
Este apunte en el blog del referéndum es una sorpresa, un hallazgo, pese a sus 86 años. Un hombre digno de elogio. Se llama Guillermo Rodríguez Andrade, presidente de honor de la Liga Regional Andaluza de Mutilados e Inválidos de la Guerra Española, ‘zona republicana’. Perdió el brazo derecho en la contienda, está ciego y sólo tiene 86 años. ‘He venido acompañado para ejercer el derecho de ciudadano y votar por una Andalucía libre’, asegura con la energía en los pulmones que le falta para andar, y para vivir. ‘Y haciendo un gran esfuerzo porque es mi obligación de ciudadano’.
Se precia de su amistad con el ex alcalde de Málaga, Pedro Aparicio, y de sus aventuras. ‘Tengo más historia que la chelito’. Con 17 años empezó a luchar contra el ‘franquismo invasor’, le amputaron el brazo ese mismo año y pasó los tres de la guerra en Madrid. ahora está retirado en un apartamento del paseo marítimo Ciudad de Melilla. Ha llegado andando, pero reconoce que no tiene fuerzas para volver y lo hará en taxi.
En el mundo de la hostelería es conocido como el propietario del mítico Boquerón de Plata, establecimiento de la céntrica calle La Bolsa que regentó durante 25 años.
Cuando muera, sólo pide una bandera republicana sobre su féretro, ‘porque no he dejado de ser rojo’. Ahora, acompañado de dos amigos, intenta abrirse camino hacia la salida. Un ejemplo de conciencia democrática.