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La batalla de los carritos
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Nuria Triguero | 19-03-2009 | 13:41

Resulta imposible afirmar que la crisis tiene sus ventajas, primero porque es un contrasentido y segundo porque tres millones y medio de parados son suficientes razones como para neutralizar cualquier posible aspecto positivo derivado de la situación actual. Pero sin introducir adjetivos calificativos, el hecho es que el euríbor ha bajado, que se han moderado los precios de muchos productos y que quien quiera –o más bien quien pueda– comprarse una vivienda o un coche encuentra significativos descuentos. En definitiva, que por una vez el consumidor de a pie puede sacar ganancias a río revuelto.

La salvaje guerra de precios entablada por las cadenas de supermercados es un ejemplo de cómo los problemas de un sector como el de la distribución pueden acabar beneficiando a sus clientes. Aquella mítica frase de «Busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo» resulta hoy más útil que nunca. En este momento, lo más recomendable es serle infiel al supermercado de siempre, comparar ofertas y beneficiarse de la necesidad desesperada de los grupos de distribución de atraer clientela. Ya no valen las consignas de ahorro de hace unos meses, pues el mercado se ha vuelto tan loco que en estos momentos, un producto de primera marca puede ser más barato que uno de Hacendado.

Y es que los fabricantes de productos líderes de mercado le han visto las orejas al lobo. La decisión de Mercadona de desterrar a marcas como Calvo o L’Oréal de sus estanterías les ha hecho darse cuenta de lo frágiles que pueden ser si pierden su enlace con el cliente. Así que ahora están más receptivos que nunca a bajar sus precios para tener contentas a las cadenas de distribución, defenderse de las marcas blancas y engordar sus ventas.

Será interesante ver cómo evoluciona el mercado a partir de ahora. Comprobar hasta dónde aguantan los supermercados en esta guerra de precios –no olvidemos que los problemas de liquidez también les afectan y que algunos, como Eroski, están endeudados hasta las cejas–, seguir la lucha entre marcas de fabricantes y marcas blancas, analizar cómo le sale a Mercadona la arriesgada apuesta que ha hecho… Puede que estemos ante el preludio de cambios importantes en el sector de la distribución. Y mientras llegan, por si son para peor, ya saben, a buscar y comparar.

(Publicado en ‘Dinero y Empleo’ el 15-03-09)