortega | 28-07-2015 | 14:46| 0


 

Guillermo Polo (Valencia, 1985) reside desde agosto de 2012 en Los Ángeles. Es un director emergente con amplia experiencia en el mundo audiovisual. Se graduó en la Universidad Politécnica de Valencia, especializado en cine, radio y tv. Guillermo comenzó a escribir y dirigir cortometrajes como estudiante adolescente. Centrándose en la narración de historias, así como en videoclips o documentales, su trabajo ha sido reconocido tanto en el sector académico como en el profesional.

En los últimos años, Guillermo ha estado involucrado en numerosos proyectos como director trabajando en Turanga Films y la colaboración con otras empresas con sede en Madrid, como Morena Films. En la actualidad, vive en Los Ángeles, donde continúa desarrollando sus propios proyectos de forma independiente.

Trabajó como operador de cámara en el cortometraje “Aquel no era yo”, nominado al Oscar 2014 y ganador del Goya 2013. En EEUU fue operador de cámara y director de fotografía segundo de la película Appetites producida por el co-productor de “The Hostel” y “Grindhouse”.

“On the border” es un western que recientemente fue seleccionado en el IFS Festival de Cine Independiente de Beverly Hills (Los Ángeles, California), en el Los Ángeles-Cinefest, en Joshua Tree International Film Festival (USA), Daroca&Prision (España) y FICMA (Colombia).

 

 

¿Cómo nace "On the border"?

Desde pequeño me atraían mucho los westerns por lo poético y poderoso que había en su lenguaje, desde la forma en la que se hablaban los personajes a lo devastadora que era la naturaleza virgen. Después de hacer una ruta en coche desde Nueva York a Los Ángeles pude conocer mucho desiertos míticos como Monument Valley o Joshua Tree y poco después de mudarme a California surgió la oportunidad de realizar el proyecto. Conocí a un guionista americano, Forbes West, fascinado igual que yo por los westerns y por Cormac Mccarthy. Él desarrolló una sinopsis y sobre ella nos pusimos en marcha entre los dos con el desarrollo de la historia. El escribía los diálogos y yo trabaja con él el desarrollo del guión.

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

El cortometraje trata sobre cómo las personas pueden perder la humanidad y convertirse en animales sin escrúpulos. En un entorno salvaje, sin principios y sin reglas como lo fue durante la conquista del Oeste, los personajes que lo habitaban se convirtieron en bestias por la supervivencia. Fue un momento donde hubo choques culturales, de sexos de poder… Creo que es un tema que no envejece y sigue de actualidad hoy en día y puede darse en cualquier lugar del mundo.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Como decía, ya veía películas de vaqueros junto a mi abuelo de niño y me aficioné. Quería lanzarme a un proyecto así con retos visuales como la fotografía de esos paisajes angostos que se pierden en el horizonte.

 

 

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

Por un lado los dos nos fijamos en el universo apocalíptico y desértico de Cormac Mccarthy en lo que a literatura se refiere. Respecto a los autores de cine o sus películas han sido muchos por los que he viajado, desde los clásicos de John Ford o Nicholas Ray a más contemporáneos como Sam Pecnkinpah, Leone o Jim Jarmusch con su western “Deadman” donde Robert Michum hizo un pequeño papel. “The Proposition”, “Unforgiven” o la serie “Deadwood” también son trabajos que vi varias veces durante el proceso de guión.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Los principales apoyos fueron la gente del equipo o del cast con la que pude contar. El actor principal salió en papeles pequeños de "Children of Men" y "Lord of the rings". Luego los del equipo de iluminación todos trabajan en "Madmen" y participaron en el proyecto porque les gustó el guión y la idea de hacer un western. También estoy muy agradecido del parque nacional de Joshua Tree que nos permitió rodar allí tres días prácticamente gratis.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Encontrar una localización accesible. Fui a varios desiertos como Mojave o Redrock Canyon. Hice bastantes viajes por el desierto hasta que fui a Joshua Tree. Al llegar allí me quedé magnetizado por ese desierto, tenia algo diferente y mágico. Gracias a varias gestiones con los Rangers pudimos conseguir el permiso.
El otro gran reto era conseguir armas, vestimenta de la época y ser fieles a esa época. En uno de esos viajes e investigación conocí a Michael, un alemán mayor que lleva años jubilado y se ha dedicado a coleccionar objetos, armas y vestuario de la época. Él mismo ha construido todo un poblado vaquero en medio del desierto que se llama "Whitehorse Ranch".

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

Bueno, en EEUU funciona diferente a España. No se estilan las ayudas o subvenciones y se busca principalmente financiación privada. Yo tuve mucha suerte de conocer al co-guionista Forbes West que fue también el productor del proyecto junto a su mujer Junko Forbes y se pudo financiar gracias a su apuesta.

Preséntanos al equipo.

Como comentaba antes, conté con Ray Trickitt, actor de muchas películas incluidas “Children of Men” y “Lord of the rings”. El equipo de Grips han trabajado en películas de Tarantino, Madmen durante 7 años, etc. La diseñadora de vestuario, Kristen Kopp es la ayudante de vestuario de las películas de Paul Thomas Anderson. Luego el director de fotografía Petr Cikhart también muy experimentado que ha trabajado como director de fotografía en National Geographic y haciendo la fotografía de Amazing Race donde ganó un Emmy. También Blanca Añón en el diseño de arte con la que ya había trabajado más veces siempre a cargo de la escenografía. Todo el mundo del equipo tenía muchos trabajos y proyectos a sus espaldas.

 

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Me vienen dos a la cabeza. En la escena donde el "cowboy" acaba de matar al perseguidor había tres helicópteros militares haciendo pruebas de vuelo y cada 5 minutos volaban sobre nosotros. Varias veces se colaban en el plano y obviamente no había helicópteros en aquella época. Parecía "Aliens vs cowboys". Teníamos que coordinarnos en intervalos de 5 minutos de forma que cuando los helicópteros aterrizaban entonces grabábamos.
La segunda es que el tercer día hubo tormenta, en un desierto que llueve 4 días al año. Tuve que cancelar el rodaje y volver la semana siguiente con la mitad del equipo. Tampoco me alteró mucho porque ya he tenido inundaciones en varios de mis rodajes pero fue un palo tener que cancelar.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La posproducción ha sido bastante calmada y trabajando a distancia con el compositor, sonidista, etc.. En este caso la edición la hice yo porque ya tengo varios años de experiencia en ese área y disfruté mucho con ello. Otra persona clave en la postproducción fue el supervisor de efectos especiales y artista visual Javier Santaella. Él se encargó de diseñar los títulos de crédito que cerraban el film con esa estética cruda y minimalista y del póster con el que quedamos todos muy contentos. Un póster con ese look de los westerns de los 60. También hizo el trabajo de efectos con disparos, sangre y demás.

Háblanos de la banda sonora.

La banda sonora era clave en este proyecto ya que el desierto tenía que ser un personaje más. La música la hizo Pablo Croissier e hizo un gran trabajo. Él buscó sonidos del desierto con instrumentos desgarrados que ayudaran a crear atmósferas áridas y amenazantes. Esos sonidos salvajes se mezclaban a la perfección con el diseño sonoro que hizo Fernando Arce donde los coyotes y los pájaros deambulaban por los alrededores.

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Como espectador yo diría que la atmósfera a la que me transporta, el misterio y lo atractivo de lo visual. También el tiempo con el que se digiere el film sin ritmos precipitados, con calma, calma inquietante.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Estoy satisfecho de haber hecho un western. De haberlo hecho en EEUU, en inglés y con actores americanos. Ha sido un reto haberme zambullido en esa cultura y terreno desconocido. Fue de mucha ayuda el coach de actores Manuel Trotta que me ayudó en el trabajo interpretativo y diseñando las acciones de los personajes en las escenas.

 

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Le diría que si disfruta de los westerns y le gusta que no le den masticadas las historias e interpretar lo que sucede por si mismo, entonces pasará un buen rato viéndolo y sacando sus propias conclusiones.

Háblanos de su distribución.

La distribución se está enfocando en festivales de cine a través del portal Festhome. También fue proyectado en Northbay TV (Televisión del norte de California).

Festivales de cine, ¿qué sensaciones has tenido en este aspecto?

De momento ha sido seleccionado en tres festivales en USA, uno en España y otro en Colombia. Acaba de empezar su viaje en los festivales y ahora tendremos que ver las ganas que tiene la gente de westerns, de momento la recepción de los lugares donde ha ido ha sido muy buena.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

El cine al igual que otra disciplina artística requiere de mucha dedicación y de estar preparado para la incertidumbre y de muchos obstáculos a los que te expones. El motor que te mueve cada día es esa necesidad de contar y compartir lo que a ti te mueve con otra gente. Queda mucho por delante que recorrer, esto es sólo un principio, así que a seguir currando.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente?

Creo que es un buen momento para contar historias, con una buena idea y un teléfono puedes conseguir lo que hace unos años era inviable. Eso sí, el modelo de cine tradicional es más complicado, las salas, las ventas.. Digamos que es más fácil hacer cine y más difícil vivir de ello, hay que ser creativo para reinventarse cada día y encontrar formas de supervivencia compatibles con el cine, tu forma de vida.

 

 

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Chema García Ibarra: Retrospectiva en RIZOMA
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Pedrortega | 16-07-2015 | 08:25| 0


 

La IV edición del Festival RIZOMA centrará su programación en las relaciones actuales entre lo analógico y lo digital.

Dentro del concepto sobre lo analógico digital se dedicará una retrospectiva al director ilicitano Chema García Ibarra, jurado de la IV Edición del Premio Rizoma de Cine en la que se proyectará su primer largo, ‘Uranes’, en el que vuelve a demostrar su capacidad de inventiva unida a la ternura que desprenden sus personajes.

Nacido en Elche en 1980. Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante. Su cortometraje El ataque de los robots de Nebulosa-5 se convirtió en uno de los más premiados del año 2009, con más de 110 galardones y 350 selecciones en festivales de todo el mundo, incluyendo la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes, Sundance, Chicago Film Festival, Ann Arbor, Winterthur, Austin Fantastic Fest, etc. Tras conseguir la preselección al Óscar y al Goya, ganó el Méliès de Oro al mejor cortometraje fantástico europeo y fue nombrado tercer mejor corto español de la pasada década según la encuesta del festival Alcine a directores, productores y distribuidores españoles.

En 2010 escribió, produjo y dirigió Protopartículas, ganador de una Mención de Honor en el festival de Sundance y premios en Abycine, San Diego, Fant Bilbao o el Festival de Jóvenes Realizadores de Granada. El cortometraje fue listado como uno de los mejores del año por la revista Cahiers du Cinema España.

Misterio, cuyo guión ganó el premio “Proyecto Corto Canal+” en el Festival de Cine de Gijón, ha tenido su estreno internacional en la sección oficial de cortometrajes de Berlinale Film Festival 2013, dónde consiguió la nominación a Mejor Cortometraje Europeo.

Su debut en el largo, Uranes, retoma y amplía ese peculiar registro para contar otra sugerente historia de género con un dispositivo sencillo (pero muy elaborado: la mejor sencillez), golpes de humor congelante (carcajadas heladas en muecas de perplejidad) y una estrategia narrativa refrescante y absorbente.

Como ocurría en El ataque de los robots de Nebulosa-5, en Uranes una voz over (de fuerte reminiscencia hacia la cáustica obra de Alberto González Vázquez en este caso) nos guía a través de unas imágenes, primero fotográficas y después en vídeo, para contar la historia de José Luis y Francisco. Estos dos hermanos de Elche, con infancias difíciles por distintos motivos, han vivido separados durante unos años, pero la aparición de ciertos artefactos ovoides de origen desconocido en distintos puntos de la Península les une de nuevo un día en el que ajustarán cuentas con su pasado. Aunque el componente ci-fi del relato le aporta un indudable interés añadido, el deleite reside en la construcción narrativa de la historia y cómo se suministran progresivamente nuevos datos sobre la vida de los dos chicos y las también complejas relaciones con sus abuelos. El humor de la extrañeza y el costumbrismo desnudo conviven en un relato que no titubea al mostrar la crueldad de la ternura y viceversa sacando lo mejor de una máxima que, latente, está en la base de todo el proyecto #littlesecretfilm: la escasez de medios no importa en absoluto cuando se sabe cómo utilizarlos.

¿Qué debería de contar una retrospectiva sobre Chema García Ibarra?

Pues algo tan sencillo como todas las películas que he hecho desde 2008 en orden cronológico una detrás de otra. Se verá en toda su plenitud la nula evolución estilística y la repetición intencionada de temas y personajes.

Has estado presente en la mayoría de los grandes Festivales de Cine del mundo. ¿Qué te ha enseñado esta experiencia?

Lo mejor ha sido conocer a directores que luego han sido grandes amigos con los que he compartido proyectos.

 

 

¿Cómo consigues que la carencia de medios no sea nunca un impedimento? ¿Escribes sin saber qué necesitarás a priori para el rodaje, o vas adaptando el guión según los recursos con los que puedes ir contando en cada momento de la producción?

Bueno, es un impedimento para muchas cosas, pero trato de sortearlo como pueda. Para tratar de minimizar los impedimentos, intento hacer las películas con lo que tengo cerca o sé que me va a ser fácil conseguir. Trato de escribir el guión desde una perspectiva realista con respecto a los medios que voy a tener para rodarlo.

¿Qué le recomendarías a alguien que esté a punto de rodar su primer trabajo?

Que lo haga con amigos y se lo pase bien. Y que no sea tacaño con el catering.

Y ¿qué le recomendarías a alguien que esté a punto de distribuir su primer trabajo?

Primero, que no descarte trabajar con una distribuidora. Distribuir uno mismo ocupa mucho tiempo y quizá prefiera pagarle a alguien para que lo haga. Si lo quiere hacer él mismo, que sea extremadamente organizado y meticuloso con los envíos, que todo quede registrado y apuntado. Lo mejor para empezar es fijarte en cómo ha sido la distribución de algún cortometraje que sientas afín al tuyo, que creas que puede circular por los mismos caminos.


 

¿Dónde te sientes más cómodo en el corto o en el largo?

No he notado la diferencia, pero mi experiencia con el largo ha sido un experimento hecho según unas características muy particulares.

 

¿En qué estás trabajando ahora mismo?

Estoy escribiendo muy lentamente y con mucho esfuerzo el complicadísimo guión de un largometraje.

 

 

¿Cómo ves el panorama actual del mundo del cine independiente?

El "panorama" ocupa mucho espacio en todas direcciones y no llego a ver tanto. Veo a mucha gente tratando de hacer películas a partir de un impulso que va más allá de lo industrial y tomando decisiones artísticas arriesgadas sin miedo y con alegría. O sea que bien.

¿Qué película del cine independiente más artesanal nos recomendarías? ¿Por qué?

Te recomiendo los vídeos “Pinturas negras” de Rafael Ayuso, pequeñas puñaladas artesanales que hablan de España. https://vimeo.com/83921364

 

 

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Atlántida Film Fest 2015 – Sección Oficial
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Pedrortega | 22-06-2015 | 15:56| 0

AFF 2015: Un festival dedicado a inspirar la creatividad de los nuevos realizadores


Si por un objetivo nos hemos distingido siempre en filmin ese es, indiscutiblemente, el de servir de plataforma para dar a conocer aquellos grandes títulos independientes ignorados por las pantallas comerciales tras triunfar en festivales. Pero ya se sabe, se trata de evolucionar, de dar un paso adelante, pero también de escarbar, de profundizar, de penetrar en la semilla, en la gestación y origen del cine que amamos y promovemos. Es lo que precisamente hemos planteado esta nueva edición del Atlántida Film Fest

Con la idea de servir de caldo de cultivo para nuevos realizadores, de seducir y educar (cinematográficamente hablando, claro está) a los espectadores españoles, y teniendo muy presente 'lo jodido que está el mundo' (ya se sabe) conformamos la edición más ambiciosa del Atlántida Film Fest. Y es que, no por capricho, y menos aún por casualidad, unimos fuerzas con el Sonar+D y nos echamos al on-life inaugurando de buenas a primeras, con un taller dedicado al Cine Propaganda y a Corea del Norte.

Partiendo de collages cinematográficos (que van desde el cine clásico al cine teen pasando por películas nazis prohibidas o incluso "El Príncipe de Bel-Air"), de diferentes formas de incurrir en el cosmos familiar (que incluye ficcionalizar a tu familia real) de plasmar la denuncia política y social desde el cine de género (hasta una ciencia ficción que se sustenta en lo que tenemos delante y vemos hoy). Y tampoco podía falta la reivindicación de la libertad sexual desde películas rodadas con teléfonos móviles y con luz natural (aunque también en 16 mm) de proyectos de crowdfunding variados y diversos, o de inmejorables ejemplos de como combatir la censura y opresión social desde la inteligencia formal. Con todo ello nos zambullimos a modo de antesala peculiar, en los más de 60 títulos que conforman la edición más ambiciosa hasta la fecha del Atlántida Film Fest.

SECCIÓN OFICIAL

Combinando directores nóveles con autores experimentados, la Sección Oficial de esta 5a edición del Atlántida Film Fest tiene como objetivo principal promover el Do it yourself e incentivar la creación por cuenta propia en los cineastas y artistas que dan sus primeros pasos a través de obras que han innovado en aspectos formales, conceptuales, de producción, distribución y/o comunicación. En total, 25 títulos producidos entre 2013 y 2015 que dan cuerpo a un caldo de cultivo destinado a promover la inspiración, la creatividad y la transgresión, de quienes quieren rodar (o incluso de quienes ya ruedan) con pocos recursos (todas las películas de Sección Oficial están rodadas sin apenas o muy poco presupuesto). En resumidas cuentas, una sección clave para que creadores y público se reconcilien con el formato de larga duración que paulatinamente se ha ido abandonando.

1. Trilogía Hibrow (“Here be Dragons”, “Life May Be”, “6 Desires”) de Mark Cousins

Ruptura: La cinefilia aplicada a la creación artística.

La fórmula: The Story of Film + Videodiario

En pocas palabras: La ambiciosa trilogía "Hibrow" de Mark Cousins ("The Story of Film") compuesta por "Here be Dragons" (inspirada en el Cine de Chris Marker), "Life May Be" (co-dirigida por Mania Akbari) y "6 Desires" (inspirada en DH Lawrence).

 

2. Stand Up for Tape Back-Up de Ross Sutherland (Reino Unido, 2014)

Ruptura: Utilizar material de archivo televisivo para construir una memoria personal y familiar.

La fórmula: La poesía de El Príncipe de Bel Air 

En pocas palabras: Un show protagonizado por un VHS que una vez perteneció al abuelo del director, cuyo contenido (que va desde "El Príncipe de Bel Air" a "Cazafantasmas" pasando por Michael Jackson o "Tiburón") utiliza para construir una serie de historias poéticas sobre su propia experiencia de vida.

 

3. Videofilia (y otros síndromes virales) de Juan Daniel F. Molero (Perú, 2015)

Ruptura: Un viaje digital rodado con Mini DV

La fórmula: Tesis + Google Glass

En pocas palabras: La última ganadora del Festival de Rotterdam. El cineasta peruano Juan Daniel Molero se ha ganado un puesto merecido en el mercado internacional del videoarte, con documentales como su "Reminiscencias", en los que combina los fallos de la imagen analógica y digital para ofrecer nuevas formas de interpretar nuestras memorias, la personal y colectiva. Pues bien, "Videofilia" es todo esto y más: exorcismos con cobayas, sexo online y usos no recomendados para las Google Glass, entre otras cosas).

 

4. Traffic Department de Wojciech Smarzowski (Polonia, 2013)

Ruptura: Empleo de material rodado con dispositivos móviles, cámaras de vigilancia y rodada en todo momento con luz natural.

La fórmula: The Shield + Irreversible

En pocas palabras: Controvertido debut señalado como uno de los 10 directors to watch de Variety. Una espiral de sangre y corrupción policial no apta para estómagos débiles ni mentes sensibles, en el que tienen cabida todo tipo de brutales imágenes grabadas desde cualquier nuevo dispositivo, sobre todo teléfonos móviles y cámaras de vigilancia.

 

5. Fish & Cat de Sharam Mokri (Irán, 2013)

Ruptura: El empleo del plano secuencia sustentado sobre la ruptura de la lógica entre espacio y tiempo a la que (supuestamente) se debe.

La fórmula: Un Slasher a lo Nuri Bilge Ceylan

En pocas palabras: Rodada en un único plano secuencia de dos horas y cuarto, estamos ante una peli iraní con canibalismo de trasfondo, que es también cruce imposible entre "El Desconocido del Lago" y el poso existencial de Nuri Bilge Ceylan, cuya sideral grandeza viene marcada por la inaudita ruptura de la lógica entre la relación espacio-tiempo que monumentalmente articula.

 

6. Violet de Bas Devos (Bélgica, 2014)

Ruptura: Un guión escrito con la cámara.

La fórmula: Paranoid Park en Bicicleta

En pocas palabras: Uno de los grandes debuts del pasado año, apabullante ejercicio de cámara deudor del "Paranoid Park" de Gus Van Sant por su retrato hiriente, hermético y minimalista, de adolescentes inadaptados y a la deriva.

 

 

7. Ela Volta na Quinta de André Novais Oliveira (Brasil, 2014)

Ruptura: No es Ficción, tampoco realidad. Es ficción, tanto como realidad.

La fórmula: El "Killer of Sheep" de Charles Burnett suspendido en un tempo thai

En pocas palabras: Una ficción rodada a partir de la  realidad y sobre un reducido microcosmos familiar, en la que la familia del director (y el propio director) se interpretan (y ficcionalizan) a si mismos. "Ela Volta na Quinta" es una ópera prima absolutamente personal, en la que el uso del lenguaje se pone a total disposición de un ojo sensible y con un gran sentido cinematográfico. Y todo ello mientras suenan joyas de la tradición Rythm and Blues de los años 50 de Roberto Carlos y Paulinho da Viola, que bien pueden tomarse como una postura estética y política frente al cine y a la vida.

 

8. Fort Buchanan de Benjamin Crotty (Francia, Túnez, 2014)

Ruptura: La TV norteamericana aplicada al cine de autor francés.

La fórmula: Modern Family + Haz el amor, y no la guerra

En pocas palabras: Uno de los debuts más memorables del pasado año. Una inspirada y libertina comedia que aplica diálogos directamente extraídos de los grandes hits de la televisión norteamericana, a un reino estético decididamente francés.

 

9. Mercuriales de Virgil Vernier (Francia, 2014)

Ruptura:  La fantasía futurista desde el discurso social, la narrativa experimental y el presupuesto 0.

La fórmula: Ghost World + Nunca me abandones + Godard

En pocas palabras: Un abrumador sci-fi, cruce cósmico entre "Ghost World" y "Nunca me abandones", que parece dirigido por un menage a trois entre Jean-Luc Godard, Chris Marker y Claire Denis. Mercuriales" es embriagadora ciencia ficción, también una volatil distopía cool. Es una entrañable y delicada buddy movie femenina, también un sobrecogedor y emocionante drama íntimo, así como una inquietante y desoladora parábola político-social.

 

10. Sueñan los Androides de Ion de Sosa (España, Alemania, 2014)

Ruptura: Rodar ciencia ficción desde lo que tenemos delante y vemos hoy.

La fórmula: Blade Runner en Benidorm

En pocas palabras: Podría presentarse como un "Blade Runner" pasado por el tamiz de Jonas Mekas y Ulrich Seidl. También como la secuela no reconocida de "El Futuro" de Luis López Carrasco. Una muestra ejemplar de cine low cost, una película de NO género que prácticamente mezcla todos los géneros -desde sci-fi a cine negro pasando por la comedia surreal y el drama social.

 

11. Dos Disparos de Martin Reitjman (Argentina, 2014)

Ruptura: Del papel a la pantalla (y viceversa) desde la libertad narrativa, permanentes derivaciones y cambios de punto de vista.

La fórmula: Un libro abierto + WTF

En pocas palabras: Martin Reitjman también escribe libros y "Tres Actos", su último libro publicado justo antes de estrenar "Dos Disparos", se distingue por misma libertad narrativa. "Dos Disparos" podría definirse como la respuesta argentina a "La Chica del 14 de Julio" que directamente nos lleva a "Güeros". También como un inspiradísimo WTF, una desatada comedia deadpan, genuinamente ideada y brillantemente gestada.

 

12. Blind Dates de Levan Koguasvhili (Georgia, 2014)

Ruptura: Erosiona toda posible lógica de la narrativa

La fórmula: Dates en Georgia

En pocas palabras: Una marcianada entrañablemente kaürismakiana, que parte de "Dates", se embarca en un desbocado "Afterhours" y constantemente se ilumina por "Luces al atardecer". "Blind Dates" es todo lo bizarramente exótica que podríamos esperar de tan original y simpática comedia de enredo, que lleva Georgia como nacionalidad y las cyber-citas como punto álgido argumental.

 

13. 40 days of Silence de Saodat Ismailova (Uzbekistán, Alemania. Francia, Holanda, 2014)

Ruptura: El retrato (y denuncia) social desde un fascinante minimalismo visual y una delicada experimentación sonora.

La fórmula: La mujer uzbeka al compás de la experimentación sonora.

En pocas palabras: Una visión atmosférica, existencial y sutilmente experimental, sobre la mujer uzbeka, desde el pasado al presente. Una imponente demostración de que el discurso social puede ir de la mano con la experimentación formal.

 

15. Tonight & the People de Neil Beloufa (Francia, 2014)

Ruptura: El cine como instalación, el fin del mundo pasado por el filtro de las sitcom: película rodada para proyectarse en una instalación.

La fórmula: Sitcom + CCCB

En pocas palabras: Reputado realizador de video-instalaciones artísticas, Neil Beloufa debuta en el cine con un ejercicio tan fílmico como artístico y definitivamente social, que entre otros muchos temas recorre los diferentes simbolismos de la bandana roja como subcultura sexual: desde los cowboys pasando por las pandillas, el rock (incluyendo Axel Rose) y el terrorismo.

 

16. Favula de Raúl Perrone (Argentina, 2014)

Ruptura: La composición musical como un todo que organiza el relato. 

La fórmula: F.W. Murnau + DJ 

En pocas palabras: La versión más artesanal y radical de las Sin City. Murnau, Jean Vigo y Georges Melies conviven con Leos Carax, Raya Martin, Apichatpong y las sombras chinescas para demostrarnos que los orígenes del cine y sus etapas más avanzadas quizá no estén tan lejos entre sí como parece.

 

17. Taller Capuchoc de Carlo Padial (España, 2014)

Ruptura: Como rodar una comedia sin apenas dinero, pero con mucho ingenio.

La fórmula: El Rey de la Comedia en el diván

En pocas palabras: Un ensayo irónico sobre el modo en que entendemos la cultura y un interrogante desesperado sobre cómo hacer una comedia hoy día.

 

18. Pas a Geneve de lacasinegra (España, 2014)

Ruptura: La creación de una experiencia fílmica desde el colectivo.

La fórmula: Michelangelo Antonioni + John Boorman

En pocas palabras: Un mapa audiovisual, imaginario y absolutamente personal, gestado a partir de 4 jornadas de trabajo y un espacio reducido a un perÍmetro de 150 metros que rodea la casa en Ginebra donde el colectivo lacasinegra se recluye en pleno entorno natural, rodando sin parar todo aquello que sienten y ven desde el amanecer al anochecer.

 

19. Love is All de Kim Longinotto

Ruptura: La narración de una historia de amor a través de las miles de historias de amor que han poblado la gran pantalla a lo largo del siglo XX.

La fórmula: 35 mm directos al corazón

En pocas palabras: Un collage de cien años de amor, desde "Kiss in the Tunne" (1899) hasta el matrimonio gay contemporáneo, musicalizado por Richard Hawley (Pulp).

 

21. Beyond Clueless de Charlie Lyne (USA, 2014)

Ruptura: Un viaje al mundo del cine 'teen' a través de 200 películas.

La Fórmula: John Hughes x 200

En pocas palabras: Película collage sobre el cine adolescente y juvenil de los ochenta y noventa, un viaje al mundo del cine 'teen' a través de 200 clásicos modernos. De "Jóvenes y Brujas" a "Chicas Malas" pasando por "Se lo que hicisteis el último verano", narrada por la estrella del teen Fairuza Balk.

 

22. Lunático de Edu Sola

Ruptura: Viajar a la luna en la tercera edad

La Fórmula: Un "Up" lunar

En pocas palabras: "Lunático" documenta lo que sería una historia más de inmigración, amor mutuo y trabajo duro, sino fuera porque el lunático en cuestión es inventor y trama algo en secreto: un cohete para irse a la luna con su amada.

 

23. Todo parecía perfecto de Alejo Levis

Ruptura: Rodar una sorprendente película de amor con tintes fantásticos y surrealistas, sin apenas presupuesto.

La Fórmula: "Olvídate de mí" + Hemingway

En pocas palabras: "Todo Parecía Perfecto" es una sorprendente película de amor con tintes fantásticos y surrealistas. Un onírico y melancólico romance que tanto en tono como espíritu, evoca el "Olvídate de mí" de Michel Gondry. 

 

24. Ruined Heart: another lovestory between a criminal & a whore de Khvan (Filipinas, 2014)

Ruptura: Una ópera punk-noir rodada con techniculay y en flipinoscope, por quien es considerado el gran tótem del cine digital filipino.

La fórmula: Wong Kar wai + Youtube

En pocas palabras: Con más de 100 cortometrajes rodados en los últimos 10 años, el filipino Khvan adapta al largo su corto presentado en la Berlinale 2012. "Ruined Heart" es un cuento criminal peculiarmente romántico, que se propulsa sobre su ecléctica onda musical, su estética videoclipera, la inconfundible fotografía de Christopher Doyle y su inevitable referente: Wong kar wai.

 

25. The Blue Hour de Anucha Boonyawatana

Ruptura: El romance desde lo siniestro

La Fórmula: "Happy Together" + "A la Caza"

En pocas palabras: "Una imprevisible película gay de misterios y asesinatos", una love-story siniestra rodada NO al uso, que tuvo su reciente estreno mundial en el inmejorable marco que supuso Panorama en la Berlinale 2015. 

 

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Enrique Sánchez: Sangre dormida
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Pedrortega | 15-06-2015 | 15:49| 0


 

Enrique Sánchez Martínez nació en Granada en 1972 pero es malagueño de adopción, reside en Málaga desde muy tempana edad.

Además de cinéfilo y melómano (se formó en el Conservatorio de Málaga en piano y guitarra), es Licenciado en Geografía e Historia. Actualmente imparte Ciencias Sociales y Cine en Educación Secundaria. Compagina su profesión de profesor de instituto con la realización de cortometrajes. Los más recientes son “Otra velada” (2010) y “Sangre dormida” (2014).

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

La idea básica de "Sangre dormida" me rondaba desde hacía algunos años. Cuando empezó a tomar forma como guión, y con el apoyo de Marta Silva, productora del corto, empecé a buscar los recursos necesarios para realizarlo. También fue de enorme importancia el papel de Antonio López Luna, protagonista de mi anterior corto "Otra velada", que además de tener un papel en "Sangre dormida", ha ejercido en la práctica de director de "casting".

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Es una reflexión acerca de la influencia de las nuevas tecnologías en nuestra manera de relacionarnos con los demás, y el nuevo tipo de sociedad que se está generando. En cierto modo es ciencia ficción, ya que se desarrolla en una sociedad aún no existente pero muy próxima, en la que vida real y virtual están indisolublemente mezcladas.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Es mi manera de pedir que nos paremos a pensar si realmente queremos que cambien los conceptos de privacidad e intimidad, que están siendo alterados por nuestro uso de las redes sociales. A lo mejor esta transformación es positiva, pero creo que, al menos, deberíamos plantearnos hacia dónde queremos dirigirnos. “Sangre dormida”, al fabular sobre unas posibles consecuencias de este cambio, pretende generar ese debate.

 

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Los integrantes del equipo que ha realizado el corto hemos sido nuestro propio apoyo. Nuestras familias y amigos también, por supuesto. Hemos conseguido que alguna institución nos haya permitido amablemente rodar en sus instalaciones, pero no ha habido ninguna ayuda económica externa.

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Desde un punto de vista técnico, hacer lo máximo posible con el material del que disponíamos y, artísticamente, realizar una obra que se saliera de los esquemas narrativos convencionales, sin que perdiera coherencia o inteligibilidad.

Preséntanos al equipo.

María Luisa Chamorro, que encarna al personaje principal, y Óscar Santos son unos jóvenes actores provenientes de la escena teatral malagueña que sencillamente bordan sus personajes, y a los que auguro un futuro brillante. Antonio López Luna y yo hemos trabajado juntos en varias ocasiones, nos conocemos bien y como siempre está estupendo en su papel. Ana María García, que presta su magnífica voz en off, es una amiga a la que agradezco mucho su colaboración.

Marta Silva, mi productora y compañera, ha sido fundamental a la hora de mantener este proyecto y a mí mismo en pie desde su comienzo.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

En una de las ocasiones en las que teníamos que rodar en una playa desierta, casi al atardecer y en el mes de marzo, apareció de la nada una carreta tirada por bueyes. Fue una interrupción casi “buñueliana” que puso de muy buen humor al equipo.

 

 

En otra escena rodada en el interior de un coche por las carreteras malagueñas, al estar todos muy concentrados en el rodaje, nos salimos sin darnos cuenta de nuestro itinerario planeado y tuvimos que hacer muchos más kilómetros de los que teníamos pensado para poder volver a casa.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La he llevado a cabo yo mismo, utilizando un software convencional para estos casos. La pieza clave ha sido, a mi modo de ver, el tiempo: al ser un proyecto personal en el que no había ningún tipo de presión ni fechas de entrega obligatorias, me he permitido el lujo de alargar varios meses esta fase, que disfruto especialmente, hasta que me he sentido razonablemente satisfecho con el resultado.

Háblanos de la banda sonora.

La he compuesto y grabado yo mismo. He dedicado muchos años de mi vida a la música, así que me siento cualificado para encargarme yo mismo de la partitura. La ventaja es que el compositor y el director se entienden a la perfección. No obstante, en futuros proyectos quizá me anime a colaborar con otros compositores.

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Creo que hay una textura y un ritmo visual que ayuda a que uno mismo, como espectador, se anime a entrar en el mundo que se muestra en “Sangre dormida”. Y los actores están en sintonía, las interpretaciones se complementan muy bien.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De haber conseguido hilvanar una serie de líneas narrativas que parecen muy distantes entre sí, pero que utilizando la fotografía, el sonido, el montaje y la interpretación de los actores, terminan en mi opinión generando un discurso coherente.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Que se deje llevar, que no se resista a las propuestas que le llegan desde la pantalla. Es un corto que requiere la participación activa del espectador, mientras lo ve debe rellenar huecos, unir piezas. En última instancia, el sentido final se lo debe dar la persona que recibe la información. Quiero que se sienta co-autor del corto.

Festivales de Cine, ¿qué sensaciones tienes en este aspecto?

Creo que quizá pertenecen a otra manera de entender el mundo audiovisual. Antes eran el único escaparate posible. Hoy internet ha pulverizado nuestro concepto de exhibición y distribución. Un “youtuber” de éxito tiene más posibilidades de acceder a la industria que el cortometrajista más premiado. De todas formas, no he sido nunca partidario de la competición en el mundo del arte, como no sea contra uno mismo.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Sí, precisamente por ser un enorme esfuerzo: tras él te conoces mejor a ti y a los demás. Es una aventura que te empuja siempre hacia delante.

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje?

La revolución digital ha transformado a cada individuo en un cortometrajista en ciernes. Eso eleva a enésima potencia la cantidad de cortometrajes profesionales o “amateur” que se producen cada año. Como es lógico, hay un buen porcentaje de escaso valor artístico, pero también una enorme cantidad de producciones llenas de talento. Por otra parte, el público parece favorecer cada vez más el formato breve, ya sea cortometraje o episodio de serie. Sin duda, es un momento brillante para este formato.

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Antonio Aguilar: Garbanzos con azúcar
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Pedrortega | 28-05-2015 | 10:59| 0


 

Antonio Aguilar García es profesional del sector audiovisual y la enseñanza, comenzó su carrera profesional desde un principio al trabajo como operador de cámara en multitud de proyectos de televisión y cine. Un día decidió crear una productora audiovisual, Avenate, junto a su socio Raúl Mancilla para poder contar nuestras propias historias, algo que le apasiona. En la actualidad combina la producción de proyectos propios con la docencia.

 

Sinopsis

7 de febrero de 1937. La entrada de las tropas nacionalistas en Málaga es inminente. Una mujer y sus 4 hijas se disponen a emprender un largo camino a pie para buscar a su marido. Sobrevivir a cada día se convierte en el principal objetivo. Almería queda a más de 200 kilómetros y el cansancio, el hambre y las bombas se convierten en sus compañeros de viaje. Pepa, una de las niñas de esta caravana de la muerte, se convertirá en la protagonista de esta historia real.

Blog de Producción

“La evacuación masiva de la población civil de Málaga comenzó el domingo día 7. Un contingente de 25.000 tropas alemanas, italianas y moras entraron en la ciudad el lunes día 8 por la mañana; tanques, submarinos, barcos de guerra, aviones, todos a la vez, para aplastar a las defensas de la ciudad mantenidas por un pequeño y heroico grupo de tropas españolas sin experiencia militar, tanques, ni aviones que los defendieran.

Los así llamados “nacionalistas” entraron en lo que prácticamente era una ciudad desierta, del mismo modo que habían hecho en cada pueblo y ciudad asediada en España.

Así que imagínense a 150.000 hombres, mujeres y niños disponiéndose a marcharse en búsqueda de seguridad hacia una ciudad situada a más de 200 kilómetros a pie. Hay una única carretera que pueden tomar. No hay ninguna otra manera de escapar”.

Estas fueron las palabras del Doctor Norman Bethune en sus “Memorias de la Guerra civil Española”. Con este relato nos podemos hacer una idea del contexto histórico y social en el que nos encontramos. Ahora imaginemos a una familia humilde formada por un matrimonio y cuatro hijas de quince, diez y seis años, y un bebe aproximadamente de un año. La pequeña de diez años es Pepa, nuestra protagonista.

Cuando la entrada de las tropas nacionalistas es inminente, el cabeza de familia es reclutado como miliciano y llevado a Almería. Su mujer se queda sola con sus cuatro hijas.

Cuando escuchan las palabras del General Queipo de Llano advirtiendo a la población que los moros van a violar a todas las jóvenes malagueñas, a Dolores no le queda otra que salir en busca de su marido. Reúne a sus cuatro hijas, unas mantas y una cesta en la que pone huevos, garbanzos y azúcar. Con estas provisiones salen de Málaga y caminan durante toda la noche. Al día siguiente están en Vélez-Málaga, han estado andando toda la noche y no han dormido nada. Los caminos están llenos de gente que huye en la misma dirección. Hombres, mujeres y niños formando, la que se ha denominado, “La caravana de la muerte”. A lo largo de este camino se encuentran con cientos de personas que han sido alcanzados por los cañonazos, algunos gravemente heridos y la mayoría muertos. No hay nada que comer, salvo las provisiones que llevan en la cesta. Los huevos se han roto y han formado una pasta junto con los garbanzos y el azúcar. Este es el sustento de Dolores y sus cuatro hijas, que de vez en cuando meten la mano en la cesta para llevarse a la boca un puñado de garbanzos con azúcar.

A lo largo de ocho días, Pepa junto a sus hermanas y su madre, viven innumerables situaciones que a día de hoy cuenta como si fuera ayer. La historia de un carabinero, que viendo el fatal desenlace de aquella batalla perdida, sube a un monte y junto a un árbol decide acabar con la vida de su mujer y la de su hijo. Seguidamente, el carabinero se suicida. O la historia de un soldado malherido que pide ayuda a Dolores y ésta, viendo la gravedad de las heridas e impotente por no hacer nada, machaca un poco de cebada con una piedra, hace una candela, tuesta la cebada y prepara una infusión para el soldado. Un café de cebada que endulzado con unos garbanzos es el último alimento que el soldado se lleva a la boca antes de morir.

O la historia, sin duda para mí la más importante, de la bomba que cayó sobre el puente. Dos buques: El Canarias y el Almirante Cervera disparaban sus cañones sobre los civiles que huían por la carretera de la costa. Dolores escondía a sus hijas en las tuberías de hormigón para protegerlas de las bombas. En un momento de cierta tranquilidad, cientos de personas cruzan un puente, que a simple vista es un blanco fácil para estos buques. Una vez cruzado, oyen un gran estruendo, miran hacia atrás y el puente ya no existe. Una bomba lo ha destrozado por completo y con él a cientos de personas inocentes. Hombres, mujeres y niños entre los que podrían haber estado Dolores y sus hijas.

Así se van sucediendo los días hasta llegar a Adra, provincia de Almería. Aquí, un autocar va transportando a los huidos hasta la capital. Dolores consigue hacerse un hueco para ella y sus cuatro hijas y así consiguen llegar a su destino, Almería. Ya solo queda conseguir lo que las motivó a emprender su viaje, encontrar a su marido. El autocar las deja en el puerto, junto al Ayuntamiento, donde un grupo de milicianos se dispone a comer. Uno de ellos grita avisando a sus compañeros que la comida está lista.

Pepa escucha los gritos del miliciano, probablemente porque hablan de comida y ella tiene mucha hambre. Pero estas palabras le resultan familiares –¡ese es mi padre! – dijo. Su madre incrédula se acercó y comprobó que efectivamente aquel hombre que gritaba era su marido, al que habían estado buscando durante ocho largos días caminando y esquivando las bombas. El encuentro fue una mezcla de alegría y asombro. Alegría de verlas con vida, pero asombro porque no esperaba verlas allí. Dolores explicó a su marido el por qué habían salido en su búsqueda mientras compartían un cordero con los milicianos. Ya estaban a salvo.

Un par de meses después la familia se traslado a Murcia donde una familia acogió a las niñas como refugiadas. Allí vivieron durante dos años hasta que acabó la guerra y la familia al completo pudo regresar a Málaga.

El final de esta historia puede antojarse como un final feliz. Una guerra, una huida, un largo camino, una gran aventura que poder contar a los nietos. Platón dice que “los muertos son los únicos que ven el final de la guerra”, pensamos que todos podemos aprender bastante de quienes han podido ver el fin de una guerra y lo pueden contar mirándote a los ojos.

 

 

¿Cómo nace “Garbanzos con azúcar”?

Garbanzos con azúcar nace de la necesidad de contar la historia que me contaba mi abuela desde que era pequeño. Hace 7 años decidí que tenía que llevarla a cabo y que mucha gente conociese esa pequeña parte de la triste historia de la guerra civil española.

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Trata sobre “la espantá” o “desbandá” como se la conoce aquí en Málaga. Miles de personas que tienen que huir de Málaga cuando es tomada por el bando nacional en el año 1937. Garbanzos con Azúcar es una de las miles de historias que se sucedieron durante estas fechas. Lo especial de esta aventura es la valentía y el arrojo que lleva a una madre con cuatro niñas a emprender un viaje de 8 días caminando desde Málaga hasta Almería para proteger a sus hijas y encontrar a su marido. Era un domingo por la tarde, Dolores, una madre de 27 años, decide iniciar este camino en busca de su marido. Para este camino lleva consigo a sus cuatro hijas: María de 12 años, Pepa de 10, Encarna y Antonia con 6 y 1 año respectivamente. Una cesta con garbanzos, un paquete de azúcar y algunos huevos serán todas las provisiones de las que dispone Dolores para emprender esta aventura. Tienen dos objetivos, por un lado huir de las violaciones y asesinatos que las tropas moras venían pertrechando en su entrada a Málaga y por otro lado encontrar a Salvador, que fue destinado como miliciano en Almería. Aquí comienza el inicio de esta aventura que Pepa nos cuenta en el documental 70 años después.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como esta?

Personalmente es una historia que la he vivido muy de cerca, que la he oído muchas veces por boca de mi abuela. Cuando empecé a buscar información y leer lo que se había escrito me di cuenta que se sabía muy poco sobre este episodio de la Guerra Civil Española. En una reunión que tuve con la directora Gracia Querejeta después de leerse el guión, me comentó que en el resto de España no se sabía nada sobre estos hechos. Recuerdo que durante estos días se mataron más civiles que en el afamado bombardeo de Guernica.

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

Cuando mi socio Raúl Mancilla y yo nos pusimos a desarrollar el guión teníamos muchas ideas muy claras. No queríamos que fuera un documental de tipo histórico, con muchos datos, referencias, testimonios… Queríamos simplemente plasmar la aventura de Dolores con sus hijas relatada por Pepa 70 años después. En cuanto al tratamiento de la historia sí que fuimos conformando poco a poco un estilo bastante arriesgado, combinar imágenes de archivo, fotografías y recreaciones hechas con dibujos. En cuanto al tratamiento de las fotografías nos vimos un poco influenciados por el tratamiento del documental “30 años de oscuridad” que utiliza efectos en 3 dimensiones para darle más vida a las fotografías en 2 dimensiones.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producir el documental?

Después de varios años moviendo el proyecto del documental y presentándolo a muchas instituciones conseguimos un premio al mejor proyecto en video otorgado por la diputación de Málaga. Con esta aportación pudimos afrontar toda la parte de preproducción y rodaje. Posteriormente, tras ser seleccionado por las ayudas a la producción del Festival de Málaga 2014 pudimos darle el último empujón y desarrollar la fase de postproducción y compra de los derechos de imagen que necesitábamos. Aun así, estas ayudas no han llegado a sufragar el 50% del coste total del proyecto.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste para que el proyecto se hiciese realidad?

El primer reto más difícil fue enfrentarme a la edición de todo el material. Desgraciadamente mi abuela falleció después del rodaje de su entrevista y el proyecto se quedó un tiempo en aparcado. Una vez superado continuamos con la fase de edición y postproducción. El siguiente reto que nos encontramos fue la fórmula de trabajo que desarrollamos. Teníamos un problema logístico. Greyman Studios y el dibujante Francis Porcel se encuentran en Granada, nuestro músico Jesús Calderón en Sevilla, el técnico de sonido Álvaro Sánchez en Islandia, Raúl Mancilla en Marbella y yo en Málaga. Gracias a las nuevas tecnologías de desarrollo de proyectos vía internet encontramos la solución para poder trabajar y llevar un control de toda la fase en la que se encontraba el proyecto. Este ha sido un gran reto, nunca habíamos trabajado con un sistema así. Pero estamos muy satisfechos con el resultado.

Presentanos a Avenate Producciones y Greyman Studios.

Avenate Producciones es la productora que decidimos poner en marcha Raúl Mancilla y yo por el año 2009. Después de llevar trabajando juntos desde el 2000 en numerosos proyectos decidimos darle forma y crear Avenate. En un principio la enfocamos desde dos puntos de vista, ofrecer servicios de producción a clientes que necesitaran productos audiovisuales y por otro lado a desarrollar proyectos propios de documentales, ficción, videoclips, etc… Debido a la crisis, los encargos de publicidad y servicios fueron cayendo hasta quedarnos prácticamente con la producción de proyectos propios. Actualmente intentamos llevar a cabo un par de proyectos al año.

Greyman Studios es una empresa dedicada a la animación, efectos y aplicaciones para móviles formada por grandes profesionales del sector que han trabajado en numerosos proyectos, algunos de ellos con galardones tan prestigiosos como premios Goya y nominaciones a los Oscar entre otros. Del equipo de Greyman han trabajado en el proyecto Miguel Ángel Espada encargado de los efectos visuales, Claudio Hernández y Máximo Martín como productores ejecutivos, José Antonio Chacón como artista de rotoscopia y José Arias como programador de herramientas. Además del gran dibujante e ilustrador Francis Porcel encargado del arte del documental.

 

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

Las fórmulas de financiación han sido básicamente a través de la ayuda a la producción del Festival de Málaga 2014 y el premio al mejor proyecto en video del IX Certamen de Cortometrajes Andaluces de 2009. Para la fase final del documental hemos contado con la gran aportación de Greyman Studios, con los que firmamos un contrato de coproducción capitalizando su gran trabajo en el proyecto. Gracias a este empujón pudimos llegar al resultado final del cortometraje.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La fase de postproducción parte con la edición de todo el material, de la cual nos encargamos Raúl y yo. Luego, toda la parte de la creación de los dibujos, efectos visuales y color grading se ha encargado Greyman Studios. Mención muy merecida para Miguel Ángel Espada que se ha dejado la piel en este trabajo y al cual le agradecemos mucho su fe en el proyecto y su entrega.

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Desde el punto de vista del espectador, creo que lo que más destacaría es la cercanía con la que se cuenta la historia. La narradora es la propia protagonista, que cuenta con sus palabras y expresiones todo lo que vivió durante este camino que duró una semana. La emotividad de sus palabras, el gran trabajo con la banda sonora del músico Jesús Calderón y los fantásticos dibujos de Francis Porcel creo que hacen que el espectador sienta ese pellizquito por dentro que estábamos buscando.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Satisfecho con haber podido sacar el proyecto adelante, de haber podido cumplir la promesa que le hice a mi abuela de que contaría su historia. Siempre que se dirige una película, sea un corto o un largo, la mayor satisfacción es rodearte de la mejor gente posible y en eso sí que estoy muy satisfecho. Satisfecho por el apoyo prestado por mi familia, mi socio, mis amigos, todo el equipo del corto… a todos ellos les debo les agradezco que hayan confiado en mí y en Garbanzos con Azúcar.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Le diría lo que me dicen algunas personas que ya lo han visto y que me parece muy importante, que se quedan con “ganas de más”. Entiendo que el título puede despistar un poco con la temática del documental, pero les diría que se dejasen llevar durante 10 minutos por una historia real, cercana y relativamente reciente. Después de verla hablamos… jeje

 

 

Háblanos de su distribución.

Tenemos pensado hacer un año de distribución nacional y otro internacional a ver cómo funciona en los festivales de cine. Estamos contactando con la distribuidora Freaks por si están interesados en distribuir el cortometraje y arrancar justo después del estreno.

Festivales de cine, ¿Qué sensaciones tienes en este aspecto?

Los festivales de cine, ahora mismo, es el principal medio de difusión que tenemos los cortometrajistas. Sin ellos sería imposible que el corto tuviera una difusión medianamente aceptable. De momento tenemos buenas expectativas, iremos viendo cómo van funcionando las selecciones y la trayectoria del corto.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Hay momentos en los que supone tanto esfuerzo que te plateas si realmente merece la pena, pero cuando ves el producto acabado y tienes buenas sensaciones se olvidan esos malos momentos. A todos los que nos dedicamos a este oficio nos supone mucho esfuerzo hacer cine, pero si fuera fácil creo que perdería el encanto, somos un poco masoquistas, jeje.

¿Qué opinas del panorama actual del cine español?

Actualmente creo que debemos sentirnos muy orgullosos del cine que se hace en España y más concretamente en Andalucía. El 2014 ha sido un año fantástico para nuestro cine, películas como “La isla mínima”, “El niño” y “Ocho apellidos vascos” han demostrado que hacemos un cine de calidad, de géneros diversos y sobretodo comercial. Recalco lo de comercial porque ha sido lo que se le ha achacado al cine español durante muchas décadas, de ser poco comercial. En este sentido, creo que lo productores y directores han apostado por hacer un cine de calidad y comercial para todos los tipos de público. La respuesta del público en las salas de cine también es importante destacarla, ya que ha sido muy generosa en tiempos de crisis y con un IVA cultural muy desproporcionado. Seguimos echando en falta políticas a largo plazo que apuesten por la industria del cine y que apoyen a la creación de un tejido sólido como tienen otros países de nuestro entorno que son más proteccionistas del cine nacional. Le deseo mucha salud a nuestro cine!

 

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Sobre el autor Pedrortega
Una mirada independiente sobre el cine más artesanal.