Ya estoy en Pekín

¡Hola a todos!

Lo primero, os pido disculpas por no escribir antes, pero entre los días libres y los viajes, primero a Shanghai y luego a Pekín, estamos todos un poco liados. Pero ya por fin estamos instalados en la villa olímpica y ahora espero escribir con regularidad.

Ante todo decir que esto es una experiencia espectacular e irrepetible; el ambiente que se vive dentro de la villa olímpica es muy especial, ya que es como una mini ciudad donde convivimos todos los deportistas, de todas las nacionalidades y de todas las disciplinas.

Os puedo decir que he comido cerca de Gervasio Deferr o de levantadores de peso de Kazajstán. Puerta con puerta a mi habitación está la habitación de Rafa Nadal (reciente numero 1 del mundo), con el que por cierto anoche estuvimos jugando a las cartas.

Vivimos en bloques de ocho plantas en habitaciones para 6 jugadores, colocados por parejas (yo sigo con Calderón) En estos bloques estamos con toda la delegación española y cerca de nuestro edificio están los chinos y los japoneses. También he tenido la suerte de ver ya los principales pabellones, la pista de atletismo (“el nido”) y la zona de natación (“el cubo”). Son impresionantes.

A nuestra llegada ha sido todo un poco caótico porque imaginaos lo que significa organizar y coordinar a todos lo participantes de unos Juegos Olímpicos, los desplazamientos, las comidas, los horarios de las pistas… pero ahora ya estamos más tranquilos cada uno en su habitación.

Mañana haremos nuestro primer entrenamiento en la pista central. Ya os contaré que tal nos va.

Dulce despertar:

Os contaré la primera anécdota que nos ocurrió el primer día de concentración: llegamos a Madrid un día antes de la sesión de fotos que teníamos programada porque preparamos una cena con todo el equipo. Tras comérnoslo todo, fuimos a dormir, porque el día siguiente iba a ser una jornada dura.

Calderón, que como sabéis es mi compañero de habitación estos últimos veranos, me puso sobre aviso antes de dormir de que recibiría una llamada importante en horario toronteño (6 de la mañana española). Esta llamada era muy importante para él ya que era la confirmación de la oferta que su equipo le iba a hacer para su continuidad en Toronto. Se le veía un poco nervioso, ya que él tenía muchas ganas de renovar y realmente era una oferta que podría resolver su vida y la de sus hijos y sus nietos, sus bisnietos, tataranietos…

Efectivamente, a la hora marcada sonó el teléfono; él se despertó de un salto, yo sólo abrí un poco el ojo izquierdo y vi que se iba al baño para hablar. La cosa tuvo que ir bien por dos motivos principales: 1- Porque la conversación duró muy poco y 2- Porque cuando se metía nuevamente en la cama me hizo un gesto inconfundible: pulgar arriba y sonrisa de oreja a oreja.

Al día siguiente ya me lo explicó todo con tranquilidad y todos estábamos muy contentos; él por su nuevo contrato y nosotros porque la cena que iba a pagar iba a ser de antología en la historia de la selección. No sé si sabréis que todo el que renueva durante la concentración o en ese año está obligado a pagar una cena. En mi caso, también me toca invitar por mi renovación en Unicaja, y aunque nuestros contratos tienen una diferencia “casi impercentiblemnte sustancial” también estoy encantado de pagar.

Realmente, para él fue un dulce despertar…

PD1.Le he dicho a jorge que muchos de vosotros me preguntáis por el, así que me manda un saludo y un abrazo muy fuerte para todos vosotros, y promete escribir en este blog muy pronto…

No era un adiós….

¡Hola a todos! Ya os avise hace un tiempo que aquello no era un adiós, así que como prometí aquí estoy de nuevo dispuesto a contaros todas las historias y anécdotas del día a día en la selección. Espero que lo disfrutéis tanto como yo, ya que el verano pasado me divertí mucho contándoos todas nuestras intrigas.

Como bien sabéis, hasta hace poco he estado de invitado en esta selección, a la espera de confirmar mi presencia definitiva, por lo que preferí esperar a saber más sobre mi situación en la olimpiada para empezar a escribiros.

Al mismo tiempo que me corroboraron mi estancia confirmaron la de Jorge por lo cual tengo una doble alegría; tras varios meses pasándolo mal, Jorge tiene una recompensa a su esfuerzo y es una gran noticia para todos, porque es un jugador muy importante para nosotros tanto en la pista como en el vestuario, además de un gran amigo.

Aquí todo sigue como siempre, prácticamente somos el mismo grupo y aunque más adelante profundizaré en determinadas situaciones que nos han ido ocurriendo estas semanas, ya os puedo contar grosso modo que seguimos jugando a la pocha, que por supuesto no sigo la dieta calderón (os aseguro que es difícil), que hay nuevos motes, nuevas canciones, etc… pero como ya os he dicho, más adelante tendremos tiempo de hablar de ellos detenidamente.

Por ahora llevamos dos partidos, creo que las sensaciones son muy buenas, hemos jugado con muy buen ritmo, con muchas rotaciones y agresividad. Este será el estilo que vais a ver en las Olimpiadas de Pekín.

Sin más me despido con un saludo. Hasta el próximo día

PD.1: Me gustaría que me contarais de qué temas queréis que os hable o qué cosas queréis preguntarme, y yo os responderé.

PD.2: De los que no pueda no hablaré…

No es un adiós, es un hasta luego

He oído muchas veces eso de «no es un adiós, es un hasta luego ». Pues lo mismo ocurre con la columna con la que semanalmente os he martirizado (espero que también divertido), ya que llega a su fin. Podríamos decir que hoy cerramos mi temporada periodística. Casi no me creo que hayan pasado tantos meses desde que empecé, y es que al principio os confieso que me daba vértigo, pero semana tras semana me lo pasaba tan bien, que casi ni me he dado cuenta y al final aquí me veo despidiéndome de vosotros.

Realmente he pasado muy buenos ratos contando historias y anécdotas que muchas de ellas ni recordaba. Por eso tengo que agradecer de manera muy sincera al diario SUR por darme la oportunidad de disfrutar escribiendo durante todo este tiempo. También mandar un fuerte abrazo a todos los que habéis seguido con asiduidad la columna tanto en el periódico como en la página web.

Sin más dilación me despido de todos vosotros deseando que, los que puedan, disfruten de las vacaciones y, los que no, pues que disfruten del trabajo. Esperemos vernos pronto

30 años de historia

Podríamos decir sin miedo a equivocarnos que lo sucedido el pasado fin de semana fue increíble y maravilloso. Tuvimos un sinfín de sensaciones concentradas en sólo tres días, pero a pesar de los resultados y del juego desplegado, me quedo con esos minutos emocionantes de la presentación de los jugadores históricos momentos antes del inicio del partido.

Personalmente, aun sabiendo lo que iba a suceder, ya que el horario de la rueda de calentamiento se variaba, no pude evitar emocionarme cuando empezó a desfilar la historia viviente de nuestro club. Es algo sin precedentes poder reunir juntos a ese número de jugadores tan representativos y de generaciones tan diferentes. Ante un público totalmente volcado pasaron años y años de éxitos deportivos, para acabar en una ovación absoluta cuando Jorge fue presentado en último lugar.
Os aseguro que cuando miré las caras de mis compañeros (jugadores y técnicos) con los que he convivido estos últimos años, pude percibir brillo en sus ojos de pura emoción ante lo que estábamos viendo. Incluso algún jugador fichado esta misma temporada me reconoció haberse emocionado durante la presentación.

Todo fue un preludio de lo que iba a suceder

‘Play-off’

Después de muchos meses de partidos se acaba la fase regular de la Liga ACB y empieza una nueva mini competición en la que todos los equipos partimos desde la misma línea de salida. Lo que se ha hecho hasta ahora servía para colocarte en un lugar en la clasificación, pero a partir de hoy el marcador está 0-0 y cómo juegue cada equipo durante los próximos días determinará una nueva y definitiva posición en la tabla.

Muchos dicen que puede ser injusto que un equipo que ha sido muy regular durante toda la primera fase llegue al ‘play-off’ y no tenga asegurado su pase a las siguientes eliminatorias, pero así es el formato y mi opinión es que, por ese motivo (hay muchos más), la ACB es abierta y trepidante. Todo puede ocurrir y, para bien o para mal, todos y cada uno de los ocho equipos mantienen sus opciones al título.

Un año más tengo la suerte de disputar y disfrutar de los ‘play-off’. Todo en el ambiente cambia y es que llega la hora de la verdad

P. D.: Espero que os guste mi página web y, sobre todo, espero vuestros correos.

Jorge Garbajosa

Creo que desde que Jorge se lesionó y posteriormente recayó ninguno de los que lo conocemos, ni de los aficionados que le admiran (muchos de ellos malagueños), ha vuelto a andar bien del todo.

Tiene que ser muy duro que después de recuperarse de una lesión tan grave como la suya le digan que nuevamente tiene que estar un periodo largo inactivo, pero, a pesar de todo lo ocurrido, al final es él quien más energía e ilusión tiene por empezar de nuevo a sentirse jugador de baloncesto. Sea en Toronto, en otro equipo de la NBA o de nuevo en Europa, todos los amantes del baloncesto estamos deseando que finalmente acabe con esta nueva recuperación y que nos haga disfrutar viéndole jugar otra vez.

He hablado con Jorge y me dice que quiere aprovechar este rincón en SUR para que os diga a todos los aficionados del Unicaja que muchísimas gracias, porque sabe que habéis estado de nuevo muy pendientes de su evolución y que nota toda vuestra energía. También quiere que os comunique que tiene una confianza ciega en el equipo y que no duda de que haremos nuestro mejor baloncesto durante el ‘play-off’.

Yo por mi parte me he tomado la libertad de darle las gracias y un fuerte abrazo de parte de todos vosotros.

El pasaporte

Cada vez que salgo de viaje con el equipo llevo a cabo un ritual para comprobar que no olvido nada. Me voy haciendo preguntas a mi mismo del tipo: «¿Zapatillas?» Y me respondo al tiempo que las meto en la maleta. «Sí, zapatillas, sí». Así, voy cogiendo todo el material necesario para el trayecto y la estancia en las diferentes ciudades. Ropa del equipo, neceser, cargador para el móvil Vamos, las típicas cosas para viajar.

Pero aquel día debía preguntarme algo más: «¿Pasaporte?» Tras varios segundos pensando empiezo a ponerme nervioso. Ante el momento inicial de acongojo (en pocos minutos debía estar en el aeropuerto) recuerdo las palabras que a todos nos han dicho en algún momento nuestras madres: «¿Dónde lo dejaste por última vez?». Pues ni idea. Aquello ya era empezar a hablar de palabras mayores porque me veía sin poder viajar y lo que es peor, todos los compañeros riéndose de mi.

La solución debía ser drástica. A diez minutos de tener que estar en el aeropuerto, decido que lo mejor es hacerme un pasaporte nuevo. Os prometo que salir de mi casa, llegar a la comisaría, que me hicieran el papeleo y regresar con mi equipo, sólo me llevó quince minutos. Yo tampoco me lo creo aún y realmente fue como os lo cuento. Entré gritando. «¿Que pierdo el vuelo, necesito un pasaporte!, y ante mi insistencia un policía me reconoció y me ayudó a los trámites de manera tan efectiva que en poco menos de cinco minutos tenía mi nuevo documento literalmente salido del horno (desde aquí mi agradecimiento). De esta manera sólo llegué tarde a la cita del equipo unos minutillos que casi nadie apreció. A la vuelta del viaje encontré mi pasaporte en el coche. Estas cosas pasan

El Príncipe de Asturias

El recibir el premio Príncipe de Asturias fue sin duda el acontecimiento más bonito que nos ha tocado vivir tras conseguir el Campeonato del Mundo de Japón. Asistir como premiado a la que es sin duda la más importante de las distinciones en España, fue poner la guinda a unos meses de ensueño.

Lo primero a destacar fue el reencuentro de casi todo el equipo tras acabar el campeonato. Tanto jugadores como técnicos no nos habíamos visto desde entonces y fue muy bonito el poder hablar de todo lo ocurrido en un marco inmejorable, y es que cada uno de nosotros había estado recibiendo premios en sus respectivas ciudades y era el momento de contarlo.
Al llegar a Oviedo fuimos directamente al ensayo de la gala. Hay que decir que para la organización del evento también era diferente, porque ese año los premiados éramos muchos más que en años anteriores y teníamos que estar coordinados de manera perfecta. Después del ensayo, un rato a descansar y rápidamente a prepararse para la entrega. Nuestras acompañantes lo tenían claro a la hora de arreglarse, pero nosotros, la verdad, es que al no ser asiduos a los trajes el que más y el que menos necesitaba alguna ayudita con la chaqueta o la corbata.
A pesar de todo, en breve nos encontramos en la recepción para ir al Teatro Campoamor donde nos esperaba una recepción digna de los Oscar americanos, y es que había muchísima gente gritando y saludando. Una vez dentro empezó la ceremonia y todo fue rodado. Se nos explicó lo que teníamos que hacer a nivel de saludos y protocolo y todo salió muy bien (teníamos miedo de que alguno metiera la pata). Fueron sin duda uno de los momentos más emocionantes que me han tocado vivir.

Dos puntos menos

Ocurrió algo durante el partido contra el Gran Canaria que puede suceder a veces a lo largo de cualquier encuentro. Hubo un error en el marcador del pabellón que nos daba un punto de más. Rápidamente, y como es lógico, llegaron las protestas del banquillo local, se comprobó con el acta oficial y en cuestión de segundos todo se solucionó sin ningún problema. Porque nadie quiere ganar si la mesa ha cometido un error de fácil comprobación ¿O sí? En Grecia nos pasó exactamente lo mismo y nos quedamos sin nuestros dos puntos.

No se si lo recordaréis, pero yo os cuento cómo lo vivimos. Fue hace varios años, en la temporada 2001-2002, y jugábamos en Atenas contra el Olympiacos. Por aquel entonces en el equipo griego militaban algunos conocidos como Stéphane Risacher e Iñaki de Miguel y el desaparecido Alphonso Ford. Pues bien, durante el segundo cuarto Paco Vázquez anotó una canasta de dos puntos que no subió al marcador (ni entonces ni nunca). Rápidamente, nuestro delegado Manolo Rubia fue a protestar, pero los de la mesa se hicieron ‘los griegos’ y no le hicieron caso. Durante el descanso se habló con los árbitros, pero no podían hacer nada si el acta no marcaba esos dos puntos. Por mucho que lo intentamos nunca se reconoció aquel error.

A la llegada a Málaga, se hizo una protesta formal a la Euroliga incluyendo un vídeo en el que durante todo el partido se podía ver el marcador y de esa manera enseñar el ‘robo’ que nos hacían. Tampoco sirvió. Perdimos aquel partido por culpa de la canasta fantasma y Paco Vázquez se quedó con dos puntos menos en su carrera deportiva.

Diario SUR

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