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UN “PROVEEDOR” DEL CENTRO DEL CAMPO

2011 junio 28
por Juan Cortes

Lei el lunes, en SUR naturalmente, “que el Malaga busca en principio a un jugador de “último pase” para completar su proyecto. Y pense que es cierto que nunca es tarde si la dicha es buena. Y es muy buena. Porque los equipos, que no se hacen de un día para otro, 0or mucho “parné” del que se disponga, se tiene que confeccionar partiendo de la base fe saber qué es lo que le falta. Y nadie ignora que, desde hace tiempo, en la plantilla malacitana una de las necesidaes mas apremiante es la de un pasado que mueva al equipo en esa parcela en la que se genera el futbol de ataque. O mejor, en donde se afronta el momernto cumbre del juego, el del pase previo al remater decisivo.

Recuerdo como funcionó el Malaga cuando contó en el centro del campo con un buen pasador. En la primera temporada en La Rosaleda, llegó al Malaga un jugador que ocupaba el centro del entonces trío medular. Mientras los que le acompañaban centraban su atención a los interiores, él se preocupaba con menor intensidad del delantero centro. Solían estos ser los mas goleadores, porque disponian, primero, de la parcela central frente al portal enemigo y disfrutaban, al mismo tiempo, de menos vigilancian del oponente.La función principal del llamado medio centtro era ser el eje del equipo. Convertirse en el hombre que mas veces tocaba el balon. Era la base del equipo. De su acierto depenfía en alta proporción, la actuaciones del equipo. En 1941 el Malaga incorporo un jugador para tal cometido. El era el que tenia que colocar a sus compañeros de equipo delante de la portería rival con el menor numero posibles de adversarios por delante. Aquel jugadot del Cádiz era, en realidad del Barcelona. Se llamaba Francisco Virgos. Decía de el que donde ponia el ojo ponia el balon. Estaba en el campo mas pendiente del compañero que del rival. Con el balon, que le llegaba de todos lados, tenía que ver al compañero. La prercisión de sus envios era lo que predominaba en su quehacer. Conforme el encuentro comenzaba, los aficionados sabuamos la suerte que el Malaga iba a correr ese día. Si Virgos estaba en el campo, la victoria hasta se podia garantiza. Si por contra no daba pie con bola, por muy bien que estuvieran Tomasin, Fuentes, Olivares y los delanteros, no habia nada que hacer. ¿Por que tal conclusión? Porquen el balón, si no venia de Virgos, no podia traducirse en gol.

Del corte de aquel Virgos de la primera temporada del Club Deportivo Malaga ha habido bastante en Martiricos. Cuando contamos en tal cometido a un buen jugador, el Malaga funcionó.En primera, segunda e incluso en las pocas temporadas que el equiipo militó en tercera. En los años 70 hubo un tal Viberti para interpretar ese papel y en los ochenta, otro como Alberto Martin o Recio. En este Nalaga hermos coocidos otros “Virgos”. Sandro, de los ultimos. Y muy especialmente, Movilla, quer siempre era capaz -lo que le faltó siempre a Sandro- de estar presente durante la hora y media de juego.

En el Malaga no se tapan los huecos con la prontitud debida. Desde que Valcarce, antes de su retirada, desapareció, por lesiones, como dfefensa zurdo de garantias, el Malaga no ha tenido lateral. Pero nunca es tarde si la dicha es buena. Y ahora la necesidad de un pasador es interesante. Cuando en los 70, los lebreles blanquiazules Migueli y Conejo se hacían con el balon y lo colocaban a disposicion de Viberti, el equipo entraba en la tranquilidad de saber que el juego estaba controlado. En los ultimos años de eso no hemos disfrutado los malaguistas. El futbol hoy necesita rompedores, cierto. Pero es indispensable contar con un proveedor en el centro del campo. El que ahora tiene los mejores ahí, el Barcelona es el mejor equipo del mundo.

CANDIDATOS A GO-GO

2010 junio 30
por Juan Cortes

Hace 25 años, tal día como hoy, primero del mes de julio, “SUR” publicó una noticia sorprendente. Especial. Ni antes ni después volvió a producirse.

La presidencia del Málaga estaba vacante por haber dimitido Rafael Serrano. La situación económica del club era paupérrima. No tenía deudas con sus dirigentes, porque habían sido saldadas, así como las de los empleados. Por Deusto y Guerini, Hércules y Madrid había abonado un buen número de millones. En la nómina quedaban buenos jugadores. Pero todos tenían un costo que en segunda división, a la que se había descendido después del despido del más discutido de todos los entrenadores en la historia del Málaga. (Entre paréntesis, no hay recordar que era Marcel Domingo, más famoso entre los aficionados y en los medios informativos nacionales por sus discrepancias con Viberti que por la buena clasificación del titular en las dos anteriores temporadas).

Los que conocían internamente la situación se preguntaban que dónde se encontraría un aficionado que quisiera hacerse cargo de la presidencia de la entidad. Ahora no se disponía de un gobernador civil que “orddnara” su nombramiento. Porque unas temporadas atrás, la primera autoridad de la ciudad “condenó” a un aficionado, a ocupar la poltrona malaguista. El gobernador civil era Manuel García del Olmo, y el “condenado”, José Luis Estrada. Fue allá por los años cincuenta. También entonces -¿y cuando no?- el Málaga debía “la tira”. El gobernador ofreció una colaboración, que, por cierto, nunca faltó, y así se salió del atolladero de tener un club destacado en el futbol patrio, pero sin presidente.

Ahora el temor estaba en que García del Olmo ya no era gobernador. Y el que lo era no solía intervenir en la problemática deportiva. ¿Habría algun valiente en la ciudad que quisiera la presidencia? Había que considerar un hecho importante. El Málaga que buscaba presidente acababa de escribir las más brillantes páginas del balompié local en los últimos cinco años. En ese periodo, el obtuvo esplendidas clasificaciones, contrató importantes jugadores y se convirtió en algo tan singular como ser “abastecedor” de la selección española, con los Migueli, Deusto, Macías…

La sorpresa fue mayúscula. Porque en sus páginas deportivas, “SUR” recogía el 1 de julio de 1975 que había seis, la mitad de ellos que con anterioridad habían formado parte de alguna directiva, que estaban dispuestos a responsabilizarse de la dirección del club. Entre la media docena se encontraban los ex dirigentes Juan Domínguez Ramos, José Ibáñez Narváez y José Quintanilla García. Los otros que estaban dispuestos a debutar eran Fernando Soler, José Robles Garrido, y Bartolomé Pérez Robles. Hubo algunos más aspirantes, que se retiraron por carecer del apoyo que necesitaban de los socios. Al final, a la hora de acudir a las urnas, lo hicieron solos los que habían encontrado el respaldo de los compromisarios. Fueron cuatro.

Las elecciones estuvieron montadas a lo grande. Algún candidato hasta invirtió en publicidad. Era la segunda vez que el presidente iba a salir de las urnas. La anterior, la primera, fue en enero del 63. En aquella, por un voto, Moreno de Luna aventajó a Julio Parres. Ahora fue Ibáñez el elegido.

Hoy se cumple un cuarto de siglo de un record que nos dejó a todos anonadados. Fue la jornada de los candidatos a go-go.

EN CUATRO AÑOS, DOS SUPERVIVIENTES

2010 junio 29
por Juan Cortes

Renovarse o morir.

Es un dicho. Si se usa con moderación, proporciona beneficios.

En el fútbol no se le utiliza asiduamente. Porque son más los que piensan que los equipos de construyen poco a poco. Los aluviones son nefastos, se piensa. Tanto si son de baja como de altas. Lo mismo se rompe la conjunción con lo uno como con lo otro. Cada temporada, lo mejor es que se incorporen al elenco un número de jugadores. Mientras mas escaso sea, mejor. Porque, de un lado, demuestra que se ha valorado la base. Y de otro, que los cimientos han sido solidos.

En el viejo Malaga la mejor experiencia de esto se tuvo en el año 1971-72. La clasificación al término del torneo fue la mejor. Y durante el verano, la caja del club descanso, para recuperarse en parte. Porque el titular no invirtió ni un solo duro. La única alta que se registro en el plantel fue la de Galindo. Y el “Pato”, como lo apodaban sus compañeros, procedía del Atlético Malagueño de Antonio Carmona. Kalmar , que era el entrenador, le dio partidos. Y con los Viberti, Migueli, Benítez y demás, el equipo respondió perfectamente. Siempre estuvo alejado de los puestos incómodos. Luchó inclusive en algunas jornadas por la consecución del liderato. Pero el Malaga pocas veces actuó como esa temporada. Los aficionados son propensos a las caras nuevas. Es cierto que los profesionales con muchos años dentro del mismo elenco son “víctimas” a las que no se les aprecia en la medida que merecen. La gente se cansa, incomprensiblemente. Y de ahí que han sido siempre más las temporadas en las que se pasó de la media docena –y en la mayoría, recientemente, se dobló la media docena y hasta se pasó de la docena-, entre otras razones porque hubo que pasar por el aro de las cesiones.

En las últimas temporadas hemos visto aparecer en las alineaciones de nuestro titular muchos mas jugadores de los que fuera de desear. La treintena se quedo por detrás. Y barajando tal cantidad de jugadores, hasta el más incompetente de los entrenadores sabe que no se suele llegar a ningún lado. Ni siquiera al de hacer juego y merecer una buena renta clasificatoria al final. Nunca es conveniente en el fútbol renovarse en la medida en la que lo ha venido haciendo el cuadro de Martiricos. Y ese ha sido uno de los males que ha aquejado al equipo. No hemos encontrado con la fecha del 30 de junio, que siempre ha tenido especial relevancia en el balompié. Es la fecha en la que finalizan los contratos de la mayoría de los jugadores. Y concretamente, hace tan solo cuatro años, la plantilla se vio desmantelada. Entre traspasos, los de Alexis y Nacho al Getafe – nunca pensamos que íbamos a hacer grandes jugadores para malvenderlos a un club como el madrileño- los que volvían a los equipos que nos lo habían prestado –caso de Ribeiro y Anderson- y los que no fueron renovados, caso de Juan Rodríguez, la nómina blanquiazul se quedo en cuadro. Tanto que a los cuatro años, el 30 de junio de 2010, solo quedan en la nómina local dos de los que actuaron en el ejercicio 2005-06. Son el portero Arnau y el defensa Jesús Gámez, del que todavía seguimos disfrutando, a pesar de lo mucho que se ha hablado, y se ha escrito, sobre su venta. Tantos cambios de profesionales en casi un trienio es muy mala señal. Y resulta un lastre para llegar al objetivo de construir un equipo sobre el que colocar, cada temporada, una pareja de jugadores que incrementen la solidez del bloque.

Hay que renovarse, si. Pero hay que renovarse para no morir, dice el refrán. Mas cuando la renovación, cada año, es tan grande, no se logra precisamente lo que se persigue. Porque cambiando tanto de jugadores, lo que se consigue es precisamente lo que pretende evitar con la renovación. Es decir, la muerte, que en el fútbol tiene como mal menor, el descenso de categoría. En el Malaga, en cuatro años, solo dos supervivientes, no resulta un buen argumento para alcanzar cotas mejores.

EL FUTBOL SIN GOL…NO ES FUTBOL

2010 junio 24
por Juan Cortes

Con los años cada vez lo entiendo menos.

Parece como si el fútbol cada día fuese más complicado. Como si de la noche a la mañana se hubieran cambiados los preceptos por los que se ha venido rigiendo. Como si el cada día más elevado coste de los profesionales y la constitución de los clubes como sociedades anónimas lo hubieran cambiado todo. Se ha cambiado hasta la terminología histórica. Ya no hay extremo, defensas o medios. Ahora aparecen los carrileros, los centrocampistas, los medias punta y los finalizadores, a los que antaño conocíamos como goleadores. Aparte la locura de los sistemas (3-3-4; 4-2-3-2 y demás), hay algunas cosas que no se entienden. Por lo menos para los que “vivimos” en el fútbol hace más de medio siglo.

Veo un titular que dice “Con futbol, pero sin gol, Serbia es ajusticiada por Australia. Me pregunto ¿se han hecho incompatibles el fútbol y el gol? Sigo preguntándome ¿para que juegan los equipos? Siempre creí que el fútbol tiene una suerte suprema, el gol. Es como en los toros la suerte de matar. ¿Torea bien un matador que deja vivo al astado? ¿Puede un equipo jugar bien sin recordar en ningún momento que el “leit movit” del balompié es colocar el esférico en el interior del marco del rival? Parece que sí. Estamos en la era de los inventos futbolísticos. Lo que no se evoluciona en las reglas del juego, se hace en la práctica del juego. Se inventan terceros árbitros, se rebautizan a los jueces de línea como árbitros auxiliares, pero se sigue castigando menos severamente una falta que puede causar una importante lesión – una de las antiguamente denominadas “planchas”- que un leve contacto en el área de un atacante y un defensa.

Creo que el tiki taka puede tener mucho estético, de bonito. Pero creo que si consiste exclusivamente en distraer el balón, en no ganar un metro de aproximación a la portería contraria, y reemplazar la verticalidad por la horizontalidad, no sirve para nada. Como no sirve para nada la posesión del balón si el que lo tiene no sabe que hacer con él. No se puede olvidar que lo que convirtió al fútbol en el más popular de los deportes fue el gol. Y que el gol es lo realmente importante. Porque a fin de cuentas el que se adjudica los puntos es el que los hace en mayor número.

Admito que me digan que un equipo ha jugado bonito cuando sus triangulaciones y sus paredes son impecables, cuando se prodigan los cambios de juego y el adversario no ve el balón. Pero cuando para llegar a la portería rival hay que utilizar una veintena de toque horizontales y cuando desde el área de penalti se olvida algo tan importante como es el remate, no hay buen juego. Porque se juega para marcar. Y para marcar resulta indudable que el camino más recto, o mejor dicho, el único camino, es tirar a puerta. En el mundial me subleva ver a estrellas de las llamadas galácticas que a una docena de metros de la línea de gol se recrean intentando una imposible pared.

El futbol sin gol no es futbol. Búsquenle los del tiki taka y los fabricantes de esos raros barómetros como el tiempo de posesión, otro nombre. Puede ser lo que se les antoje. Pero desde luego, futbol no es. Puede ser un juego bonito, una tarea estética. Pero las obras, por bonitas que sean, hay que terminarlas. Y en el fútbol lo que pone el colofón al buen juego es el gol.

EL MÁLAGA EN LOS MUNDIALES

2010 junio 21
por Juan Cortes

Muy ligera fue siempre la presencia de nuestro titular en la historia de los mundiales.

Solo aparecen dos malagueños en el transcurso de sus ediciones, desde 1930. En casi ochenta años, de otro lado, no se contó, entre los convocados para participar en ellos, únicamente encontramos al guardameta Contreras, en etapa reciente.

Los dos malagueños mundialistas han sido Juanito y Fernando Hierro. Si hay muchos otros jugadores que como Gabriel Alonso y Paco Antúnez intervinieron en una ocasión (Brasil, 1950) unos años antes de enrolarse en el titular de Martiricos. Nos se privó tampoco el equipo blanquiazul de contar en sus filas con jugadores que inmediatamente después de intervenir, y, por cierto, de forma destacada, llegaron al Málaga. El primero que terminado una edición del campeonato del mundo recaló en nuestro viejo Club Deportivo fue Allan Anthony Costly. Jugo en el 82, el mundial de España. Y aterrizó en Málaga para participar en la temporada 82-83. Benítez había conseguido ese preciso año el ascenso a primera división, en su debut como entrenador del titular. La llegada de un mundialista al Málaga fue un campanazo, primero. Después resultó un fracaso. El primero, porque el segundo fue el protagonizado con Cyrile Makanaky.

La historia del ingreso del primer mundialista en el Málaga la fue registrando SUR en sus páginas deportivas así:

21-07-82

El presidente Antonio Pérez-Gascón gestiona en Madrid el fichaje de Costly.

24-07-82

Costly ya esta comprometido con el Malaga.

28-07-82

Llega Allan Anthony Costly 1,82, 25 años, hondureño, tres veces internacional.

31-07-82

Firmó Costly.

El Málaga ha pagado por el traspaso del internacional hondureño diez millones.

Costly no participo en el curso balompédico de su ingreso en el Málaga mas que en una docena de encuentros. No disfruto de la titularidad, que en esa campaña la ostentó el mayor de los veleños Hierro, Antonio. Cuando acabó el ejercicio, Costly recibió su carta de libertad para regresar a Honduras.

Recordar hoy lo que sucedió hace 28 años es porque al revistar la relación de los jugadores convocados por la selección hondureña para el Mundial que se esta disputando en Sudáfrica, nos encontramos con otro Costly. Este es delantero y se llama Carlos Yaír “Carlo”. Ha sido treinta y nueve veces internacional con su país. Y en esos encuentros anotó la cantidad de 14 goles.

Este nuevo Costly nació en San Pedro Zula, donde también había venido al mundo el que fue el primer mundialista en la historia del Málaga. Y curiosamente, por poco si hoy le hablamos de un malagueño-hondureño en el mundial sudafricano. Porque este Carlos Costly es hijo de aquel defensa central que causó sensación en el mundial del 82, y que tras un año en el equipo blanquiazul de Martiricos salió por la puerta de emergencia. Por poco si se convierte en el tercer malagueño –junto a Juanito y Fernando Hierro- mundialista. Cuando papa Costly inicio su conversación para ingresar en el titular de Martiricos, Carlos Costly estaba recién llegado al mundo. Y cuando el defensa central aterrizó en la capital de la Costa del Sol, “Carlo” Costly tenía trece días. Por unos días el hoy convocado por el seleccionador nacional de Honduras para intervenir en el mundial de Sudáfrica no nació en Málaga. Allan Anthony Costly viajó a la Costa del Sol sin la compañía de su mujer, que acababa de hacerlo padre.

TRASPASO UNICO

2010 junio 4
por Juan Cortes

El Málaga ha sido un equipo que ha vendido a muchos jugadores. Rara era la temporada en la que no se producía alguno. Y lo peor era que no lo hubiera. Porque era señal de que la “mercancía” resultaba de poca valía. Los traspasos, además, solían permitir cuadro las cuentas. Maquillarla, sería mejor decir, por cuadrar, lo que se dice cuadrar ¿lo estuvieron alguna vez?

En los equipos pequeños – y en los grandes- cuando un jugador se “atraviesa” hay que despejar el camino. Por la tremenda, mantenerle en el plantel es, aparte de un quebradero de cabeza, ganas de complicarse la vida. En el Málaga fueron pocos los que se “atravesaron”. Los que dijeron que querían cambiar de colores. Así, a vuela pluma, recordamos los casos de los canteranos Manolo Hierro y Paco Muñoz Pérez. A los dos hubo que sacarlos al mercado. Esas operaciones no fueron tan bien cotizadas como las de aquellos que no dijeron que están dispuestos a cambiar de club. Pagaron mucho más por Fleitas o por Jaro, pongamos por ejemplos, que por los dos antes referidos.

En los traspasos del viejo Málaga hubo uno que resultó especial. Fue el de Pipi. El asturiano nacido al futbol en El Palo no se fue porque no quisiera jugar más en el Málaga. Se marchó porque el que le ofreció una plaza en su elenco fue nada menos que el Madrid. El Madrid grande. Diría que el Madrid mas grande. Porque cuando Alberto Pipi recaló en las filas madridista, nadie osaba disputarle ser el mejor equipo del mundo. Estaban por descubrir los galácticos. Aun no se había inventado tal fraude. En el equipo del Bernabéu estaban don Alfredo Di Stefano, don Pancho Puskas, don Francisco Gento y otra serie de “dones” que demostraban lo que valía ganando, una tras otra, las cinco primeras copa de Europa dirimidas. A ese Madrid inconmensurable se fue Pipi en 1963. Pasó de un equipo que se había ido a segunda a otro de primerísima fila. Pero en ese traspaso, el Madrid, que en más de una oportunidad, vació su bolsa de caudales en las arcas malaguistas – con las compras de Sergio Rodriguez, Becerril, y mas tarde Fleitas, Guerini o Jaro- por Pipi no soltó un duro. Pagó en especies. El pacto fue, además de la participación gratis del Madrid en el Costa del Sol, la cesión de cuatro jugadores para la temporada 63-64 y otros cuatro para la 64-65. La operación fue muy criticada en el momento de convenirse. Pero a toro pasado, hubo que aplaudirla. Porque los cuatro del primer año (Otiñano, Antonio Ruiz, Julio Gento y Manolo Velázquez) y los cuatro del segundo (Otiñano y Velázquez, más Antonio Robles y Julián Montero) tuvieron una esplendida contribución, especialmente en la segunda temporada, al quinto ascenso a primera división.

Traspaso único el de Pipi. Porque antes y después de él, los que fueron vendidos proporcionaron sus buenas pesetas. No ha habido más traspaso en “especies”. De ese traspaso hoy se cumplen 47 años.

ASCENSOS, FIESTA Y PROMOCIONES

2010 junio 1
por Juan Cortes

El 2 de junio ha sido un buen día en la historia del futbol malagueño. Repasando nuestro archivo aparecen acontecimientos señalados.

Hace 64 años, el Málaga salió del infierno de la tercera división. Fue a la tercera temporada de militar en ella. Paco Bru, el primer seleccionador nacional del futbol español (1920) había intentado, infructuosamente, sacar al titular blanquiazul de la última categoría nacional en las dos campañas anteriores. No lo logró. En la primera ocasión, porque en el partido decisivo, cuando en casa, con el empate, le bastaba para subir, perdió. Y en la segunda, se estancó en la fase final. Opto por desistir. Dimitió y la directiva puso el equipo en manos de Chales. Y Chales, que hacia sus primeras armas como técnico, sumó su primer éxito al frente del equipo. Lo clasificó campeón de campeones. Campeón de España de Tercera División. El 2 de junio de 1946 en Martiricos estaba convocado el Levante. Un gafe, porque un par de años antes había chafado al Málaga su regreso a segunda. En esta ocasión perdió. Y aportó al triunfo del Málaga un autogol. La victoria por 2-1 valía un ascenso. Con esos dos puntos, Mendaro; Jimeno, Soler; Paquirrini, García, Bilbao; Casanova, Teo, Maciá, Lezama Emilio celebraron el regreso a segunda. La clasificación en esa fase, la tercera y ultima entre los campeones de tercera, se llamaba fase final. Los de Martiricos, con esos dos puntos, sumaban 9. El segundo, optante al único ascenso, era precisamente el Levante, que contaba con 6. Se celebro apoteósicamente. No solo ese día, sino en el que acabo el torneo. Chales fue paseado a hombros por primera vez por el césped de La Rosaleda.

Seis años después, también el 2 de junio (1962) con un festival por todo lo alto, el Málaga festejaba otro acontecimiento singular: un ascenso. Pero en este caso, a la cúspide. A primera. Parres era el presidente y Barinaga el entrenador. Hacía más de media docena de años que el cuadro blanquiazul no se media con los equipos de la categoría de oro. El festival lo fue a lo grande. Por primera y única vez, el festejo del éxito deportivo se celebraba en un feudo taurino. Fue en la finca Valcargado, del maestro Antonio Ordoñez. Mi hermano Pacurrón montó el “show”. Los jugadores lo pasaron en grande. Hasta se “enfrentaron” (Mendi e Ibarreche) a algunos novillejos de la ganadería del matador rondeño. Ordoñez recibió el escudo de oro del club y el carnet de socios de honor. Y le dio la alternativo como torero malaguista al que bautizaron como “Morenito de Rabat”, que no era otro que Ben Barek.

Pudieron haberse celebrado el mismo 2 de junio en 1963 o 1964 otras dos jornadas triunfales. En estas ocasiones, del filial, el Atlético Malagueño. En el primer año, en Barcelona, frente al Hospitalet, jugaron un partido de desempate. Lo perdió el equipo de Carmona Ros. La pareja Benítez Migueli fueron protagonistas. Pero todos salieron complacidos de la actuación. El entrenador del rival, el que fue portero del Barcelona, Velasco, cuando termino el encuentro entró en la caseta del filial para felicitarles por la gran actuación a Porras, Segura, Cervantes, Delgado, Quesada, Benítez, Manolito, Migueli, Fragoso, Moreno, Andrés, componentes del once de Carmona Ros.

Un año más tarde nueva promoción con el filial de protagonista. Era el tercer encuentro contra el Calvo Sotelo de Puertollano. Se registro un empate. El ascenso habría que decidirle en el cuarto encuentro. En Sevilla, el Atlético Malagueño dejó una gran actuación. Balmanyá, que era el entrenador del Betis, se prendo de aquel equipo formado por Porras, Crespo, Cervantes, Delgado, Quesada, Berrocal, Aragón, Coco, Martín, Benítez, Manolito. Cuando meses después se enroló al Málaga como entrenador, no olvido lo que había visto en el segundo equipo y ascendió al primero a Benítez y Aragón. Tampoco se alcanzó el ascenso. En el cuarto encuentro, el colegiado se ensañó con el filial, al que dejó en inferioridad numérica. Pero no impidió que el Málaga se aprovechara de las actuaciones del equipo. Benítez y Aragón fueron la compensación al nefasto arbitraje, que eliminó al equipo de Antonio Carmona.

Si la Federación hubiera tenido la habilidad de repetir el colegiado del partido anterior (Pablo Sánchez Ibáñez), otro gallo le habría cantado al Malagueño. Se habría visto las caras con el primer equipo en segunda división. Ya ocurrió en la temporada 59-60, en tercera división.

RENOVACIONES RECHAZADAS

2010 mayo 28
por Juan Cortes

No fueron muchos los entrenadores que rechazaron una propuesta de renovación en el Málaga.

Generalmente, los que la recibieron habían dejado su huella en la historia del titular. Esta estaba representada ya por un ascenso a la división de oro, ya por una permanencia en ella. Para el club de Martiricos siempre fue cierta la afirmación de que mas difícil que llegar era mantenerse. La continuidad en la categoría de los elegidos siempre fue considerablemente inferior al número de las llegadas.

No a todos los que nos llevaron a la cúspide del balompié nacional, se le ofreció seguir desempeñando el cometido que triunfalmente –vía ascenso, vía permanencia- acababan de lograr. Los dos primeros que alcanzaron la gloria al aterrizar con el Malaga en primera no merecieron la recompensa de tal ofrecimiento. A Barrios se le cesó cuando para que finalizara la temporada quedaba un partido de vuelta de Copa, con el Barcelona, en la ciudad condal. A Urquiri todavía se le trató peor. Le pidieron condiciones para seguir, cuando Ricardo Zamora ya había sido contratado, solo para cumplir el compromiso. Pidiera lo que pidiera, se le despediría diciéndole, con aire peyorativo, “¿usted se ha creído que ha sido quien ha subido al equipo a primera?”. Los que sucesivamente lograron el éxito de desembarcar arriba, entre los grandes, se les llevó al patíbulo cuando aceptaron la propuesta de renovación. Así, sucesivamente, fueron cayendo Pasarín (1954) y Barinaga (1962). Los dos quisieron “terminar su obra” complementando el ascenso con la permanencia, y ambos sucumbieron en el empeño.

Con una propuesta de renovación rechazada, como ahora la ultima de Antonio Tapia, no se encontró el club hasta después de veinticuatro años de su conversión en Club Deportivo Malaga. Fue al término de la temporada 64-65. Juan Moreno de Luna saboreaba su primer ascenso como presidente –contabilizó dos, uno menos que descensos- en una promoción ganada al Levante. Fue el 13 de junio de 1965. Aquel día de San Antonio, en la ciudad del Turia, el 0-0 deparó el quinto ascenso. Y se desbordó la euforia malaguista. En Valencia, en la cena del ascenso, la directiva “acorraló” al entrenador, Domingo Balmanyá. Ciertamente no esperaban que el entrenador que ya estaba, por partida doble en la historia del titular – por haber conseguido el quinto ascenso y por haber sido el primero en percibir como prima de fichaje un millón de pesetas- pudiera hacer triplete en lo de señalar records en el palmarés blanquiazul. Se pujó, en la capital levantina, por la renovación del técnico. Se pensaba que al calor de la euforia general –era, para el que luego sería seleccionador nacional, su primer ascenso- no sería difícil convencer al catalán para que aceptara seguir al frente del equipo. Se pensó que como catalán, Balmanyá pensaba en lo de la “bolsa sona” y para eliminar su inicial resistencia se le sometió a la mayor tentación: un cheque en blanco.

“Ahí tienes –le dijeron- pon tu la cantidad en la que valores tus servicios para la temporada 65-66”. El cheque en blanco no fue aceptado. Balmanyá se mantuvo firme en su determinación. No era cuestión de dinero lo que le apartaba de la trayectoria malacitana. El problema era otro. Algo que para algunos tiene un inestimable precio: el prestigio. Balmanyá no veía claro el futuro blanquiazul. Y por muchos millones que pusieran delante de sus ojos, estos no dejaban de apreciar, a lo lejos, problemas que para él eran vitales: la confección de una plantilla.

Antes que Domingo Balmanyá ningún entrenador había rechazado continuar al frente del equipo. El aspiraba a algo que no podía valorarse en millones de pesetas. Se desvinculó del Malaga y se fue al Atlético de Madrid. En el equipo rojiblanco no hubo talón en blanco. Pero en lontananza, “Mingo” Balmanyá, que dejó como recuerdo, además del regreso a primera, la incorporación al primer equipo de Benitez, Aragón y Berruezo, a los que pretendió unir a Migueli, veía algo de inconmensurable valor: un posible titulo de campeón de Liga. Y abrírsele las puertas de la selección nacional.

En el viejo Malaga no hubo otro caso de renuncia de un entrenador. Los que ascendieron, o mantuvieron el equipo entre los grandes, aceptaron continuar. Pons, Kalmar, Viberti, Benítez, Kubala, Peiró. Cuarenta y tres años transcurrieron sin que Balmanyá tuviera un imitador. A cuantos se propuso la renovación –que tampoco en el Malaga actual han sido demasiados- la aceptaron. Sin embargo, como los tiempos cambian, ahora, en las últimas temporadas, ni Juan Ramón Muñiz ni Antonio Tapia dijeron si a Fernando Sanz.

LA CLASIFICACION POR LA REGULARIDAD

2010 mayo 14
por Juan Cortes

Cuando a la Liga se le denomina el campeonato de la regularidad, por algo será.

Y es porque lisa y llanamente indica la posición de los clubes participantes en razón de sus meritos. No juega la suerte. Tampoco lo hacen los perjuicios por los errores arbitrales. Una y otra circunstancias suelen quedar compensadas en el decurso del certamen.

Los resultados de los encuentros disputados en el propio terreno son decisivos para señalar a los que se han mostrado como los peores; los puntos sumados en los desplazamientos ordenan la situación de los mejores. Se aprecia claramente dividiendo la clasificación general y las de los partidos en casa y fuera. Y cada año, la fusión de dichas clasificaciones determina quienes han de ser los premiados con el titulo, con los puestos para presentarse a los exámenes continentales y también, quienes son los que tienen que pasar al grado inferior balompédico por sus menguados merecimientos.

Es clara la supremacía del Barcelona, el más claro aspirante a la obtención de entorchado de campeón. En el Nou Camp no ha cedido más que dos puntos, en el único encuentro en el que no pudo anotarse la victoria. Nadie ha puntuado en el feudo blaugrana. Después, se sitúa el Madrid. Perdió tres puntos ante sus seguidores, precisamente frente al Barcelona. De los 54 puntos en juego en la cancha catalana, 52 quedaron en su casillero. En el caso del Madrid, de los 57 se quedo con 54. Ya el tercero en discordia, el Valencia, se aleja considerablemente de ellos. Porque de los 54 que podía haber cosechado en su parroquia, se quedo con 41. Es decir, que entre empates y derrotas volaron de Mestalla trece puntos. Mallorca y Villarreal le habría rebasado, porque los dos ante sus seguidores “guardaron” mejor los puntos.

En el plano contrario, los equipos que peor defendieron los encuentros en su terreno se encuentran a noventa minutos de la conclusión del torneo, con el agua al cuello. El Racing, que es de los que van a defender este domingo su permanencia en la categoría, el mejor situado, vio como de los 54 puntos que pudo adquirir en sus 18 partidos, se le escapaban nada menos que cuarenta, cuyo equivalente es de diez derrotas y cinco empates. O sea, que en el Sardinero no ganó más que tres partidos. Uno más que el Valladolid en Zorrilla, en donde “pescaron” quince de sus diecinueve rivales. El tercer puesto negativo en esta clasificación para nuestro Málaga. En Martiricos hubo “barra libre” para los que la visitaron. La mayor “generosidad” blanquiazul se ofreció a los más débiles. De la decena de los peores catalogados, únicamente pudo derrotar a Español. Los restantes “chuparon”. Además del equipo españolista, las victorias fueron con Atlético de Madrid, Getafe, Mallorca, Villarreal, estos tres últimos pleiteando por participar en Europa.

Por sus resultados caseros, el Málaga estaría, como está, en descenso. Sin embargo, si los marcadores a domicilio tuvieran más peso a la hora de eludir las últimas, estaría libre de preocupaciones. Porque los condenados al descenso, a una jornada de acabar el campeonato serán el campeón de la Liga de Europa, Atlético de Madrid, Español, Xerez y Tenerife. Los jerezanos, por uno y otro aspecto clasificatorio, se encuentra en la situación en que está. Y sin embargo, por las singularidades del fútbol, en el último partido del año podría rectificar la clasificación que establece la regularidad.

LA VICTORIA EN BARCELONA Y EL DEBUT DE MERINO

2010 mayo 13
por Juan Cortes

Creía recordar que el 14 de mayo fue un día de especial relieve en la historia del viejo Málaga.

Para confirmarlo bastó una ojeada a mi archivo. Efectivamente, pasaron algunas cosas. La primera se remonta al año 72. El Málaga por segunda temporada consecutiva en primera división. Ignorábamos que comenzaba el periodo más brillante del Club Deportivo: el quinquenio de oro. O dicho de otra forma, el ciclo de Viberti.

En tal día como hoy de hace más de medio siglo se clausuraba el campeonato de Liga 71-72. El Málaga cerraba su calendario en el Nou Camp. El partido carecía de especial trascendencia. El Barcelona había perdido el campeonato siete antes en Córdoba. El Madrid ya había cantado el alirón. El otro protagonista, nuestro titular, jugaba con el relajamiento que le proporcionaba tener en el bolsillo el billete que equivalía a un año más en todo lo alto. Kalmar, que empezó la temporada como entrenador, había sido cesado. La determinación provoco una crisis directiva. La mayoría de los dirigentes escogidos por Rafael Serrano Carvajal para su primera directiva, en discrepancia con la decisión, dimitieron. El trabajo con la plantilla no recayó sobre el que entonces era segundo de Kalmar, Ben Barek, sino en quien dirigía al filial, que era el anterior segundo, Antonio Carmona Ros.

Los culés abuchearon a sus jugadores por haber cedido un trofeo al que había hecho sitio en el museo blaugrana. El ambiente hostil propicio algo que carecía de antecedente. El Málaga, en cuantas oportunidades había acudido, como rival, al feudo barcelonista había sido vencido. En varias ocasiones, goleado. No era de esperar que sucediera lo que ocurrió. Y fue que a un Barcelona plagado de estrellas, un Málaga sin Viberti lo derroto. Los puntos sumados no repercutieron en el futuro. La continuidad en primera se había ganado con anterioridad a vencer a los azulgranas. Pero si valió para establecer un registro clasificatorio. Porque con aquellos dos puntos el equipo se aupaba hasta el séptimo puesto en la clasificación general final. El habilidoso y rápido extremo derecha Alvarez fue el autor del gol. Y los que le acompañaron en la alineación fueron Deusto, Macías (Montero,) Arias, Irles; Martínez, Benítez; Conejo, Vilanova, (Búa,) Migueli y Galindo. Al partido asistió Marcel Domingo. Ya estaba comprometido con el Málaga para dirigirlo en la siguiente temporada. Hoy se cumplen 58 años de tan destacada efemérides.

“SUR”, en sus paginas deportivas decía (14-05-80): “Ayer hubo conversaciones en la capital para el traspaso de Salguero. Había sido uno de los valores destacados del titular en la temporada 79-80, en primera división, con Sebastián Viberti de entrenador. El equipo descendió, pero habían aparecido dos jugadores de especial valía: el central, Salguero y el lateral izquierdo Muñoz Pérez. A Salguero lo había traído al Málaga José María Andrade., que estaba al frente de la cantera. Varios equipos pujaron por su adquisición. Pero la aparición entre los candidatos de los dos clubes de la capital, forzaron la retirada de otros postores. Al final, como cabía esperar, fue el Madrid el que se llevó el gato al agua. Los del Bernabéu siempre sintieron especial predilección por los malagueños o por los malaguistas. Pipi, Fleitas, Juanito, y Pineda, ejemplo de los canteranos, y Becerril y Rodriguez, entre otros malaguistas. Unos días más tarde, Brinkmann y Pérez-Gastón cerraron el traspaso. Poco habíamos disfrutado de un gran jugador. Era la historia tantas veces repetidas en el ayer, y en el hoy malaguista. A los 30 años, Salguero ha vuelto a Málaga, después de un largo y brillante recorrido como profesional.

El 14 de mayo es un día inolvidable para Luis Merino. Porque ese día, Antonio Benítez, el entrenador más canterano de la historia del extinto Málaga, le convoco. La situación del equipo en la tabla no era muy buena. Había que sanearla consiguiendo compensar los puntos perdidos en Martiricos con resultados favorables fuera. Y en Gijón, en el debut de Merino, se pusieron los cimientos de una permanencia meritoria. El debutante no pudo tener mejor extremo. En el filial, era un jugador polivalente. Pero no se le había utilizado con asiduidad como extremo izquierda. Aquella tarde, el técnico le colocó en tal plaza y Merino acertó dos veces con la diana del marco rival. El triunfo en el Molinón fue el trampolín para el equipo y para el jugador. Porque hasta la desaparición estuvo en primera línea malaguista y luego volvió para ser uno de los pocos profesionales que han defendido a los dos equipos, al Club Deportivo y al Club de Futbol. Aquella jornada en el Málaga actuaron Jaro, Chano, Alvarez, Ruiz, Clemente, Jaime, Azuaga, Lauridsen, (Antonio), Esteban, Juanito, (Matosas), Merino.