Respuesta a César: generar oportunidades para la igualdad
Eso es lo que deseo para todos los andaluces y me gustaría que también para todos los ciudadanos del mundo.
Respuesta a César: generar oportunidades para la igualdad
Eso es lo que deseo para todos los andaluces y me gustaría que también para todos los ciudadanos del mundo.
El nuevo Estatuto de Andalucía eleva a categoría de derecho y obligación el medio ambiente. Atrás queda que todos los asuntos que tenían relación con el medio ambiente tenían una consideración no de primer nivel. Y si es verdad que la sensibilidad social, incluso la dialéctica ,eran fuertes, no aparecía como una obligación. Estamos pues ante un salto cuantitativo y cualitativo de un principio básico en el que todas las personas tienen derecho a vivir un medio ambiente equilibrado, sostenible y saludable y la obligación de protegerlo como un elemento fundamental de Andalucía.
Pero es que queda claro que hay un desarrollo estatutario muy avanzado cuando se habla de la necesidad de la protección de los procesos ecológicos. O dicho de una manera más clara: proteger a la naturaleza en su conjunto, a los ecosistemas y sus relaciones intrínsecas. Es decir, ya no vale proteger sólo al lince individualmente si no evitamos carreteras a su alrededor.
Es, en definitiva, un texto estatutario repleto de positivas referencias medioambientales y que nos va a obligar a todos a comprometernos con una profunda solidaridad intergeneracional porque, como dice la célebre frase, “la Tierra no es un legado de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos”.
Uno de los objetivos básicos en este Estatuto que vamos a aprobar del 18 de febrero es la realización de un eficaz sistema de comunicaciones que potencie los intercambios humanos culturales y económicos, en especial con un sistema de vías de alta capacidad y a través de una red ferroviaria de alta velocidad. El objetivo no es otro que en el año 2010 todas las capitales de Andalucía estén unidas por lo que denominamos AVE, partiendo del hecho de que este mismo año ya habremos terminado la conexión Antequera-Málaga, lo nos convierte por derecho propio en la comunidad autónoma que tiene más kilómetros de alta velocidad de España.
Como ya dije, a esto habría que añadir que se está trabajando en el eje transversal para unir con Granada, Jaén y Almería, y lo mismo que significó en autovía la A-92 como desarrollo económico, cultural, etc. va a significar también la alta velocidad. Y dicho sea de paso, cuando aprobamos el Estatuto aún vigente, había 171 kilómetros de autovía; hoy, hay más de 2.000. Pero es que además en esta necesaria potenciación del transporte público, se están realizando en este momento tres metros ligeros: Sevilla, Málaga y Granada. Y ya se ha puesto en funcionamiento el tranvía de Vélez-Torre del Mar y se va a realizar otro para la Bahía de Cádiz, aparte de seguir avanzando en todo un sistema de carreteras, portuario o de aeropuertos como la magnífica ampliación que estamos haciendo en Málaga.
Por tanto, este Estatuto apuesta por una modernización y desarrollo de las infraestructuras que nos coloca a la cabeza del país.
Atrás queda una Andalucía que en el año en el que se aprobó el Estatuto tenía un nivel del 18% de analfabetismo y que en este momento se encuentra al 3%. Atrás queda una Andalucía que en esa misma fecha la población con estudios secundarios y superiores no llegaba al 30%, y ahora supera el 55%. Atrás queda una Andalucía que tenía cinco universidades con algo más de 93.000 alumnos y hoy tiene como mínimo una en cada capital de provincia y con más de 230.000 estudiantes.
Pues bien, queremos más, y por tanto apostamos en la reforma estatutaria por la gratuidad de los libros de texto en toda la enseñanza obligatoria de los centros obtenidos con fondos públicos y apostamos también por un sistema educativo que fomente especialmente la capacidad emprendedora de sus alumnos, el multilingüismo, y al igual que el uso de las nuevas tecnologías no sea un patrimonio de unos padres que tienen unos recursos económicos para sus hijos, sino una garantía de igualdad para todos.
Asimismo, me reconforta y me llena de ilusión el pensar que todos los planes educativos de Andalucía incorporan los valores de igualdad entre hombres y mujeres como una seña de identidad.
El Estatuto de Andalucía se inicia como consecuencia de un compromiso electoral con el que nos presentamos a las elecciones de pasado 14 de marzo de 2004. Este compromiso electoral es anterior a cualquier planteamiento de la reforma del Estatuto de Cataluña, y del llamado plan Ibarretxe, porque el presidente Chaves lo plantea en junio de 2001. Por tanto, no es fruto de un oportunismo político sino de una profunda reflexión que hemos venido haciendo porque creíamos que era necesario afrontar nuevos retos, nuevos desafíos después de 26 años de vigencia del actual Estatuto porque creíamos que había temas que se habían quedado antiguos.
Por tanto, nos planteamos un tipo de Estatuto en el que queríamos fundamentalmente máximas competencias, máximo autogobierno para nuestra comunidad autónoma dentro de la Constitución y una cosa que fue clave en el anterior y que es clave en este: garantizar la igualdad de todo ciudadano. No sólo de nosotros, andaluces, sino de todos los ciudadanos españoles vivieran donde vivieran.
En este Estatuto que presentamos el día 18 no hemos querido en ningún momento que fuera sólo el Estatuto del Partido Socialista o IU, hemos querido que fuera el Estatuto de todos los andaluces y todas las andaluzas. Por eso hicimos un esfuerzo extraordinario para que se sumaran las demás fuerzas políticas, cosa que hizo el PP en las Cortes Generales y no el PA, que vuelve a decir no por segunda vez a Andalucía. Sin embargo, las tres formaciones políticas que lo apoyan significan el respaldo parlamentario del 95%. El acierto de la formulación viene avalado porque en Cortes Generales ningún texto ni constitucional ni estatutario ha recibido el apoyo que éste tiene: todos los votos a favor y sólo dos abstenciones, ninguno en contra.
Con estos ingredientes bien elaborados y repletos de ilusión, esperamos que los andaluces y las andaluzas se sumen a una votación capaz de volver a reafirmar nuestra capacidad de autogobierno y decirle al resto del Estado español que, al igual que en el 28-F, volvemos a ser punta de lanza de la moderna España.
Hoy ha sido el primer día de campaña y hay diferencia con aquella que nos llevó al referéndum de 1980. Pero a mí me parecen normales puesto que en aquella ocasión habíamos salido de más de 40 años de dictadura y de un estado centralista. Por entonces estábamos consolidando un estado democrático y creando el Estado de las Autonomías. Por tanto, una campaña diferente, aunque los objetivos son los mismos… y sí, tengo alguna nostalgia de compañeros, de amigos, de familiares que estuvieron muy activos en aquella campaña y que hoy ya no están… Me gustaría decirles si estuvieran que el esfuerzo y el compromiso valió la pena… Hoy me centraré en el tema de la salud y la sanidad. Muchos de ellos ni siquiera vieron la universalidad del sistema. Pero ese sistema ya de carácter público y universal como dice el artículo 43 de la Constitución Española, lo hemos consolidado con prestaciones absolutamente hermosas, ya todo, y no como antes. Para que todos, sean cuales sean sus recursos económicos, puedan tener una libre elección de médico y de centro sanitario y además disponer de una segunda opinión facultativa sobre sus procesos. También se cuenta con la garantía de un tiempo máximo para el acceso a los servicios y los tratamientos o la creación del consejo genético y la medicina predictiva que nos permitirán poder aconsejar, orientar y salvar vidas humanas para aquellos que tienen procesos genéticos. O qué decirles a aquellos que se fueron respecto a la investigación biomédica en nuestra comunidad autonómica… Pues decirles que en algunos sectores como la investigación sobre células madre embrionarias con fines terapéuticos estamos en la vanguardia no solo de España, sino también de Europa.
Todo esto aparece recogido como derecho inalienable de todos y cada uno de los andaluces y andaluzas cuando el Estatuto entre en vigor.
Al inicio de la campaña del referéndum sobre la reforma del Estatuto de Andalucía, reflexiono sobre la enorme potencialidad de la llegada del AVE a Málaga. Esa inmensa área metropolitana de Madrid siempre ha mirado hacia Valencia. Una vez la alta velocidad entre en Málaga mirará hacia el sur.
Y podremos decir con orgullo que Andalucía es la comunidad autónoma que tiene más kilómetros de alta velocidad de España.
Me vienen estos diversos pensamientos a la mente después de asistir a la entrega de los premios Puerta de Andalucía ¡Qué hermoso premiar a unos jóvenes de nuestra Comunidad Autónoma! Qué distintos son de aquellos que vivíamos en Andalucía antes de la aprobación del Estatuto, antes de la llegada de la democracia ¡Qué grado de preparación cultural, cuántas legítimas aspiraciones y cuántas oportunidades existen ahora para ellos!
Este inicio de campaña está muy lejano del anterior cuando se luchaba abiertamente por la dignidad de un pueblo. Ahora lo que proyectamos es nuestra ilusión por seguir avanzando… Los logros ya están aquí y, aunque los tiempos son diferentes, esta votación es igualmente importante que la del año 80.

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