Diario Sur

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UN DOCUMENTAL RESCATA EL NAUFRAGIO DE LA GNEISENAU
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Francisco Griñán | 27-03-2012 | 16:23

El cineasta Jaime Noguera estrena esta historia cargada de leyendas que desembocó en la construcción de ‘El Puente de los Alemanes’ a principios del siglo XX

El barco alemán Gneisenau, en la bahía de Málaga

Poner un pie sobre la pasarela es suficiente para sentir que se está atravesando la historia aunque uno solo vaya de paseo hacia el centro. No hay malagueño que no haya escuchado el relato del origen del Puente de los Alemanes y su relación con el naufragio del barco alemán Gneisenau, una memoria que ha pasado de padres a hijos durante generaciones. Jaime Noguera es uno de esos herederos. Aunque en su caso, por partida doble: como transeúnte del puente donado en agradecimiento a Málaga por el káiser Guillermo II y como bisnieto de uno de los malagueños que ayudaron a salvar a los marineros del hundimiento. Un legado que ha convertido en un documental que no solo reflota aquel barco del fondo de la bahía del tiempo, sino que rompe con algunos de los mitos de aquel suceso.
«La película no es solo una reconstrucción histórica sino una investigación que destierra falsas creencias como que el barco era en realidad una corbeta y no una fragata, o que el naufragio fue un error del capitán del Gneisenau», adelanta Noguera que, un siglo después de aquel fatal día de diciembre de 1900, hace el papel de abogado defensor y explica que «el informe de la marina alemana dice que hubo un fallo de comunicación entre la sala de máquinas y el puente de mando». «Además se dice que avisaron al barco del temporal que se avecinaba, pero en los telegramas entre la Comandancia de Marina y la fragata no hubo ninguna información al respecto», apuntilla el cineasta, que buscó imágenes de la tripulación –perecieron unos cuarenta– para «poner rostro a la tragedia».
Rodada en Málaga y en las ciudades alemanas de Hamburgo, Kiel, Flensburg y Wilhemshaven, ‘El puente de los alemanes’ ha tardado cuatro años en salir a flote desde que comenzó a rodarse en 2008. Un largo periodo, abundante material documental inédito y numerosas horas de grabación que dan para un largometraje –ese es el proyecto–, pero que tiene como primera entrega un corto documental, que se estrenará el próximo viernes en el Centro Cultural Provincial de la Diputación (20.30 horas). Un primer metraje que ha sido posible gracias al empeño del propio Noriega y el apoyo de otras dos productoras andaluzas, J&K Un sin vivir y Latitud Media. Por el camino se ganaron también el apoyo de instituciones locales y alemanas, aunque algunas solo aportaron la complicidad. «Tenemos una carta de la presidenta Angela Merkel dándonos su apoyo Ilustración de un joven Picasso que dibujo el barco naufragado durante una visita a Málaga en 1901moral, aunque hubiésemos preferido también algunos euros», confiesa Noguera con humor.
El documental está dedicado a la memoria del que fue periodista de SUR Julián Sesmero, que es uno de los entrevistados en el filme, junto a descendientes de los marineros e investigadores. Así, el filme rescata, a través de ilustraciones de Carlos Lamani, a un joven Picasso que, durante una visita a Málaga en 1901, retrató el barco hundido en el puerto.
Por su parte, la historiadora Mari Pepa Lara rompe con otro de los mitos del naufragio ya que, aunque se ha repetido que murieron hasta una decena de malagueños al intentar salvar a la tripulación alemana, lo cierto es que no existen registros de paisanos fallecidos por ahogamiento. «Eso no invalida el valor de aquellos hombres y alguna mujer, como Elena León, que arriesgaron sus vidas por salvar a los alemanes y acogieron en sus casas a los supervivientes», señala Noguera que ve esta historia como un puente al momento actual: «Estamos en una crisis atroz, tan mala como la que atravesaba Málaga en 1900 y la historia del Gneisenau y del Puente de los Alemanes es la mejor prueba de que los malagueños han sabido afrontar los retos más difíciles y salir airosos».