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Juego de Tronos, juego de tontos
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Francisco Griñán | 04-06-2014 | 10:44

 

La monarquía se las trae. Don Juan Carlos pide el cambio y su hijo, Felipe, ya tiene número a la espalda, el VI, y dispuesto a cambiar el banquillo por el trono. Ese que va a tomar con naturalidad. Nada que ver con el de ‘Juego de tronos’. ¡Qué final el del capítulo del lunes en Canal Plus! No, no voy hacer ‘spoiler’ que para eso ya está Twitter. Además, este mismo episodio se proyecta el viernes en Screen TV, el nuevo certamen de series internacionales que hoy se inaugura en el Albéniz. Debería haberme esperado para verlo en gran pantalla, pero el lunes, con tanto rey, tanto rey, no pude resistirme y coroné el día con las taquicárdicas intrigas de los siete reinos.

Por aquí no solo tendremos un esperanzador cambio de rey, sino que además su majestad HBO se plantea filmar la próxima temporada de ‘Juego de Tronos’ en Andalucía y, si puede ser, en Málaga. Republicanos, monárquicos y tronistas esperan la decisión de la cadena norteamericana que está estudiando la dote. Sí, las facilidades que les ofrecemos para rodar: escenarios idóneos, equipo técnico experto, un aeropuerto internacional… ¿Por qué lo dudan? Pues porque España no ofrece beneficios fiscales a estas producciones. Nos hemos hartado de criticar al cine español por las subvenciones y poniendo como ejemplo a los americanos, pero ahora llega una todopoderosa cadena estadounidense y lo primero que pide son ayudas.  
Hace unas semanas vi un bodrio de Kevin Costner en el que sale París en todo momento. El fin de semana me tragué a Tom Cruise volviendo una y otra vez a Londres para salvar el mundo. Y en ‘Juego de Tronos’ aparecen escenarios de Irlanda del Norte, Croacia o Islandia convertidos en reinos de Poniente. Todas esas superproducciones se han rodado allí porque necesitaban esos escenarios y porque les ofrecían exenciones fiscales. Las mismas que existen en EE UU, ese supuesto paradigma del liberalismo en el cine.
El rodaje de ‘Juego de Tronos’ no solo alimentaría la industria audiovisual local, sino que después dispararía las visitas turísticas. España ya estuvo a punto de recibir esta serie hace dos años, pero Croacia y sus exenciones nos arrebatataron la filmación. Ahora han vuelto y seguimos sin esos beneficios fiscales. Todavía no nos hemos enterado que esas ayudas son una inversión muy rentable. Pero aquí nos va más el juego de tontos.