Quizás fue usted una de las muchas personas que sufrieron ayer las consecuencias de la puesta en funcionamiento de un semáforo en la calle Jorge Luis Borges, en la zona de Portada Alta. Hasta diez kilómetros de retenciones se llegaron a registrar en alguno de los accesos a la capital. Los problemas comenzaron al mediodía y fueron en aumento hasta que, pasadas las 20.00 horas, el Área de Tráfico del Ayuntamiento optó por dejar en ámbar intermitente la señalización semafórica. No obstante, la normalidad no llegó hasta las diez de la noche. Según informaron fuentes del Centro de Control de Tráfico, los problemas empezaron a detectarse sobre las 14.00 horas, con retenciones desde el Palacio de Congresos hasta Herrera Oria, ya que el citado semáforo taponaba esa salida desde la A-7.
Si fue uno de los afectados, cuéntenos su experiencia, y si no…, esperamos su opinión sobre las nuevas señalizaciones en la plaza José Bergamín.

