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La educación on line

2012 abril 15

Ahora que el Gobierno ha decidido, apretrado por las estrecheces económicas y la poca visión de futuro, que se acabó la escuela 2.0, es el mejor momento para los padres a los que todavía nos quedan tres duros o que al menos consideramos que el hecho de que nuestros hijos aprendan es más importante que irnos de cañas, que es un buen momento para saltarse a la torera este recorte. Aún más habiendo muchas plataformas en Internet, que le enseñarán a tu hijo inglés o matemáticas sin aburrirle, y que incluso le engancharán. Siempre pensé, y era una estudiante buenecita, que las interminables clases de una hora con un profesor hablando sin cesar y escribiendo en la pizarra eran, en general, horribles y tediosas.

Solo se salvaron de mi quema imaginativa dos o tres grandes maestros, que con su verborrea, su gracia natural y su carisma hacían de las clases un momento de diversión educativa. Recuerdo a esa fantástica Tula, que daba Ciencias en el colegio Cerrado de Calderón y, que por azar de la vida, ahora es la abuela de una amiguita de mi hija. O las de Amparo, de Historia y Arte, en las que hasta aprendíamos a conocer y describir las pinturas de los grandes maestros. Luego, he tenido buenos profesores en la Universidad, como el Alfonso Bullón de Mendoza, y su fantástica historia contada, pero lo cierto es que la nómina ha sido muy cortita.

Lo que quiero exponer es que el sistema en sí de clases magistrales es sumamente aburrido para unos niños, que ya no son analógicos como éramos nosotros y para los que las nuevas tecnologías es como el batido de cacao y el bocadillo que se comen en la merienda, tan familiar que es parte de sus vidas. Por eso, recomiendo, tras haberlo probado, las plataformas Reading Eggs  y Smartick. Con la primera, tu hijo aprenderá a inglés de forma natural, desde su actual nivel. Con juegos para aprender a leer, a formar frases, a deletrear palabras, cuentos al final de las lecciones, canciones y un sinfín de materiales por solo cincuenta euros al año. Smartick es una plataforma para aprender matemáticas creada por el ingeniero malagueño Daniel González de Vega, con un extraordinario feed-back para los padres, a través de mails en los que se indica, después de la lección, cómo va tu hijo y cuál han sido sus resultados. En este caso, y depende del número de niños que apunte, puedes pagar desde unos veintitantos euros al mes, pero sus buenos resultados son tan evidentes que se aprecian rápidamente en el colegio. Este tipo de plataformas digitales van especialmente bien para aquellos niños que se aburren en clase porque tienen sobredotación, ya que así van a su ritmo, que en muchos casos es superior; y también para aquellos que tienen déficit de atención e hiperactividad, ya que hay varios estudios que aseguran que los programas digitales retienen mejor su atención. En ambos casos solo tienes que entrar en las páginas web y probar quince días con tu hijo para conocer el producto, y si te gusta contratarlo. Los enlaces son readingeggs.com y smartick.es