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Fecha: enero, 2015
Cinco retos para la sociedad conectada
Nuria Triguero 20-01-2015 | 4:33 | 0

Aumentar la capacidad de las redes, potenciar la seguridad sin sacrificar la intimidad, interconectar tecnologías… y tener buenos ingenieros capaces de solucionar estos problemas. Eston son los próximos retos de las telecomunicaciones según expertos de Google, Ericsson, AT4 Wireless y la Universidad

El foro organizado ayer por este periódico y Telefónica se llamaba ‘Redes para el futuro’. Me tocó moderar una mesa de debate con cuatro malagueños que saben mucho de telecomunicaciones y tecnologías móviles: el catedrático y cofundador del primer monedero virtual para ‘smartphones’ español, Momopocket, Rafael Morales; el director de ingeniería de AT4 Wireless, Francisco Núñez; el director de desarrollo de software para plataformas de Ericsson, Javier Romero; y el fundador de Virustotal, Bernardo Quintero. De las opiniones que compartieron con los asistentes al encuentro se extraen claves muy interesantes para el futuro: ese futuro que, según machacan los tecnólogos, va a estar protagonizado por los ‘weareables’, las ‘smart cities’, el Internet de las cosas, los coches conectados y, en general, un uso cada vez más intensivo de los dispositivos móviles por parte de los ciudadanos. Esta rápida evolución plantea retos que aún están por resolver.

1 Más seguridad…

La inmensa mayoría de los usuarios no somos conscientes de lo que arriesgamos al facilitar datos personales a través de ordenadores, teléfonos inteligentes o tabletas. “Ninguna tecnología es segura al 100%”, sentenció ayer una de las personas que más sabe de seguridad informática: Bernardo Quintero, fundador de Virustotal y hoy en plantilla de Google.

Pese a la batalla permanente contra los virus y demás contenidos maliciosos, la realidad es que siguen produciéndose ataques, y ahora el gran campo de expansión son los ‘smartphones’. A modo de ejemplo, Quintero explicó cómo funcionan los troyanos que se utilizan para engañar a usuarios de banca electrónica y conseguir acceso a sus cuentas bancarias. Hay que informarse bien de los mecanismos de seguridad de nuestra entidad financiera y estar “ojo avizor”, afirmó el experto, para no ponérselo fácil a los malhechores de la Red.

2 …Sin renunciar a la privacidad

Es una falacia que para tener más seguridad haya que sacrificar la privacidad”, sentenció Quintero. En los últimos días, a raíz de los atentados yihadistas en Francia, hemos oído a líderes políticos como David Cameron hablando de la necesidad de recortar derechos ciudadanos en aras de la seguridad (el presidente británico ha llegado a plantear prohibir Whatsapp porque utiliza mensajes encriptados que no pueden ser ‘pinchados’ por las fuerzas de seguridad). Lo cierto es que los causantes de que los ciudadanos de a pie nos preocupemos por nuestra privacidad ya no son tanto los ciberdelincuentes como los gobiernos. No hay más que repasar las noticias relacionadas con el espionaje sistemático que viene realizando la agencia estadounidense de seguridad, la NSA. “Vigilan a toda la población y lo hacen por una sola razón: porque pueden hacerlo”, afirmó ayer el malagueño, que no es precisamente sospechoso de ser un paranoico: ha ayudado a gobiernos, empresas e instituciones de todo el mundo a analizar y combatir diferentes amenazas cibernéticas.

El reto de la privacidad se multiplica porque ya no sólo pueden vigilarnos a través del ordenador o el móvil, sino a través de los múltiples dispositivos conectados. Los ponentes explicaron ayer varios ejemplos muy llamativos.

  • Las impresoras chivatas: En la RDA, la Stasi exigía ‘fichar’ todas y cada una de las máquinas de escribir existentes (aunque fueran de uso doméstico) porque gracias a los pequeños defectos de impresión de cada una (letras ligeramente movidas o espaciadas) podía identificar al autor de un texto que no gustara al régimen. Pues bien, ¿sabías que ahora también se puede saber en qué impresora se ha impreso un documento? Las impresoras láser color ‘marcan’ cada una de las páginas que imprimen con pequeños puntos de color amarillo, no detectables a simple vista, y esas marcas ‘invisibles’ pueden ser usadas para ‘seguir’ la pista que cualquier documento. Se trata de una práctica sobre la cual no se informa a los clientes.
  • La tele espía. Las ‘smart tv’ permiten, entre otras cosas, cambiar de canal u ordenar otras operaciones mediante la voz. Pero ¿estos dispositivos sólo ‘escuchan’ cuando deben? Bernardo Quintero contó una anécdota que puso nervioso a más de uno. El experto en seguridad informática se compró una tele, “no de las más avanzadas”, concretó, y al cabo de una semana trasteándola -deformación profesional- descubrió que el aparato había grabado no sólo los comandos de voz, sino conversaciones familiares en el salón de su casa. ¿A dónde llegan estas grabaciones?, se cuestionó.
  • Los coches conectados. En el mercado ya hay automóviles con tarjeta ‘SIM’ incorporada que les permite conectarse a la Red. El primer objetivo que se ha marcado la industria, obligada por Europa, es la seguridad: por ejemplo, si se produce un accidente, los coches avisarán automáticamente al servicio de emergencias de su posición. Pero las utilidades son muchas, tanto lúdicas como operativas y comerciales. El directivo de AT4 Wireless destacó que el coche conectado será una realidad dentro de muy poco.Sin embargo, ¿dónde está el límite? ¿Podrá Tráfico multarnos automáticamente cada vez que pasemos de la velocidad permitida?

Frente a esta crecientes posibilidades de invasión de la privacidad, los expertos reclaman más transparencia por parte de fabricantes y empresas de contenidos a la hora de explicar a los usuarios qué implica el uso de sus dispositivos y aplicaciones.

3 Más inversión en redes

Las redes actuales no serán capaces de soportar la explosión de las comunicaciones móviles que está por venir todavía. Sin ir más lejos, el ya inminente Internet de las cosas multiplicará exponencialmente el número de dispositivos conectados. El directivo de Ericsson Javier Romero incidió ayer en la necesidad de inversiones para que la red esté a la altura de lo que se le pedirá. Inversiones tanto de las operadoras como de empresas como la suya, que se dedican precisamente a desarrollar las antenas y el software con el que funcionan.

Uno de los riesgos es que se acreciente la brecha entre el mundo urbano y el rural, puesto que las compañías no encuentran rentable desplegar banda ancha en el campopor la baja densidad de población. Romero consideró necesario que las Administraciones actúen en este caso y comprometan por ley a las operadoras a invertir también en estas zonas menos atractivas comercialmente, pero donde la tecnología cumple un papel dinamizador importante.

4 Interconexión y homologación de estándares

Con tanto auge de las ‘smart cities’, ¿alguien está pensando en cómo compartir e interconectar la información generada por tantas redes de sensores entre diferentes ciudades, regiones, países…? Igual ocurre con los sistemas de telemedicina, de domótica, de electrodomésticos y coches conectados… La profusión de estándares y protocolos convierte a este pujante sector en una especie de torre de Babel en la que cada uno habla un lenguaje diferente. Interconectar, homologar, ordenar en definitiva, es una necesidad acuciante para que se aprovechen verdaderamente las posibilidades que brindan las comunicaciones móviles, según destacaron Javier Romero y Francisco Núñez.

5 ¿Hay suficientes ingenieros en Málaga?

Para los expertos reunidos ayer, no. Y esa es una señal de alarma de que algo no funciona en el sistema educativo. “No encontramos talento suficiente para cubrir nuestra demanda de ingenieros en Málaga”, sentenció Javier Romero. Su empresa, Ericsson, tiene planeado contratar a cincuenta profesionales este año para su centro de desarrollo en el PTA. Veremos si encuentra suficientes candidatos que le convenzan, porque entre la fuga de talento, la caída de matriculaciones en las ingenierías (debidas según el catedrático Rafael Morales a que ha habido un momento en el que estos profesionales no encontraban empleo bien remunerado fácilmente) y el auge de la vocación emprendedora (cada vez más alumnos aspiran a montar su ‘startup’ y no a trabajar por cuenta ajena), la tan cacareada abundancia de ingenieros ‘buenos, bonitos y baratos’ en Málaga ya no lo es tanta.

Más allá del aspecto cuantitativo, directivos como Francisco Núñez destaca el nivel de los ingenieros salidos de la UMA, que es “muy apreciado en países como Alemania”, aseguró. Sin embargo, Rafael Morales, desde su experiencia como profesor universitario, incidió en la necesidad de mejorar el nivel educativo en todos los niveles y, sobre todo, enseñar a los jóvenes a “pensar por sí mismos”.

 

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