Ahora resulta que para ser periodista en la radio y televisión pública de Andalucía hay que saber el nombre de la supuesta amante francesa de José María Aznar. Pues si a ti te se te ha quedado la misma cara de pasmado que amí, ni te cuento qué cara se les quedó a los 1.900 periodistas que el pasado sábado lucharon en Sevilla por una de las ‘veinti pocas’ plazas de redactor que Radio Televisión de Andalucía sacó a concurso público (versión Mortadelo&Filemón, al menos en apariencia). Más allá de cuestiones partidarias, preguntas sobre supuestos amantes no creo que no evalúe a un periodista como buen o mal profesional, aunque sí su baremo de cotilla. Ya puestos, los examinadores se podrían haber venido arriba y preguntar por la virginidad de Falete, o la de su novio, el escapista de La Alfalfa (céntrico barrio sevillano donde estuvo a punto de ser secuestrado, según su rocambolesca y falsa historia). Pero aún hay más. Otra de las preguntas era la de decir el nombre del nuevo subdelegado del Gobierno central en Cádiz. Todo correcto, salvo que en las cuatro respuestas que se adjutaban como posibles solo aparecía un subdelegado del Gobierno activo en Andalucía, pero no era el de Cádiz, sino el de Jaén.
Más respeto, digo yo, que se merecen estos opositores, sobre todo los que han estudiado hasta la saciedad, creyendo que iba a ser una prueba seria y justa. Otros, como mi no tan pequeña amiga, se lo tomaron como una mera excursión y una experiencia acumulable. Vamos que no le dedicaron mucho esfuerzo, sobre todo temiéndose una encerrona de este calibre.
Abstenerse es de cobardes o, en cualquier caso, no es de izquierdas. Eso es lo que ha debido pensar el compañer@ que ha decidido sustraer las papeletas con las que los 505 delegados acreditados en la XVII Asamblea de IUCA podían abstenerse. El porcentajes de gente que ni frío ni calor suele ser menor en este tipo de elecciones, pero es que en esta ocasión se ha querido cercenar esta posibilidad. Que los ánimos están calientes se ha podido comprobar en el discurso de los dos candidatos, José Cabrero y Diego Valderas.
Rocío Buitrago y Manolo Lorente son los periodistas que Canal Sur ha enviado a Salobreña (junto con los cámaras y productoras) para cubrir esta XVII Asamblea de IUCA. Se turnan en los directos y en los reportajes que emiten los servicios informativos.
Sin llegar a los extremos de Paco Umbral, que se fue de un plató de televisión porque no se hablaba de su libro, Antonio Romero ha firmado más de cien ejemplares de su obra ‘Por qué no me callo’, que se puede adquirir en un stand en la Asamblea Andaluza de IUCA.
Está triste la ex parlamentaria de IUCA, la sevillana Concha Caballero. No entiende cómo la XII Asamblea de su partido está transcurriendo de una forma tan accidentada. Los críticos y los expulsados la reclaman para sus reivindicaciones, pero ella intenta pasar desapercibida. 
Más ruido que nueces o más nueces que ruido. No lo sé, pero lo cierto es que de todos los congresos políticos a los que he asistido este año (PSOE federal y regional; PP nacional y regional) está claro que este es el más vivo. Y vivo quiere decir, en esta ocasión, ruidoso. Diego Valderas saca adelante su informe de gestión con más del 80% de los compromisarios que deciden votar (399), pero hay 106 que simplemente no quisieron votar.
Una prueba más de que las situaciones exageradas me persiguen. El hotel Salobreña, un tres estrellas de hace cuarenta años que están remozando por partes, me ha agraciado con una habitación que, además de atentar contra cualquier atisbo de líbido, recuerda a un monasterio. Claro que también podría ser un decorado de la serie de TVE ‘Cuentame’. Una de esas habitaciones en las que Carlitos Alcántara y su amigo Josete se internaban en el apasionante mundo de quererse a sí mismo. La risa entre mis compañeros periodistas han sido importantes, sobre todo porque Isabel Pedrote (El País) y la nutrida representación de Canal Sur, cuentan con habitaciones con camas de matrimonio, vistas al mar e, incluso, minibar. IUCA busca siempre los hoteles que mejor precio puedan ofrecer a la maltrecha economía de la coalición de izquierdas que, tras cinco procesos electorales en cuatro años, no está para muchas alegrías. Y una ciudad costera, como la granadina Salaboreña, en noviembre suele tener buenas ofertas. Nada de quejarse entonces. Optimismo. Toca recordar épocas pasadas y, por su puesto, no moverse mucho durante la noche, aunque eso en mi caso suele ser misión imposible.
Tres horas y media lloviendo provocan un melancólico olor a tierra mojada y un ‘mono’ de chimenea. ¡El otoño! Rimas aparte, el panorama es muy distinto cuando uno va conduciendo con su L en la trasera. Más que melancolía, lo que provoca es una tensión dificilmente resuelta. Mi compañera Rocío, de Europa Press, hace conmigo el trayecto desde Sevilla hasta Almuñecar (sede de la XVII Asamblea Andaluza de IUCA). Demuestra valentía, la joven y ya experta conocedora del infinito universo de IUCA. Salvo dos sustillos (uno de ellos por culpa de un camión atravesado en la calzada), cumplo con mi misión. Llegamos a las 15.09 al hotel Salobreña. La primera en la frente: el comedor cierra A LAS TRES. ¿Desde cuándo hemos dejado los andaluces de comer a las tres? Menos mal que Esther (jefa de prensa de IUCA) nos sonríe. Esto está a punto de empezar, aunque lo hará con retraso debido a las adversas condiciones climáticas.
