Esto es un no parar
Le robo la expresión a mi compañera Marina Martínez (que la deja caer como un bálsamo en la Redacción cuando los dedos no dan abasto) para resumir una semana cargadita. Anuncios, esperas, presentaciones, nombramientos, protocolos, visitas guiadas y eventos sociales repartidos en cinco días intensos, de los que gustan a los que nos gusta juntar letras para contarlos. Así que, para no perdernos ni dejarnos nada atrás, lo mejor será encomendarse al orden cronológico, que nunca falla.
Lunes. Como escribe el maestro Alcántara, para expresar que una imagen vale más que mil palabras hacen falta siete palabras. Más de siete (muchas más, hasta completar tres cuartos de hora) pronunciaron la consejera, la rectora, el presidente provincial y el alcalde. Y al final, la mera imagen de los cuatro, sonrientes y enlazados junto al cartel de ‘Málaga: 20 años bajo la mirada de Picasso’ , ilustra el estado embrionario del proyecto. Las cuatro instituciones se han puesto de acuerdo en algo. Eso ya es noticia. Cierto que el apellido ilustre invoca una especie de fuerza oculta a la que parece imposible resistirse. Quien se niegue a secundar cualquier iniciativa con dicha coletilla corre el riesgo de enfrentarse al cargo de alta traición. Por lo menos. Así que un buen puñado de instituciones se han subido al carro impulsado por la Junta. Eso sí, a más de uno (y de dos) le ha sentado como un tiro tener que pagar de su bolsillo un proyecto asignado desde la Consejería.
Martes. También desde el Gobierno andaluz llegaba una nota oficial. La sede del CAC Málaga, declarada monument o. Se han llevado 23 años para resolver el trámite. Ahora, el antiguo mercado de mayoristas cuenta con la «máxima protección» patrimonial. Se supone que la tenía desde 1987, aunque se echó bastante de menos cuando las autoridades locales decidieron hacer ‘tabula rasa’ en el inmueble de Luis Gutiérrez de Soto. Cito las palabras de Rosario Camacho e Isidoro Coloma en la ‘Guía artística de Málaga y su provincia’ (Fundación José Manuel Lara): «… Las obras concluyeron en 2002 y devolvieron un edificio muy parecido al primigenio: color exterior almagra, espacios interiores diáfanos, etc. A los pocos meses el edificio sufrió nuevas transformaciones en las que se perdió mucha de su singularidad para estandarizarse en lo que algunos entienden que es un Centro de Arte Contemporáneo…». Nada más que añadir.
Miércoles. La Casa Natal presenta su programa de exposiciones para este año. Con muy buena pinta. Dalí, Gutiérrez Solana y Antonio Berni componen una terna más que interesante. Además, entre los tres se adivinan sugerentes corrientes subterráneas. De la vanguardia aspostolada por Dalí bebió Antonio Berni antes de virar hacia un realismo deformado que recuerda a las estampas negras (o mejor, ocres) de Gutiérrez Solana. Además, la Fundación Picasso sigue tejiendo una red de colaboraciones institucionales que le permite ofrecer un cartel atractivo con un coste propio de los tiempos que corren. La Fundación La Caixa, la Fundación Mapfre y la universidad bonaerense de Tres de Febrero son los aliados que ha sabido encontrar para presentar una oferta buena, bonita y barata.
Jueves. Porque casi todo el perraje municipal se lo está llevado el Museo Carmen Thyssen-Bornemisza . El jueves organizaron una visita a las obras, donde se trabaja a destajo para cumplir los plazos. De siete de la mañana a once de la noche. Al menos hasta que se finalice la estructura en marzo. Así, el paseo por el palacio de Villalón y sus inmuebles anexos sirvió para hacerse una idea de cómo será el museo. Y para hacerse el cuerpo a la visita de la baronesa al día siguiente.
Viernes. Y se quedaron con las ganas los que pretendían conocer la colección del museo. Falta un año para la inauguración y se mantiene la incógnita. Del cuentagotas sólo cayeron dos obras: una de Sorolla y otra de Gutiérrez Solana. A cambio, adelantaron que las primeras exposiciones traerán a Van Gogh y a los impresionistas franceses . Nombres de relumbrón para abrir boca. Y poner los ojos como platos.

