Los simpatizantes del Partido Popular convirtieron el almuerzo-mitin en la localidad granadina de Montillana en un símil de un banquete de bodas
Yo creo que solo faltaba la novia. O por lo menos parecía que Javier Arenas fuera un novio radiante y feliz durante el banquete de su Big Day.
Contábamos para la ocasión con todo el atrezzo para representar unas buenas nupcias.
.-Un cochazo que trae a Javier Arenas hasta la puerta del salón del banquete.
.-Los camareros esperando en mangas de camisa en la puerta.
.-Las sillas de plástico recubiertas con una tela de tonalidad clara.
.-Las mesas bien vestidas con su vajilla completa, cubertería y profusión de cristalería.
.-Dos botellas, previamente descorchadas, de vino Denominación de Origen Rioja marca Coto. Señoras y señores, un vinazo de los que se puede presumir.
.-El salón del banquete, a reventar. ¿Que cuántos había? Que todos. ¿Qué de dónde venían? Que del pueblo, del pueblo vecino, de Granada y de Jaén, de Noalejo o Campotéjar, de Granada capital y de Alcalá la Real, de los pueblos del Área Metropolitana. De…
Había invitados. Muchos, lo acabamos de ver y de contar. Y estaban tan contentos, como cuando una boda. Muchos camareros con prisas de camarero y unas almendras y unas aceitunas para acompañar la espera, que no desespera con un buen Rioja.
Pero no era una boda sino un mitin del Partido Popular, inmerso en la Andalucía rica en gentes y profunda en sentimientos. Fiel y altiva, con permiso del poeta, como los olivos que la rodean y por la noche platean, con permiso del otro poeta.
Así que tocaba hablar, arengar, ‘mitinear’ inventaron los maestros del Periodismo que cubrieron informativamente la Transición.
Primero, Juan. El presidente del Partido Popular en Montillana. Me parece inconmensurable que un pueblo de 1.300 habitantes tenga tamaña estructura de organización política. Más datos, el gobierno local está en manos de los socialistas y un compañero de trabajo, ya jubilado y al que le llamábamos Monti por ser nacido en esta localidad, me cuenta que está muy contento “porque nos acaban de asfaltar la carretera”. Se refiere a la que sale del pueblo y lleva al cruce con la continuación a Campotéjar. Teniendo en cuenta que a Monti me lo encontré en Granada porque asistió al mitin de Javier Arenas no creo que esta afirmación sirva para echar flores a nadie sino para recomendar la visita a su pueblo, que para eso es el suyo.
Pero volvamos a Juan, el presidente del PP de Montillana.
Estaba tan nervioso que el nudo de los cordones de los zapatos se le subió a la garganta. Lo reconoció. Retomó fuerzas y tras afirmar Urbi et Pueblo que aquello era “una cumbre política” cedió el testigo al señor candidato.
El señor candidato del PP abrazó a Juan y comenzó su discurso. La caravana del PP sabe mucho de estas lides. En Carmona, la primera jornada, un viernes de perros de frío y lluvia de perros, el candidato de Carmona habló unos cincuenta minutos. Nuestro hombre en Montillana ni siquiera rozó como un beso los labios los cinco.
Javier Arenas se lo agradeció y prometió, tras recordar a los candidatos tanto de Carmona como de Baena -éste se pasó mil pueblos, entre ellos el suyo propio- otorgarle el premio al más breve, conciso y concreto. Y no es un chiste. Javier Arenas cree que el concejal que da la mayoría absoluta al PSOE puede el 27-M, con un puñado de votos, pasar a ser del PP y lograr la alcaldía. El 27-M lo veremos.
Luego habló Javier Arenas. Como siempre en su salsa.
Pero decíamos que era una boda.
Lo confirmaba el menú.
A saber:
.-Primer plato: jamón, caña de lomo y queso.
.Segundo plato: langostinos y espárragos.
.-Tercer plato: consomé.
.-Cuarto plato: Lomo de cerdo en su salsa con papas a lo pobre (hubo un estiradillo que las mutó en papas panaderas, pero una vez advertido, reconoció el error y se las comió igualmente).
.-Postre: Tarta de tres capas. Una de ellas, de chocolate.
.-Sobremesa: Se supone que café-copa-y-puro; pero no se lo puedo confirmar porque salimos zingando hacia Jaén.
Una lástima.
Lo mejor es que entre el postre y la zingada, toooooooda la saaaaaaaala, metonimia de todo los invitados, se animaron entre efluvios y gritos de apoyo a saludar al líder del PP-A y a fotografiarse con él.
.-No falló ni uno.
.-Javier Arenas, fue tal la presión -me río de sus responsabilidades ejecutivas de cuando era vicepresidente del Gobierno con Aznar- aguantó sonrisas, besos, fotos, apretones de manos y abrazos en todo tipo de orden y escala de cariño trufada de admiración.
.-Parecía el novio.
.-Conquistó la sala.
.-Si van a Montillana, pregunten.
.-La sala se llama Casa Blanca.
.-Y Javier Arenas la conquistó.