
Manolo Hierro cogió al Málaga C.F. un 30 de enero. El equipo había perdido por 3 a 1 en Montjuic y la etapa de Antonio Tapia estaba ya finiquitada.
Fue entonces cuando en una cena con el anterior presidente, Serafín Roldán, se autopropuso como entrenador. Su oratoria fácil y directa convenció a todos los presentes y al día siguiente cambió el móvil y el despacho por el silbato y el césped.
Los que confiaron en él como salvador del equipo, vieron como el tiempo les caducaba la razón.
La “Era de Hierro” fue interminable y tortuosa. Manolo fue director y actor principal de un drama que acabaría con los huesos del club en Segunda División.
Como entrenador tuvo el dudoso honor de batir todos los registros negativos existentes. Sólo ganó un partido. El Málaga se arrastraba por todas las plazas de Primera, hacía el ridículo allí por donde pisaba. El escudo estaba visiblemente manchado y la ciudad pedía a gritos la cabeza de los jueces y partes del Málaga…
Sin embargo, yo puedo decir que he disfrutado con Manolo Hierro. Sí, lo reconozco y no me avergüenzo. Pero no me refiero a su faceta como entrenador, tampoco a la de Director Deportivo, que ejerció durante 7 años… Me refiero a la de monologuista surrealista y ocurrente.
Los miércoles había día del espectador en la sala de prensa de La Rosaleda, hablaba Manolo Hierro, un cómico metido en el mundo del fútbol.
Cada comparecencia era eterna y solía durar unos 30 minutos, pero eran ricas en titulares (expresión muy periodística) y divertidísimas. Más propias de “El Club de la Comedia” que de un club deportivo profesional.
Nosotros seleccionamos en su día sus mejores momentos y ahora os lo regalamos de nuevo.
Impagable.
¡¡Qué lo disfruten en Puertollano!!
PD: Este año tenemos a la otra cara de la moneda en el banquillo del Málaga.
Juan Ramón Muñiz aburre a las ovejas en sus declaraciones públicas, sí, pero como entrenador va a devolver al Málaga al lugar que merece.
Y puestos a elegir, ¿qué prefieren?

