
Ildefonso Guerrero regenta uno de los bares con más trafición de tapeo tradicional en el caso antiguo de Marbella. Y para ir al mismo no se puede estar muy gordo.
Y es que el Cafe Bar El Estrecho es un clásico en la vida marbellí y la calle a la que se accede, calle San Lázaro, es estrecha, pero no la más estrecha del municipio. Fundado en el año 1954, acaba de acometer una reforma para mejorar el local y lo referente a la cocina. El espíritu de la casa es el tapeo tradicional, “como estar en casa”, dice Ildefonso, que se muestra de satisfecho de lo conseguido con el paso de los años y de haber heredado el negocio de su padre.
Y para llenar el estómago, pues la carne con tomate de toda la vida, los callos, boquerones en vinagre, una ensaladilla rusa que los del lugar catalogan como de las mejores de la zona, mejillones tigre, etc… No cuenta con menú, pero sí con un plato de cuchara casi todos los días, que con tapita y bebida vale unos 10 euros.
La clientela de toda la vida no falta al Estrecho, pero Idelfonso comenta que se está notando, sobre todo al mediodía, algo de desaceleración en el consumo de cañas y otras viandas previas al almuerzo. “Y es que si los comercios no venden, cierran y entonces los que antes se quedaban al mediodía, ahora ya presciden de esa caña del mediodía”, explica la vez que indica que el vermú de barril (de Montilla) es uno de los imprescindibles en su local. Y curiosamente, se refiere a su ‘competencia’ justo enfrente en la misma calle. “Y es que mi padre siempre me ha transmitido que con los vecinos hay que llevarse bien y si ellos tienen un producto, pues tú otro, o lo ofreces de distinta forma. También habla de Tienda Aranda como que tiene muy buenos asados y que es de los pocos que también tienen vermú de barril, pero no de Montilla. Pues ahí queda hecha otra sugerencia.
Un poco más abajo, Bartolo, otro clásico con más de 35 años en el casco histórico y que destaca, según los más antiguos del lugar, por los fantásticos desayunos. Así que si alguien quiere algo diferente a los churros, ya se puede ir apuntando.
Variedad gastronómica para todos los gustos, pero con sabor tradicional, de momento. De joven propietario de Tasca casa curro, a veteranía con solera.
Solo es cuestión de elegir. En el siguiente vídeo, Ildefonso nos muestra su establecimiento.

