
El título calca la estructura morfosintáctica de La voz a ti debida (1933) , de Pedro Salinas, la historia de una pasión amorosa, poesía pura en definitiva que es la que, finalmente, mueve el mundo. En este caso se ha sustituido el sustantivo voz por herencia, dando como resultado el conjunto la cantinela la herencia recibida que llevan los populares recitando a los largo de los meses, desde el 20-N hasta estos días de mayo, aunque sin la rima interna de que dota Salinas a sus versos: más bien con un tono monocorde y cansino que tiene aburrida a la ciudadanía.
Pero hete aquí que las cañas se han vuelto lanzas y acabamos de descubrir que el déficit se va a elevar casi a los 9 puntos por mor de que las comunidades más emblemáticas del PP nos tenían reservado un sorpresón: debajo de sus alfombras –o en los cajones de sus respectivos burós- tanto la belicosa ESPE como el atildado Camps –algo no imputable al actual Fabra, que tiene buena pinta (no confundir con el Fabra de Castellón, el de las gafas oscuras, el sempiterno favorecido por toda clase de juegos de azar, el multiimputado por enjuagues económicos de los que hasta ahora ha salido airoso)-, debajo de sus alfombras, digo, tenían escondido el doble del déficit que habían anunciado.










