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Marta y Raúl: la mejor manera de celebrar el amor
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Lorena Codes | 02-11-2015 | 12:32

Lorena Codes

Las páginas del dominical Gente de Málaga de Diario SUR recogían ayer la crónica del enlace entre Marta Saldaña y Raúl Pérez, una boda llena de ternura y con mil detalles a la última. Por el formato de la publicación no pudimos enseñaros todos las imágenes fantásticas de Pedro Bellido, uno de nuestros fotógrafos favoritos. Hoy os contamos todo en este post.

La novia, sencilla pero chic, clásica pero actual, vistió un diseño de Rosa Clará, cuyo aire atemporal actualizó muy bien a través de unos originales complementos. Corona de estrellas (espectacular) de Suma Cruz, zapatos de L.K. Bennett y pendientes de Aristocrazy. El resto de detalles de su atuendo estaban cargados de sentido: pañuelos que bordó su abuela, un sencillo ramo de paniculata…

Por su parte, Raúl estaba muy elegante con un chaqué de Silbon al que añadió un toque de color con el chaleco en verde (el color de su equipo de fútbol, el Betis).

La ceremonia religiosa fue muy auténtica, con detalles emotivos para enmarcar, como cuando los hermanos del novio cantaron a capella ‘Contigo aprendí‘ o cuando el pequeño Raúl (su hijo de dos años) se unió a sus padres a la hora de los dichos sin que éstos se dieran cuenta. Su cara de querubín mirando a los invitados mientras sus padres se prometían quererse para siempre parecía ensayada. Los niños siempre dan los mejores momentos.

También el banquete estuvo a la altura, con un espectacular almuerzo en la bodega Los Ángeles de Aguilar de la Frontera. Todo estaba cuidado y diseñado con mimo. Desde el cóctel en un patio florido en pleno mes de mayo hasta la fiesta en el interior de la bodega, en la que los invitados bailaron hasta destrozarse los pies al ritmo de la música de ‘Retroversiones’.

Pero si hubiera que quedarse con un momento de la boda ése fue, sin duda, la hora del baile nupcial. La pareja se entregó a la pista con el tema ‘Soñar contigo’ de Zenet y en menos de un minuto Raúl Jr. se apuntó a bailar junto sus papis en lo que era la viva imagen de la felicidad.

Al final de las imágenes podéis encontrar la crónica del enlace.

El vestido de la novia, de Rosa Clará, clásico, atemporal y muy favorecedor

Espectacular semi corona de Suma Cruz, diseñada a medida para Marta

Corona de Suma Cruz

Los zapatos, de LK Bennett, fueron un regalo de sus compañeros de trabajo. El ramo de flores, sencillo y chic, de paniculata

en los bolsillos del Marta llevó en los bolsillos del vestido dos pañuelos bordados a mano por su abuela para el día de su boda. Un detalle precioso

El bastidor para llevar las alianzas, también bordado por su abuela

Uno de los detalles más bonitos de la ceremonia, el pequeño Raúl, de espaldas a sus padres en la ceremonia, mirando a los invitados mientras sus padres contraían matrimonio

Las estrellas, uno de los motivos favoritos de la novia, estuvieron presentes en muchos detalles dela boda. Aquí, en forma de confeti dorado, junto al arroz.

La bodega Los Ángeles (Aguilar de la Frontera), el espectacular enclave del banquete

Detalle del seating plan diseñado por Raúl y el hermano de Marta

Vestidas en tonos violeta y crema, las mesas destacaron por sus centros florales, elaborados con diferentes tipos de flor en botellas recicladas. Una idea diez

Uno de los momentos más bonitos de la boda, la familia bailando el tema 'Soñar contigo' de Zenet. Raúl Jr. abrazaba todo el tiempo a sus padres y aplaudía.

El photocall dio mucho juego durante la fiesta.

Os dejo con la crónica del enlace, que publicamos ayer en papel:  ” Lo más importante de una boda es el amor. Cualquiera podría avalanzarse a criticar la perogrullada. Pero no. En estos tiempos de demasiados escaparates y pocas certezas, comienza a ser una excepción que en un enlace se respire ternura y cariño. Y así fue la boda de Marta Saldaña y Raúl Pérez, un sí quiero colmado de naturalidad y buen gusto en el que lo más importante fue celebrar el amor. La pareja contrajo matrimonio después de diez años de feliz noviazgo. La idea de pasar por la Vicaría llevaba un tiempo rondándoles la cabeza tras cinco años de convivencia y un hijo de dos años, el pequeño Raúl, que a la postre se convirtió en uno de los protagonistas más tiernos del enlace. Fijaron la fecha para el gran día y se sumergieron en los preparativos, con mucha ilusión y algo de estrés. Raúl y el hermano de Marta son diseñadores gráficos y entre ambos se encargaron de todo lo relacionado con la papelería: invitaciones, misal de la iglesia, meseros, menú… Además, la pareja preparó un sinfín de detalles a mano que dieron un toque muy especial a la boda. «Hace ilusión encargarse uno mismo de todo esto, es algo que recuerdas para toda la vida», afirma Marta. El mimo que pusieron en cada detalle de la boda se tradujo en una celebración elegante, sin estridencias y sobre todo romántica. Los novios lograron contagiar a todos los invitados del entusiasmo y la alegría con el que celebraron su amor”.

¡Qué seáis muy felices, Raúl y Marta!