La puñetera guerra de las televisiones privó a miles de malagueños disfrutar de una de las más grandes gestas del Málaga en los últimos años. En este deporte, la victoria es lo máximo, pero no es nada comparado con lo que significa para un seguidor del Málaga que su equipo consiga el triunfo en Sevilla. Es el no va más, la ‘releche’ Pues eso hizo el Málaga, ganar y bien al Sevilla. Y pudo hacerle más goles, pero Adrián perdonó en el minuto 66 en un mano a mano a mano con Palop, y encima un minuto después, Adriano se fue a la ducha por pegarle un codazo sin venir a cuento a Jesús Gámez. Ahí se terminó el partido. Nunca hubo peligro de perder lo conseguido tras el gol malacitano logrado por el deportivista cuando apenas si habían pasado 16 minutos, pero cuando la referida jugada dejó a los locales en inferioridad, sólo vino a cumplir una verdad absoluta: el Málaga ayer le pegó un repaso de campeonato al Sevilla ¿Hay quien dé más..? Es imposible, es la felicidad absoluta, ganar en Sevilla ¿Dios, qué alegría..!
Todos decían que este Sevilla era muy superior al Málaga, y sobre el papel posiblemente no se pueda discutir, pero ayer si hubo un equipo con méritos para conseguir los tres puntos ese fue el Málaga de Antonio Tapia, un entrenador que está convenciendo incluso a los que pensábamos que su vuelta al equipo no podía ser positiva ni para él ni para el club. No sé qué pasará en el futuro, pero hoy por hoy el mérito del entrenador malacitano es indudable, y si en los primeros encuentros fui el primero en discutirle sus alineaciones y la forma de jugar, ahora no me duelen prendas en elogiar su trayectoria. Ha hilvanado un once lógico, basado en el de la pasada campaña, y ha habido un cambio de filosofía: no se trata ya de no perder, sino que ahora se va a ganar Al César lo que es del César y a Tapia lo que es de Tapia.
En fin, que sólo unos mil quinientos aficionados malaguistas en directo y no creo que muchos más por Gol TV disfrutaron ayer de un Málaga cargado de fuerza y de seguridad, que surge de una defensa extraordinaria, con un dúo Hélder-Weligton que está llamado a ser una de las grandes sorpresas de la ‘liga de las estrellas’, y unos laterales (Gámez y Calleja) que son la envidia de los demás equipos.

