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Las pulgas como compañeras de viaje
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Rocío Gaspar | 22-02-2016 | 07:13

Ya desde Málaga, pienso un enfoque para mi próximo post y no puedo más que rascarme por todo el cuerpo. Nos habían avisado de que Etiopía está llena de pulgas y poco a poco íbamos notando su presencia, pero en el viaje de vuelta, ya todos estábamos rascándonos por todo el cuerpo. Por eso cuando el último día fuimos de excursión por Debre Líbanos aprovechamos para coger aloe vera y aplicarlo sobre las picaduras. Bueno, todo es cuestión de higiene y un poco de paciencia. El picor desaparecerá, pero otras cosas ya formarán parte de nuestras vidas para siempre.

Las últimas horas en Etiopía han servido para conocer un poco de historia de este maravilloso país. Hemos visitado la zona de Debre Líbanos donde  se construyó el primer puente de Etiopía a manos de los portugueses. El paisaje es espectacular y nos aseguran que después de los meses de lluvia (junio, julio y agosto) es todavía más impresionantes porque está lleno de cascadas.

     

 

    

Después nos acercamos a la Iglesia Copta donde nos hicieron una visita guiada con nuestros pies descalzos sobre moqueta… “allí donde valláis, haced lo que veáis”… de ahí nuestros picores en el avión. Pero la visita mereció la pena, más que por su belleza, por lo curioso del lugar. Sobre todo la subida al pueblo, sus gentes, los paisajes, los monjes con la capa amarilla y una vez más, la pobreza y miseria.

 

   

El tiempo se nos termina. Las sensaciones son como las de despedirte de tu familia. Una semana intensa donde hemos visto, sentido y olido la verdad de un pueblo que se ha acostumbrado a vivir en la más absoluta miseria, rodeada de excrementos, desplazándose decenas de kilómetros cada día para recoger el tesoro más preciado, el agua. Un lugar que no está tan lejos geográficamente pero sin embargo parece que pertenece a la edad de Cristo.

Ahora desde mi ordenador de casa, duchadita con agua caliente y después de comerme a besos a mis niños, me quedo un poco vacía. Tengo una extraña sensación, no quiero que se me quiten los picores del cuerpo, no quiero que pase tiempo y el viaje se quede en una experiencia del pasado. Me gustaría sentir que Etiopía sigue conmigo cada día.

 

 

Sobre el autor Rocío Gaspar
Rocío Gaspar, periodista de Málaga, directora de la Agencia Pasedeprensa, Fue a Etiopía en 2016 con la Fundación Harena y ahora vuelve.