La memoria (I). El método Loci.

Un tema que siempre ha interesado a todo estudiante es el de las técnicas de estudio, como retener lo máximo en el mínimo tiempo, a mí me funcionaba  la clásica de hincar los codos, y muchas horas. Una de estas técnicas de retención es el método Loci. El origen de este método se remonta 5 siglos antes de Cristo, en Grecia:

     Contó el poeta romano Marcus Tullius Cicero (más conocido como Cicerón) que Simónides de Ceos, poeta lírico griego, fue invitado a un banquete de boda para que amenizara la fiesta. En sus poemas alabó las virtudes del anfitrión, como tenía que ser, pero sobre todo alabó a dos héroes mitológicos, Cástor y Pólux. Esto no  sentó muy bien al anfitrión y le dijo que le pagaría la mitad de lo acordado y la otra mitad que se la pagaran Cástor y Pólux. Un poco más tarde un criado avisó a Simónides para que saliera a la calle porque dos personas estaban preguntando por él, salió a continuación, pero no encontró a nadie fuera. Justo en ese momento el techo del salón se vino abajo aplastando a todos los invitados, incluido el anfitrión, por lo que el poeta pensó que ya había sido pagado por los héroes mitológicos a los que tanto había alabado, al haberle salvado la vida.

  Más tarde, Simónides fue requerido para que identificara los cadáveres, que habían quedado desfigurados y no podían ser identificados,  sorprendentemente, los recordó a todos, porque recordaba el lugar donde estaban sentados. Simónides descubrió que una forma de retener o recordar algo en la memoria es asociar un lugar con lo que se quiere recordar, y esto es, en síntesis, el método loci, que significa en latín “lugares” (plural de locus, lugar).

 Este método es de tipo nemotécnico, y también se le ha llamado   el palacio de la memoria, consiste en colocar los elementos que se quieren recordar en distintos lugares o contextos espaciales, según se van pasado por ellos. Un ejemplo práctico sería este: para recordar una lista de la compra como la siguiente: pasta de dientes, caramelos, detergente, miel y azúcar,  el primer paso es elegir un recorrido conocido, en casa o en cualquier lugar de la ciudad, e ir imaginando cada elemento en un sitio y con una circunstancia determinada: la pasta de dientes,por ejemplo,  al salir del garaje, que es pisada por las ruedas del coche, los caramelos, al pasar por la guardería del barrio, el detergente, en un banco que está muy sucio, la miel, en una frutería junto al banco, y el  azúcar, en la parada del tren. Este método es muy efectivo, y permite recuperar los elementos en cualquier orden y desde cualquier punto, de principio a fin, del tercero al al final, etc.

Y a propósito de los factores que influyen en la mejora de la memoria, las emociones generadas durante la lectura de la historia de Simónides también facilitarán la retención  del concepto explicado, el método Loci, pero a esto le dedicaré otro post próximamente.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
Diario SUR

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.