El Festival de Málaga Cine Español toma posiciones en la ciudad y ya ha desplegado un cartel gigantesco en la fachada del Málaga Palacio, que en unos días acogerá a los invitados del certamen. Ante la puerta de este hotel se citarán decenas de fans para ver los rostros más populares de la pequeña y gran pantalla que acuden al festival. La muestra arranca el próximo sábado con el estreno del filme ‘Los Pelayos’, protagonizada por Miguel Ángel Silvestre, Daniel Bruhl y Lluis Homar.
El plazo se acabó ayer y muchos ya están inquietos. La elección del colegio de los hijos es una de esas pruebas que hay que superar para ganarse el título de padres. A los niños los examinan ya sin haber hecho ningún examen. Con solo tres años, los pequeños ya tienen que aprobar las matemáticas perversas de un frío baremo que con su puntuación decide si el aspirante a alumno entra en el colegio elegido por su familia. Al niño le da igual que el colegio sea de los de uniforme gris, azul, verde o, incluso, que no tenga ni equipación. Pero los padres saben que no es lo mismo uno que otro y, por eso, cada primavera/verano vemos a familias protestar para que se autoricen más plazas en determinados colegios con demasiada demanda. La incertidumbre es tal que incluso algunos padres comenzarán a rezar hoy mismo a la Pollinica, harán promesa tras el Cristo de los Estudiantes o el devoto Cautivo, le pedirán al Calvario que aparte de ellos el cáliz de un colegio no deseado y acabarán encomendándose al Resucitado para sacar buena nota.
Pero tras esta primera prueba con sabor a oposición, llega lo complicado. Los deberes. Al principio, pocos y sencillos. Después, cada vez más complejos. Las dichosas matemáticas, los problemas con enunciados retorcidos –«una gallina pone cien huevos en una semana…», ¿cómo? ¿cien huevos? Esa debe ser la gallina de los huevos de oro, ¿no?–, los dictados con falta, los trabalenguas de la lengua, los huesos del cuerpo de ‘cono’… A los niños les cuesta, aunque no tanto por la dificultad de las materias sino por la sobrecarga de trabajo que es exagerada desde Primaria. Y es ahí donde entran los padres que, de manera más o menos (in)consciente, han hecho suyas las tareas del cole hasta el punto de que algunos progenitores están más nerviosos que los niños el día de la entrega de notas. El exceso nunca es bueno. Y anular a los hijos al preocuparnos más que ellos por sus deberes es un error. Pero también es un equivocación pedagógica creer que los niños van a aprender en casa lo que no retengan en el colegio y que el fin de semana y el verano están para que la familia haga sus planes en función de las inacabables tareas en lugar de disfrutar juntos. Los progenitores franceses se han hartado del pluriempleo docente en casa y le han puesto freno al asunto con una huelga de deberes al grito de ‘Ce soir, pas de devoirs!’ (¡Esta noche no hay tarea!) para pedir su supresión en Primaria.
Aquí tenemos la misma asignatura pendiente, aunque por fortuna ahora toca descansar. ¡Ah!, no, que tenemos deberes para toda la Semana Santa. Eso es pasión. Pasión de padres.
Articulo publicado en la sección Opinión de SUR el 1 de abril de 2012
El cineasta Jaime Noguera estrena esta historia cargada de leyendas que desembocó en la construcción de ‘El Puente de los Alemanes’ a principios del siglo XX
Poner un pie sobre la pasarela es suficiente para sentir que se está atravesando la historia aunque uno solo vaya de paseo hacia el centro. No hay malagueño que no haya escuchado el relato del origen del Puente de los Alemanes y su relación con el naufragio del barco alemán Gneisenau, una memoria que ha pasado de padres a hijos durante generaciones. Jaime Noguera es uno de esos herederos. Aunque en su caso, por partida doble: como transeúnte del puente donado en agradecimiento a Málaga por el káiser Guillermo II y como bisnieto de uno de los malagueños que ayudaron a salvar a los marineros del hundimiento. Un legado que ha convertido en un documental que no solo reflota aquel barco del fondo de la bahía del tiempo, sino que rompe con algunos de los mitos de aquel suceso.
«La película no es solo una reconstrucción histórica sino una investigación que destierra falsas creencias como que el barco era en
realidad una corbeta y no una fragata, o que el naufragio fue un error del capitán del Gneisenau», adelanta Noguera que, un siglo después de aquel fatal día de diciembre de 1900, hace el papel de abogado defensor y explica que «el informe de la marina alemana dice que hubo un fallo de comunicación entre la sala de máquinas y el puente de mando». «Además se dice que avisaron al barco del temporal que se avecinaba, pero en los telegramas entre la Comandancia de Marina y la fragata no hubo ninguna información al respecto», apuntilla el cineasta, que buscó imágenes de la tripulación –perecieron unos cuarenta– para «poner rostro a la tragedia».
Rodada en Málaga y en las ciudades alemanas de Hamburgo, Kiel, Flensburg y Wilhemshaven, ‘El puente de los alemanes’ ha tardado cuatro años en salir a flote desde que comenzó a rodarse en 2008. Un largo periodo, abundante material documental inédito y numerosas horas de grabación que dan para un largometraje –ese es el proyecto–, pero que tiene como primera entrega un corto documental, que se estrenará el próximo viernes en el Centro Cultural Provincial de la Diputación (20.30 horas). Un primer metraje que ha sido posible gracias al empeño del propio Noriega y el apoyo de otras dos productoras andaluzas, J&K Un sin vivir y Latitud Media. Por el camino se ganaron también el apoyo de instituciones locales y alemanas, aunque algunas solo aportaron la complicidad. «Tenemos una carta de la presidenta Angela Merkel dándonos su apoyo
moral, aunque hubiésemos preferido también algunos euros», confiesa Noguera con humor.
El documental está dedicado a la memoria del que fue periodista de SUR Julián Sesmero, que es uno de los entrevistados en el filme, junto a descendientes de los marineros e investigadores. Así, el filme rescata, a través de ilustraciones de Carlos Lamani, a un joven Picasso que, durante una visita a Málaga en 1901, retrató el barco hundido en el puerto.
Por su parte, la historiadora Mari Pepa Lara rompe con otro de los mitos del naufragio ya que, aunque se ha repetido que murieron hasta una decena de malagueños al intentar salvar a la tripulación alemana, lo cierto es que no existen registros de paisanos fallecidos por ahogamiento. «Eso no invalida el valor de aquellos hombres y alguna mujer, como Elena León, que arriesgaron sus vidas por salvar a los alemanes y acogieron en sus casas a los supervivientes», señala Noguera que ve esta historia como un puente al momento actual: «Estamos en una crisis atroz, tan mala como la que atravesaba Málaga en 1900 y la historia del Gneisenau y del Puente de los Alemanes es la mejor prueba de que los malagueños han sabido afrontar los retos más difíciles y salir airosos».
Falta un mes. Como los que arrancan religiosamente las hojas del calendario a la espera de la Semana Santa, algunos andamos también contando los días que nos quedan para el próximo Festival de Málaga Cine Español. Número redondo el de la inminente decimoquinta edición que, todo sea dicho, no lo tendrá muy difícil para superar –y enterrar– la olvidable convocatoria anterior que solo nos dejó una satisfacción de apenas ‘5 metros cuadrados’. Pero que nadie se relaje, la fauna más habitual a ambos lados de la alfombra roja, la crítica, hará honor a su nombre y mirará con lupa no solo las películas, sino también la puesta en escena de las galas, las poses de los actores, los modelitos del personal –¡se ve cada
cosa!– y hasta los decibelios de la chiquillería a las puertas del Cervantes. Critica que algo queda.
Pero la (buena) noticia es que el primer gran festival del calendario nacional va a celebrarse. El cobrador del frac estuvo a punto de publicar la esquela del certamen malagueño a finales del pasado 2011, tras una caótica edición que no ayudó en absoluto a sanear su no menos desastrosa situación financiera con una deuda acumulada de rango millonario. El oráculo Ignasi Guardans, ex director del Instituto de Cinematografía, auguraba allá por 2009 un nuevo mapa de festivales y la desaparición de algunos de ellos. El tiempo le ha dado la razón. San Sebastián ha recortado días, presupuesto y ha mimado al cine español para tapar la imposibilidad de pagar la factura de las producciones de Hollywood; la Seminci subió el precio de las entradas, amputó jornadas y fiestas; el director del vecino Festival de Sevilla renunció a continuar por los recortes y la difunta Mostra de Valencia se fue a pique con su último golpe de timón.
El pasado septiembre, la muestra de cine español pudo entonar el «no estaba muerto, estaba de parranda» con la decisión del alcalde Francisco de la Torre de reflotar el festival con una aportación extraordinaria de 1,7 millones de euros, que cubría la deuda y, además, avalaba la continuidad del director Carmelo Romero. Pero la situación no está para parrandas. De hecho, el festival ha suprimido la fiesta inaugural de la nueva edición y ha concentrado sus esfuerzos en el cine. La potente sección oficial arroja títulos esperados como ‘The Pelayos’ o ‘Memorias de mis putas tristes’ y nombres con estrella como los directores Imanol Uribe y Daniel Burman, el debutante Paco León o los actores Nick Nolte, Geraldine Chaplin, Miguel Ángel Silvestre o el ‘intruso’ Jorge Drexler. Sobre el guión, el festival ha mejorado su edición anterior. Pero será la crítica la que diga la última palabra.
Artículo publicado el domingo 25-03-2012 en las páginas de Opinión de SUR
Recogió las notas el pasado jueves y el suspenso no admite revisión. No es para que se sienta satisfecho del trabajo (público) realizado, pero el fin de semana es para relajarse, salir o ver una película… Por eso, le recomendaría un clásico. Por ejemplo, ‘Bienvenido Mr. Marshall’, una obra maestra con la que, además de disfrutar, podría aprender algo de la humanidad de sus personajes. Así, mañana, con la vuelta al cole, podría salir al balcón del IES La Maroma y emular al gran Pepe Isbert al grito de: «Vecinos de Benamocarra. Como alcalde vuestro que soy os debo una explicación y esa explicación que os debo os la voy a pagar…». No sabemos si pagará su pena por esta sinrazón, pero desde luego dar explicaciones no es el fuerte del primer edil Abdeslam Lucena, que con su decretazo escolar y actitud inflexible se ha puesto a su pueblo en contra.
Pero claro, la película la ve cada uno a su manera y no sería extraño que el alcalde prefiera alquilar el DVD de ‘Solo ante el peligro’ para identificar su (auto)aislamiento con una defensa numantina a lo Gary Cooper. Desde fuera, su arrojo se ve distinto: como el un exaltado que grita en una pelea «¡Dejadme solo!» a la puerta del instituto. Allí plantado ante los profesores y los padres de los alumnos, en una actitud chulesca que clava al Danny Zucco de ‘Grease’. Pero lejos del simpático soniquete discotequero a lo Travolta, Lucena daba el cante con su precinto a los alumnos que sonaba a un «por aquí no pasa nadie, ni tu padre ni tu madre». Unas familias que, con sus protestas y la razón de su lado, volvieron a conquistar el viernes el Fuerte La Maroma entre aplausos y abrazos de contagiosa emoción.
Lo más triste de este penoso espectáculo es que ha sido inútil e innecesario. Durante 54 días con sus noches, el alcalde se ha enrocado en su papel de Charles Bronson, de justiciero de medianoche en (pre)campaña electoral, dejando bien claro que en su popular partido no hay quien le ponga las esposas. Ha tenido que ser un juez el que represente el papel de Robin Hood de la Axarquía, obligando al alcalde a retirar el precinto y afeándole que si lo que quería era inspeccionar los desperfectos del instituto, solo tenía que pedirlo judicialmente. Lucena acató la orden y afirmó: «Vecinos de Benamocarra, como alcalde vuestro que soy no volveré a cerrar el instituto… pero podría hacerlo». ¡Qué juego hubiera dado este personaje en las películas de Ozores!
Artículo publicado en SUR el domingo 18 de marzo de 2012
Festival de Málaga: ‘El sexo de los ángeles’ invita a los espectadores a hacer su trailer
Menos canapés, pero más películas. Los recortes no solo son un tema de campaña electoral, sino que forman parte del día a día. Ayer nos despachamos con la supresión de la fiesta inaugural del Festival de Málaga Cine Español, lo que parece una medida lógica a la vista de los problemas financieros que atraviesa el sector público -sin olvidar que esa fiesta se había convertido en un desfile de políticos y caras locales de la que huían los actores e invitados del certamen-. Lo que nos queda es el cine y las películas de la próxima sección oficial van tomando posiciones para su asalto al certamen y su posterior estreno en salas. La última en poner imágenes a su candidatura a la Biznaga de Oro ha sido ‘El sexo de los ángeles’, que ha lanzado su trailer oficial.
“Si no arriesgas en la vida, ya estas muerto”, sostiene Rai, el personaje al límite que convierte la relación de Bruno y Carla en un difícil triángulo amoroso. La cinta, que dirige Xavier Villaverde (‘Continental’, ‘Finisterre’ y ‘Trece campanadas’), está protagonizada por Astrid Bergès-Frisbey (la sirena de ‘Piratas del Caribe: en mareas misteriosas’), Álvaro Cervantes (nominado al Premio Goya al Mejor Actor Revelación por ‘El juego del ahorcado’ y actor de ’3MSC’) y Llorenç González (de la serie ‘Gran hotel’) y quiere conquistar a un público joven. Y para ello no solo apuesta por actores con proyección, sino que ha desplegado sus ganchos en Internet. Así, en la red social de fotografía INSTAGRAM ha organizado un concurso para crear una exposición colectiva sobre ‘Parejas de Hoy en día’, mientras que la web de ‘El sexo de los ángeles’ ha puesto en marcha un concurso para editar un trailer propio a partir de 70 imágenes y de tres canciones de la banda sonora seleccionadas por el director del filme. Innovador reto.
Enlaces: 
Web oficial: www.elsexodelosangeles.es
Twitter: @sexoangeles
Voy a decir una obviedad: las películas están hechas para ser disfrutadas en el cine, en gran pantalla. No está de más esa declaración de intenciones al abordar uno de los debates que más ríos de caracteres ha levantado en prensa, en la industria del cine, en Twitter y en la red durante el último mes. Unos comentarios y opiniones que surgieron a partir de estas palabras del presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho:
Efectivamente, “todos somos internautas” -si está leyendo esto, usted también los es- y por eso asombra la contundencia con la que el productor, distribuidor, exhibidor e impulsor de Filmin -portal de ‘descargas’ legales de cine por la Red- aseguraba que “Internet, desgraciadamente…, incido, desgraciadamente, todavía no es una alternativa ni un sustituto, ni tan si quiera un complemento al enorme esfuerzo económico que supone producir cine”. González Macho despreciaba Internet y defendía el modelo de negocio tradicional de la industria del cine, pero acertaba en el diagnóstico de que la Red no forma parte del proceso productivo del cine español. La pregunta es: ¿por qué?
La verdad es que aquel discurso se producía en la resaca del golpe del FBI contra el negocio ‘prestado’ de Megaupload. Entonces todavía podía parecer que las descargas ilegales estaban en vías de extinción. Hoy, dos meses después de aquella operación, se puede ver y comprobar que los clones del megalómano Kim Dotcom han surgido como tiburones y numerosas webs se disputan la herencia del negocio de las descargas ilegales. En ese sentido, los datos de la difunta Megaupload son reveladores. El 7,2% de las visitas a su página tenía origen español, situando a nuestro país como el cuarto más aficionado a las descargas, tras Francia (10,2%) -oh, sorpresa, país que protege y sabe retabilizar muy bien su cine-, Brasil (8,8%) y Estados Unidos (7,3%), según datos del medidor Alexa. Otra herrammienta de análisis, Google Trends, estima que alrededor de 500.000 usuarios españoles entraban cada día a Megaupload.
¿Todos esos usuarios de la página pirateaban o se bajaban productos culturales pirateados? Probablemente sí. ¿Y lo hacían gratis? La respuesta es no; no todos. Durante la exposición de esta ponencia ante los alumnos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga -conocedores del asunto, a juzgar por su implicación en esta comunicación-, los mayor parte de los asistentes estimaron que un 20 por ciento de las visitas a Megaupload podían pagar la cuota mensual de 10 euros que daba derecho a una cuenta premium y a descargar sin límites. Si tomamos esos 500.000 usuarios españoles que entraban en la página al día y la consideramos como si fuera el dato mensual, nos daría que la empresa de Kim Dotcom recaudaba en España 12 millones de euros al año. Un dato nada científico pero que da una medida del volumen del negocio y que si se compara con los ingresos del cine español en salas durante 2010 -última estadística publicada por el ICAA-, poco más de 80 millones de euros, es una negocio que no debe ser despreciado.
Por lo tanto, hay una parte de los usuarios que están dispuestos a pagar por ver películas y series en Internet. ¿Cómo se les conquista? La estrategía es mediante la calidad de las imágenes, la comodidad del streaming y el precio ajustado a Internet. Y la respuesta a todo esto se llama Netflix, operador norteamericano que por 7,99 dólares al mes permite disfrutar de un catálogo de más de 100.000 títulos, entre largometrajes y series. Esta empresa presentó el pasado 2011 unos beneficios de 231,6 millones de dólares, un 44% más respecto a 2010. La empresa supera ya los 25,5 millones de suscriptores (junio de 2011) y, tras Estados Unidos, ha dado el salto a Canadá, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia, México y este año se instala en Irlanda y Gran Bretaña.
¿Y para cuándo España? Pues aunque se había anunciado su lanzamiento, a finales del pasado año se desactivó la operación. Y aunque un principio se argumentó que el alto índice de pirateo en España era la causa. Lo cierto es que Netflix no ha temblado a la hora de lanzarse en marcados en los que la cultura de las descargas ilegales son también religión, como Brasil o México. ¿Cuál es entonces la razón? Pues una de las más importantes es las exigencias de las tarifas de los derechos de autor, que obligaría a Netflix a duplicar su cuota mensual al usuario español. Razón que le hizo considerar que el mercado hispano no estaba maduro para su actividad.
¿Qué tenemos en España?
- Filmin, la mejor opcición que ofrece el mercado nacional, con un servicio de suscripción por streaming por 15 euros al mes que cuenta con unos 1.740 títulos y 36 series. El mayor problema que arrastra Filmin es su especialización en películas de autor y cine independiente à un episodio de Mad Men 1,95 €
- Filmotech, con un fondo de 1.400 películas disponibles y que cobra 1,42 euros por visionado en streaming y 3,99 € por los estrenos (igual que filmin). Ofrece básicamente cine español.
- Wuaki TV ha puesto en marcha un catálogo de más de 2.000 películas y series, tanto de de Hollywood y nacionales. Tiene una visión más comercial en sus títulos, pero, por ejemplo, pide 30 euros por una temporada de ‘Perdidos’.
- Youzee, una iniciativa a la que se accede por invitación.
- Woddler.com, la última en sumarse, tras su lanzamiento el 7 de marzo. Esta empresa de origen sueco tiene un catálogo limitado y apuesta por el pago por película. Su mayor novedad es que permite ver películas en streaming totalmente gratis.
La conclusión es que, el mercado del cine legal por Internet se está abriendo en España, pero todavía no hay opciones para ver películas y series a precios internautas, es decir, no tenemos nada que se parezca a Netflix. Mientras que la música ha sabido adaptarse y servirse de Spotify para generar beneficios en la Red, el cine en España se resiste a crear o dar entrada una plataforma parecida. Por eso vuelvo a las palabras de González Macho y su declaración taxitiva: “Internet todavía no es una alternativa ni un sustituto, ni tan si quiera un complemento al enorme esfuerzo económico que supone producir cine”. Un análisis equivocado ya que las descargas son un negocio, una realidad, pero la industria del cine en España está dejando que esos ingresos se vayan a los bolsillos equivocados: los de Megaupload y sus facsímiles.
Estamos en un momento crucial. El cambio de hábitos ya está en marcha y buena parte de los usuarios aceptan pagar por el consumo de cine y series a través de Internet. Es una oportunidad de oro para potenciar servicios que ofrezcan títulos de forma legal a precios competitivos, a precios internautas, ya que en caso contrario acabarán entrando operadores de otros países que se apropiaran de nuevo del negocio del cine y marcaran las pautas del resto de la industria nacional. Como usuarios debemos demandar un servicio similar al modelo Netfilx para ver películas desde el sofá, aunque no debemos olvidar que el cine está hecho y pensado para disfrutarse en gran pantalla.
* Comunicación leída en la mesa redonda de Cine Joven ‘Tweets y películas’. 13 de marzo de 2012.
Lo adelanta SUR en su edición de hoy. El Festival de Málaga Cine Español apuesta a la ruleta para su apertura con ‘The Pelayos’, la historia real de esta familia de jugadores de ventaja que tienen vetada la entrada en los casinos. Además, un peso pesado de la industria patria, Imanol Uribe, también competirá en Málaga con una cinta ambientada en la posguerra, ‘Miel de Naranjas’, que ha sido producida por el director de la Academia de Cine, Enrique González Macho -el que piensa que Internet no es el presente… pero esa es otra historia-.
A la espera de las primeras imágenes de la cinta de Uribe -todavía está en el montaje de sonido-, la distribuidora Sony ya ha lanzado el trailer de ‘The Pelayos’, donde el protagonismo se lo reparten Lluis Homar -reciente ganador del Goya-, Miguel Ángel Silvestre y Daniel Brühl. La cinta la dirige Eduard Cortés -responsable de ‘La vida de nadie’-, que no esconde cierta influencia de ‘Casino’ en algunas de las imágenes del trailer. La cinta se exhibirá en Málaga en la inauguración del sábado 21 de abril. La expectación, tanto por el filme como por el reparto, está asegurada. De hecho, un par de tapones para los oídos no vendrían mal para el momento de ‘El Duque’ en la alfombra roja.
LOS CORTOS ‘REFLEJOS’ Y ‘TABOULÉ’ GANAN LA MUESTRA DE FUENGIROLA
Entre los premios Goya y sus espejo aumentado de los Oscar, esta semana he estado enfrascado viendo los cortos de la sección oficial de la Muestra de Cine de Fuengirola como miembro del jurado de esta segunda edición. Por el certamen pasó hace unos días el realizador Ramón Salazar, que además de andar con los últimos retoques de su nueva película independiente,
10.000 noches en ninguna parte, dio una charla sobre el cine ‘low cost’. Precisamente, eso es lo que hemos estado viendo los miembros del jurado -también formado por el maestro de la interpretación Miguel Guardiola y la coordinadora de la muestra, Manon Touzelet-, un cine con poco dinero pero ingenioso, esforzado y, en algunos casos, brillante. Un retrato que sirve para las tres ganadoras, unas propuestas diametralmente opuestas pero en la que coincide unos autores que muestran una mirada cinematográfica: Juan López Salvatierra, Richard García y Luis Francisco Pérez. Aqui os dejo los tres primeros premios:
1º: ‘Reflejos’, del sevillano Juan López Salvatierra (400 euros de dotación)
2º: ‘Taboulé’, del malagueño Richard García
3º ‘En la próxima parada’, del almeriense Luis Francisco Pérez




