Diario Sur

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Chema García Ibarra: Retrospectiva en RIZOMA
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Pedrortega | 16-07-2015 | 08:25| 0


 

La IV edición del Festival RIZOMA centrará su programación en las relaciones actuales entre lo analógico y lo digital.

Dentro del concepto sobre lo analógico digital se dedicará una retrospectiva al director ilicitano Chema García Ibarra, jurado de la IV Edición del Premio Rizoma de Cine en la que se proyectará su primer largo, ‘Uranes’, en el que vuelve a demostrar su capacidad de inventiva unida a la ternura que desprenden sus personajes.

Nacido en Elche en 1980. Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante. Su cortometraje El ataque de los robots de Nebulosa-5 se convirtió en uno de los más premiados del año 2009, con más de 110 galardones y 350 selecciones en festivales de todo el mundo, incluyendo la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes, Sundance, Chicago Film Festival, Ann Arbor, Winterthur, Austin Fantastic Fest, etc. Tras conseguir la preselección al Óscar y al Goya, ganó el Méliès de Oro al mejor cortometraje fantástico europeo y fue nombrado tercer mejor corto español de la pasada década según la encuesta del festival Alcine a directores, productores y distribuidores españoles.

En 2010 escribió, produjo y dirigió Protopartículas, ganador de una Mención de Honor en el festival de Sundance y premios en Abycine, San Diego, Fant Bilbao o el Festival de Jóvenes Realizadores de Granada. El cortometraje fue listado como uno de los mejores del año por la revista Cahiers du Cinema España.

Misterio, cuyo guión ganó el premio “Proyecto Corto Canal+” en el Festival de Cine de Gijón, ha tenido su estreno internacional en la sección oficial de cortometrajes de Berlinale Film Festival 2013, dónde consiguió la nominación a Mejor Cortometraje Europeo.

Su debut en el largo, Uranes, retoma y amplía ese peculiar registro para contar otra sugerente historia de género con un dispositivo sencillo (pero muy elaborado: la mejor sencillez), golpes de humor congelante (carcajadas heladas en muecas de perplejidad) y una estrategia narrativa refrescante y absorbente.

Como ocurría en El ataque de los robots de Nebulosa-5, en Uranes una voz over (de fuerte reminiscencia hacia la cáustica obra de Alberto González Vázquez en este caso) nos guía a través de unas imágenes, primero fotográficas y después en vídeo, para contar la historia de José Luis y Francisco. Estos dos hermanos de Elche, con infancias difíciles por distintos motivos, han vivido separados durante unos años, pero la aparición de ciertos artefactos ovoides de origen desconocido en distintos puntos de la Península les une de nuevo un día en el que ajustarán cuentas con su pasado. Aunque el componente ci-fi del relato le aporta un indudable interés añadido, el deleite reside en la construcción narrativa de la historia y cómo se suministran progresivamente nuevos datos sobre la vida de los dos chicos y las también complejas relaciones con sus abuelos. El humor de la extrañeza y el costumbrismo desnudo conviven en un relato que no titubea al mostrar la crueldad de la ternura y viceversa sacando lo mejor de una máxima que, latente, está en la base de todo el proyecto #littlesecretfilm: la escasez de medios no importa en absoluto cuando se sabe cómo utilizarlos.

¿Qué debería de contar una retrospectiva sobre Chema García Ibarra?

Pues algo tan sencillo como todas las películas que he hecho desde 2008 en orden cronológico una detrás de otra. Se verá en toda su plenitud la nula evolución estilística y la repetición intencionada de temas y personajes.

Has estado presente en la mayoría de los grandes Festivales de Cine del mundo. ¿Qué te ha enseñado esta experiencia?

Lo mejor ha sido conocer a directores que luego han sido grandes amigos con los que he compartido proyectos.

 

 

¿Cómo consigues que la carencia de medios no sea nunca un impedimento? ¿Escribes sin saber qué necesitarás a priori para el rodaje, o vas adaptando el guión según los recursos con los que puedes ir contando en cada momento de la producción?

Bueno, es un impedimento para muchas cosas, pero trato de sortearlo como pueda. Para tratar de minimizar los impedimentos, intento hacer las películas con lo que tengo cerca o sé que me va a ser fácil conseguir. Trato de escribir el guión desde una perspectiva realista con respecto a los medios que voy a tener para rodarlo.

¿Qué le recomendarías a alguien que esté a punto de rodar su primer trabajo?

Que lo haga con amigos y se lo pase bien. Y que no sea tacaño con el catering.

Y ¿qué le recomendarías a alguien que esté a punto de distribuir su primer trabajo?

Primero, que no descarte trabajar con una distribuidora. Distribuir uno mismo ocupa mucho tiempo y quizá prefiera pagarle a alguien para que lo haga. Si lo quiere hacer él mismo, que sea extremadamente organizado y meticuloso con los envíos, que todo quede registrado y apuntado. Lo mejor para empezar es fijarte en cómo ha sido la distribución de algún cortometraje que sientas afín al tuyo, que creas que puede circular por los mismos caminos.


 

¿Dónde te sientes más cómodo en el corto o en el largo?

No he notado la diferencia, pero mi experiencia con el largo ha sido un experimento hecho según unas características muy particulares.

 

¿En qué estás trabajando ahora mismo?

Estoy escribiendo muy lentamente y con mucho esfuerzo el complicadísimo guión de un largometraje.

 

 

¿Cómo ves el panorama actual del mundo del cine independiente?

El "panorama" ocupa mucho espacio en todas direcciones y no llego a ver tanto. Veo a mucha gente tratando de hacer películas a partir de un impulso que va más allá de lo industrial y tomando decisiones artísticas arriesgadas sin miedo y con alegría. O sea que bien.

¿Qué película del cine independiente más artesanal nos recomendarías? ¿Por qué?

Te recomiendo los vídeos “Pinturas negras” de Rafael Ayuso, pequeñas puñaladas artesanales que hablan de España. https://vimeo.com/83921364

 

 

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Atlántida Film Fest 2015 – Sección Oficial
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Pedrortega | 22-06-2015 | 15:56| 0

AFF 2015: Un festival dedicado a inspirar la creatividad de los nuevos realizadores


Si por un objetivo nos hemos distingido siempre en filmin ese es, indiscutiblemente, el de servir de plataforma para dar a conocer aquellos grandes títulos independientes ignorados por las pantallas comerciales tras triunfar en festivales. Pero ya se sabe, se trata de evolucionar, de dar un paso adelante, pero también de escarbar, de profundizar, de penetrar en la semilla, en la gestación y origen del cine que amamos y promovemos. Es lo que precisamente hemos planteado esta nueva edición del Atlántida Film Fest

Con la idea de servir de caldo de cultivo para nuevos realizadores, de seducir y educar (cinematográficamente hablando, claro está) a los espectadores españoles, y teniendo muy presente 'lo jodido que está el mundo' (ya se sabe) conformamos la edición más ambiciosa del Atlántida Film Fest. Y es que, no por capricho, y menos aún por casualidad, unimos fuerzas con el Sonar+D y nos echamos al on-life inaugurando de buenas a primeras, con un taller dedicado al Cine Propaganda y a Corea del Norte.

Partiendo de collages cinematográficos (que van desde el cine clásico al cine teen pasando por películas nazis prohibidas o incluso "El Príncipe de Bel-Air"), de diferentes formas de incurrir en el cosmos familiar (que incluye ficcionalizar a tu familia real) de plasmar la denuncia política y social desde el cine de género (hasta una ciencia ficción que se sustenta en lo que tenemos delante y vemos hoy). Y tampoco podía falta la reivindicación de la libertad sexual desde películas rodadas con teléfonos móviles y con luz natural (aunque también en 16 mm) de proyectos de crowdfunding variados y diversos, o de inmejorables ejemplos de como combatir la censura y opresión social desde la inteligencia formal. Con todo ello nos zambullimos a modo de antesala peculiar, en los más de 60 títulos que conforman la edición más ambiciosa hasta la fecha del Atlántida Film Fest.

SECCIÓN OFICIAL

Combinando directores nóveles con autores experimentados, la Sección Oficial de esta 5a edición del Atlántida Film Fest tiene como objetivo principal promover el Do it yourself e incentivar la creación por cuenta propia en los cineastas y artistas que dan sus primeros pasos a través de obras que han innovado en aspectos formales, conceptuales, de producción, distribución y/o comunicación. En total, 25 títulos producidos entre 2013 y 2015 que dan cuerpo a un caldo de cultivo destinado a promover la inspiración, la creatividad y la transgresión, de quienes quieren rodar (o incluso de quienes ya ruedan) con pocos recursos (todas las películas de Sección Oficial están rodadas sin apenas o muy poco presupuesto). En resumidas cuentas, una sección clave para que creadores y público se reconcilien con el formato de larga duración que paulatinamente se ha ido abandonando.

1. Trilogía Hibrow (“Here be Dragons”, “Life May Be”, “6 Desires”) de Mark Cousins

Ruptura: La cinefilia aplicada a la creación artística.

La fórmula: The Story of Film + Videodiario

En pocas palabras: La ambiciosa trilogía "Hibrow" de Mark Cousins ("The Story of Film") compuesta por "Here be Dragons" (inspirada en el Cine de Chris Marker), "Life May Be" (co-dirigida por Mania Akbari) y "6 Desires" (inspirada en DH Lawrence).

 

2. Stand Up for Tape Back-Up de Ross Sutherland (Reino Unido, 2014)

Ruptura: Utilizar material de archivo televisivo para construir una memoria personal y familiar.

La fórmula: La poesía de El Príncipe de Bel Air 

En pocas palabras: Un show protagonizado por un VHS que una vez perteneció al abuelo del director, cuyo contenido (que va desde "El Príncipe de Bel Air" a "Cazafantasmas" pasando por Michael Jackson o "Tiburón") utiliza para construir una serie de historias poéticas sobre su propia experiencia de vida.

 

3. Videofilia (y otros síndromes virales) de Juan Daniel F. Molero (Perú, 2015)

Ruptura: Un viaje digital rodado con Mini DV

La fórmula: Tesis + Google Glass

En pocas palabras: La última ganadora del Festival de Rotterdam. El cineasta peruano Juan Daniel Molero se ha ganado un puesto merecido en el mercado internacional del videoarte, con documentales como su "Reminiscencias", en los que combina los fallos de la imagen analógica y digital para ofrecer nuevas formas de interpretar nuestras memorias, la personal y colectiva. Pues bien, "Videofilia" es todo esto y más: exorcismos con cobayas, sexo online y usos no recomendados para las Google Glass, entre otras cosas).

 

4. Traffic Department de Wojciech Smarzowski (Polonia, 2013)

Ruptura: Empleo de material rodado con dispositivos móviles, cámaras de vigilancia y rodada en todo momento con luz natural.

La fórmula: The Shield + Irreversible

En pocas palabras: Controvertido debut señalado como uno de los 10 directors to watch de Variety. Una espiral de sangre y corrupción policial no apta para estómagos débiles ni mentes sensibles, en el que tienen cabida todo tipo de brutales imágenes grabadas desde cualquier nuevo dispositivo, sobre todo teléfonos móviles y cámaras de vigilancia.

 

5. Fish & Cat de Sharam Mokri (Irán, 2013)

Ruptura: El empleo del plano secuencia sustentado sobre la ruptura de la lógica entre espacio y tiempo a la que (supuestamente) se debe.

La fórmula: Un Slasher a lo Nuri Bilge Ceylan

En pocas palabras: Rodada en un único plano secuencia de dos horas y cuarto, estamos ante una peli iraní con canibalismo de trasfondo, que es también cruce imposible entre "El Desconocido del Lago" y el poso existencial de Nuri Bilge Ceylan, cuya sideral grandeza viene marcada por la inaudita ruptura de la lógica entre la relación espacio-tiempo que monumentalmente articula.

 

6. Violet de Bas Devos (Bélgica, 2014)

Ruptura: Un guión escrito con la cámara.

La fórmula: Paranoid Park en Bicicleta

En pocas palabras: Uno de los grandes debuts del pasado año, apabullante ejercicio de cámara deudor del "Paranoid Park" de Gus Van Sant por su retrato hiriente, hermético y minimalista, de adolescentes inadaptados y a la deriva.

 

 

7. Ela Volta na Quinta de André Novais Oliveira (Brasil, 2014)

Ruptura: No es Ficción, tampoco realidad. Es ficción, tanto como realidad.

La fórmula: El "Killer of Sheep" de Charles Burnett suspendido en un tempo thai

En pocas palabras: Una ficción rodada a partir de la  realidad y sobre un reducido microcosmos familiar, en la que la familia del director (y el propio director) se interpretan (y ficcionalizan) a si mismos. "Ela Volta na Quinta" es una ópera prima absolutamente personal, en la que el uso del lenguaje se pone a total disposición de un ojo sensible y con un gran sentido cinematográfico. Y todo ello mientras suenan joyas de la tradición Rythm and Blues de los años 50 de Roberto Carlos y Paulinho da Viola, que bien pueden tomarse como una postura estética y política frente al cine y a la vida.

 

8. Fort Buchanan de Benjamin Crotty (Francia, Túnez, 2014)

Ruptura: La TV norteamericana aplicada al cine de autor francés.

La fórmula: Modern Family + Haz el amor, y no la guerra

En pocas palabras: Uno de los debuts más memorables del pasado año. Una inspirada y libertina comedia que aplica diálogos directamente extraídos de los grandes hits de la televisión norteamericana, a un reino estético decididamente francés.

 

9. Mercuriales de Virgil Vernier (Francia, 2014)

Ruptura:  La fantasía futurista desde el discurso social, la narrativa experimental y el presupuesto 0.

La fórmula: Ghost World + Nunca me abandones + Godard

En pocas palabras: Un abrumador sci-fi, cruce cósmico entre "Ghost World" y "Nunca me abandones", que parece dirigido por un menage a trois entre Jean-Luc Godard, Chris Marker y Claire Denis. Mercuriales" es embriagadora ciencia ficción, también una volatil distopía cool. Es una entrañable y delicada buddy movie femenina, también un sobrecogedor y emocionante drama íntimo, así como una inquietante y desoladora parábola político-social.

 

10. Sueñan los Androides de Ion de Sosa (España, Alemania, 2014)

Ruptura: Rodar ciencia ficción desde lo que tenemos delante y vemos hoy.

La fórmula: Blade Runner en Benidorm

En pocas palabras: Podría presentarse como un "Blade Runner" pasado por el tamiz de Jonas Mekas y Ulrich Seidl. También como la secuela no reconocida de "El Futuro" de Luis López Carrasco. Una muestra ejemplar de cine low cost, una película de NO género que prácticamente mezcla todos los géneros -desde sci-fi a cine negro pasando por la comedia surreal y el drama social.

 

11. Dos Disparos de Martin Reitjman (Argentina, 2014)

Ruptura: Del papel a la pantalla (y viceversa) desde la libertad narrativa, permanentes derivaciones y cambios de punto de vista.

La fórmula: Un libro abierto + WTF

En pocas palabras: Martin Reitjman también escribe libros y "Tres Actos", su último libro publicado justo antes de estrenar "Dos Disparos", se distingue por misma libertad narrativa. "Dos Disparos" podría definirse como la respuesta argentina a "La Chica del 14 de Julio" que directamente nos lleva a "Güeros". También como un inspiradísimo WTF, una desatada comedia deadpan, genuinamente ideada y brillantemente gestada.

 

12. Blind Dates de Levan Koguasvhili (Georgia, 2014)

Ruptura: Erosiona toda posible lógica de la narrativa

La fórmula: Dates en Georgia

En pocas palabras: Una marcianada entrañablemente kaürismakiana, que parte de "Dates", se embarca en un desbocado "Afterhours" y constantemente se ilumina por "Luces al atardecer". "Blind Dates" es todo lo bizarramente exótica que podríamos esperar de tan original y simpática comedia de enredo, que lleva Georgia como nacionalidad y las cyber-citas como punto álgido argumental.

 

13. 40 days of Silence de Saodat Ismailova (Uzbekistán, Alemania. Francia, Holanda, 2014)

Ruptura: El retrato (y denuncia) social desde un fascinante minimalismo visual y una delicada experimentación sonora.

La fórmula: La mujer uzbeka al compás de la experimentación sonora.

En pocas palabras: Una visión atmosférica, existencial y sutilmente experimental, sobre la mujer uzbeka, desde el pasado al presente. Una imponente demostración de que el discurso social puede ir de la mano con la experimentación formal.

 

15. Tonight & the People de Neil Beloufa (Francia, 2014)

Ruptura: El cine como instalación, el fin del mundo pasado por el filtro de las sitcom: película rodada para proyectarse en una instalación.

La fórmula: Sitcom + CCCB

En pocas palabras: Reputado realizador de video-instalaciones artísticas, Neil Beloufa debuta en el cine con un ejercicio tan fílmico como artístico y definitivamente social, que entre otros muchos temas recorre los diferentes simbolismos de la bandana roja como subcultura sexual: desde los cowboys pasando por las pandillas, el rock (incluyendo Axel Rose) y el terrorismo.

 

16. Favula de Raúl Perrone (Argentina, 2014)

Ruptura: La composición musical como un todo que organiza el relato. 

La fórmula: F.W. Murnau + DJ 

En pocas palabras: La versión más artesanal y radical de las Sin City. Murnau, Jean Vigo y Georges Melies conviven con Leos Carax, Raya Martin, Apichatpong y las sombras chinescas para demostrarnos que los orígenes del cine y sus etapas más avanzadas quizá no estén tan lejos entre sí como parece.

 

17. Taller Capuchoc de Carlo Padial (España, 2014)

Ruptura: Como rodar una comedia sin apenas dinero, pero con mucho ingenio.

La fórmula: El Rey de la Comedia en el diván

En pocas palabras: Un ensayo irónico sobre el modo en que entendemos la cultura y un interrogante desesperado sobre cómo hacer una comedia hoy día.

 

18. Pas a Geneve de lacasinegra (España, 2014)

Ruptura: La creación de una experiencia fílmica desde el colectivo.

La fórmula: Michelangelo Antonioni + John Boorman

En pocas palabras: Un mapa audiovisual, imaginario y absolutamente personal, gestado a partir de 4 jornadas de trabajo y un espacio reducido a un perÍmetro de 150 metros que rodea la casa en Ginebra donde el colectivo lacasinegra se recluye en pleno entorno natural, rodando sin parar todo aquello que sienten y ven desde el amanecer al anochecer.

 

19. Love is All de Kim Longinotto

Ruptura: La narración de una historia de amor a través de las miles de historias de amor que han poblado la gran pantalla a lo largo del siglo XX.

La fórmula: 35 mm directos al corazón

En pocas palabras: Un collage de cien años de amor, desde "Kiss in the Tunne" (1899) hasta el matrimonio gay contemporáneo, musicalizado por Richard Hawley (Pulp).

 

21. Beyond Clueless de Charlie Lyne (USA, 2014)

Ruptura: Un viaje al mundo del cine 'teen' a través de 200 películas.

La Fórmula: John Hughes x 200

En pocas palabras: Película collage sobre el cine adolescente y juvenil de los ochenta y noventa, un viaje al mundo del cine 'teen' a través de 200 clásicos modernos. De "Jóvenes y Brujas" a "Chicas Malas" pasando por "Se lo que hicisteis el último verano", narrada por la estrella del teen Fairuza Balk.

 

22. Lunático de Edu Sola

Ruptura: Viajar a la luna en la tercera edad

La Fórmula: Un "Up" lunar

En pocas palabras: "Lunático" documenta lo que sería una historia más de inmigración, amor mutuo y trabajo duro, sino fuera porque el lunático en cuestión es inventor y trama algo en secreto: un cohete para irse a la luna con su amada.

 

23. Todo parecía perfecto de Alejo Levis

Ruptura: Rodar una sorprendente película de amor con tintes fantásticos y surrealistas, sin apenas presupuesto.

La Fórmula: "Olvídate de mí" + Hemingway

En pocas palabras: "Todo Parecía Perfecto" es una sorprendente película de amor con tintes fantásticos y surrealistas. Un onírico y melancólico romance que tanto en tono como espíritu, evoca el "Olvídate de mí" de Michel Gondry. 

 

24. Ruined Heart: another lovestory between a criminal & a whore de Khvan (Filipinas, 2014)

Ruptura: Una ópera punk-noir rodada con techniculay y en flipinoscope, por quien es considerado el gran tótem del cine digital filipino.

La fórmula: Wong Kar wai + Youtube

En pocas palabras: Con más de 100 cortometrajes rodados en los últimos 10 años, el filipino Khvan adapta al largo su corto presentado en la Berlinale 2012. "Ruined Heart" es un cuento criminal peculiarmente romántico, que se propulsa sobre su ecléctica onda musical, su estética videoclipera, la inconfundible fotografía de Christopher Doyle y su inevitable referente: Wong kar wai.

 

25. The Blue Hour de Anucha Boonyawatana

Ruptura: El romance desde lo siniestro

La Fórmula: "Happy Together" + "A la Caza"

En pocas palabras: "Una imprevisible película gay de misterios y asesinatos", una love-story siniestra rodada NO al uso, que tuvo su reciente estreno mundial en el inmejorable marco que supuso Panorama en la Berlinale 2015. 

 

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Enrique Sánchez: Sangre dormida
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Pedrortega | 15-06-2015 | 15:49| 0


 

Enrique Sánchez Martínez nació en Granada en 1972 pero es malagueño de adopción, reside en Málaga desde muy tempana edad.

Además de cinéfilo y melómano (se formó en el Conservatorio de Málaga en piano y guitarra), es Licenciado en Geografía e Historia. Actualmente imparte Ciencias Sociales y Cine en Educación Secundaria. Compagina su profesión de profesor de instituto con la realización de cortometrajes. Los más recientes son “Otra velada” (2010) y “Sangre dormida” (2014).

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

La idea básica de "Sangre dormida" me rondaba desde hacía algunos años. Cuando empezó a tomar forma como guión, y con el apoyo de Marta Silva, productora del corto, empecé a buscar los recursos necesarios para realizarlo. También fue de enorme importancia el papel de Antonio López Luna, protagonista de mi anterior corto "Otra velada", que además de tener un papel en "Sangre dormida", ha ejercido en la práctica de director de "casting".

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Es una reflexión acerca de la influencia de las nuevas tecnologías en nuestra manera de relacionarnos con los demás, y el nuevo tipo de sociedad que se está generando. En cierto modo es ciencia ficción, ya que se desarrolla en una sociedad aún no existente pero muy próxima, en la que vida real y virtual están indisolublemente mezcladas.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Es mi manera de pedir que nos paremos a pensar si realmente queremos que cambien los conceptos de privacidad e intimidad, que están siendo alterados por nuestro uso de las redes sociales. A lo mejor esta transformación es positiva, pero creo que, al menos, deberíamos plantearnos hacia dónde queremos dirigirnos. “Sangre dormida”, al fabular sobre unas posibles consecuencias de este cambio, pretende generar ese debate.

 

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Los integrantes del equipo que ha realizado el corto hemos sido nuestro propio apoyo. Nuestras familias y amigos también, por supuesto. Hemos conseguido que alguna institución nos haya permitido amablemente rodar en sus instalaciones, pero no ha habido ninguna ayuda económica externa.

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Desde un punto de vista técnico, hacer lo máximo posible con el material del que disponíamos y, artísticamente, realizar una obra que se saliera de los esquemas narrativos convencionales, sin que perdiera coherencia o inteligibilidad.

Preséntanos al equipo.

María Luisa Chamorro, que encarna al personaje principal, y Óscar Santos son unos jóvenes actores provenientes de la escena teatral malagueña que sencillamente bordan sus personajes, y a los que auguro un futuro brillante. Antonio López Luna y yo hemos trabajado juntos en varias ocasiones, nos conocemos bien y como siempre está estupendo en su papel. Ana María García, que presta su magnífica voz en off, es una amiga a la que agradezco mucho su colaboración.

Marta Silva, mi productora y compañera, ha sido fundamental a la hora de mantener este proyecto y a mí mismo en pie desde su comienzo.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

En una de las ocasiones en las que teníamos que rodar en una playa desierta, casi al atardecer y en el mes de marzo, apareció de la nada una carreta tirada por bueyes. Fue una interrupción casi “buñueliana” que puso de muy buen humor al equipo.

 

 

En otra escena rodada en el interior de un coche por las carreteras malagueñas, al estar todos muy concentrados en el rodaje, nos salimos sin darnos cuenta de nuestro itinerario planeado y tuvimos que hacer muchos más kilómetros de los que teníamos pensado para poder volver a casa.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La he llevado a cabo yo mismo, utilizando un software convencional para estos casos. La pieza clave ha sido, a mi modo de ver, el tiempo: al ser un proyecto personal en el que no había ningún tipo de presión ni fechas de entrega obligatorias, me he permitido el lujo de alargar varios meses esta fase, que disfruto especialmente, hasta que me he sentido razonablemente satisfecho con el resultado.

Háblanos de la banda sonora.

La he compuesto y grabado yo mismo. He dedicado muchos años de mi vida a la música, así que me siento cualificado para encargarme yo mismo de la partitura. La ventaja es que el compositor y el director se entienden a la perfección. No obstante, en futuros proyectos quizá me anime a colaborar con otros compositores.

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Creo que hay una textura y un ritmo visual que ayuda a que uno mismo, como espectador, se anime a entrar en el mundo que se muestra en “Sangre dormida”. Y los actores están en sintonía, las interpretaciones se complementan muy bien.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De haber conseguido hilvanar una serie de líneas narrativas que parecen muy distantes entre sí, pero que utilizando la fotografía, el sonido, el montaje y la interpretación de los actores, terminan en mi opinión generando un discurso coherente.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Que se deje llevar, que no se resista a las propuestas que le llegan desde la pantalla. Es un corto que requiere la participación activa del espectador, mientras lo ve debe rellenar huecos, unir piezas. En última instancia, el sentido final se lo debe dar la persona que recibe la información. Quiero que se sienta co-autor del corto.

Festivales de Cine, ¿qué sensaciones tienes en este aspecto?

Creo que quizá pertenecen a otra manera de entender el mundo audiovisual. Antes eran el único escaparate posible. Hoy internet ha pulverizado nuestro concepto de exhibición y distribución. Un “youtuber” de éxito tiene más posibilidades de acceder a la industria que el cortometrajista más premiado. De todas formas, no he sido nunca partidario de la competición en el mundo del arte, como no sea contra uno mismo.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Sí, precisamente por ser un enorme esfuerzo: tras él te conoces mejor a ti y a los demás. Es una aventura que te empuja siempre hacia delante.

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje?

La revolución digital ha transformado a cada individuo en un cortometrajista en ciernes. Eso eleva a enésima potencia la cantidad de cortometrajes profesionales o “amateur” que se producen cada año. Como es lógico, hay un buen porcentaje de escaso valor artístico, pero también una enorme cantidad de producciones llenas de talento. Por otra parte, el público parece favorecer cada vez más el formato breve, ya sea cortometraje o episodio de serie. Sin duda, es un momento brillante para este formato.

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Antonio Aguilar: Garbanzos con azúcar
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Pedrortega | 28-05-2015 | 10:59| 0


 

Antonio Aguilar García es profesional del sector audiovisual y la enseñanza, comenzó su carrera profesional desde un principio al trabajo como operador de cámara en multitud de proyectos de televisión y cine. Un día decidió crear una productora audiovisual, Avenate, junto a su socio Raúl Mancilla para poder contar nuestras propias historias, algo que le apasiona. En la actualidad combina la producción de proyectos propios con la docencia.

 

Sinopsis

7 de febrero de 1937. La entrada de las tropas nacionalistas en Málaga es inminente. Una mujer y sus 4 hijas se disponen a emprender un largo camino a pie para buscar a su marido. Sobrevivir a cada día se convierte en el principal objetivo. Almería queda a más de 200 kilómetros y el cansancio, el hambre y las bombas se convierten en sus compañeros de viaje. Pepa, una de las niñas de esta caravana de la muerte, se convertirá en la protagonista de esta historia real.

Blog de Producción

“La evacuación masiva de la población civil de Málaga comenzó el domingo día 7. Un contingente de 25.000 tropas alemanas, italianas y moras entraron en la ciudad el lunes día 8 por la mañana; tanques, submarinos, barcos de guerra, aviones, todos a la vez, para aplastar a las defensas de la ciudad mantenidas por un pequeño y heroico grupo de tropas españolas sin experiencia militar, tanques, ni aviones que los defendieran.

Los así llamados “nacionalistas” entraron en lo que prácticamente era una ciudad desierta, del mismo modo que habían hecho en cada pueblo y ciudad asediada en España.

Así que imagínense a 150.000 hombres, mujeres y niños disponiéndose a marcharse en búsqueda de seguridad hacia una ciudad situada a más de 200 kilómetros a pie. Hay una única carretera que pueden tomar. No hay ninguna otra manera de escapar”.

Estas fueron las palabras del Doctor Norman Bethune en sus “Memorias de la Guerra civil Española”. Con este relato nos podemos hacer una idea del contexto histórico y social en el que nos encontramos. Ahora imaginemos a una familia humilde formada por un matrimonio y cuatro hijas de quince, diez y seis años, y un bebe aproximadamente de un año. La pequeña de diez años es Pepa, nuestra protagonista.

Cuando la entrada de las tropas nacionalistas es inminente, el cabeza de familia es reclutado como miliciano y llevado a Almería. Su mujer se queda sola con sus cuatro hijas.

Cuando escuchan las palabras del General Queipo de Llano advirtiendo a la población que los moros van a violar a todas las jóvenes malagueñas, a Dolores no le queda otra que salir en busca de su marido. Reúne a sus cuatro hijas, unas mantas y una cesta en la que pone huevos, garbanzos y azúcar. Con estas provisiones salen de Málaga y caminan durante toda la noche. Al día siguiente están en Vélez-Málaga, han estado andando toda la noche y no han dormido nada. Los caminos están llenos de gente que huye en la misma dirección. Hombres, mujeres y niños formando, la que se ha denominado, “La caravana de la muerte”. A lo largo de este camino se encuentran con cientos de personas que han sido alcanzados por los cañonazos, algunos gravemente heridos y la mayoría muertos. No hay nada que comer, salvo las provisiones que llevan en la cesta. Los huevos se han roto y han formado una pasta junto con los garbanzos y el azúcar. Este es el sustento de Dolores y sus cuatro hijas, que de vez en cuando meten la mano en la cesta para llevarse a la boca un puñado de garbanzos con azúcar.

A lo largo de ocho días, Pepa junto a sus hermanas y su madre, viven innumerables situaciones que a día de hoy cuenta como si fuera ayer. La historia de un carabinero, que viendo el fatal desenlace de aquella batalla perdida, sube a un monte y junto a un árbol decide acabar con la vida de su mujer y la de su hijo. Seguidamente, el carabinero se suicida. O la historia de un soldado malherido que pide ayuda a Dolores y ésta, viendo la gravedad de las heridas e impotente por no hacer nada, machaca un poco de cebada con una piedra, hace una candela, tuesta la cebada y prepara una infusión para el soldado. Un café de cebada que endulzado con unos garbanzos es el último alimento que el soldado se lleva a la boca antes de morir.

O la historia, sin duda para mí la más importante, de la bomba que cayó sobre el puente. Dos buques: El Canarias y el Almirante Cervera disparaban sus cañones sobre los civiles que huían por la carretera de la costa. Dolores escondía a sus hijas en las tuberías de hormigón para protegerlas de las bombas. En un momento de cierta tranquilidad, cientos de personas cruzan un puente, que a simple vista es un blanco fácil para estos buques. Una vez cruzado, oyen un gran estruendo, miran hacia atrás y el puente ya no existe. Una bomba lo ha destrozado por completo y con él a cientos de personas inocentes. Hombres, mujeres y niños entre los que podrían haber estado Dolores y sus hijas.

Así se van sucediendo los días hasta llegar a Adra, provincia de Almería. Aquí, un autocar va transportando a los huidos hasta la capital. Dolores consigue hacerse un hueco para ella y sus cuatro hijas y así consiguen llegar a su destino, Almería. Ya solo queda conseguir lo que las motivó a emprender su viaje, encontrar a su marido. El autocar las deja en el puerto, junto al Ayuntamiento, donde un grupo de milicianos se dispone a comer. Uno de ellos grita avisando a sus compañeros que la comida está lista.

Pepa escucha los gritos del miliciano, probablemente porque hablan de comida y ella tiene mucha hambre. Pero estas palabras le resultan familiares –¡ese es mi padre! – dijo. Su madre incrédula se acercó y comprobó que efectivamente aquel hombre que gritaba era su marido, al que habían estado buscando durante ocho largos días caminando y esquivando las bombas. El encuentro fue una mezcla de alegría y asombro. Alegría de verlas con vida, pero asombro porque no esperaba verlas allí. Dolores explicó a su marido el por qué habían salido en su búsqueda mientras compartían un cordero con los milicianos. Ya estaban a salvo.

Un par de meses después la familia se traslado a Murcia donde una familia acogió a las niñas como refugiadas. Allí vivieron durante dos años hasta que acabó la guerra y la familia al completo pudo regresar a Málaga.

El final de esta historia puede antojarse como un final feliz. Una guerra, una huida, un largo camino, una gran aventura que poder contar a los nietos. Platón dice que “los muertos son los únicos que ven el final de la guerra”, pensamos que todos podemos aprender bastante de quienes han podido ver el fin de una guerra y lo pueden contar mirándote a los ojos.

 

 

¿Cómo nace “Garbanzos con azúcar”?

Garbanzos con azúcar nace de la necesidad de contar la historia que me contaba mi abuela desde que era pequeño. Hace 7 años decidí que tenía que llevarla a cabo y que mucha gente conociese esa pequeña parte de la triste historia de la guerra civil española.

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Trata sobre “la espantá” o “desbandá” como se la conoce aquí en Málaga. Miles de personas que tienen que huir de Málaga cuando es tomada por el bando nacional en el año 1937. Garbanzos con Azúcar es una de las miles de historias que se sucedieron durante estas fechas. Lo especial de esta aventura es la valentía y el arrojo que lleva a una madre con cuatro niñas a emprender un viaje de 8 días caminando desde Málaga hasta Almería para proteger a sus hijas y encontrar a su marido. Era un domingo por la tarde, Dolores, una madre de 27 años, decide iniciar este camino en busca de su marido. Para este camino lleva consigo a sus cuatro hijas: María de 12 años, Pepa de 10, Encarna y Antonia con 6 y 1 año respectivamente. Una cesta con garbanzos, un paquete de azúcar y algunos huevos serán todas las provisiones de las que dispone Dolores para emprender esta aventura. Tienen dos objetivos, por un lado huir de las violaciones y asesinatos que las tropas moras venían pertrechando en su entrada a Málaga y por otro lado encontrar a Salvador, que fue destinado como miliciano en Almería. Aquí comienza el inicio de esta aventura que Pepa nos cuenta en el documental 70 años después.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como esta?

Personalmente es una historia que la he vivido muy de cerca, que la he oído muchas veces por boca de mi abuela. Cuando empecé a buscar información y leer lo que se había escrito me di cuenta que se sabía muy poco sobre este episodio de la Guerra Civil Española. En una reunión que tuve con la directora Gracia Querejeta después de leerse el guión, me comentó que en el resto de España no se sabía nada sobre estos hechos. Recuerdo que durante estos días se mataron más civiles que en el afamado bombardeo de Guernica.

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

Cuando mi socio Raúl Mancilla y yo nos pusimos a desarrollar el guión teníamos muchas ideas muy claras. No queríamos que fuera un documental de tipo histórico, con muchos datos, referencias, testimonios… Queríamos simplemente plasmar la aventura de Dolores con sus hijas relatada por Pepa 70 años después. En cuanto al tratamiento de la historia sí que fuimos conformando poco a poco un estilo bastante arriesgado, combinar imágenes de archivo, fotografías y recreaciones hechas con dibujos. En cuanto al tratamiento de las fotografías nos vimos un poco influenciados por el tratamiento del documental “30 años de oscuridad” que utiliza efectos en 3 dimensiones para darle más vida a las fotografías en 2 dimensiones.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producir el documental?

Después de varios años moviendo el proyecto del documental y presentándolo a muchas instituciones conseguimos un premio al mejor proyecto en video otorgado por la diputación de Málaga. Con esta aportación pudimos afrontar toda la parte de preproducción y rodaje. Posteriormente, tras ser seleccionado por las ayudas a la producción del Festival de Málaga 2014 pudimos darle el último empujón y desarrollar la fase de postproducción y compra de los derechos de imagen que necesitábamos. Aun así, estas ayudas no han llegado a sufragar el 50% del coste total del proyecto.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste para que el proyecto se hiciese realidad?

El primer reto más difícil fue enfrentarme a la edición de todo el material. Desgraciadamente mi abuela falleció después del rodaje de su entrevista y el proyecto se quedó un tiempo en aparcado. Una vez superado continuamos con la fase de edición y postproducción. El siguiente reto que nos encontramos fue la fórmula de trabajo que desarrollamos. Teníamos un problema logístico. Greyman Studios y el dibujante Francis Porcel se encuentran en Granada, nuestro músico Jesús Calderón en Sevilla, el técnico de sonido Álvaro Sánchez en Islandia, Raúl Mancilla en Marbella y yo en Málaga. Gracias a las nuevas tecnologías de desarrollo de proyectos vía internet encontramos la solución para poder trabajar y llevar un control de toda la fase en la que se encontraba el proyecto. Este ha sido un gran reto, nunca habíamos trabajado con un sistema así. Pero estamos muy satisfechos con el resultado.

Presentanos a Avenate Producciones y Greyman Studios.

Avenate Producciones es la productora que decidimos poner en marcha Raúl Mancilla y yo por el año 2009. Después de llevar trabajando juntos desde el 2000 en numerosos proyectos decidimos darle forma y crear Avenate. En un principio la enfocamos desde dos puntos de vista, ofrecer servicios de producción a clientes que necesitaran productos audiovisuales y por otro lado a desarrollar proyectos propios de documentales, ficción, videoclips, etc… Debido a la crisis, los encargos de publicidad y servicios fueron cayendo hasta quedarnos prácticamente con la producción de proyectos propios. Actualmente intentamos llevar a cabo un par de proyectos al año.

Greyman Studios es una empresa dedicada a la animación, efectos y aplicaciones para móviles formada por grandes profesionales del sector que han trabajado en numerosos proyectos, algunos de ellos con galardones tan prestigiosos como premios Goya y nominaciones a los Oscar entre otros. Del equipo de Greyman han trabajado en el proyecto Miguel Ángel Espada encargado de los efectos visuales, Claudio Hernández y Máximo Martín como productores ejecutivos, José Antonio Chacón como artista de rotoscopia y José Arias como programador de herramientas. Además del gran dibujante e ilustrador Francis Porcel encargado del arte del documental.

 

 

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

Las fórmulas de financiación han sido básicamente a través de la ayuda a la producción del Festival de Málaga 2014 y el premio al mejor proyecto en video del IX Certamen de Cortometrajes Andaluces de 2009. Para la fase final del documental hemos contado con la gran aportación de Greyman Studios, con los que firmamos un contrato de coproducción capitalizando su gran trabajo en el proyecto. Gracias a este empujón pudimos llegar al resultado final del cortometraje.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La fase de postproducción parte con la edición de todo el material, de la cual nos encargamos Raúl y yo. Luego, toda la parte de la creación de los dibujos, efectos visuales y color grading se ha encargado Greyman Studios. Mención muy merecida para Miguel Ángel Espada que se ha dejado la piel en este trabajo y al cual le agradecemos mucho su fe en el proyecto y su entrega.

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Desde el punto de vista del espectador, creo que lo que más destacaría es la cercanía con la que se cuenta la historia. La narradora es la propia protagonista, que cuenta con sus palabras y expresiones todo lo que vivió durante este camino que duró una semana. La emotividad de sus palabras, el gran trabajo con la banda sonora del músico Jesús Calderón y los fantásticos dibujos de Francis Porcel creo que hacen que el espectador sienta ese pellizquito por dentro que estábamos buscando.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Satisfecho con haber podido sacar el proyecto adelante, de haber podido cumplir la promesa que le hice a mi abuela de que contaría su historia. Siempre que se dirige una película, sea un corto o un largo, la mayor satisfacción es rodearte de la mejor gente posible y en eso sí que estoy muy satisfecho. Satisfecho por el apoyo prestado por mi familia, mi socio, mis amigos, todo el equipo del corto… a todos ellos les debo les agradezco que hayan confiado en mí y en Garbanzos con Azúcar.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Le diría lo que me dicen algunas personas que ya lo han visto y que me parece muy importante, que se quedan con “ganas de más”. Entiendo que el título puede despistar un poco con la temática del documental, pero les diría que se dejasen llevar durante 10 minutos por una historia real, cercana y relativamente reciente. Después de verla hablamos… jeje

 

 

Háblanos de su distribución.

Tenemos pensado hacer un año de distribución nacional y otro internacional a ver cómo funciona en los festivales de cine. Estamos contactando con la distribuidora Freaks por si están interesados en distribuir el cortometraje y arrancar justo después del estreno.

Festivales de cine, ¿Qué sensaciones tienes en este aspecto?

Los festivales de cine, ahora mismo, es el principal medio de difusión que tenemos los cortometrajistas. Sin ellos sería imposible que el corto tuviera una difusión medianamente aceptable. De momento tenemos buenas expectativas, iremos viendo cómo van funcionando las selecciones y la trayectoria del corto.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Hay momentos en los que supone tanto esfuerzo que te plateas si realmente merece la pena, pero cuando ves el producto acabado y tienes buenas sensaciones se olvidan esos malos momentos. A todos los que nos dedicamos a este oficio nos supone mucho esfuerzo hacer cine, pero si fuera fácil creo que perdería el encanto, somos un poco masoquistas, jeje.

¿Qué opinas del panorama actual del cine español?

Actualmente creo que debemos sentirnos muy orgullosos del cine que se hace en España y más concretamente en Andalucía. El 2014 ha sido un año fantástico para nuestro cine, películas como “La isla mínima”, “El niño” y “Ocho apellidos vascos” han demostrado que hacemos un cine de calidad, de géneros diversos y sobretodo comercial. Recalco lo de comercial porque ha sido lo que se le ha achacado al cine español durante muchas décadas, de ser poco comercial. En este sentido, creo que lo productores y directores han apostado por hacer un cine de calidad y comercial para todos los tipos de público. La respuesta del público en las salas de cine también es importante destacarla, ya que ha sido muy generosa en tiempos de crisis y con un IVA cultural muy desproporcionado. Seguimos echando en falta políticas a largo plazo que apuesten por la industria del cine y que apoyen a la creación de un tejido sólido como tienen otros países de nuestro entorno que son más proteccionistas del cine nacional. Le deseo mucha salud a nuestro cine!

 

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Ian Garrido con Víctor XX en Cinéfoundation de Cannes
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Pedrortega | 15-05-2015 | 14:29| 0


 

Ian Garrido creció en Níjar, un pequeño pueblo de Almería. Después de cuatro años estudiando dirección cinematográfica en la ESCAC (Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya), presenta Victor XX, su proyecto final de carrera en el que pone mucho de autorreferencial. Una historia realizada por y para personas que no encajan en el sistema binario de género hombre o mujer.

Nada de este cortometraje es caprichoso ni azaroso, todo nace de la necesidad de contar un punto de vista muy personal sobre un tema no muy tratado. De ahí plantearnos rodar en el punto de origen, Almería, esa provincia alejada de todo de la que no se suelen conocer más que sus playas y su mar de plástico.

 

Sinopsis

A Víctor le gusta jugar con su género, no sabe si se siente chica o chico. Vive en un pequeño pueblo pesquero de Almería junto a su madre y su novia Rahma, y es en la ciudad, cubierto de anonimato, donde se descubre. Pero los secretos no duran para siempre y Víctor tendrá que lidiar con ambas para defender la verdadera imagen que el espejo le devuelve.

 

 

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Víctor XX habla sobre perder el miedo a ser uno mismo. Víctor es un personaje que no encaja en el sistema binario de género hombre/mujer. Como tal, el personaje protagonista intenta vivir y lidiar con sus propios conflictos y el entorno que le rodea, que no le pone las cosas nada fáciles.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como esta?

Yo solía tener mucho miedo de ser cómo realmente me sentía. Como Víctor, también me crie en un pequeño pueblo y han tenido que pasar años hasta que he podido afrontar parte de mis miedos. Así que tenía la necesidad de exponer estos sentimientos y conflictos, para poder comunicarme con mis seres más cercanos, con un público al que desconocía, y en última instancia conmigo mismo.

Víctor XX es una historia semi-autobiográfica, la parte emocional del personaje coincide en gran medida conmigo; el resto es pura ficción.

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

La película “Tomboy” de Céline Sciamma y el cine de Andrea Arnold han sido puntos de referencia para mí.

La verdad es que el guión tuvo un proceso muy largo, con muchos cambios, no en la esencia, pero si en la forma.

Al final fueron las propias circunstancias de la pre-producción y del rodaje mismo las que fueron limando poco a poco el guión hasta dejarlo en algo muy sencillo pero con mucho poder para transmitir lo que realmente estaba buscando comunicar.

 

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Víctor XX es un proyecto final de carrera que ha producido ESCAC FILMS. Gran parte de la financiación proviene de esta productora. También contamos con una parte de micromecenazgo y otra parte de financiación que provino del propio equipo.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El mayor reto creo que fue a nivel de producción: coordinar un equipo que parte se encontraba en Almería (donde el corto fue grabado), y parte estaba en Barcelona. Fue un verano muy duro y con mucho trabajo, nunca habíamos organizado a tantas personas, a tanta distancia, y sin apenas presupuesto para los viajes que tenían que hacer cabezas de equipo a la hora de localizar etc.

Pero lo hicimos, e incluso ha salido bien, cosa que nos sospechábamos en aquél momento. Ariadna Terribas (una de las directoras de producción), y Nicolás Cardozo (jefe de producción en la pre y ayudante de dirección), fueron las cabezas que lograron este milagro, además de ser un punto de apoyo muy importante para mí, tanto a nivel profesional como personal.

A nivel de dirección el mayor reto fue dirigir a un elenco de actrices que no eran actrices. De los cuatro personajes de la historia sólo una de ellas es actriz profesional, el resto, protagonista incluida, no tenían ningún tipo de experiencia en interpretación. Esto puede dar resultados muy buenos, o no tanto. Fue un riesgo que se tomó desde el principio y que ha resultado dar muy buenos frutos, además de resultar ser un increíble proceso de aprendizaje, tanto para ellas como para mí.

Preséntanos a las actrices.

La protagonista es Alba Martínez, una chica de Almería totalmente desconocida. Hicimos casting un año antes de grabar en casi todos los institutos de la ciudad y la encontramos a ella. Tiene un gran futuro por delante, es muy valiente y tiene mucho que dar. Supo llevar y transmitir un personaje tan complicado como el de Víctor, realmente tengo mucho que agradecerle.

Shei Benzidour es otra chica de Almería, ella no quiere ser actriz y encarnó el personaje de Rahma a modo de experiencia vital. Ella habla perfectamente árabe y castellano, esto nos ayudó mucho porque en la historia hay alguna palabra en árabe que ella tradujo y ayudó con la pronunciación. Tengo que agradecerle las dosis de paciencia que tuvo que tener durante el rodaje.

Yolanda Cruz es la madre de Víctor en la ficción. Tampoco ella es actriz y también procede de Almería. Hace un papel corto, pero muy preciso y potente: explica todo el contexto social y prejuicios que rodean al personaje protagonista.

Es una persona encantadora que ayudó mucho en la pre-producción y en el rodaje. Su hijo pequeño en la vida real, Claudio, también tiene una pequeña escena en el cortometraje.

Roser Tapias es la única actriz profesional de todo el reparto. Al contrario que las demás ella es de Barcelona, cosa que venía muy bien para marcar de forma clara la diferencia de acento en el habla entre unos personajes y otros, hecho muy importante para poder contar esta historia.

Como actriz profesional sus consejos y apoyo fueron claves para mi a la hora de afrontar la dirección de todas las demás.

 

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Fue un rodaje plagado de anécdotas, me quedo con dos: la tormenta de rayos que tuvimos uno de los días. Tuvimos que parar durante un par de horas porque una masa de nubes se instaló justo encima de la casa dónde rodábamos y era muy peligroso mantener el generador y focos encendidos cuando los rayos caían a unos metros de distancia. Mientras estábamos parados el equipo al completo salió fuera a hacer fotos de aquel sorprendente y bello espectáculo de nubes.

Otro momento fue en set. Como ya he comentado la mayoría eran no actrices, por lo que resultó muy difícil grabar escenas como un beso que se dan los dos personajes protagonistas. La falta de técnica actoral hacía complicado separar los sentimientos reales de los ficticios. Pero aun así se consiguió, consiguieron hacerlo de forma muy natural y eso queda reflejado en el resultado.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Ha sido una postproducción muy rápida, el montaje estuvo listo a los dos meses de haber grabado gracias al enorme y preciso trabajo de Mireia Sánchez, la cual tiene un ojo magnífico para seleccionar los buenos castings de las actrices.

Luego vino la etapa de sonido, que duró un poco más. Con Cora Delgado, diseñadora de sonido y jefa en el directo, nos planteamos el mejor ambiente sonoro para la historia. Tras pensarlo bien y hacer pruebas nos dimos cuenta de que tal y como es el corto, el mejor diseño era algo muy sencillo y simple, así como la importancia de recrear el silencio para contar lo que las palabras no pueden contar.

El bonito sonido de la respiración del protagonista fue algo que yo no capté en un primer momento, pero Cora sí que se había percatado de ello, y es algo por lo que le estoy muy agradecido.

También tuvimos dos sesiones de color en el laboratorio. Llevo un par de años trabajando con Sandra Formatger, la directora de fotografía del cortometraje. Para mí ella es un pilar muy importante a nivel cinematográfico y la considero co-autora en muchos aspectos artísticos de esta historia.

Háblanos de la banda sonora.

Joel Condal y Marcel Vall han sido los compositores. Hay una canción principal al inicio de la historia que fue escrita y compuesta por Joel. La verdad es que la primera vez que me mostró la letra me sorprendí de lo rápido que Joel había captado la esencia. No nos conocíamos ni habíamos trabajo antes juntos, en poco tiempo formamos un buen equipo, ha sido un placer trabajar con ellos.

En general hay pocos momentos de música en el cortometraje. Hemos respetado mucho los silencios y respiraciones.

 

 

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

El momento en el que Víctor se enfrenta a su madre, dejándole las cosas claras. Es una escena con mucha tensión, y el personaje de Víctor sale de ella triunfante, con pocas palabras, pero claras y directas.

Para mi es la mejor lección que se le puede dar a ciertos prejuicios en torno a la diversidad sexual y de identidad de género. Lo considero el momento más divertido y gamberro del corto.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Sin duda el final de la historia. Era una escena arriesgada en la que no había posibilidad alguna de una segunda toma. Alba estuvo muy acertada y tuvo mucha sangre fría, aunque pueda no parecerlo.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Creo que es una historia que te hace pensar. Más que dar respuestas formula algunas preguntas en torno a la identidad sexual y de género.

Además da la oportunidad de empatizar con un personaje y un conflicto pocas veces tratado y que no se nos presenta con normalidad en la vida real. Hay mucha ignorancia y desconocimiento respecto a este tema; la ignorancia genera miedo y fobia. Explicar las cosas tal cual son o tal cual las sentimos y poder llegar a un público amplio ayudará a que algún día toda esta intolerancia desaparezca.

Si se tiene ganas de vivir otra realidad, en otra piel, y aprender algo de ello, Víctor XX puede ser una buena experiencia para ello.

Háblanos de su distribución.

Por ahora estamos esperando a volver de Cannes para ver cómo nos planteamos la distribución del cortometraje. Evidentemente queremos llegar al mayor número de festivales posibles, queremos que se vea nuestro trabajo, pero no hay prisa, vamos poco a poco.

¿Qué supone para el equipo la selección en Cannes?

Ha sido una grandísima alegría y un gran reconocimiento por el trabajo y sacrificio hechos. Ya sólo con esta selección nos sentimos premiadas. Tenemos muchas ganas de ir al festival, conocer a gente de todas partes del mundo y posiblemente hacer nuevos contactos para los futuros proyectos.

Personalmente una vez roto el techo de la selección en Cinéfoundation, me gustaría que el año que viene compañeras y compañeros de mi escuela y de las demás escuelas del estado estuvieran también dentro de la selección, e incluso que ganaran, y así no parar con esta buena racha del cortometraje hecho aquí.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Absolutamente sí. Qué voy a decir, yendo a Cannes se nos borran todas las horas de sufrimiento y cansancio, además del esfuerzo económico realizado.

Aun así, si no hubiéramos sido seleccionadas, para mí también hubiera merecido la pena ya que ha sido un proceso profesional y personal que ha cambiado nuestras vidas para siempre, y pinta que para mejor.

 

 

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Eva Marín: Ezequiel y la galga María
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Pedrortega | 22-04-2015 | 11:25| 0


 

Eva Marín es escritora, guionista y directora de cine. Su obra, de carácter sicológico, esencialmente está protagonizada por personajes outsiders que en su proceso evolutivo sufren una metamorfosis emancipadora. Entre sus trabajos, la novela La llena de Gracia, ha sido publicada en Amazon. Su primer cortometraje Ezequiel y la Galga María ha obtenido el premio a la mejor fotografía en el Festival de Alcine y ha participado en Short film Corner de Cannes.

Sinopsis

Ezequiel, un niño de 10 años al que le caracteriza una asombrosa percepción auditiva, se marcha día tras día al bosque. En una ocasión, entre los múltiples sonidos, llamará su atención un gemido hiriente que proviene de su perra, la galga María, que se debate entre la vida y la muerte.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

El proyecto nace cuando finalizo la redacción de mi primera novela y decido que es el momento de lanzarme a la dirección cinematográfica. Selecciono “Ezequiel y la Galga María” de entre los guiones que en aquel momento tenía escritos porque me parecía que la historia era interesante para ser contada y que me iba a permitir disfrutar, por las particulares características del mismo guión, en su realización cinematográfica.

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Ezequiel y la galga María narra la historia de un niño que ha decidido hacerse a sí mismo, que aprende a través de la intensa relación que mantiene con la naturaleza y que se revela contra la autoridad, tanto académica como familiar, cuando ésta está impuesta desde la sinrazón. Ezequiel se distancia del mundo que representa la escuela, con sus muros y verjas, y el que representa su padre, un huraño cazador que maltrata a su perra, la galga María, cuando ésta ha perdido facultades para la caza. Ezequiel se enfrenta a su padre por este hecho, y esto mismo le hace cuestionarse a sí mismo y dar un paso más allá en su propia evolución personal.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Personalmente me lleva a dirigir una historia como ésta el haber conocido a Zumo, un galgo abandonado y brutalmente maltratado que recogió un amigo rescatándolo de la muerte. Ello me sensibilizó y fue la semilla del guión, que se iría transformando en un canto a la naturaleza y en una respetuosa relación del hombre con ella, en la que no es esquilmada, sino que es tratada como fuente de aprendizaje.

 

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

En un principio, contaba con un poco de dinero ahorrado que dediqué al corto para poder poner en marcha la iniciativa, pero los principales apoyos vinieron por parte de los habitantes del pueblo de Cenizate (Albacete), lugar donde se rodó, especialmente de Cayo e Isabel, dos lugareños que nos facilitaron, desinteresadamente, gran parte de lo que necesitábamos para rodar. Después se unió a la iniciativa Paloma Mora, productora que gestionó todo lo necesario para poder filmarla y consiguió la ayuda económica del IVAC.

Preséntanos a los actores.

Este corto tiene como actores principales a Adrián López (Ezequiel), un niño que me sedujo por su limpieza y neutralidad gestual, pues no quería rodar una historia con gran carga emocional para que no reforzase el drama, sino que los actores estuviesen integrados en la trama y el escenario de tal modo que fuesen un elemento narrativo más. Jaime Pujol (padre), es un gran actor, ágil, adaptativo, versátil y además divertido. Es una persona entrañable, que sabe hacerlo todo fácil. Inca, la galga María, una perrita que fue rescatada por María Albiñana, colaboradora de galgos 112, y que se unió al rodaje junto a su perra para ayudarnos a dirigirla. También contamos con Cayo y Emilio, dos lugareños de Cenizate, el pueblo en el que rodamos, que interpretaron dos papeles secundarios, el de tractorista y cazador respectivamente y que estaban deseosos de colaborar en todo lo que podían con tal de que la película saliese adelante. Y con multitud de animales, hurones, galgos, jilgueros, moscas, avispas, ranas…

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Rodamos un plano en el que aparece un gran rebaño de ovejas. El empleado del pastor que nos lo dejó, un hombre del este sin permiso de residencia, por miedo a salir en cámara, abandonó el rebaño a su suerte y se marchó. Mariano, auxiliar de producción quiso hacerse cargo de dirigir las ovejas, pero en un principio las ovejas decidieron irse en dirección contraria hasta que finalmente pudo reconducirlas ofreciéndonos, este rebaño, uno de los planos más hermosos, pues se quedaron todas las ovejas agrupadas mirando hipnotizadas a Ezequiel, el niño protagonista de esta historia.

El rodaje fue una experiencia muy gratificante para todo el equipo, rodar en los parajes de la mancha no tiene desperdicio, pasar cinco días todos juntos, durmiendo en una acogedora casa rural en mitad de la montaña, con unos estupendos anfitriones, Viri, Perdi y su niño, fue todo un lujo.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

En la postproducción se dio importancia a la fotografía, pues rodamos con planos fijos y sostenidos intentando que la composición se asemejase a un cuadro en movimiento, con lo cual en montaje decidimos dejar reposar los planos para que el espectador se pudiese recrear con ellos. Pero la pieza absolutamente clave de la postproducción ha sido el sonido, pues al no contar con diálogos ni con música, intentamos crear una banda sonora con los sonidos ambiente que habíamos grabado en las localizaciones y estos mismos sonidos, en ocasiones, manipularlos para crear tensión cuando la historia lo requería.

 

 

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente, más te gusta?

Del corto especialmente destacaría el tempo narrativo, creo que expresa el mundo rutinario y lento en el que transcurre la historia, la composición fotográfica, y el propio contenido de la historia.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que viese el cortometraje?

Recomiendo pasar 23 minutos viendo “Ezequiel y la galga María” por su singularidad, por su belleza cinematográfica, por el despliegue de aspectos existenciales que desarrolla la trama y porque es una historia esperanzadora, que cree en la capacidad del ser humano para reinventarse. Y, por supuesto, por el amor y dedicación que todo el equipo ha puesto para que esta historia salga adelante, y más tratándose de una producción de bajo coste

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Para el equipo es un honor que este corto haya sido seleccionado en Málaga, es un Festival de cine fundamental en el panorama cinematográfico español y europeo, además de una plataforma de difusión del cortometraje extraordinaria. Personalmente me encanta el cine que se proyecta en este festival, con lo cual estoy muy contenta e ilusionada con esta selección.

 

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

El esfuerzo por hacer cine es un esfuerzo placentero que te va reportando pequeñas recompensas durante todo el proceso. Sin duda alguna merece la pena hacer cine y el esfuerzo que conlleva. Lo seguiré haciendo, de hecho, ya estoy en ello, pues en dos meses ruedo mi segundo cortometraje.

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje?

El cortometraje es cine en corto, pero es cine. Quizá se debiera de reforzar la consideración que hacia él se tiene no hablando de los cortometrajistas como los cineastas del futuro sino como los del presente y facilitando su proyección en salas de cine y tv. No obstante, hay relevantes festivales de cine donde se les da un buen espacio, e incluso donde todo el espacio cinematográfico se dedica al cortometraje, y ello es de agradecer.

 

 

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Rafael Navarro Miñón: La vie en rose
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Pedrortega | 22-04-2015 | 11:01| 1


 

Rafel Navarro Miñón nace en Las Palmas de Gran Canaria en 1945. Es arquitecto, fotógrafo, novelista, pintor, escultor, guionista y director de cine. Ha conseguido diversos premios nacionales e internacionales en diferentes disciplinas. Ha expuesto su obra plástica en Madrid, Barcelona, Sevilla, Lisboa, Managua, Parma, o La Habana. Acaba de terminar su primer largometraje, titulado Moscú.

Sinopsis

Pepa y Rafael tuvieron cuatro hijos.

Notas del director

La vie en Rose, es mi segundo cortometraje. Fue estrenado el pasado año en el festival cine de Las Palmas. De alguna manera, este cortometraje, continua la línea iniciada en mi primer trabajo, La cantante. Línea que se inicia por circunstancias ajenas a mis intenciones. El día que estaba previsto el rodaje los actores no se presentaron y se me ocurrió que podríamos hacer sus papeles mi mujer y yo. La llamé se lo comenté y no tuvo inconveniente en participar en el proyecto. Todo resultó bien y es la razón por la que en La Vie en Rose repetimos la experiencia. En La Cantante “ficcionamos” un relato relativo a nuestra vida, que se desarrolla en la casa en la que vivo yo, y en el segundo documentamos un día cualquiera (pero concreto), también relativo a nuestra vida y en esta ocasión la localización es en la casa de ella.

La premisa con la que trabajo es la improvisación, al menos en lo que se refiere a mi mujer. Ella no recibe ninguna indicación por mi parte. Únicamente que se deje filmar. Trabajo con un guión particular que especifica de forma escueta la acciones sobre las que trabajaremos. Por ejemplo: Escena 1: Pepa limpia unos geranios. Escena 2: Pepa corta el césped. Llega Rafael. Se saludan. Y así con el resto.

El equipo con el que trabajo, en esta ocasión, es mínimo: un director de fotografía, un técnico de sonido y un ayudante de dirección.

Se empleó un día completo en la localización principal y unas pocas horas del anterior para las tomas realizadas en la sala de cine.

El presupuesto no alcanzó los 600 euros. Que sirvieron para compensar el trabajo del equipo técnico en el que se incluye también un editor. No hubo ningún tipo de ayuda económica externa.

Para todos nosotros es una gran satisfacción el haber sido seleccionados en Málaga por el prestigio de ese festival y la posibilidad de promoción que esto supone para el corto y para todos nosotros, más cuando con La cantante tuvimos alto reconocimiento a nuestra propuesta. El cortometraje fue seleccionados en gran cantidad de festivales repartidos por todo el mundo. Hago especial mención de Basan en corea del Sur y el Lisboa, (a los que tuve lea satisfacción de asistir). En Lisboa ganamos el premio al mejor corto de ficción en la sección internacional.

Ahora estoy trabajando en mi segundo largometraje, creo que me manejo mejor ahí, que en piezas de menor duración, sobretodo por el tempo que me gusta utilizar. Recientemente he estrenado en el Festival de Las Palmas, Moscu que ha tenido muy buena acogida y que comienza su distribución el próximo mes.”

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Nace después de un intento fallido. Tenía la idea de realizar un cortometraje para presentar en el Festival de Las Palmas y todo resultó un desastre. Quise hacerlo todo yo y no fui capaz. Además de la dirección y de ser el actor principal, me encargué de producción, del arte… gente sin comer, falta de vehículos para traslados… Pensé en no volver a hacer cine nunca más. El equipo se marchó muy desilusionado. Y no sé que fue lo que me movió pero esa misma noche escribí el “guión” de La Vie en Rose. Al día siguiente recuperé al equipo y rodamos el corto. Escena 1: Pepa desayuna. Escena 2: Pepa habla por teléfono con Rafael. Escena 3: Pepa limpia unos geranios… Pepa es mi mujer y Rafael soy yo. Un día de rodaje. Tres de edición y presentamos el proyecto justo a la hora que se cerraba el plazo de presentación.

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Trato de describir un día de esa pareja. Un matrimonio que ha dejado de vivir en la misma casa pero a los que les unen ciertos vínculos, ciertos hábitos, ciertas aficiones… los 40 años que vivieron juntos y sobre todo Guillermo, Álvaro, Borja y Susana, sus cuatro hijos y ahora ya con sus descendientes.

Es una historia llena de nostalgia, llena de afectos, de afectos diferentes, especiales y con un final… Pepa cena sola su Colacao con galletas… ¿y qué cenará Rafael? No sabemos qué, pero de lo que estamos seguros es de que también lo hará solo.

 

 

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

El mostrarme ante los demás tal como soy. Con todos mis defectos, mis miedos, y también con mis pocas virtudes que quizá también las tenga aunque no sea yo el indicado para enunciarlas.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Creo que la disposición de Pepa en participar. Dándonos su tiempo y permitiendo que un día entero, con parte de la noche le invadiéramos su casa y rompiéramos su tranquilidad. Económicamente no hubo apoyo exterior. Yo me hice cargo de compensar el trabajo de todos los participantes: un director de fotografía, Christian Lage, una sonidista Carolina Hernández, un ayudante de dirección Miguel Ángel Peñas y un editor Fernando Alcántara. El presupuesto fue inferior a 600 €, incluyendo el tiempo empleado en el rodaje fallido.

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Sin duda el de haberme podido recuperar en pocas horas del desanimo que me produjo el no haber sido capaz de llevar a cabo el primer proyecto (que casualmente también se llamaba La vie en rose, aunque la historia era absolutamente diferente).

 

 

Preséntanos a los actores.

En La cantante, mi primer cortometraje, el día que teníamos previsto comenzar a grabar la actriz se puso enferma, todo se venía abajo. Por tanto el actor no tenía sentido que viniera y le llamé para decirle que se había suspendido el rodaje. El equipo se marchaba pero el que después figuraría como productor del corto, David Pantaleón, se negó a que la gente se fuera. ¿Y si llamara a Pepa? Le pregunté. Así empezó todo y al final hemos hecho tres cortos juntos y con excepcionales interpretaciones de ella por su gran naturalidad.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

La forma de ser de Pepa. No se le puede dar ninguna indicación pues a buen seguro hará lo contrario de lo que le pides. Hay que dejarla a su aire. Y eso si intentar no tocar nada pues poco le gusta que las cosas no estén en su sitio aunque sea solo `por unos instantes.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Tuvimos muy poco tiempo y en consecuencia se hizo con prisa y la pieza clave fue sin dida Fernando, que trabajó sin horario dejándose atrás muchas horas sin dormir.

Háblanos de la banda sonora.

Un pasaje de una opera de Debussy y la canción que le da nombre al corto La vie en Rose, interpretada por su autora Edith Pfaff. Un lamento, lleno de nostalgia de una mujer por no estar en los brazos del hombre al que ama. Y en cierto modo es aplicable a la historia que se cuenta: Pepa no eligió vivir sola

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Sin duda el final. Cuando aparecen las fotografías de los cuatro hijos.

 

 

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De haber sido capaz de imaginarme las escenas del corto y después verlas plasmadas en la pantalla tal y como me las había pensado. Eso me produce una gran admiración. La magia del cine hace posible esas cosas.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Pues que va a ver algo diferente a lo que habitualmente está acostumbrado. Unos actores que hacen de si mismos y que interpretan sus propias vidas no es muy habitual.

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Un premio fantástico. Pensar que estamos dentro del mejor cine español nos produce una inmensa alegría. La prensa canaria se ha hecho eco de la noticia y hemos recibidos muchas felicitaciones. Consideramos que es un buen arranque para esta pieza.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

El esfuerzo es grande y se pasan momentos difíciles pero en nuestro caso hemos sido altamente compensados. Hemos tenido la suerte de haber sido seleccionados en festivales por todo el mundo, teniendo especial recuerdo del de Busán en corea del Sur y el de Lisboa, donde conseguimos el premio al mejor cortometraje de ficción en la sección internacional

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje?

La industria cinematográfica cuenta más bien poco con los cortometrajes. Es muy raro, casi imposible diría yo, que se puedan ver en salas comerciales. Sólo se hacen visibles en los festivales a pesar de calidad con la que cuentan gran cantidad de ellos. Esto me ha llevado a lo siguiente: (y cada día lo tengo mas claro) es mejor hacer un largometraje de 60 minutos que tres cortos de 20. El trabajo es cierto que es mayor pero las posibilidades de proyección empiezan a existir si el producto tiene la calidad suficiente.. En mi caso y después de terminar mi primer largo, rodado en 3 días, he podido constatar lo que digo. Además la narrativa a emplear es diferente y por mi forma de trabajar me adapto mejor a las películas de mas duración. Lo que si es verdad es que el paso por el cortometraje es casi necesario a modo de aprendizaje.

 

 

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Álvaro Gago: Curricán
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Pedrortega | 22-04-2015 | 09:52| 0


 

Álvaro Gago nace en 1986 en Vigo. Se gradúa en Comunicación Audiovisual y se traslada a Chicago, donde estudia teatro durante un año. En 2011, se matricula en el MA Filmmaking ofrecido por la London Film School. Como parte del Máster, Álvaro edita el documental Skin y el cortometraje de ficción Lipstick. Ambas películas se proyectan y ganan premios en festivales internacional de Europa y América del Sur.

Sinopsis

La mirada de Xan Curricán nos guía por las calles de Vilanova de Arousa, un pueblo lleno de grandes cuadros e interminables epifanías.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

El proyecto nace impulsado por la necesidad. Por un lado, se trata de la película que cierra mi etapa de estudiante en la London Film School, y por otro lado, el proyecto se alimenta desde la creación de su semilla, de mi deseo personal de regresar a mis orígenes, a las impresiones de un pasado que ya no existe, a mi tierra y a mi mismo. Curricán responde a la necesidad de hablar desde un punto de vista íntimo. Quería estar en contacto con gente y situaciones que conozco desde muy niño, con el propósito de traer al epicentro de mi presente un puñado de circunstancias y sentimientos a los que me une un gran amor y una gran nostalgia.

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Las relaciones humanas y sus vaivenes. La imposibilidad de que exista un diálogo intergeneracional debido a la velocidad tan alta a la que avanza el mundo actual. El verdadero significado de palabras como ‘casa’ o ‘familia’ y el ambiente cálido que generan a su alrededor, La belleza de lo sencillo y la importancia de la memoria.

 

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

La London Film School financió un tercio de la producción. La campaña de crowdfunding que lanzamos via indiegogo financió otro tercio, y el resto fueron ahorros personales. Los apoyos morales conforman una lista mucho más extensa. Como curiosidad, quería añadir que los dos productores de la película son mi padre y mi tío, y que nunca se habían enfrentado a un proyecto cinematográfico. Mi padre es economista y mi tío es arquitecto y banquero. La experiencia es un grado, pero se puede combatir si la persona se adecua al perfil. Werner Herzog trabaja con asistentes de dirección originarios del país en el que se rueda la película; normalmente son fotógrafos que nunca han trabajado en cine, pero que tienen un conocimiento exhaustivo del terreno y habilidades organizativas. En Curricán, mucha gente se enfrentaba a la producción por primera vez, desde los mencionados productores, el elenco de actores (salvo Celso Bugallo), la directora de arte o la diseñadora de vestuario.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

La confección de un equipo técnico y artístico sin experiencia previa fue un gran reto. La presión era grande porque sabías que te la estabas jugando en cada elección. Tenía que ser la correcta o tendrías muchos problemas después. Más allá de la elección, el diseño de la estrategia de trabajo con cada una de las personas fue también un proceso muy laborioso. Cada uno requirió de una estrategia diferente para llegar al punto adecuado. Fue muy divertido en realidad, pues todos llegaron al proyecto con muchas ganas de trabajar, aprender y disfrutar.

Preséntanos a los actores.

Conocí a Iago Ferreiro, el protagonista de la película, jugando en la playa de Castiñeiras (Ría de Arousa), una tarde de verano. Un tío de mi padre me llevó a ver a sus hijos a la playa y allí estaba Iago. Recurrí al casting salvaje después de haber visto más de 200 niños en diversas escuelas de la zona; todos con su particular magia, pero ninguno era Curricán. En Iago me encontré con un niño extremadamente curioso, despierto y muy sensible. Tiene un hermano gemelo, Jose, que también sale en la película. Cuando conocí a sus padres me di cuenta de que estaba en el camino correcto, pues sabía que me iban a dejar trabajar con su hijo y que no se iban a entrometer en el proceso creativo. Algo bastante inusual.

Javier Fernández, el hermano de Curricán en la película, fue un flechazo instantáneo. Javier (padre), amigo de mi tío, me llevó a dar una vuelta por A Illa de Arousa para ver si algún niño me llamaba la atención. Nos fuimos a casa de vacío, pero en su casa estaba su hijo que, cuando su padre le comentó que yo estaba haciendo la película, ni se inmutó. Eso fue lo que me cautivó de él. Javi es excepcional como actor y como persona. Me ayudó mucho a trabajar con Iago durante el rodaje.

A Celso Bugallo lo tenía en mente desde la escritura del guión. Sólo tengo palabras de admiración hacia su trabajo y disposición. Se preparó mucho, aguantó los largos días de rodaje en el mar y tuvo mucha paciencia conmigo. Un hombre sencillo, directo y con sentido del humor. Perfecto para el papel, A pesar de haber vivido mucho tiempo fuera, él nació en Vilalonga, muy cerca de dónde se rodaba la película, y eso se percibe. Su actuación está cargada de manierismos que terminan de conformar al personaje del abuelo, y que sólo alguien de allí hubiese podido desplegar.

 

 

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

El rodaje se realizaba todo en exteriores por lo que si llovía se iba todo al garete. Nos volvimos locos con el parte del tiempo, literalmente.

La escena dónde están un grupo de niños jugando a las canicas fue la más difícil de controlar. Los niños estaban muy excitados. Me costó una hora crear la atmósfera apropiada. Pues bien, justo en el momento en el que, finalmente, tenía todo controlado, salió la señora Elisa de la casa de al lado con una bandeja enorme de galletas. Ipso facto, todos los niños desperdigados otra vez. De todos modos, no hay mal que por bien no venga, pues al final Elisa terminó teniendo un papel en la película. Es la mujer que llama a Lucas en esa misma escena, la de las canicas.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La postproducción de realizó entre Londres (montaje y color) y Galicia (sonido). La clave fue no perder el norte durante el montaje, que lo hice yo mismo. Mantener la objetividad, descansar los ojos cuando fuese necesario, establecer fechas límite, y someterte continuamente a las opiniones de en quienes confías.

Háblanos de la banda sonora.

Nunca quise música en el cortometraje. Me chirriaba tener un sonido externo que no proviniese de algún elemento presente en el mundo de la película (externo o interno al cuadro). Sin embargo, Nico Casal, el compositor, me convenció de lo contrario. Fue algo más visceral que conceptual. Compuso una música para el final y allí se quedó para siempre. Ahora, ya con cierta perspectiva, creo que la música permite que el espectador no abandone la historia tras el penúltimo plano, sino que se quede ahí, pensando.

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

El discurso honesto que plantea y su carácter familiar.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Del trabajo en equipo y de que la película haya traspasado las fronteras de la pantalla. Un ejemplo: mi padre y mi tío no se reunían con sus amigos de la infancia desde hacía muchos años, y el proyecto propició ese encuentro. Ahí está lo importante, la verdadera satisfacción.

 

 

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Sin duda. El cine, normalmente, te devuelve más de lo que das. Te enriquece a todos los niveles.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Galicia es una gran desconocida. Quizás sea una buena oportunidad para acercarse y descubrir.

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Supone una alegría inmensa para todos y un gran reconocimiento al trabajo conjunto. No sé que puede suponer en un futuro, prefiero concentrarme en el presente. Tengo muchas ganas de aterrizar ya en Málaga. Gracias a Filmarte por el espacio y a los lectores por su interés y tiempo.

 

 

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Daniel Andrés Pedrosa: I+D
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Pedrortega | 22-04-2015 | 09:17| 0


 

El interés por el cine de Daniel Andrés Pedrosa comienza desde muy pequeño. En la adolescencia realiza sus primeros cortometrajes y mediometrajes. Tras terminar sus estudios en el CES y seguir formándose en la ECA, encadena la dirección de cortometrajes, meritoriajes y prácticas mientras estudia un curso de postproducción en el CICE.?Tras varios años de trabajo como freelance, decide montar su propia productora.

Sinopsis

Vivimos en la época de la ciencia. Prácticamente cualquier cosa es tema de estudio, especialmente si se trata de un español medio.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

I-D fue un corto originalmente pensado para el Notodofilmfest. Todos los años nos presentamos y llevábamos un tiempo dándole vueltas en la cabeza a la idea de la paciencia de los españoles. No paraban de salir en las noticias y en conversaciones de bares las tragaderas y el aguante que tenemos en este país. Y nosotros queríamos hacer algo que fuera crítico, pero cómico, y que no fuera muy crudo. Siempre hemos pensado que con un poco comedia la crítica la recibe mejor el público, y no la rechaza a la primera de cambios. Entonces de la cabeza de Carlos, nuestro guionista, surgió la imagen del café hirviendo vertido sobre la cabeza de un tipo sin apenas mostrar un gesto de dolor, ni una mueca. Y ahí empezó el proyecto.

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Trata sobre el conformismo, la apatía y la falta de espíritu crítico que tenemos en esta sociedad. Parece que estamos dispuestos a aguantar todo lo que nos echen encima sin queja alguna.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

En general me siento como un adicto con el tema de los rodajes. Siempre que puedo me estoy metiendo en un follón tras otro, porque realmente lo disfruto y creo que es la única manera de seguir progresando como director. En el caso concreto de este corto, a lo dicho se suma el hecho de que me incluyo completamente dentro de la crítica y de los criticados, y por eso este proyecto. Es nuestra pequeña aportación a intentar abrir un poco los ojos, después de habernos dado cuenta de que estábamos haciendo lo mismo que el resto, sin ser conscientes.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Los apoyos para hacer este proyecto han sido mi familia, mis amigos y el maravilloso equipo con el que hemos contado fundamentalmente. Ha sido un proyecto auto producido, donde mucha gente ha puesto su granito de arena, unos poniendo dinero, y otros poniendo una gran cantidad de horas de trabajo, profesionalidad y voluntad. En general solemos contar con prácticamente el mismo equipo siempre, y es un gusto trabajar con ellos. Aun no se ni como me siguen aguantando, pero se dejan enrolar en todas las locuras que se nos pasan por la cabeza a Carlos y a mi. Es un lujo.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Lo más difícil fue conseguir la localización y construir el decorado. Quería que fuera muy estético, casi artificial, como la estética de Roy Anderson. Eso era importante para la historia, ya que en mi cabeza los diferentes espacios no dejan de ser, pequeños platós donde experimentan con nuestro pobre español medio. Con la localización tuvimos la suerte de toparnos con David Planell que nos dejó su casa para rodar. Era perfecta. Ahora solo faltaba bandalizarla y construír los decorados. La dificultad estaba en que teníamos pocos recursos para poder completar todos los espacios tal y como los teníamos en la cabeza, pero tuve la suerte de poder contar con un equipo de arte espectacular encabezado por la directora de arte Lita Echeverría. Una crack. Con mucho esfuerzo de todo el equipo conseguimos construirlo a tiempo para las fechas del rodaje. Una de esas palizas maravillosas.

Preséntanos a los actores.

El equipo está encabezado por Tatín Revenga. Menudo genio, le contamos el proyecto y se vino desde Barcelona un fin de semana para rodarlo. Fue un lujo trabajar con él. Era el español medio que teníamos en nuestra cabeza cuando escribíamos el guión. También tuvimos la suerte de contar con Ana Villa, Toni Ruíz y Antonio Ponce que le aportaron una gran cantidad de comedia a los personajes. Era casi imposible que no se nos colara alguna carcajada entre toma y toma. Al pobre Antonio le convencimos para teñirle el pelo de rojo. Con gente así es imposible no enamorarse de un rodaje. También contamos con el apoyo de Ferrán Aris, Graciela Monterde, David López, y la gran voz del director skinner de Los Simpsons para la voz en off, el gran José Padilla.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Hay una que siempre comentamos en el equipo. Cuando la secuencia en la que el jefe hace retroceder las agujas del reloj en la oficina, íbamos un poco mal de tiempo. Colocamos el reloj en una posición, que luego resultó no ser la correcta para el plano, así que lo cambiamos de lugar pero no quitamos el tornillo del que estaba sujeto el reloj en la posición anterior. Lita, la dire de arte me dijo que lo quitáramos y como íbamos mal de tiempo yo le dije que no se preocupara que apenas se veía. El caso es que cual fue el primer comentario que tuvimos cuando subimos el corto a internet? “ Genial historia, y una estética muy potente, lástima que alguien haya perdido un tornillo en el rodaje”. En fin, ahora supongo que iréis todos a buscar el maldito tornillo. No tenía que haber dicho nada. jejeje.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La postproducción fue un placer la verdad. Siempre monto yo nuestros proyectos, y este fue realmente fácil. Yo creo que es la primera vez que hemos montado todo tal cual estaba en el guión y en el story. No se quedó ningún plano fuera. La corrección de color la hizo Frodo García, nuestro dire de foto, y el sonido lo hicieron en Estudio A Sonido, con Jorge Alarcón a los mandos. Todas las piezas fueron clave la verdad. Cada capa de postproducción que le metes al proyecto lo hace mejor y mejor.

Háblanos de la banda sonora.

Son dos canciones, una de Josh Woodwards y otra de Celibat Fighters. Me volví loco buscando por internet hasta que encontré las canciones de ambos artistas. Es una parte que siempre me obsesiona. La música tiene que ser perfecta, y en esta caso estaba buscando música que le diera un contrapunto tristón, para favorecer la comedia. La segunda canción la quería un idioma que no fuera inglés ni castellano, algo que nos situara en Europa. En francés, italiano, Alemán. La canción de Celibat Fighters tiene las dos cosas, comedia y Europa.

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Tengo especial predilección por el plano del café cayendo sobre la cabeza de Tatín. No puedo evitar reírme cada vez que lo veo. Eso y la secuencia final del científico con la voz de José Padilla de fondo.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De habérmelo imaginado 2 meses antes justo como ha quedado el resultado final. No me suele pasar, siempre hay cambios entre lo que se planifica y el corto acabado, y esta vez fue increíble.

 

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Le diría que seguro que tiene 3 minutos y medio que invertir en pasar un buen rato, y que como mínimo le garantizo una buena sonrisa.

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Cualquier selección en un festival siempre es un refuerzo brutal de energía para seguir adelante, pero cuando encima es un festival como este, el refuerzo se multiplica por infinito. Es la primera vez que estamos seleccionados en el festival, y es un auténtico placer poder traer nuestro trabajo a un lugar como este y estar rodeados de gente con tanto talento.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

La respuesta sin duda es sí. Sí por muchísimos motivos. El cine es comunicación, es pensar, es transmitir, es sentir. Sin cine, sin música y sin artes en general estaríamos perdiendo una gran parte de nuestra esencia. Ahora si, reconozco que es lo suficientemente doloroso y placentero como para estar un poco loco para meterse en ese jardín, pero es un jardín bonito bonito.

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje?

Creo que es un buen momento. Antes el cine era solo para unos pocos privilegiados, pero ahora con las cámaras y los ordenadores que tenemos cualquiera tiene a su alcance la posibilidad de contar una historia. Es verdad que por ese motivo cada vez hay más cortometrajes, películas, festivales, y en general más competencia, pero no lo veo como algo malo, más bien al revés, es bueno para la profesión, y para renovar las ideas y las generaciones del cine en este país, que por cierto cada vez es mejor.

 

 

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Javier Sánchez: Cuestión de suerte
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Pedrortega | 22-04-2015 | 09:11| 0


 

Las grandes pasiones de Javier Sánchez son la música, escribir y viajar. Estudia Turismo en Zaragoza, y durante casi una década es jefe de animación en diversos hoteles de Ibiza, Cádiz y La Palma. Tras esta etapa, viaja a Japón donde durante más de un año trabaja como actor en un parque temático dedicado a nuestro país. A la vuelta del país nipón, se muda a Londres donde trabaja de cara al público en el teatro Aldwych, y se empapa de todos los musicales que se representan en la ciudad. De nuevo en nuestro país y tras terminar sus estudios de técnico audiovisual, trabaja como ayudante de dirección en el cortometraje Al compás de J.M. Asensio antes de lanzarse a la dirección de Cuestión de Suerte, su primer proyecto basado en un relato propio.

Sinopsis

Destino se mezcla una vez más entre los humanos para cumplir una de sus misiones. La tensión aumenta cuando Casualidad, su máximo rival, aparece con el mismo propósito. El objetivo debe cumplirse y no hay tiempo que perder.

 

 

¿Cómo nace el proyecto?

Poco antes de terminar mis estudios de realización audiovisual, varios compañeros me dieron el empujón necesario para dirigir un cortometraje que además está basado en un relato propio. Entre las personas que me animaron estaba Tony Cascales, que había estudiado producción y se implicó de lleno para producirlo.

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

Cuestión de Suerte trata sobre el poder de las personas para decidir su futuro. Es un tema sobre el que todas las personas tienen una opinión. ¿Nuestros actos condicionan nuestro destino? ¿Podemos escapar de él? Personalmente trato de reírme un poco de todo ello, pero se crea un debate y eso siempre es bueno.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Las ganas de poner en imágenes una historia que ya estaba escrita y que creía que funcionaría en la pantalla. Además del reto de levantar mi primer corto.

 

 

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirlo?

Además de una innumerable cadena de favores, siempre contamos con las familias, amigos, algunos patrocinadores y el crowdfunding. Nada nuevo.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Durante los meses previos al rodaje y según se iba acercando la fecha de grabación, prácticamente uno cada día; Conseguir el dinero, encontrar la localización, implicar a casi treinta personas de equipo técnico, conseguir el material de rodaje… Pero para responder completamente a la pregunta, hay que añadir que la labor de post-producción fue muy laboriosa hasta que el corto estuvo terminado.

Preséntanos a los actores.

Los actores principales son Kino Alcántara, Roberto Drago (a los que ya tenía la suerte de conocer) y Sandra Collantes. Además contamos con la participación especial de Concha Goyanes, que fue tremendamente generosa. Tony Morales y Carmen Muñoz Galindo completan el reparto. A todos ellos les estaré eternamente agradecido por confiar en mí y sumarse al proyecto simplemente con leer el guion.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Ahora mismo no puedo parar de pensar en Marc, el dueño del Claddagh, la taberna irlandesa de Marbella donde grabamos. Nosotros llegábamos a la localización a las seis de la mañana, y él terminaba de recoger a las tres. Ni siquiera tenía tiempo de ir a su casa y volver. Así que durante tres días, estuvo durmiendo apoyado en una mesa del bar para estar allí cuando llegábamos y abrirnos la puerta. El pobre casi no pegó ojo en las tres jornadas que duró la grabación. Me comentó que una vez alguien le había ayudado a él, y ahora quería devolver el favor. Supongo que creía en el karma. Otra ramificación del destino, la suerte, la casualidad…

 

 

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

Con el montaje ya realizado, se escribió y se grabó una banda sonora original. La pieza clave ha sido el tesón y mantener la toalla siempre sobre las cuerdas. Además del buen hacer de los profesionales que colaboraron en la fase final del proyecto: etalonaje, sonido y banda sonora.

Háblanos de la banda sonora.

Desde el principio, la música del corto era para mí algo esencial. Soñaba con tener una banda sonora propia. Había conocido al compositor Jaime Gutiérrez Domínguez en la grabación del corto “Al Compás”, de JM Asensio. Por mi parte, yo quería un piano muy “jazzy” para la banda sonora, y él le añadió un toque muy James Bond que encajaba perfectamente con la historia. Al final terminamos grabando con ocho músicos de estudio y el piano se vio arropado por todo un acompañamiento de vientos, bajo, baterías… Y para terminar de rizar el rizo, Jaime compuso la música para los créditos, yo le puse una letra , y la estupenda Sheila Blanco nos prestó su voz. Nació el tema “Para volverte a ver”, que creo que es un magnífico colofón a la historia.

Ahora que ya puedes ver el cortometraje terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Que la historia siga viva y que los actores la sostengan.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De lograr una mínima reflexión en el espectador.

 

 

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Que Cuestión de Suerte es una historia universal, que cuenta mucho en muy poco tiempo y que los actores son de carne y hueso, aunque interpretan a personajes que no lo son.

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Málaga de Cine Español?

Sin duda alguna un reconocimiento a un proyecto que se ha llevado muchas horas de sueño/s.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Siempre. Como escribir un libro, pintar un cuadro o grabar un disco.

¿Qué opinas del panorama actual del cortometraje?

Hay productos estupendos grabados con el corazón. Personalmente busco las buenas historias por encima de la técnica, porque sé las limitaciones y las dificultades que acarrea conseguir que un proyecto no se quede por el camino. Cada vez hay más festivales, más gente grabando, más aficionados (en el buen sentido). Aunque lamentablemente, por mucho que avancen las tecnologías que permiten grabar con más facilidad siempre hace falta algo de ayuda económica.

 

 

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Sobre el autor Pedrortega
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