El entrenador ha de tratar por igual a todos los jugadores a la hora de que cada uno responda a las exigencias propias del trabajo, en el cumplimiento de las normas establecidas y en las responsabilidades lógicas que un jugador ha de atender sobre todo a nivel profesional. Otra cosa es el aspecto personal. Cada
El último que apague la luz.
Aquí se escribe sobre pensamientos, opiniones, vivencias, aficiones y en general de la vida cotidiana del ser humano. Tratamos de tener sentido del humor y ser optimistas, aunque no siempre es posible conseguirlo.
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Cuando el futbolista goza de la confianza del entrenador.
Es cierto que hay futbolistas que en función del entrenador que los dirija, varían sustancialmente su rendimiento, y una de las causas principales es el nivel de confianza y apoyo que un técnico le brinde a un jugador. Cuando un futbolista salta al campo y sabe que goza de un respaldo total por parte del
Prevenir antes que curar.
Es de sobra conocido el alto nivel competitivo que exige el fútbol y esto hace que sea un deporte en el que el riesgo de sufrir lesiones obligue a tomar las medidas de precaución necesarias para disminuir en la medida de lo posible que el futbolista vea suspendida su actividad durante semanas o meses e
El aprendiz de futbolista.
Jugar al fútbol no es excesivamente complicado, cualquiera puede pegarle patadas a un balón, lo difícil es jugar bien y eso es evidente que no todos saben hacerlo. Sin embargo es posible mejorar la técnica y la forma de jugar en el campo para sacarle el máximo provecho posible a las cualidades propias si se
Imaginación versus adoctrinamiento.
El entrenador de Fútbol-Base que va a trabajar dentro de una Metodología-Filosofía del Club-Escuela de Fútbol u Organización Deportiva en la que desarrolla su actividad como técnico es fundamental que esté identificado con el estilo de trabajo que se pretenda desarrollar, pero eso no quiere decir que el entrenador sea un autómata que ejecute su
Espejos en los que no mirarse.
Se supone que un futbolista profesional de los considerados de primer nivel , no solo cobra (espléndidamente, por cierto) para demostrar sobre un terreno de juego sus virtudes con el balón en los pies , también para mantener un comportamiento y una educación que cualquier deportista debe de tener siempre presente en el ejercicio de

