ENTRE ESPETOS Y MASAJES

EL FESTIBAR

POR MARTINEZ REQUENA

UN poco perdido. O al menos eso pensamos que estaba ayer al mediodía el jurado de la sección oficial del festival. Y no por la película que acababan de ver, sino por el sitio al que (suponemos) querían ir a comer. «Vamos al Cuchi Cuchi», gritó en alto el escritor Juan Madrid en la puerta del Cervantes con Emma Suárez como acompañante. ¿Cuchi Cuchi? Tras unos minutos haciendo ‘brainstorming’ -algo complicado ya a estas alturas del certamen-, llegamos a la conclusión de que hablaban del chiringuito Maricuchi. De hecho, el pescaíto es uno de los platos estrella de nuestra gastronomía y los VIPs se mueren por él, sobre todo con el Mediterráneo como fondo y el sol bronceándoles la cara.

Juan Diego fue uno de los primeros que no desaprovechó la ocasión de tomarse unos espetos en la playita. Hasta le dijo a la organización que era lo primero que quería hacer al llegar a Málaga. Dicho y hecho. Otros no fueron tan lejos, como Mario Casas, que optó hace unos días por visitar las bodegas El Pimpi. Eso sí, no pasó inadvertido pese a que llevaba puesto su inseparable sombrero. Seguro que después de tanto trajín, el ‘hombre de Paco’ pediría que le diesen un buen masaje en el hotel Málaga Palacio. Aunque eso no lo podemos asegurar al cien por cien. Y es que los famosos tienen este año la posibilidad de solicitar gratuitamente este servicio gracias al convenio que ha firmado el festival con el Colegio de Fisioterapeutas Andaluces y la Universidad de Málaga. Sin embargo, por ahora los voluntarios no sueltan ni prenda hasta que termine el certamen, aunque han sido muchos los nombres de la pequeña y la gran pantalla que han pasado por estas camillas para relajarse entre tanto estrés promocional.

Quien no se cansa de publicitar su nuevo corto es Mateo Gil. El conocido guionista estuvo vendiendo su nuevo trabajo hasta en El Liceo entre copa y copa. Eso es marketing y lo demás es tontería. Sólo le faltó llevarse algunos dossieres de prensa. Álex de la Iglesia también se llevó el trabajo al ‘meeting point’ oficial de la noche festibarera, puesto que salió con parte del reparto de su serie ‘Plutón BRB Nero’. Más relajado estaba Eduard Fernández tras haber presentado ‘Amores locos’ y tener un día libre antes de volver al Cervantes con dos películas más, por lo que aprovechó la noche al máximo. Y ante la falta de abanicos y el bochorno que hacía en el bar, el actor optó por abrir uno de los grandes ventanales para que entrara aire fresco en el local. La operación no fue nada sencilla. Hasta se tuvo que subir en una mesa para poder alcanzar el cierre.

La representación malagueña nocturna estuvo encabezada por Ramón Salazar y Fran Perea. El actor se puso al día con Raúl Arévalo, con quien compartió protagonismo en ‘El camino de los Ingleses’. Y es que nunca se sabe lo que te puede deparar la noche festibarera. A priori el martes suele ser un día flojo porque hay que guardar fuerzas para la recta final. Sin embargo, los famosos saben que tenemos muchos premios que dar y quieren hacer méritos para poder aparecer el domingo en nuestro particular palmarés.

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