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PELICULERO
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Francisco Griñán | 19-09-2006 | 14:18

Por FRANCISCO GRIÑÁN. Podría ser un divertido John
Silver con tirantes en ‘La isla del tesoro’. O un Otello en una
adaptación de Shakespeare. O un noble excéntrico para su amigo Luis
García Berlanga en la que podría ser cuarta parte de ‘La escopeta
nacional’. Pero no. Luis Mamerto López-Tapia huyó de la cámara para
ponerse detrás de ella e interpretar todos los papeles: director,
productor, guionista, montador, descubridor de talentos… Bueno,
también hizo una vez de actor. Fue en un corto que dirigió él mismo,
‘Tanata’ (1974), y que fue seleccionado en el Festival
de Cannes. «Es el único certamen de cine que hay en el mundo. Allí se
ven películas, pero sobre todo se hacen negocios y fiestas en las
villas, que es el verdadero festival y que nunca se cuenta», confiesa
con su voz a medio volumen que siempre parece que te va hacer una
confidencia. Y López-Tapia sabe de festivales. No en vano creó a
finales de los sesenta el festival andaluz con mayor resonancia
internacional y el más controvertido políticamente del tardofranquismo:
la Semana del Cine de Autor de Benalmádena. En el hotel Meliá, sede de
las proyecciones, Luis Mamerto capeó como pudo a la policía durante el
encierro que capitaneo el director Ricardo Franco. El origen de aquel
altercado se originó cuando el cineasta subió al escenario a recoger un
premio de la primera edición y levantó el puño ‘rojo’, que fue
contestado desde el patio de butacas por Fernando Méndez-Leite con un
‘Cara al sol’. Y se montó el belén.
Este suceso no fue el único
capítulo espinoso que rodeó al cineasta en aquella época. Se acaban de
cumplir 35 años del estreno de ‘El hombre oculto’ (1971), un filme,
producido, ideado y coescrito por Luis Mamerto, y que llevaba a la
pantalla la historia del ‘Topo de Mijas’, Manuel Cortés Quero, último
alcalde republicano de la localidad, que permaneció oculto durante
treinta años en una alacena de su casa para no ser fusilado por el
régimen. Una cinta valiente para aquel 1971 que reunió a un equipo de
jóvenes inquietos en los títulos de crédito: el director Alfonso
Ungría, los guionistas Emilio Martínez Lázaro y Augusto M. Torres, el
colaborador Manuel Pérez Estremera (actual director de TVE) y los
actores Luis Ciges y Mario Gas. Por si fuera poco, ‘El hombre oculto’
también es una película clave para una de las pocas estrellas que tiene
el reparto nacional, Carmen Maura, entonces pareja de López-Tapia y que
debutó en el largometraje con esta película. «La muerte de Carrero
Blanco nos sorprendió desayunando. Esa será una de las escenas del
nuevo documental que he escrito y en el que se narra el camino inverso
entre la agonía del franquismo y el nacimiento de la carrera de la
Maura», explica el inquieto cineasta, que también es autor de ‘Picasso.
Ocho historias de amor’ (1992).
No es su único proyecto. Mientras un
marcapasos le ha marcado las horas, ha terminado el guión de un
documental sobre la relación de los cineastas Luis Buñuel y Luis
Alcoriza, y estrenará próximamente en Madrid su último trabajo sobre la
vida del director de producción Eduardo García Maroto, ‘Memorias de un
peliculero’, lo que le permitirá aspirar a las candidaturas a los Goya.
Un premio que bien merece toda una carrera.