Diario Sur
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PERSONAJES CON CUENTO
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Francisco Griñán | 18-10-2008 | 13:51

POR FRANCISCO GRIÑÁN. Nunca me habían hecho algo así. Y eso que me han hecho unas cuantas. Pero nunca me habían hecho personaje. Fue el pasado domingo. El autor de la fechoría tiene nombre y apellidos: José Antonio Garriga Vela. Maestro de las historias comprimidas, el escritor me dio un papel en su último ‘Cruce de vías’ (SUR, 8 de enero de 2006), que se titulaba ‘Bajo presión’. No fue un protagonista, por supuesto. Se podría decir que fue un ‘cameo’. Sólo eso. Pero el domingo tenía una sensación extraña. Había un tipo por ahí, con mi nombre y apellido, pasando página y mentiéndose en las lecturas de la gente. Para más inri, mi doble también hace de periodista y encima pone a trabajar al pobre Garriga un sábado por la tarde. El autor es el ‘prota’ del relato y, al final, disculpa a mi personaje al decirle que estos encargos de última hora le dan felicidad. Lo que el escritor no sabe es que trabajar un sábado sin editar sus cuentos se hace todavía más extraño que a uno lo conviertan en persona de papel. Aquel lema de ‘cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia’ está pasando a la historia. Ahora, las apariciones de personas en relatos son tan habituales que se han convertido en un juego. Uno de los autores a este lado de la ‘Acera de la Marina’, Antonio Roche, se paseó por las páginas de su tocayo Soler en ‘El espiritista melancólico’. Eso sí, lo de mi compañero es vicio ya que, junto con su inseparable Ángel Escalera, aparecía brevemente en una escena de ‘El alquimista impaciente’, de Patricia Ferreira, y ahora han hecho oposiciones para volver a ser pareja de ficción en ‘El camino de los ingleses’, de Antonio Banderas. De roles basados en hechos reales también sabe un rato Teodoro León Gross, columnista metido a bohemio espectador de una lectura de poemas de un joven Manuel Alcántara en la reciente película de José Luis Garci ‘Tiovivo c. 1950′. A Pablo Aranda, todo un personaje, también lo ha hecho ídem con todos los méritos el cineasta César Martínez Herrada, que en su próxima película, ‘Arena en los bolsillos’, convierte al escritor en trabajador social de gran pantalla. Un espacio por el que también se dejó caer Domi del Postigo que hizo de maltratador para Ramón Salazar en la película ‘Piedras’. Su personaje no decía ni mu, lo que sin género de dudas indica que lo de Domi era un papel. Y vaya papelón. Afortunadamente para él se redimía como detective privado episódico en ‘La caja 507′, de Enrique Urbizu. Pero si alguien puede hablar del sentimiento de personaje, ese es mi vecino Luis San Juan. A su alter ego, Luisito, lo lanzó a las letras su amigo Antonio Soler y después este personaje ha pasado de un escritor a otro. Entre ellos, Garriga Vela, mi creador de papel. Sobre Luisito San Juan se ha llegado a hacer un congreso y todo. Cuando me lo encuentre en el ascensor o en el garage le preguntaré si, como dice el editor Mario Muchnick, «lo peor no son los autores».