Amanecer en el “Chupa y tira”

Existe una tarea más exigente que la que asumen los tan criticados como bien pagados asesores de confianza del Consistorio: la de abrir las calles del barrio a las seis de la mañana. Al saber que esos pasos serán los primeros en acariciar la calle tras la “rociá”, todo parece distinto. Afirmo que, a esa hora, calle Victoria hasta huele bien.

En el paseo a la cafetería, te cruzas con la cuadrilla “acorazada” de Limasa, sorteas los viernes a otros asalariados de la Casona, empeñados en medir las calles de banda a banda o te topas con quemadoras profesionales de colesterol.

Además, existen negocios que responden al “madrugón”, esperando cada mañana a estos “héroes”. El Caracol, decano victoriano del ´57, bar Camino, Costa del Sol o el taurino Nerva cobijan a currantes, paseadores de perros (otro oficio mañanero) y también sirven de apoyo a los codos aguardentosos que dejan su dulzor en el ambiente cafetero. Los buenos días se confunden con las buenas noches de los “medidores de calles” que coinciden en confundir los sombra doble con dos tejeringos con un “güisqui con sevenap”, ante la vigilante mirada de los hermanos Luis y Paco.

Dan las ocho, un sinfín de vehículos bajan en procesión buscando una Merced no correspondida: es la vulgaridad de una caravana. De la que ya no tiene sentido seguir escribiendo.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
Diario SUR

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.