El otoño, como todas las estaciones, es caprichoso y no se deja notar hasta que las temperaturas bajan, los días se hacen más cortos y, en ocasiones, aumentan las precipitaciones. En estos días, son más los que percibien la entrada de este nuevo ciclo del tiempo. No sólo se nota en los tostones de castañas que pueblan la ciudad de Málaga sino también en los paisajes de toda la provincia.
Un buen amigo me pedía ayer algunos consejos para disfrutar de estos primeros días del otoño. Le he recomendado, y así se lo sugiera a todo el que lea esto, que se de una vuelta por el Valle del Genal. En especial, creo que es el momento propicio para visitar los municipios donde se recoge estos días la castaña pilonga (Pujerra, Igualeja, Parauta, Jubrique, Genalguacil…). En este paraje montañoso podrán disfrutar, sin duda, de extensos bosques de castaños que durante estos días dan su particular toque de color a una de las zonas más desconocidas de nuestra provincia. Además de disfrutar con las distintas vistas, pueden disfrutar de la gastronomía de estos pueblos. Hay varios restaurantes que ofrecen calidad a buen precio. A la memoria me vienen el Mesón Buxarra en el pueblo de Pujerra o El Anafe en el municipio de Parauta. En ambos establecimientos podrán degustar algunos platos que llevan como ingrediente la castaña. Sin ánimos de sentar cátedra en eso de la gastronomía, creo que estos fogones ofrecen una excelente calidad a buen precio.
Para los experimentados en rutas senderistas recomiendo que vayan a ver el Castaño Santo, situado en el término municipal de Istán. Es una ruta bastante larga, aunque merece la pena. Eso sí, prepárense para madrugar porque de lo contrario les puede sorprender la noche.
Y para aquellos que por falta de tiempo no puedan acercarse hasta ninguno de estos lugares, pueden optar por darse un paseo por el Parque Natural de Los Montes de Málaga, disfrutar con sus rutas de baja o media dificultad y probar su cocina típica (plato de Los Montes, migas, vino del terreno,…).
CONTINUARÁ