Sevilla es la cuarta provincia con mayor tasa de empleados públicos
diario sevillahoy
Seis de cada 100 habitantes de la provincia trabajan para algún organismo público y Sevilla fue en el año 2007 la cuarta provincia de España con mayor proporción de empleo público, entre aquellas que integran la capitalidad regional, según el Informe Económico de la Provincia de Sevilla, elaborado por la Cámara de Comercio y la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES), que cita datos del Registro Central de Personal del Ministerio de Administraciones Públicas. La provincia es superada únicamente por Ceuta, Melilla y Badajoz, enclaves con mucha menor población y peso económico que Sevilla.
El estudio, elaborado por un equipo dirigido por el catedrático de Economía Aplicada Francisco Ferraro, constata que el sector público -Estado, Junta de Andalucía, ayuntamientos y universidades- dio trabajo en 2007 al 15,8% de los trabajadores de Sevilla, según se infiere de la Encuesta de Población Activa elaborada por el Instituto Nacional de Estadística. La tasa es tres puntos superior a la media nacional, cifrada en el 12,5% del empleo, y siete décimas superior al registro andaluz -15,1%-.
En números redondos, el sector público empleó durante el año pasado en la provincia a 117.692 trabajadores. Este cómputo agrega a todos los empleados, sean funcionarios o personal laboral. De ellos, más de la mitad, unos 60.520, están al servicio de la Junta de Andalucía.
Otros 30.680 empleados ejercen su labor en las administraciones locales, mientras que algo más de 21.000 trabajadores dependen del Estado. Finalmente, las universidades públicas emplean a 5.416 personas en la provincia de Sevilla.
El informe detecta en Sevilla una circunstancia paradójica. “Aunque el empleo público en 2007 creció en Sevilla menos que en la media andaluza y nacional, lo hizo a mayor ritmo que la ocupación del conjunto de la economía provincial, determinando que aumentara, nuevamente, la presencia del sector público”, señala el análisis. El incremento del número de trabajadores públicos en la provincia fue inferior al registrado en todo el territorio nacional y en Andalucía -un 2,7%, frente al 3,8% y 3,7% de avance estimado en España y en Andalucía, respectivamente-. Sin embargo, el mercado laboral sevillano tuvo un crecimiento de tan sólo el 2%, determinando que el peso específico del sector público aumentara en la provincia con más intensidad.
Para los autores del informe, la causa de la elevada tasa de trabajadores públicos en la provincia está clara: los ayuntamientos. “El aumento diferencial en la participación del empleo público en la provincia se debió, fundamentalmente, al aumento de efectivos al servicio de la Administración local, el doble de la tasa registrada en la ocupación del conjunto económica de la provincia”, subraya el estudio, que incide en que “mientras que la mayor presencia en Sevilla de efectivos dedicados a las administraciones estatal y autonómica podría justificarse en la condición de capital administrativa, la sobredotación de empleo en ayuntamientos, Diputación y universidades es un rasgo diferencial de Sevilla de compleja interpretación socioeconómica”.
Consecuencia: “Mayores gastos de personal y menor gasto en inversiones reales”. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Sevilla es el séptimo de las capitales de provincia españolas en gastos de personal, mientras que cae al puesto 34 en lo que se refiere a inversiones. En la Diputación se repiten los mismos condicionantes. Y ello a pesar de que las administraciones locales cada vez recurren más a sociedades públicas
Ésta es una de las explicaciones que aporta el catedrático Francisco Ferraro para criticar la caída de la inversión per cápita en la provincia sobre la media nacional, cuantificando el déficit en 4.915 millones de euros en el periodo 2000-2007, lo que supone más de 800.000 millones de las antiguas pesetas no invertidas en la provincia en este intervalo. “El peso del sector público de Sevilla supone una mayor dedicación del gasto público al pago de las retribuciones del personal, detrae recursos de otras partidas y presiona al alza las necesidades de financiación y de endeudamiento”, señala el análisis. Y este mayor gasto de personal no se traduce en mejores servicios públicos, como demuestra el hecho de que Sevilla presenta peores registros en la ratio de alumnos por profesor, y de plazas hospitalarias disponibles por habitante.