Manos

Una parte muy digna del ser humano
son sus manos.

Hay manos inconscientes,
mal dirigidas,
que aprietan tanto sus puños
que entre sus dedos
dejan escapar el amor,
-la vida-
Manos que señalan,
que juzgan,
que critican,
manos que creen poseer la verdad absoluta,
que niegan a los demás,
negándose a la vez a sí mismas.
Manos que golpean,
que ahogan,
que matan,
que destruyen,
que tiñen el mundo de sangre,
y que provocan la muerte…


También hay manos indiferentes,
perezosas,
que se han creído
que no pueden hacer nada por el mundo
y que inactivas
pasan de largo,
sin pasión y muy levemente.

—–

También las hay dependientes,
que aún siendo adultas,
siguen continuamente esperando
que algo o alguien haga por ellas,
y que como el agua del río
se dejan llevar, a la deriva,
por la corriente.
A veces son quejicas y exigentes,
responsabilizan a la vida
o a los demás de sus males
continuamente.


Pero hay también manos conscientes,
generosas,
constantes y cuidadosas,
que acarician,
que ayudan sin esperar nada.
Manos serenas,
que también se relajan,
que juegan, ríen y también trabajan,
que construyen,
que aprenden para ser más sabias,
que crean…
que creen en sí mismas,
que han aprendido que su camino no es el único,
que respetan,
¡manos abiertas!
Manos humildes,
manos que aman,
manos valientes,
manos que a la vez que se unen,
¡son independientes!

Hay muchas manos conscientes.
Dedico este canto a ellas, para elogiar
que desde su lugar,
¡un mundo mejor crean!

“Amanece sin Ti”

En general en mi vida no suelo recordar fechas determinadas, ni darle más ni menos importancia a mis sentimientos en días festivos, para ello está cada día, cada momento presente. Pero hoy, en este día, no sé por qué me ha salido sacar mis sentimientos íntimos y no sin cierto pudor, me he dejado llevar para publicarlos aquí. Tal vez tengo más de lo que creo en mi “inconsciente colectivo” para sentir las tradiciones y elegir publicarlos en este día 1 de Noviembre.

“Amanece sin Ti”

Amanece,
un nuevo día nace
sin Ti.

Amanece,
y mi alma se estremece.
Hoy la luz del alba
me duele.

Alrededor la gente,
murmulla discretamente,
pero no oigo nada…
sólo escucho tu silencio,
Con dolor veo que otro día nace…
mientras tu joven cuerpo
muerto yace.

La Tierra sigue sin Ti,
y yo sólo oigo tu silencio.
¿Dónde se irán nuestros muertos?
¡La Tierra sigue adelante
aunque alguien falte!
Y los que seguimos viviendo
sólo nos queda un dulce recuerdo
de un tiempo pasado vivido,
a la vez que un amargo recuerdo
de proyectos de futuro incumplidos.

Al mismo tiempo siento
que una parte de mi se va contigo
y una parte de ti se queda
en mis adentros.
Siento tu alma
en mis movimientos,
¡en el mundo!,
¡en el universo!,
en la rama del árbol
estremecida por el viento.

¡Luz del alba,
que como una daga
rasga mi alma,
que sigue preguntándose en silencio:
¿A dónde se van nuestros muertos?

Sept.-95
******************************************************************************************
******************************************************************************
************************************************************
***************************************************

Vivir contigo y sin ti

Estando dentro
o estando fuera,
sola o acompañada,
siento continuamente
que alguien me falta.

¡Y es tu presencia física
la que echo en falta!
Llanto desesperado,
dolor del alma,
cuya respuesta
es silencio,
oscuridad,
nada.

Y me pregunto:
¿Merece vivirse este sufrimiento
o me voy de forma voluntaria?
No, no creo que una ausencia
con otra ausencia se cure.
He de preguntar
en el fondo de mi alma.

Busco día a día
la respuesta que conteste
al dolor que me acompaña.

Y mientras tanto,
vivo sin vivir,
viviendo contigo,
y viviendo sin ti.

Dic.-95
******************************************************************************************
******************************************************************************************
Seguidamente, una flor de pensamiento para todas las personas queridas que se fueron y que siempre estarán en nuestro corazón y pensamiento.
Con cariño, M.Carmen.

“Música y Poesía”





Música y poesía
se unen por la melodía.
De ambas suenan sonidos
que aprecian nuestros oídos.

Las dos se componen
siguiendo un ritmo,
ritmo marcado por uno mismo
y que jamás antes había existido.

No son sólo sonidos,
no son sólo palabras,
sino que ambas definen
¡sentimientos del alma!

Pero además de melodías
que el alma guía,
lo esencial de la música y la poesía
¡es su armonía!

(Nov.-2001)






La Vieja Barca

Cantarina,
¡vieja barca!,
me gusta tu nombre.
Me pregunto por qué te lo pondrían…
¿fue en honor a alguna persona querida?
o tal vez porque susurrabas al agua marina?…

Te imagino en otro tiempo…,
recién pintada,
luciendo tus mejores galas,
pues aún hoy te quedan
esos restos de pintura
en tu madera
resquebrajada.

Pienso cuando te adentraban al mar,
rodeada de agua salá,
en pescadores que te llenarían
¿de boquerones
y sardinas?…

¡Cuántas noches y días
habrán trajinado contigo por la mar!
en la llamada pesca de bajura
para ganarse la vida
¡hombres con bravura!

Cantarina,
hoy anclada descansas
ya vieja y serena
en la arena.
Y aún en tierra,
y tan cerca del mar
seguirás enfrentándote
igual que a días de calma,
a días de tempestad.
A días apacibles,
¡a tormentosos días del mar!
Pero ya observando la tormenta de lejos,
desde la experiencia vivida
y con sabiduría
de forma más serena,
más tranquila.

Hasta puede que alguna vez
haya trabajado contigo algún espetero,
como ocurre aquí en la Costa
con los viejas barcas,
que cuidandoos con esmero
os usan para hacer sabrosos espetos.

Alguna vez sí he visto
a alguna persona
que viene a bañarse
cómo le sirves de guardarropa,
o le das sombra.
Pero hoy…
¡qué sorpresa!,
no te había visto nunca así,
¡rodeada de flores!
Posándose en ti la primavera,
¡cómo no iba a ser así!
La naturaleza es sabia
y también
hace brotar
la nueva primavera
de la madurez,
de la quietud serena.

En ti se puede ver
que mientras seguimos vivos,
en la mar
como en tierra,
independientemente de la edad que se tenga,
¡siempre vuelve la primavera!

1.03.09




El Miedo y el Deseo

Hay algo nuevo que deseo hacer. Llevo un tiempo dudando y pensando en ello…
Es como si tuviera una puerta delante mía, como esa puerta gris de la foto de más abajo. Detrás de ella hay algo que deseo y pienso en abrirla, pero a la vez, me da miedo…y así llevo detenida un tiempo.
Por ello, acudí como otras veces al viejo S.C. para pedirle ayuda. Me costó buscarle, pero le encontré. Se lo expliqué con el mismo ejemplo de la puerta y con mis dudas y ansiedad le pregunté:

-Deseo hacer algo nuevo, que podría estar detrás de esa puerta, pero me da miedo abrirla, ¿qué hago?…

Y el viejo S.C. me contestó con otra pregunta:

-¿Deseas verdaderamente hacer lo que puede haber detrás de ella?

-Sí, le contesté, pero a la vez tengo miedo, por eso unas veces pienso en hacerlo y otras no, no me decido. Estoy hecha un lío… no se que hacer…

-Es natural, es humano sentir miedo, puedes temer perder tu seguridad y estabilidad o comodidad de tu presente, de estos momentos…en la foto se ve un bonito verde a tu alrededor… Para vivir es natural sentirnos seguros, instinto de supervivencia.

-Sí, ese alrededor lo conozco y me da seguridad. Vaale, ¡comprendes mi mieedo!…¿pero qué hago?… ¿tu qué harías?…

-Es TU VIDA, sólo tu puedes hacer tus propias elecciones, no puede nadie hacerlo por ti. No puedo elegir por ti. No te ayudaría si te digo lo que tienes qué hacer. A ti te corresponde esa responsabilidad. Si quieres madurar y desarrollarte como persona has de tomar tus propias decisiones aunque te equivoques. Sé que en el fondo quieres ser autónoma e independiente, y quieres hacer con tu vida lo que quieras. Así que lo que elijas, tanto si aciertas como si te equivocas y asumiendo todas las consecuencias, estará bien.

-¡¡Vaaaya cómo estás hoy!!… desde lueego… ¡que poco generoso! … … … …

Nos quedamos en silencio…

Mientras tanto, me miraba con esa mirada suya de admiración y respeto que suele mirarme cuando nos encontramos. Sin palabras sentía que me entendía y valoraba. Pensé durante un rato y después le dije:

-Disculpa…, llevas razón, quiero hacer en mi vida lo que realmente quiero y he de asumir que yo misma tengo que elegir…Al preguntarte -qué harías tu- acudo a ti como si fueses mi madre o mi padre y no me doy la oportunidad de confiar en mi misma. De esta forma sólo seguiré dependiendo emocionalmente de los demás, y además no me permito la libertad de elegir lo que quiero hacer en mi vida. A veces hasta puedo evitar explorar, conocer, buscando la seguridad… Pero… alguna guía habrá ¿no?…

-Naturalmente, aparte de consultar contigo misma, desde tiempos inmemoriales a eso se han dedicado muchas personas, muchos antepasados nuestros, teólogos, filósofos, psicólogos, etc. Como guía, puedo recordarte algunas opciones que se me ocurren por hoy:

1-Con prudencia la podrías abrir, aún con miedo, y cumplirías tu deseo.

2-Puede que no sea un buen momento y asumas demasiado riesgo, entonces puede que sea mejor esperar… y abrirla en otro tiempo.

3-Otra opción (pero esta es la peor) es quedarte delante de ella, paralizada por el miedo y no hacer eso nuevo que tanto deseas, ni tomar la determinación de explorarlo o esperar a hacerlo.Y por tanto tampoco hacer otras cosas.

-¡Bueeno!… ¡pues ya me quedo más tranquila!… Ahora tengo más dudas… (es broma, ya sabes cómo me gusta ironizar). Voy a pensarme esas opciones…, la 3ª seguro que no la quiero. Una pregunta…¿pero siempre la he de pasar con miedo?

-Sí, raramente se explora algo nuevo sin pasar algo de ansiedad o miedo. No te digo nada nuevo, ya sabes que forma parte de vivir ir venciendo esos temores para seguir creciendo personalmente e ir aumentando la confianza y seguridad en uno mismo. Sí que es conveniente reducir su intensidad, reducir si es alto el nivel de miedo (existen muchas técnicas psicológicas para ello).

Hizo una pausa mientras hablaba, esto antes me incomodaba pero ahora me gusta, me resulta hasta agradable, porque da tiempo de escuchar mejor. Y siguió diciendo:

-Pero sí, sin duda alguna, la gran mayoría de las veces que exploramos algo nuevo se pasa con miedo. Pero una vez que se abre “esa puerta” y se avanza, el miedo pasa…, y como ya sabes por otras experiencias nuevas que has tenido, sentirás otros muchos sentimientos positivos, de seguridad en ti misma, logro, alegría, etc. Nada más tienes que recordar cuando por ejemplo aprendiste a montar en bicicleta, sin perder totalmente la seguridad, poco a poco aprendiste a llevarla, y luego, aparte de alguna que otra caída (¡que vaya cómo traías las rodillas!) ya me contabas cuánto disfrutabas y qué segura te sentías…

-Mmmm, es verdad, entiendo…Recuerdo algunas maneras que me dijiste para reducir el miedo; aceptarlo, respetarlo, cambiar algunos de mis pensamientos negativos que me impidan avanzar…respirar hondo… ¡y, naturalmente, hacerlo! Voy a pensar en mi elección… No, si al final, hasta va a ser divertido…
Gracias por tu ayuda S.C.

-De nada, ya sabes que soy como tu Sentido Común, por eso tenemos el mismo nombre. Siempre estaré contigo, puedes encontrarme tanto dentro de ti misma, como en los otros, fuera de ti.

-Cogí por el camino estas flores de pensamientos. Me acordé de lo que me dijiste el otro día, que aparte de ser únicos y de nuestra individualidad, también somos partes de todos, por eso no sólo cogí una. Aquí te las dejo.

-Parece que vienen acompañadas, jeje… Gracias, son bellísimas. Hasta siempre.

-Hasta siempre- le contesté.




UN AFECTUOSO SALUDO y ¡BUEN DÍA!


“Por la obra sentida”


¡Qué vacía
queda una poesía
no sentida!

¡Qué vacías son las palabras
por otros dichas
y que sin sentirlas,
simplemente son repetidas!

Si la persona
en su obra
no plasma su propia
experiencia vivida,
ni sigue a su corazón y razón
que le guían;
¡haga lo que haga,
qué vacía queda una vida!



Junio-04


Un buen ejemplo de una gran obra sentida, la de Antonio Machado. Intenté fotografiar este fragmento de su sencilla, auténtica y profunda poesía “A un Olmo Seco”. Alguna vez me sentí como ese viejo olmo de Machado, cuyas hojas verdes le brotaron…

Saludos y ¡Buen Día!

-Día de Reyes-

En un día
en el que sol jugaba al escondite
con las nubes
y en el que el aire
corría sereno y tranquilo,
ví este puente ya vencido.

¡A cuántas personas
habrá ayudado a cruzar el río!

Su labor seguramente que hizo
hasta que tal vez
ya no pudo más
y el agua le venció.

Pero aún hoy,
ya roto,
descansando en paz,
es testigo
de tranquilas conversaciones
de personas
que vienen a charlar o a pescar…


…Mientras observaba a este viejo puente no pude evitar oir como el nieto preguntaba con entusiasmo a su abuelo sobre cómo pescar. Su abuelo, con serenidad le contestaba, y entre otras cosas que le decía, pude oir: -”tienes que echar el hilo, y ESPERAR”…, le enseñaba a pescar.

Seguramente su nieto recibió otros regalos ese día, pero probablemente sea este regalo de su abuelo el que recuerde más.

Recogí esta imágen con afecto hacia ellos.
6 de Enero de 2008.




¡Felices Fiestas a tu manera!


Días de luces,
de árboles,
de alfajores y de turrones,
de grandes cenas,
quien pueda,
y que se pasan
dependiendo dónde se crezca,
de la experiencia,
de lo que se siente,
y de lo que se piensa.

Días también de sombras,
que como cualquier día del año
a quienes ya se fueron
recordamos
y que no están en estos días,
en estas fiestas.

Días de creyentes
o no creyentes,
de celebrarlo o no,
-cada uno a su manera-



Te deseo que pases
buenas fiestas
y que sea para ti
un buen año el que comienza.

Pero sobre todo,
que lo pases como quieras:
con tu propia compañía,
con quien quieres,
con quien te quiera,
con quien como mínimo te respeta
y donde te apetezca.

Felicidades por vivir,
y ¡Felices Fiestas
a tu manera!




¡Salud y aceptación de lo que ha venido y de lo que está PORVENIR!

Besos a tod@s


Si te gusta y te apetece escuchar la canción “A mi manera” de SIEMPRE ASÍ, puedes hacerlo pinchando en la siguiente foto. Uní esta magnífica canción cantada con mucha fuerza por este grupo a fotos que hice de luces navideñas en Málaga, Los Boliches-Fuengirola, y luces caseras. Dura 3:19 min.

“Eterno Retorno”


La vida gira como la noria
y da vueltas y más vueltas
para volver al punto de partida
-un eterno retorno-

Y mientras gira nos da alegría,
a veces miedo,
otras vértigo,
incluso placer por el riesgo.

Cuando sube alto
nuestro ser vibra
de asombro,
de entusiasmo,
por las vistas,
-por la vida-.

Y cuando baja,
nos sentimos confiados
por la seguridad del suelo,
de este modo no corremos riesgos.

Unas veces lento,
otras rápido,
juntos nos unimos al giro,
compartimos un rato,
juntos nos reímos
y también nos enfadamos.

Otras veces,
cuando alguien que queremos deja de subir
o quien ni tan siquiera ha tenido la oportunidad de vivir
no dan ganas de seguir girando, sino de bajar, parar…


Me bajo.
Y a la vez que el cielo,
veo el suelo.
Veo muy hondo, un gran agüjero,
parte de mi se ha ido contigo,
se ha ido con ellos…
Sólo puedo ver en blanco y negro.

Me parece que el suelo se mueve.
Y como pasa por ser viviente,
caigo, tropiezo…,
desvanezco.
Mientras, naturalmente,
-La noria sigue girando-
… … … … … … … …

Estoy un rato sola.
Busco consuelo,
enjugo mi llanto.
Con esfuerzo me levanto.
Poco a poco miro hacia lo alto.

Vuelvo a subir,
aún echándote de menos.
Empiezo a ver el color y el brillo de nuevo.
Otra gente,
otras emociones,
unas parecidas, otras diferentes.
¡Todo cambia,
a la vez que todo vuelve!



Queremos saber ser uno mismo,
cómo amar,
cómo seguir construyendo el mundo.
Escuchamos o leemos a nuestros antepasados,
a nuestros padres, abuelos,
cómo su vida vivieron;
pero no sirve del todo.
La experiencia ha de ser propia,
no sin pedir ayuda cuando se necesita,
pero nadie por nosotros puede hacerlo.



¡Subir, bajar, dar vueltas
y más vueltas…,
parar, recuperar fuerzas
y volver a subir!
Se va construyendo
nuestra historia,
contínua construcción
de aceptación,
que si va en armonía
va en constante evolución.

Durante el giro nos encontramos,
nos conocemos,
amamos,
buscamos un sentido.
Sentimos,
unas veces parados,
otras en movimiento,
mientras la noria sigue girando.

Con un Destino y Voluntad juntos,
tras algunos giros,
idas y venidas,
subir, bajar, parar, volver a subir…
volvemos al punto de partida.
La vida gira como la noria…







“moderación.com”

¿Otra vez, aquí de nuevo,
absorto mirándome,
alejándote de tu prudencia
a la vez que de tu vivencia?

¿Qué te lleva a observarme
tanto tiempo?
No es tu curiosidad,
ni tu asombro,
ya que éstos supongo
que se agotaron
a las dos horas de instalarme.

¿Es por comodidad,
buscar información
o por un respetable entretenimiento?
Si es por ello,
vale por algún tiempo.
Pero, si no me falla la memoria,
¿no te perjudica
estar delante de mí,
sin descansar
horas y horas?
¿No crees estar agotando
gran parte de tu tiempo
viendo mis imágenes
como si de un espejismo se tratase
la realidad que te pierdes
y que tienes ahí, rozándote?

-¡Eh!, oye…
deja ya de mirarme,
que en lugar de haber venido
pareces que estás ido.

-Soy yo…, tu ordenador,
y te hablo desde el programa
“moderación.com”.

Hablo por mí,
y por otro compañero receptor,
el televisor,
que no tiene memoria como yo.
-¡Por favor, desconéctame ya!
que estoy ya cansado de verte
y mis cables están ya calientes

No quiero hacerme el “listillo”,
pero si me permites un consejo,
aprovecha bien tu tiempo.
Está bien que me visites,
para jugar,
relacionarte
para compartir
o aumentar tu conocimiento.
Está bien que me admires,
te lo agradezco,
también que me critiques,
ya que no soy capaz
de procesar por mí mismo
el conocimiento
y dependo
de lo que me queráis grabar.
Muchas webs están bien,
pero de otras, uf, mejor no hablar
En ti confío,
se que puedes seleccionar.

… … … … … … … … …
Han pasado tres horas…
¡desconéctame ya!
Desde moderación.com
me han dejado una nota.
No la entiendo, pero ahí va,
como soy obediente
la reproduzco tal cual:


Soy -tu ordenador-,
y quiero recordarte lo que sabes ya:
-Vuelve a mí con moderación
y no me dejes de usar,
pues sé que puedo darte mucho a tí
y al mundo en general.
Pero no olvides
que el conocimiento
se obtiene la mayoría de las veces
de la emoción y de la razón,
sintiendo la realidad,
realidad, no virtual,
ni artificial,
sino ¡natural!




Diario SUR

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.