img
Etiquetas de los Posts ‘

“Casa Natal” “Museo Picasso” Málaga Picasso arte

Dos tazas
Antonio Javier López 13-10-2013 | 8:20 | 0

La historia de la Casa Natal empieza por el tejado. Cumple años antes su acontecimiento más importante, el Octubre Picassiano, que la propia institución, nacida en febrero. Así que ahora celebramos la edición número 26 de la cita otoñal mientras la Casa sopla 25 velas imaginarias. Y esa íntima dislocación temporal se extiende como una metáfora de un desfase más general, más injusto y profundo. Una situación amplificada estos días por las odiosas comparaciones que puede traer un azar feliz: en los próximos días, las dos instituciones picassianas de la ciudad (la Fundación y el Museo Picasso) cumplen aniversarios significativos: la primera, 25 años y el segundo, una década. Una celebración a la que ambas instituciones llegan envueltas en un buen rollo inédito. Hasta el punto de que han prometido coordinarse para ‘pisarse’ las agendas –y los consiguientes callos– lo menos posible. Así que, si alguien no quería Picasso, estas semanas va a tener dos buenas tazas. Una la llenará la fundación y la otra, el museo.
La trayectoria de ambas han seguido hasta hace bien poco líneas paralelas. La Fundación Picasso-Museo Casa Natal depende del Ayuntamiento gobernado por un partido y el museo opera bajo el paraguas del gobierno regional en manos de su adversario político. Las filias trajeron las fobias, hasta el punto de que hace años se anunció con notable alharaca la creación de una comisión mixta para articular un posible acercamiento entre ambas entidades. Demasié. Y al final esa sintonía ha llegado sin tanto ruido de micrófonos y ‘flashes’. Ha sido una simple cuestión de las personas que están al frente de cada institución.
El último ejemplo ha venido con el viaje conjunto que los directores de la Casa Natal y del Museo Picasso realizaron la semana pasada a Seúl para la inauguración de la exposición de la Casa en la capital coreana. Y aquí metemos la cuña de la injusticia de la que hablábamos antes. Se ha extendido con el rigor de las costumbres hecha leyes que la fundación y el museo son entes iguales, equiparables, hasta el punto de que a menudo se confunden por parte del público poco habitual. Y basta una sola cifra para desmontar esa falacia: el presupuesto de la Casa Natal para este año es casi diez veces inferior al del museo (1,52 frente a 10,33 millones de euros).
El Ayuntamiento quiso equilibrar esa balanza por la vía rápida. Movido por un previsible ataque de cuernos ante la inauguración del museo, ese mismo año compró, nada menos que en Nochebuena, nada menos que las 223 litografías de la Colección Jan Lohn. Y tres años después se hizo con un cuaderno preparatorio de ‘Las señoritas de Avignon’. En total, casi seis millones de euros. Al cabo, los gobernantes municipales se dieron cuenta de que no tenían dónde exponer esos fondos. Primero alquilaron una sala de exposiciones en la que ya se han dejado un millón de euros a fondo perdido. Luego vieron, sobre todo en los últimos tiempos, que ahí tenían una fuente de prestigio, intercambios y, con suerte, algo de dinero venido del exterior. Y el resultado actual deja una paradoja casi dolorosa. La Casa Natal no tiene dónde mostrar su colección. Esta misma semana el concejal del ramo admitía que la anunciada ampliación de la Casa en la parcela del Astoria está «parada» y, mientras tanto, esos mismos fondos emigrantes reciben miles –decenas, cientos de miles– de visitantes en Estados Unidos, Chile, Perú, Turquía o Corea.
¿Quién sabe? Puede que el alcalde siga buscando para el Astoria el Museo de Museos y que lo tenga bien cerca. Al otro lado de la plaza. La Casa Natal quedaría justo para eso y la parcela de los antiguos cines desplegaría su colección y las muestras temporales bajo la codiciada ‘marca Picasso’ también para el posible compañero privado en esa aventura. Todo a cuatro pasos mal contados del museo a través de dos calles ya peatonalizadas.
Pero están las siglas como tajos en el horizonte. La crisis como coartada. Los egos para engrasar la bilis. De eso tenemos aquí para llenar más de dos tazas.

Ver Post >