Hola a todos:
Hoy hemos publicado en SUR un amplio reportaje sobre el centro cultural previsto en el puerto de Málaga. Parte del trabajo ha consistido en preguntarle a representantes de la escena cultural de la ciudad qué harían ellos en un recinto de 6.300 metros cuadrados, ya construido, cuyo destino está aún por decidir. Como las respuestas excedían del espacio que teníamos en la edición impresa y resultan todas bastante interesantes, hemos decidido ponerlas aquí al completo y así podéis echarles un vistazo.
Por su puesto, hacemos extensible la pregunta a todos los que os asomáis a este blog: ¿Qué harías con el centro cultural del puerto?
ISABEL HURLEY. Galerista
Creo que, se opte por el modelo que se opte, debería tratarse de un formato multiuso, muy dinámico, fresco y atractivo. Podría ser sin ánimo de lucro o combinando espacios de disfrute libre con negocios vinculados susceptibles de generar ingresos.
Por citar algunos ejemplos a seguir, con características diferentes a cualquiera de los que ahora mismo se están desarrollando en España, podemos empezar por el Kunstverein de Berlín que funciona a modo de oficina curatorial en la que se llevan a cabo presentaciones, conferencias, proyecciones y publicaciones independientes, apelando a la reflexión sobre la práctica cultural convencional. El modelo Kunstverein, Asociaciones Municipales de Arte, surge a principios del S.XIX; así, desde un periodo anterior a la unificación de los Lander, la conciencia de apoyo y difusión del arte a nivel local, gracias a que aún no existía Alemania como nación, paulatinamente orientada hacia las emergencias tanto en figuras como tendencias, ha jugado un papel seminal en el desarrollo del arte contemporáneo alemán, con los buenos frutos que todos conocemos, sobre todo en pintura y fotografía. El caso de Berlín es especialmente interesante a causa de su Artothek, colección de obras de arte que ceden en préstamo, como se haría en una librería, tanto a particulares como a otras instituciones, empresas o escuelas. Considero de especial relevancia cultural y social el disponer de una iniciativa similar, aunque para ser realistas, dirigida a escuelas y hospitales, acercando la creación contemporánea a la población que se encuentra en ambos extremos cronológicos, así como a los núcleos urbanos con menos posibilidades de conocerla en directo. Este modelo se acompaña de un apoyo a los artistas mediante la compras que van engrosando la colección y del compromiso de los artistas a participar en todo tipo de actividades de carácter didáctico.
En segundo lugar citaré un proyecto americano, sin ánimo de lucro, de muy reciente creación y que ha servido para regenerar una zona especialmente degradada de la ciudad de Nueva York en los años 70 del siglo pasado. Se trata de The Kitchen, en pleno Hell´s Kitchen, la zona donde está ambientado el musical West Side Story y el cómic de Marvel Daredevil. Es un espacio experimental, interdisciplinar, a diferencia del anterior, en el que se dan cita vídeo, cine, música, danza, teatro, artes plásticas y literatura, con el objetivo de apoyar tanto a los creadores emergentes como a los consolidados que quieren experimentar con una propuesta de alto riesgo. Pese a considerarse una institución sin ánimo de lucro, de iniciativa privada y soportada económicamente por aportaciones de capital privado, como todo en Estados Unidos, se alquilan espacios para todo aquél creador que lo solicite, siempre y cuando pase un filtro curatorial. Dispone de un programa educativo enfocado a los escolares, que tiene lugar tanto en sus propias instalaciones como desplazando miembros del equipo a los centros docentes, para ponerlos en contacto con lo más vanguardista de la creación al tiempo que los estimulan a expresarse como individuos capaces de crear. El desarrollo de un programa similar, con el diseño de espacios multiusos, combinando las artes escénicas alternativas –performance o circo, en la línea de la moderna práctica circense, según la escuela canadiense-, con actividades literarias, musicales y plásticas, generando proyectos interdisciplinares y alguna publicación trimestral y económica. Todo ello unido a la creación de una videoteca y filmoteca, con una orientación determinada, sería de un gran impacto cultural. Una librería-cafetería en la zona de descanso no estaría de más.
En ambos casos sería muy conveniente un programa de prácticas para estudiantes, de manera que todos los posibles futuros agentes culturales trabajaran juntos, formaran equipo. También podría ofrecer la posibilidad de membresías a cambio de algunas ventajas en el uso o disfrute del espacio.
Un tercer modelo sería el británico del londinense Centro Barbican, instalado a principios de la década de los 80 en la orilla norte del Támesis, en un edificio brutalista en algún momento considerado como el más feo del Reino Unido, pero esto es sólo una anécdota. En este caso no estarían las actividades tan enfocadas a la emergencia creativa, a no ser por la proyección de ciertos ciclos de películas y exposiciones de diseño industrial y gráfico, por lo que la apuesta perdería frescura. Los espacios no son alternativos, requieren de instalaciones muy bien acondicionadas y casi toda la programación es de pago. Cuenta con salas de cine, concierto y teatro, algunos espacios son multiuso y es sede de importantes compañías dramáticas y orquestas. Cuenta con biblioteca, cafés y restaurante.
Creo que se nota que el modelo intermedio, con ciertos retoques, es el que más me gusta.
PEDRO MARTÍN-ALMENDRO. Director de la Fundación Málaga
Este proyecto, coronado por el lunernario ortoédrico tributario del de APPLE en Nueva York, viene a ser la expresión continuadora de lo que a partir de 1876 supuso el relleno de terreno que se ganó al mar y la posterior realización del Parque de Málaga.
Cánovas y otros entonces, entendieron bien que Málaga debía mirar más al mar y ofrecer espacios públicos abiertos al uso ciudadano que contribuyeran a la mejor educación, contemplación de la belleza, mejora de la salud, convivencia ciudadana, etc.
Al día de hoy conviene a los malagueños y a nuestros visitantes que los muelles 1 y 2, ahora más integrados en la ciudad, ofrezcan no sólo posibilidades comerciales y de ocio de pago (consustanciales a nuestro sistema socioeconómico actual) sino también una propuesta pública, abierta, formativa, sin olvidar el tipo de ocio preferido y la personalidad de nuestros conciudadanos.
Así, mi propuesta es:
1.- Garantizar una amplia oferta gratuita de cultura y ocio.
2.- Conseguir esta gratuidad no sólo mediante al aporte de fondos públicos, sino también por la vía de los patrocinios en sus más variadas formas: estables o concretos, totales o parciales, puros o apoyados en ciertas aportaciones de personas o colectivos que puedan asumir una parte del costo, ayudando así a la gratuidad total de otras personas o grupos.
3.- Ofrecer un espacio multiusos que funcione como un escaparate variado, un crisol de nuestras producciones, tanto de jóvenes como de consagrados, una enciclopedia malagueña cultural en construcción permanente.
4.- Al mismo tiempo, colocar una oferta comercial-cultural en el mismo lugar que complemente la comercial-tradicional y de restauración del muelle 1 y ayude en la financiación del conjunto con una oferta acorde a su finalidad primordial de ocio y cultura.
5.- Pensar en los niños y los mayores, con espacios donde puedan pasar unas horas, divirtiéndose o descansando con seguridad, para que los de edad mediana puedan disfrutar de un ocio más en intimidad y tranquilidad
6.- La lucernaria es un faro y así debe funcionar en nuestras noches, con el uso de nuevas tecnologías de imagen, la ubicación de esculturas colgantes o emergentes de modo esporádico, decoraciones especiales para Navidades o Feria; es decir nuestro Geyser Ginebrino, conectable a voluntad, asociado a efemérides o momentos especiales.
7.- Hacer partícipes y protagonistas a los ciudadanos al máximo posible, convirtiendo esta zona en un lugar de encuentro popular, luminoso y seguro para flash mobs (quedadas), para concretar espacialmente los proyectos de crowdfunding (patrocinio popular) que se desarrollan en la web, pero que agradecen muchísimo y se potencian con su visibilidad en un lugar y con una convivencia personal concretos. Esforzarse en plasmar aquí, hacer posibles, diversas propuestas de ocio y cultura que tengan los ciudadanos, actuando de tablón de actividades ciudadanas.
8.- Disponer frecuentemente en los exteriores de propuestas musicales, de danza, teatro, guiñol y otras formas de directo para dar oportunidades a jóvenes intérpretes (acercando a usuarios de esta franja de edad al lugar) y mantener una imagen de lugar vivo e interactivo para los ciudadanos.
GUILLERMO BUSUTIL. Escritor
El nuevo espacio cultural del puerto representa una interesante oportunidad para crear un contenedor diferente a los que ya tiene la ciudad.
La amplitud de la superficie disponible permitiría que el espacio se dedicase a exposiciones culturales que promoviesen el debate y la reflexión, con un serio enfoque didáctico para los ciudadanos y las generaciones más jóvenes, acerca de temas contemporáneos: la cultura del consumo con sus estratégicas y mecanismos; el diálogo patrimonial entre el pasado y el futuro; los cambios que propone y fomenta el urbanismo; las nuevas formas de relación a través del auge tecnológico;el auge de los huertos ecológicos, entre otros temas y actividades que se ocupasen de lenguajes artísticos más experimentales en el campo de la música, de la videocreación, de la fotografía, etc. Un proyecto destinado a fomentar la cultura y el pensamiento que podría basarse en el estupendo modelo que ha desarrollado durante años y con incuestionable éxito el CCCB (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona). Igualmente, teniendo en cuenta la escasez, por no decir inexistencia, de galerías en las que puedan exponer los artistas plásticos malagueños , tanto lo que tienen una reconocida trayectoria como los emergentes,sería conveniente que este contenedor contase con una sala expositiva destinada a mostrar sus trabajos en exposiciones temporales.
En cualquier caso esperemos que los recortes de la crisis, la mediocridad y la miopía política, habituales a la hora de dotar de contenidos de calidad y coherencia cultural, no termine convirtiendo este nuevo espacio en un mauselo enfocado a las hagiografías del XIX, al pastiche de significantes ni a proyectos frikis. Es el momento de pensar bien qué clase de infraestructuras culturales necesita tener la ciudad y de que las mismas contribuyan a fomentar la educación.
JOSÉ LEBRERO. Director artístico del Museo Picasso Málaga
Como es bien sabido, uno de las obligaciones que se planteó la democracia española en sus inicios fue dotar de infraestructuras al páramo cultural heredado. De los buenos aciertos y demasiados errores de estas pasadas décadas se puede aprender mucho a la hora de plantear dotar de un nuevo equipamiento cultural a una ciudad como la nuestra necesitada de innovación creativa. ¿Cultura popular, cultura ilustrada, ambas?. ¿Memoria histórica, actualidad, ambos?. Disponer los metros cuadrados es en mi opinión menos importante que acertar en la escala: ¿Para quién lo hacemos y durante cuanto tiempo garantizamos que es sostenible ?. Son preguntas fundamentales en esta inquietante encrucijada protagonizada por la prisa fugaz y banal.
NOELIA GARCÍA BANDERA. Fotógrafa
El Muelle Uno, y todo lo que abarca este gran proyecto, fue concebido para activar de vida y dinamismo una zona que caía en desuso por parte del ciudadano -y por tanto del mismo foráneo- desde hacía años. El impulso de esta zona ofrece al visitante una oferta variada en el que entra desde zonas dedicadas al ocio o otras dedicadas al comercio. Y, cómo no, el apartado cultural no podía faltar.
Por ello, la Sala de Exposiciones del Muelle Uno es un lugar imprescindible para acercar el ámbito cultural al ciudadano que vaya a disfrutar de tales instalaciones. Creo que no debería centrarse sólo en un espacio expositivo (el cual debe tener un programa actual y coherente), sino que debe acoger otras actividades como conferencias, conciertos o teatro. Para ello debe existir la figura de un director que coordine y contemple una programación que acerque al visitante a un proyecto en el que la oferta artística sea de la talla de otras salas y museos que Málaga tiene. La calidad artística que la ciudad ofrece se debe mantener, es imprescindible. Y esta sala es escaparate de ello.
JUÁN GAVILANES. Arquitecto
Un espacio cultural en la esquina del Puerto de Málaga:
Las intervenciones del Palmeral de las Sorpresas y del Muelle 1 suponen una gran oportunidad para Málaga. Se trata de dos proyectos de calidad que se complementan entre sí pese a sufrir ambos de indefiniciones en sus límites, posiblemente debido a causas externas.
El ámbito en su conjunto genera una nueva centralidad que se orienta hacia el borde litoral. Esto se hace más evidente en la famosa esquina en la que todo converge, incluso los “centros de transformación”, donde el vacío del cubo da forma a lo intangible, al cruce de caminos y flujos que allí se empiezan a dar. Baste con contemplar la actividad que se genera a cualquier hora del fin de semana entre los espacios de restauración y comercial, o entre las palmeras, el Parque y su proximidad al centro histórico. Algo que se hace aún más evidente en la nueva contemplación de atardeceres que se exhiben.
Por otro lado el puerto sigue haciendo gala a su nombre y vuelve a ser más puerta que nunca con la nueva e intensa actividad del tráfico de cruceros turísticos.
Todas estas cuestiones redundan en el interés por determinar el futuro del nuevo espacio, donde caben todas las posibilidades. El carácter cultural que se propone complementaría la actividad de área libre y la comercial generando un valor añadido para el lugar y en extensión para Málaga.
Pero en la coyuntura en la que vivimos un centro cultural plantea dos cuestiones, la definición de su contenido y el mantenimiento del mismo.
Respecto a su mantenimiento, un lugar activo debería avalar por sí mismo cualquier índice de viabilidad. Y esto obliga a pensar en que cualquier contenido no es suficiente si no garantiza múltiples visitas.
Respecto al contenido necesario opino que Málaga necesita reconocerse aún más como lugar de vida contemporánea, algo que siempre reconoce más el visitante que el lugareño. Para ello Málaga necesita reintegrarse de manera evidente en el sistema abierto que supone el entramado dinámico de la Costa del Sol, que sí se encuentra en el mapa del mundo y en el nacional.
Málaga debería tomar la iniciativa y plantear un Centro Cultural de la Costa del Sol, como centro de investigación y difusión de la cultura contemporánea. La zona fue desde sus orígenes uno de los focos de entrada de nuevos modos de vida y de apertura al mundo que todavía persiste. El enfoque debería ser desde el punto de vista cultural, no del eminentemente turístico ni propagandístico carentes de interés. Un lugar donde se muestren visiones transversales y miradas múltiples. Un lugar que parta de una ambiciosa mirada cultural que permita dar cabida a la mirada literaria, la de los visitantes ilustres, la arquitectura, el paisaje permanente y transformado, la gastronomía o el mar. Seguro que hasta la Universidad podría colaborar con un centro de investigación que ahondase en todas estas cuestiones. De hecho esta propuesta ya ha sido avalada por Diego Santos y Tecla Lumbreras entre otros.
Un buen ejemplo de todo esto serían los objetivos originales de la revista Litoral (…una revista maravillosa de cosas del mar…), o las aportaciones de Juan Antonio Ramírez, el propio Diego Santos y Carlos Canal, con su famoso libro El estilo del relax.
Por terminar comentar que buena prueba de ello y muestra de múltiples e inesperados contenidos sería el número 252 de 2011 de la revista Litoral. Quizá el título de este número, Málaga Meeting Pointsería un buen nombre para este centro cultural.
AURORA LUQUE. Poeta
Creo que Málaga viene poniendo ya en demasiadas ocasiones la cultura al servicio del turismo. Cuando eso sucede, las ciudades dejan de estar vivas, se convierten en parques temáticos, en escaparates muertos. Le sucede a Dubrovnik, por ejemplo, otra ciudad crucerista. Yo propondría que el edificio del puerto se dedicara a un Centro de Estudios sobre el Mediterráneo Antiguo, un proyecto ideado hace tiempo por el profesor Aurelio Pérez. ¿No se les llena la boca a los políticos de discursos sobre la importancia de la formación, la educación, la investigación y la excelencia? Pues ya hora de que den muestras tangibles de que creen en serio en todo eso: un instituto de altos estudios sobre el Mediterráneo para el puerto.
IGNACIO JÁUREGUI. Arquitecto
En una ciudad medianamente razonable la pregunta se realizaría sobre una zona por transformar, a la hora de empezar a redactar los planes. En una ciudad medianamente razonable la respuesta se insertaría en la planificación cultural previa. Incluso, a falta de ella, el análisis podría partir de las necesidades, demandas más o menos cubiertas, públicos potenciales. ¿Queremos, necesitamos, nos conviene un museo, un auditorio, un centro de trabajo para creadores, una biblioteca…?
Aquí nos lo planteamos, por el contrario, sobre un edificio en estructura, surgido de un proyecto al que se pedía un espacio cultural en bruto (cuarto y mitad de cultura), y que, a falta de especificaciones de programa, ha ido respondiendo a sugerencias verbales de unos y otros. Un contenedor cubierto por un enorme lucernario en que no cabe cualquier cosa. No cabe desde luego una sala de teatro o conciertos, con el sonido escapándose cubo arriba. No parece que quepa una biblioteca en esas dobles alturas, ni un lugar de trabajo o experimentación creativa. El contenedor está, mal que bien,pensado para albergar obras de arte y exhibirlas, así que la respuesta a esta pregunta trucada sólo puede ser, mira por dónde, otro museo.
De todas las personas a las que no he conocido, él es una a las que más echo de menos. Una admiración en segundo grado inoculada por quienes le conocieron y quisieron, si acaso ambas cosas no terminaban por ser lo mismo al contacto con Rafael Pérez Estrada, ahora objeto de recuerdos y reconocimientos. Una exposición con algunos de sus dibujos. Una delicia. Un ciclo de debates en torno a su legado. Un acto de justicia. Quizá por eso la satisfacción se mezcla con el alivio entre quienes saben que con estas iniciativas, antes que nada, se salda una vieja deuda de gratitud que la ciudad mantenía con Pérez Estrada, más allá de la instalación casi anécdota de su Paloma Quiromántica en la plaza de la calle la Bolsa. Pérez Estrada como un André Breton irónico y festivo, un capitán loro al hombro en el barco que puso rumbo a la modernidad en la escena cultural malagueña. Así que toca felicitar a los promotores de esta semana de homenaje y recuerdo a Pérez Estrada, en particular, a Alfredo Taján, director del Instituto Municipal del Libro, sin cuyo tesón estas propuestas no habrían visto la luz. Y a fe que no se lo han puesto fácil.
Tampoco se le antoja sencillo el apaño al guirigay de Art Natura. Muy triste y muy grave la deriva tomada por un asunto que sirve emborronando el presente y el futuro del mayor –al menos por inversión y superficie– equipamiento cultural de la ciudad. Esta semana hemos asistido a un interesante giro de guión en la trama del vodevil. El Ayuntamiento da un nuevo plazo, ahora de ocho días, para que la concesionaria de Art Natura salga de Tabacalera. Se supone que es el último. Incluso en el comunicado municipal enviado el jueves se deslizaba la posibilidad de que el Ayuntamiento ejecutase el desalojo forzoso de Tabacalera sin esperar la orden de un juez. El gobierno local reculó en el último momento, aunque el mensaje ya había calado en la otra parte contratante.La clave para comprender este nuevo frente reside en cómo se interprete el vínculo entre el Ayuntamiento –propietario del inmueble– y la adjudicataria del recinto. En la Casona defienden que se trata de una concesión: esa lectura les permitiría recuperar los espacios sin esperar a una orden judicial, esgrimiendo el incumplimiento del contrato por parte de la concesionaria. De otra parte existe la interpretación de que Art Natura no nace de una concesión administrativa –recuerdan de este lado que no hubo concurso público, por ejemplo– sino que es fruto de un contrato entre el Ayuntamiento y una entidad privada, así que sería ese documento el que rige la relación entre ambas parte. Un documento, por cierto, que no contempla indemnización ni aval para el Ayuntamiento en caso de que Art Natura no llegase a buen puerto. Y ese barco está más que metido en barrena.
Un pesimismo que es capaz de exorcizar el primer disco de Dry Martina: ‘Momento perfecto’, que Laura Insausti y su banda presentarán el próximo sábado en el Cervantes. Un día antes, LaMari regresa con su nuevo trabajo. Esta cita será en la sala París 15, cuya propuesta musical –nacida, crecida y mantenida desde la pura iniciativa privada– merece digno reconocimiento, sobre todo ante el panorama económico circundante. Una banda sonora que también interpreta Grupo Mundo y a la que se suma con especial interés la programación musical diseñada desde la Diputación Provincial, sirva como ejemplo el sugerente concierto de La Casa Azul en el recién bautizado Auditorio Edgar Neville.
Un auditorio frente al mar. «Málaga, Martini de mar», en la voz de Pérez Estrada. Su exposición en el Archivo Municipal lleva por título ‘El corazón manda’. Impecable. Una pared ofrece una cita: «Cuando escribo no sé dónde voy ni lo que hago ni puedo utilizar códigos para averiguarlo». Y asentir. Y maldecir la suerte y el calendario. Y echar de menos a Rafael sin haberlo conocido.
Texto publicado en la edición impresa de SUR el domingo 13 de mayo de 2012.
Hoy publicamos en la edición impresa de SUR un amplio reportaje sobre cómo algunos de los grandes museos del mundo han organizado su expansión internacional a través de la creación de filiales. El asunto viene al hilo, como podréis imaginar, el proyecto planteado para que el palacio de la Aduana acoja una subsede del Museo del Prado.
Para elaborar el artículo pedimos la opinión de los directores de los principales museos de la ciudad y de varios representantes del sector cultural malagueño. La falta de espacio ha hecho imposible incluir en su totalidad las valoraciones recabadas, pero todas ellas son interesantes y sugerentes, así que hemos decidido volcarlas aquí, por si alguien quiere echarles un vistazo.
Algunas son anotaciones de las entrevistas y otros, textos enviados por correo electrónico, de aquí, quizá, la variedad estilística.
Aprovecho además para agradecer a todos los participantes su tiempo y ayuda para preparar el reportaje.
LOURDES MORENO. Directora artística del Museo Carmen Thyssen Málaga.
La idea me parece positiva. Todo lo que sea sumar nos hará más fuertes, ahora hay que trabajarlo. Habrá que reunirse con el director del Prado, quizá lo más conveniente sería aumentar la cesión ya existente. Al Prado, además, le puede resultar beneficioso porque tiene falta de espacios, pero lo importante es que los intereses de todas las partes converjan. En cualquier caso, puede ser un proyecto muy positivo para la ciudad. Algo fabuloso para el circuito expositivo a nivel nacional e internacional.
El edificio de la Aduana tiene capacidad para acoger un proyecto de mayor envergadura del que se pensó en primer lugar. Así, el contenedor, la ubicación y su relación física con otros elementos de la ciudad hace que la idea sume atractivos.
En cuanto al Museo Carmen Thyssen Málaga. Contar con el apellido Thyssen es un referente de calidad. Es un nombre que se ha constituido en marca de prestigio en el mundo del arte. Esto ocurre cuando en una marca se reúnen atributos y valores que son al mismo tiempo apropiados, distintivos y atractivos.
En este sentido, Thyssen es un valor añadido y genera siempre expectativas positivas.
Con el Museo Thyssen Madrid la relación de colaboración es estrecha y muy importante. Estamos muy agradecidos por esta colaboración, tanto a nivel institucional como profesional y humana. Ellos han colaborado con la puesta en marcha del museo y muy directamente con algunas de las exposiciones y con el préstamo de colecciones. En este sentido hay que decir también que hemos tenido el apoyo directo de Carmen Thyssen para incentivar aún más que esto sucediera.
Contar con el apellido Thyssen es un referente de calidad. Es un nombre que se ha constituido en marca de prestigio en el mundo del arte. Esto ocurre cuando en una marca se reúnen atributos y valores que son al mismo tiempo apropiados, distintivos y atractivos.
JOSÉ MARÍA LUNA. Director de la Fundación Picasso-Museo Casa Natal
Sin conocerla en profundidad, la propuesta no me parece descabellada. El Museo del Prado es, sin lugar a dudas, la primera pinacoteca del mundo. Sus fondos son extensísimos y hay obras de gran calidad en sus almacenes que no se exponen. Hoy día no llegan a mil quinientas las obras que el visitante puede disfrutar en el Museo, un porcentaje ínfimo del total de la colección. Luego está el problema de lo que se ha venido en llamar el Prado Disperso. Ya en su momento el propio director del Prado, Miguel Zugaza, manifestó su intención de centralizar en los Museos Provinciales las obras del Prado depositadas en diferentes centros oficiales. Hablando con aquellos para, según sus proyectos y necesidades, ayudarles incluso con nuevos depósitos. Está en las hemerotecas no es algo que salga ahora.
En este sentido, no olvidemos tampoco la situación del Casón del Buen Retiro, antes destinado a la pintura del XIX y que ahora es lugar para la biblioteca y los investigadores. Este cambio de destino ha hecho que en la exposición permanente del Museo se integren menos piezas de esa centuria de las que antes se podían contemplar en el antiguo Casón. Y es en esa línea en la que creo que deberían centrarse las aspiraciones de esta propuesta. Complementar y completar el discurso museológico del Museo de Bellas Artes de Málaga en torno a la pintura del XIX, pero sin olvidar – si eso fuera posible – mejorar los depósitos de los siglos anteriores para generar un recorrido sin igual en otras ciudades de similares características. Un circuito que permitiera al visitante contemplar obras del XVII y XVIII, llegar al XIX, con magníficas colecciones tanto en el Museo de BBAA como en el Carmen Thyssen, disfrutar del arte del siglo XX, en el Museo Picasso, en la Fundación Picasso, en el MUPAM y en el CAC, dónde también podrían echar una mirada al arte más reciente. Prácticamente cuatro siglos de arte en un diametro de un kilometro y medio, en cuyo centro estaría la Catedral y por el camino la Alcazaba y el Teatro Romano.
¿Sobre una posible “sucursalización”, perdón por el palabro? No creo que sea el tema. Entiendo que se trata de traer más y mejores depósitos desde el Prado. Complementar y completar, como decía, en principio me parece bien. Todo lo contrario, me parece estupendo. ¿En qué afecta esto al Proyecto Museológico actual y al desarrollo de las obras? Lo desconozco, pero todo lo que sea mejorar los fondos no me parece mal, ni a priori ni a posteriori. Todo se puede y se debe hablar. De la misma forma que el Prado tiene su autonomía para tomar las decisiones que considere más oportunas, no puede tomarlas a este respecto si no hay propuesta. Luego actuará en consecuencia, pero si se le hace un planteamiento serio y razonado tendrá al menos que estudiarlo. Difícilmente estudiará lo que no se le proponga. Así que alguna vez había que empezar y ha sido Málaga. Pues bienvenido, que sea para bien. ¿Por qué no? Ya lo decía George B. Shaw: “sueño cosas imposibles y me pregunto: por qué no”.
JOSÉ LEBRERO. Director artístico del Museo Picasso Málaga
- ¿Qué le parece la propuesta de crear una subsede del Museo del Prado en el palacio de la Aduana?
Leyendo estos días con interés lo que los medios de comunicación relatan, me permito sugerir que sería interesante conocer, porque se echa en falta,la opinión de la directora del Museo de Málaga sobre este tema. Como usted sabe es una institución estatal compartida entre el Ministerio de Cultura y la Junta de Andalucía enmarcada en el proceso de trasferencias que se generó con la creación de las comunidades autónomas en España. El Palacio de la Aduana está remodelándose para acoger a esta institución y sus contenidos que son por la información que disponemos, en parte fondos del Museo del Prado. En el caso de que se creara una subsede de este museo madrileño, todo parece indicar que la decisión afectaría a un proyecto en curso, a la institución Museo de Málaga y el programa de contenidos que están diseñados y aprobados por el propio Ministerio de Cultura en consenso con la Comunidad Autónoma. Es pues un tema complejo de resolver.
- ¿Qué aportaría, en su opinión, un Museo del Prado Málaga a la oferta cultural local y regional?
Hoy jueves leemos en la prensa local que un partido político propone crear una especie de Alhambra en Málaga. Estamos en periodo de elecciones y en una democracia para quienes creemos en el arte como un bien social es bienvenido que los diferentes partidos hagan propuestas sobre la sus planes de política cultural. Después habrá que compro bar si estas propuestas se cumplen o no. Además de los grandes equipamientos museísticos,son cruciales los pequeños, las iniciativas menores y el grado de dedicación y complicidad de la política hacia la cultura sea ilustrada o popular. Andalucía es muy creativa y esta particularidad en mi opinión demanda por lo menos tanta atención como la creación o reconversión de equipamientos. El asunto más interesante sería conocer los textos, los relatos culturales que preceden a los grandes titulares que leemos en la prensa, la creatividad en la política . Si Málaga se posiciona como ciudad volcada a la cultura personalmente me parece muy positivo hacerlo con ambición. Pero a ¿cualquier precio?. Grandes destinos de turismo cultural como Ámsterdam o Budapest son ciudades con tejido productivo cultural, con vida y nervio cultivados antes y después de la apertura y cierre de las instituciones. Esto es lo que engrandece a las ciudades, su patrimonio intelectual.
FERNANDO FRANCÉS. Director del CAC Málaga
En principio, que el Museo de Málaga se redefina como Museo del Prado Málaga representa una posibilidad que mejora el proyecto actual. Le otorga valor añadido en el terreno económico, de la excelencia y cultural.
La estructura, la dirección y la colección del Prado pueden ir pasando por aquí. Para Málaga, la Costa del Sol y Andalucía puede suponer un reclamo turístico importante.
Que el gran museo del Estado tenga una subsede en Málaga puede representar además que la ciudad tenga una relación privilegiada con esa institución y eso es muy positivo. Eso, sin olvidar que El Prado tiene muchas obras que, por falta de espacio, no puede exponer.
Creo que todo son virtudes para mejorar el proyecto y que además el Bellas Artes seguirá en la Aduana.
JOSÉ MANUEL CABRA DE LUNA. Abogado y artista
Me parece una extraordinaria oportunidad para Málaga. Otros grandes museos del mundo, Louvre, Hermitage, etcétera están orientando las subsedes en otros países como vías extraordinarias de financiación. En nuestro caso no se trataría de eso, entiendo, sino de constituirnos en una “extensión” del propio museo del Prado. En otras palabras, no seríamos una franquicia. No podemos olvidar que los grandes museos no muestran al público más de un 10 o un 15% de sus colecciones, luego la aspiración de Málaga en nada mermaría la política expositiva del Prado.
El edificio de la Aduana es espléndido y muy capaz para albergar este sueño que puede hacerse realidad. Incidiría en el XIX que, últimamente, los responsables del Prado tanto están re-valorando desde que se hizo la ampliación de Rafael Moneo. Málaga, así, completaría el que llamo, artísticamente hablando, el “discurso de los cuatro siglos”; XVIII, XIX y XX/XXI o, lo que es lo mismo, barroco, realismo/modernismo, las vanguardias históricas y nuestra contemporaneidad.
Goethe dijo algo así como que el genio cristaliza en los fines de ciclo, cada vez más tengo para mí que Picasso fue el gran liquidador del Renacimiento (por eso es coherente que su museo se ubique en un palacio renacentista) y su entendimiento profundo nos viene de ver lo que fue capaz de superar, cuando la mirada plástica parecía haber llegado a un callejón sin salida.
De otro lado y para concluir, sería una muestra de que la cultura no debe verse por provincias, ni por autonomías. El Prado es un museo español y Málaga es España, por cierto que a escasas tres horas del Museo Central del Prado (¿lo llamaríamos así?
PEDRO MARTÍN-ALMENDRO. Director de la Fundación Málaga
¿Interesa a Málaga y al Museo de Málaga convertirse en el Prado Málaga?
En mi opinión sí. Enlaza de este modo con los Museos-Franquicia o Brand (marca),concepto para mí más correcto.
A la hora de responder a esta pregunta hay que pensar en términos de popularidad del nombre, de su realidad y de sus posibilidades de desarrollo futuro (exposiciones, formación, etc). Pensar en la Cultura y los Museos para el mayor número posible de ciudadanos, facilitando su comprensión, accesibilidad, el sentido de autoestima que implica ser sede de un museo de talla mundial y puerta de entrada a su conocimiento,desde nuestra privilegiada posición turístico-cultural
El hecho de que el Arqueológico forme parte (o no) del conjunto es un elemento a tener muy en cuenta.
Brand
En palabras de James McNamara (New York Times),lo que define a una entidad, en este caso, un museo: su idea original,la razón de su existencia. Si ésta es trasladable geográfica y culturalmente sin desvirtuarla, supone un crecimiento. McNamara está refiriéndose al fenómeno Guggenheim,del que quiere destacar cuatro argumentos a favor: Autenticidad, es decir, reconocibilidad.El público sabe lo que va a recibir. Visión,el museo o colección nació con una personalidad qe hay que conservar con las necesarias actualizaciones; eclecticismo,casi excentricidad en sus colecciones (esto como marchamo claramente Guggenheim y más concretamente Peggy Guggenheim) y un componente económico latente que persigue hacer lo más viable a la institución y lo menos dependiente posible de mecenas (como fue en origen) o fondos públicos (la vía recurrente en los últimos tiempos hasta que la crisis se manifestó con mayor crudeza). Existen exposiciones que «rotan» entre los diferentes Gugegnheim,pero el funcionamiento es muy independiente.
Una idea similar,pero menos potente estaría en la TATE de Liverpool, que nace al hilo de la Capitalidad Cultural Europea 2008 y que ha continuado funcionando en una alternancia equilibrada como centro autónomo y como recipiendario de alguna de las propuestas más interesantes de la matriz londinense.
Para mí este sería el sistema a desarrollar para el Prado Málaga,permitiendo expresarse al museo malagueño en sus claves propias o singulares,pero recibiendo de cuando en cuando los eventos más destacados (y factibles) del Prado Padre (mezcla de definición e interjección).
Valor…y precio
El valor de la marca es su reconocibilidad para el gran público. Lo importante es no defraudar esa preconcepción mental,no bajar el listón provinciano.
En cuanto a precio, dejemos sólo mención de los más de 500 millones de dólares que Abu Dhabi ha pagado o comprometido por la franquicia Louvre con la arquitectura de Jean Nouvel,más los planes de instalar un Museo Marítimo por Tadao Ando, un Centro de Artes Escénicas por Zaha Hadid o el Guggenheim de Saadiyat (Isla de la Felicidad) por Ghery ,bautizado como el GuggAbu por el bloguero Tyler Green.
Ahora parecen peanuts los 20 millones de dólares pagados por Guggenheim Bilbao.
Imagen…¿y sonido?
Lo que se constata es que la brand o marca debe ir convenientemente envuelta por Gehry,Nouvel, Hadid,etc. La imagen icónica y su ubicación,incluso su efecto de recreación espacial son muy relevantes.(Jerry Saltz New York Magacine). Este dato no se da en el Prado Málaga, que como el Carmen Thyssen Málaga (en cierto modo,otra franquicia) viven en antiguos bellos edificios recuperados, sin aditamentos modernizantes superpuestos y respetuosos con la estructura original (como serían las Bodegas Marqués de Riscal,del mismo Ghery).
Además de la imagen es necesario el sonido,casi más el ruido: promoción, publicidad, eventos, merchandising. El museo como lugar de encuentro y pretexto, plataforma publicitaria y ágora, a veces palestra.ç
TECLA LUMBRERAS. Gestora cultural y profesora de la UMA
No me gustan las franquícias en la moda, en los hoteles y mucho menos en los museos.
Me gustan los museos singulares como los hoteles con encanto.
Cuando viajo busco el pequeño museo de los cubistas en Praga o el de la Bahaus en Berlin y no voy a la filial del Hermitage en Amsterdam o a la del Louvre en Abu Dabi. Sin duda, preferiría verlos en San Petesburgo y París.
No me gusta el simulacro, ni el pastiche. Prefiero un Museo del Relax a un Museo Carmen Thyssen.
Reconozco que soy rara y seguramente ser una sucursal del Prado sería un buen motivo de atracción turística.
Pero, me gusta mi antiguo Museo de Bellas Artes que ya es una pequeña sección del Museo del Prado, en cuanto al siglo XIX se refiere. Mejor no airear la existencia de “Y tenía corazón” o “La esclava”, no vaya a ser que finalmente los reclamen. Dejemos los museos en manos de los profesionales y busquemos identidades propias.
LUIS PUELLES. Profesor de la UMA
Más allá de la risible intención de querer conciliar, a efectos de reclamo turístico, las marcas Málaga y Museo del Prado, el anuncio un poco grueso de postularse como filial del Museo madrileño aporta poco de lo ya posible al deseable buen hacer del Museo de Bellas Artes. Es verdad que la larga demora de su apertura propicia la confusión, pero al Museo de la Aduana le bastará con cumplir justamente lo que ni más ni menos debe ser para poder aportar a sus visitantes lo que estos esperan: un buen Museo provincial donde acceder a un fondo significativo de la historia de las artes plásticas en Málaga (en términos de creación pero también de adquisición) y unas exposiciones temporales que no defrauden. Hágase con respeto y rigor lo que corresponde y nos evitaremos caer en la necedad o en la catetada del que busca lo ajeno a cambio de no valorar lo que es suyo.
Si, una vez definidos el proyecto y ubicación relativa del Museo de la Aduana en el mapa de museos de la ciudad, toca firmar acuerdos con el Prado para el préstamo de obras concretas o incluso para que vengan exposiciones presentadas en Madrid, será un festín, pero para ese viaje no hacen falta estas alforjas (el viaje por cierto es siempre a Fitur). Si parece oportuno solicitar la Anunciación de Fra Angélico o el perro semihundido pintado por Goya para una exposición producida por el Museo malagueño nada lo impide sin que tengamos que sufrir la escena de las firmas entre algún político local (desde luego antes o después de ir a Fitur), el Ministro de Deportes, Educación y no sé qué y el obediente y horrorizado director del Museo del Prado. Por otra parte, tiene gracia que busquemos en el tesoro de los sótanos del edificio de Villanueva –y sobre todo en el tesoro de su propia marca- antes de encender la luz de la Aduana. Tanta, que podríamos cegarnos querer llenar las salas con cuadros del Prado –creando una especie de Museo del Prado en Chiquitito- antes de sacar a los del Museo malagueño de las catacumbas en las que duermen desde hace ya tanto que los hemos olvidado (hasta el punto de haber magnificado la endeble colección de Carmen Thyssen).
Me viene a la cabeza la imagen de “Y tenía corazón…” junto a la reproducción gigante de un espeto: como recordarán, la han visto en el paso de turistas que salen de su avión para encontrarse con los chiringuitos de la playa, Picasso y el Prado (las Gemas ya no: valga una cosa por otra, y así la mancha de mora de las Gemas, en fin, en fin…). Concentremos todas las fuerzas en llevar a buen término la pronta apertura del hermoso edificio de la Aduana, dejemos trabajar a los profesionales que lo fletarán (para eso será preciso que los políticos respeten a los que saben) y, más que afanarnos en traer desde Madrid, sepamos reconocer el valor de la colección que ya tenemos. Mientras, nunca está de más un paseíto a Madrid.
El miércoles por la tarde nos juntamos Mercedes Leo (cámara de la tele), Carlos Moret (fotógrafo del diario) y un servidor para preparar un reportaje sobre Estudio Abierto, una iniciativa de Tuttifrutti Productions que hoy se presenta en la ciudad.
Publiqué esta crónica para la edición impresa de SUR y no me quedé muy conforme. Sobre todo con el titular, la verdad. Así que aprovecho este rinconcito del blog para darle otra vuelta al asunto, colgar el vídeo montado por el compañero Salvador González y recordaros que esta tarde (20.00 horas) se alza el telón de Estudio Abierto, que trae un soplo de aire fresco a la escena cultural de la ciudad.
Mucha suerte a Miriam, Paula, Ana y Germán.
Y gracias por vuestro entusiasmo.
Quien haya paseado por Chelsea, por el Kulturforum o el Soho sabrá que la periferia ofrece mucha vida cultural. Y desde los márgenes del circuito tradicional del arte contemporáneo nace hoy una nueva sala privada con una propuesta muy (pero que muy) interesante: Yusto/Giner, situada en el polígono industrial La Ermita de Marbella.
Yusto/Giner abre sus puertas con una exposición muy recomendable: ‘Sobre el silencio’, un proyecto multidisciplinar a cargo de José Noguero. Le segurián nombres como Liu Weijian, Katsumi Hayakawa y Santiago Ydáñez. Un cartel más que potente con el que la nueva galería busca un papel protagonisma en la escena del arte actual.
Desde aquí les deseamos mucha suerte a Juan Pablo Yusto, Graciela Giner y Sara Martín Blanco en esta aventura.
A veces la actualidad y el trabajo se juntan para regalarte un momento que se queda a vivir en tus recuerdos.
El viernes, la Junta de Andalucía reconocerá la trayectoria del artista malagueño Dámaso Ruano y con esa excusa nos fuimos a su casa y su estudio el compañero Salvador Salas y quien esto escribe.
La mañana fue emocionante y luminosa. Conocer a Pilar Cervera, esposa y ángel de la guarda de Dámaso, ha sido uno de los regalos de este reportaje. Otro vino con la emoción de su hija mayor, Pilar Ruano. Y un tercero llegó desde el testimonio de especialistas y compañeros que han glosado la amplia carrera artística de Dámaso Ruano.
Hemos intentado meterlo todo en este reportaje y el vídeo que tenéis arriba.
Ojalá disfrutéis con ellos tanto nosotros durante su elaboración.
Nos vemos.
Hola de nuevo:
Hace unos días quedamos con el gran Pepo Pérez, dibujante malagueño autor del cómic ‘El vecino’, que se acaba de marcar una impresionante tesis doctoral sobre Frank Miller, pieza clave de la historia gráfica contemporánea con títulos como ’300′, ‘Ronin’ o ‘Sin City’. El trabajo obtuvo un sobresaliente ‘cum laude’. No es para menos.
Quedamos con Pepo en la Facultad de Bellas Artes y nos contó las conclusiones de su estudio. Aquí tenéis el vídeo que resume ese viaje al apasionante mundo de Miller.
Nos vemos.
Le copio el título a mi querido Antonio Rosado, redactor y crítico de música hasta hace no tanto en las páginas de SUR. He estado tentado de usarlo en varios reportajes, pero creo que es aquí donde encaja mejor, en esta pequeña reseña sobre algunas de las exposiciones más interesantes que pasarán por la ciudad en 2012. Y lo de interesantes se supone, de partida, por las firmas de los autores. Algunos nombres buenos.
Aunque todavía no ha presentado de manera oficial su cartel para 2012, el CAC Málaga apostará en los primeros meses del nuevo curso por un autor de notable peso en el arte actual: el sudafricano William Kentridge. Este artista es conocido, sobre todo, por el carácter multidisciplinar de su trabajo, en el que destacan sus dibujos y sus creaciones audiovisuales, así que estaremos atentos a su proyecto para el centro de arte malagueño. Antes, el madrileño Jerónimo Elespe presentará sus pinturas de pequeño formato, casi miniaturas, que entroncan con estéticas como las de Chema Cobo o Luc Tymans. Todos ellos pasaron en su día por el CAC, que se reserva para finales de año nada menos que a Marina Abramovic (arriba tenéis uno de los vídeos de su proyecto ‘Art must be beautiful’), si bien todavía quedan unos flecos por resolver, según nos cuentan.
También explorará el arte actual el Museo Picasso Málaga (MPM). Abrirá su programación el norteamericano Richard Prince, que de este modo tomará el relevo de Bill Viola y Martin Kippenberger. Como véis, muchos quilates en la faceta contemporánea del MPM. Prince ofrecerá en el Palacio de Buenavista un proyecto inédito, con un centenar de piezas que verán la luz por primera vez en Málaga. Promete. Y mucho. Como la exposición de retratos fotográficos de Picasso realizados por genios como Richard Avedon, Brassaï, Henri Cartier-Bresson o Irving Penn. Más nombres buenos. También los habrá en la exposición sobre carteles (Alexandre Rodchenko, Toulouse-Lautrec) y en la muestra sobre “el factor grotesco” (desde Doré hasta el propio Picasso). En la práctica, el MPM ofrecerá durante todo el año dos exposiciones temporales junto a su colección permanente, algo inédito hasta la fecha.
De la oferta del Museo Carmen Thyssen Málaga para 2012 también se sabe poco más que los nombres. La primera temporal llevará por título ‘Paraísos y paisajes en la Colección Carmen Thyssen’. Llegará en marzo y contará con obras de autores como Brueghel, Gauguin o Matisse. Un poco más, si cabe, subirá el listón de la nómina de artistas presentes en el Museo Carmen Thyssen con la llegada a finales de año del proyecto en torno a Luca della Robbia, uno de los escultores fundamentales del Renacimiento italiano. Muchos nombres buenos regresarán al museo de la calle Compañía en el año a punto de estrenarse.
Queda por saber la propuesta de la Fundación Picasso-Museo Casa Natal. Parece que la entidad hará girar su cartelera expositiva alrededor del propio Picasso, incluso que los fondos propios de la institución pueden convertirse en un salvavidas de lujo para confeccionar un programa atractivo sin apenas presupuesto. No olvidemos que la Casa Natal cuenta con más de 4.000 obras de arte en su colección, que va mucho más allá del artista malagueño. Algunas de sus piezas más notables de obra gráfica (sigamos con los nombres para recordar sus referencias a Matta, Chagall o Miró) no se exponen desde hace muchos años. Quizá encuentren en la crisis una oportunidad para reivindicarse.
Aquello de hacer de la necesidad virtud…
Nada menos inocente que las palabras. Nada más esclarecedor que algunas metáforas. O metonimias. Lcomo, por ejemplo, llamar ‘los grises’ a las fuerzas de seguridad de un país en sombra. Grisáceo. La policía de Franco. Y poco a poco, el color. Llegaba a la televisión, la prensa, el arte… Los hippies de los 60, los punkis en los 70, la movida ochentera. Quizá esta última cuajó como niguna otra en un país recién desperazado, con ganas de fiesta.
Una vitalidad irreverente como la de Los Costus, el dúo formado por el gaditano Enrique Naya y el mallorquín Juan Carrero, imagineros de la iconografía ochentera, cuyo trabajo rescata ahora por la Fundación Unicaja, que reúne en su Sala Italcable de la capital un conjunto de 14 cuadros pintados por Los Costus entre 1980 y 1987.
Barroquismo popero en cuadros de gran formato en los que algunos personajes populares de la movida (véase, Alaska, Bibiana Fernández o Fabio McNamara) protagonizan escenas de la Pasión cristiana con el Valle de los Caídos como telón de fondo. Algunos cuadros se pintaron y exhibieron sólo cinco años después de dar sepultura al dictador. Conviene recordarlo.
”Ellos iniciaron el camino hacia la alegría que luego se dio durante el resto de la década en el ámbito cultural, pero al mismo tiempo su obra no fue sólo divertida y frívola, sino que también ofrece notables cargas de trascendencia”, comentaba ayer la comisaria de la muestra, Mariluz Reguero, en referencia al montaje que podrá visitarse hasta finales de febrero.
Un conjunto que pertenece a la colección de arte contemporáneo del Ayuntamiento de Cádiz, como ha recordado el concejal de Cultura de Cádiz, Antonio Castillo, quien explicó el origen del nombre artístico compartido por Naya y Carrero: “Se conocieron en la Escuela de Artes y Oficios de Cádiz y cuando se trasladaron a Madrid, a la calle La Palma del barrio de Malasaña, se dedicaron durante un tiempo a coser, eran costureros y de la abreviatura de ese trabajo salió el nombre de Los Costus”.
Los Costus. Sala Italcable Unicaja (Plaza de la Legión, s/n). Hasta finales de febrero. De lunes a viernes, de 10.30 a 13.30 horas y de 17.00 a 20.00 horas; sábados, en horario de mañana.
Mañana se inaugura en la Sala de Arte de la Fundación Telefónica Chile la mayor exposición acometida en el exterior con fondos procedentes del patrimonio artístico de la provincia. El proyecto gira en torno a Pablo Ruiz Picasso. ¿Quién si no?
Más allá de los chascarrillos, se trata de una iniciativa de auténtico calado, capitaneada por la Fundación Picasso-Museo Casa Natal y comisariada por el catedrático de la UMA Eugenio Carmona. Nada menos que 76 piezas originales del artista malagueño van a protagonizar la exposición ‘Picasso. La belleza múltiple’, que podrá verse primero en Santiago y luego en Antofagasta.
La muestra ofrece diversas complejidades. Una de las más notables consiste en el complejo traslado y mantenimiento de las piezas expuestas: todas son obras sobre papel, casi siempre mucho más delicadas que los lienzos, las esculturas o las fotografías, por citar otros ejemplos.
‘Picasso. La belleza múltiple’ abre además una puerta más que interesante para la Casa Natal en el circuito internacional, sobre todo, en el ámbito sudamericano. Conviene recordar que la Sala de Arte de la Fundación Telefónica Chile es, quizá, el espacio expositivo privado más importante de aquel país. Tampoco hay que olvidar la importantísima colección de arte que posee la Fundación Telefónica, con una extraordinaria presencia de autores fácilmente relacionables con la vida y la obra de Pablo Ruiz Picasso. Ahí puede tener la Casa Natal una buena baza para el futuro.
Así que ‘Picasso. La belleza múltiple’ no sólo representa la mayor exposición sobre el artista realizada hasta la fecha en Chile, sino que también puede (ojalá) tender atractivos puentes institucionales entre la Casa Natal y otras entidades.
El domingo pasado (13 de noviembre) publicamos en la edición impresa de SUR un reportaje bastante amplio sobre este proyecto, que repasa casi toda la trayectoria del autor malagueño y que, además, reivindica la importancia artística y estética de su faceta como grabador, a menudo minusvalorada por la crítica y el público.
Y la última línea es para dar las gracias a dos profesionales de la Casa Natal: Laura Gaviño, del departamento de Conservación, y Gloria Rueda, responsable de Imagen y Marketing. Sin su ayuda, el reportaje habría salido mucho (mucho) peor.



