img
Etiquetas de los Posts ‘

“IVA cultural” “Cubo del puerto” Pompidou “Ángel Idígoras” Pachi Platero

Iba
Antonio Javier López 03-02-2014 | 8:20 | 0

El cubo del puerto, envuelto para regalo. Ñito Salas

Iba a ser una buena noticia lo del IVA. Y quizá la noticia sea que a nadie se le haya caído la cara por el camino. A ninguno de los que salieron a la palestra y bajo los focos para presentar como una medida de apoyo a la cultura una ocurrencia perversa y parcial, injusta de puro arbitraria. Y jode casi tanto el fondo como la forma. La media verdad, la ‘paradinha’ frente a las cámaras. Iba el IVA cultural por el 21% cuando salen como el héroe de la película de sobremesa, bueno, lo bajo al 10%, anda vale, que no se diga que no mimamos a «los de la cultura». Pero mienten. Sin pudor. Porque esa bajada sólo se aplica a la compra y venta de obras de arte. Y ni siquiera eso sin letra pequeña. La del BOE. ¿Quién iba a pensar que se iban a leer el BOE, un sábado, para más inri? Pero hay mucho pan en juego en esa literatura sin miga. Y llega el truco. Sólo podrán acogerse a la rebaja los artistas y los particulares (los herederos, por ejemplo) que amplíen o aligeren su patrimonio. El resto es agravio. Iba el IVA –y va– por ese sangrante 21% para las galerías. Como para el cine a precio de plato de gambas. O los libros electrónicos como lujo caprichoso de frikis. O el teatro, ese pasatiempo de otro tiempo.

Iba a ser sólo el choteo gubernamental, que no es poco. Y tampoco. Porque de la alcayata vacía de las salas de exposiciones cuelga la demagogia. «Nos suben el pan pero nos bajan las obras de arte». Y risas enlatadas. Aplausos de concurso de televisión. Como si el trabajo de carpinteros, transportistas, montadores o pintores de brocha un poco más ancha no dependiera de que una obra de arte se pueda vender en unas condiciones menos draconianas, con luz y facturas, con impuestos. En plan legal, si es posible. Porque equiparar el mercado del arte con Picasso, por poner un ejemplo leído esta semana, resulta tan ajustado como valorar la práctica del fútbol por Messi y CR7 en sus respectivos clubes. Iba a ser divertido preguntar dónde pagan esos el IVA.

Iba a ser un motivo de celebración: diez años del Instituto Municipal del Libro. Y en un punto de la presentación de las actividades, un giro de trama, un drama, una tensión inesperada, por pública, entre el concejal del ramo y el director del instituto libresco. El lamento del segundo a la luz de unos presupuestos que conceden a la entidad 68.000 euros anuales: «Priman otra serie de disciplinas que no son de la palabra». Y le «parece mentira» al director ese papel secundario en una ciudad que acunó a la Generación del 27, que fascinó a Gerald Brenan y que ahora se reivindica en la vanguardia de la oferta editorial más sugerente del país. Y el concejal que «respeta pero no comparte» esa «visión catastrofista». Y rictus serio. Y una pulla estadística: los 90.000 socios en los clubes de lectura de las bibliotecas municipales que han realizado 260.000 préstamos de libros. Las 2.000 actividades programadas por esas bibliotecas como casas de acogida en los barrios de la periferia, refugios contra el frío en los bolsillos, lejos de las farolas isabelinas y del suelo inmaculado de la calle Larios. Iba el asunto para homenaje, balsa de aceite, y de repente tormenta, mar de fondo que veremos si se traga algún cargo antes de que termine el aniversario de marras.

Iba para mago y psicólogo. Y consiguió las dos cosas, sólo que su diván es el papel; su chistera, los rotuladores y lápices; su truco, la sonrisa diaria de todos los que se asoman a sus viñetas, de las que sale Ángel Idígoras en la exposición estrenada esta semana en San Telmo. Veinticinco años de dibujos y pinturas. Y un libro, ‘Platero y yo’, reeditado en el sello familiar, con nuevas ilustraciones de Ángel y de su hermano Pachi, que soñaba con ser futbolista y se quedó en Maradona del trazo largo y la risa en corto.

Iban a venir los técnicos del Pompidou a finales de enero, ahora a principios de febrero según el alcalde. Y con suerte pillan el cubo del puerto envuelto para regalo con dos anuncios de la Copa del Rey de baloncesto. Se ve que no había otro sitio. Habría que ver la cara de los franceses. Como cuando te endiñan el IVA.

Ver Post >