Estos días estamos asistiendo a las idas y venidas del presidente Chaves para constituir lo que sería La Caja de las cajas andaluzas. Lo cierto es que la propuesta no deja de asustarme como malagueño y,sobretodo, como malagueño que anhela la emancipación de mi provincia. Se pretende una fusión encabezada por Unicaja, pero al mismo tiempo provoca la confusión en Málaga, puesto que nadie en sus cabales va a dudar de que la sede de esta “macrocaja” estará en Sevilla, siendo Unicaja la tercera parte del sistema bancario andaluz. A colación de esto, hace unos días leí que el director de Caja Granada se negaba a entrar en esa fusión sino era liderada por su entidad. Entiendo muy bien el independentismo granadino, pero de ahí a liderar una caja única poseyendo mucho menos activos que Unicaja… lo veo un poco disparate. De cualquier forma, no estoy porque se sevillanice una de las mejores y más rentables entidades malagueñas. Unicaja está situada en una posición de privilegio con el resto de cajas andaluzas, y es esa situación la que tiene que explotar; no dejarse llevar por los caramelitos que Manuel Chaves le pone a su paso. Sin embargo, ya conocemos las intenciones de nuestra entidad (digo nuestra porque es de todos los malagueños) de liderar esa fusión; lo que no está claro es en qué términos, y eso es lo que provoca desazón y desconfianza en un Braulio Medel que siempre ha apostado por el peso de cada entidad en una posible fusión.
Quede claro que este blog y yo en su nombre, independientemente de otras opiniones vertidas, no contemplo ventaja para nuestra provincia en este tipo de operación.La presión de Sevilla ha demostrado que lo puede todo. Esperemos que no puedan con Medel.
Un saludo

