Diario Sur

img
Etiquetas de los Posts ‘

cine

MENTIRAS Y GORDAS
Francisco Griñán 19-07-2012 | 8:36 | 0

Le tomo prestado el título a la película de la exministra de Cultura Ángeles González Sinde para hablar del gobierno. Aunque ahora que la mento -que no lamento, aunque algunas de sus decisiones fueran (des)acertadas- es paradójico que la cineasta reciclada en política fuera la protagonista absoluta de las más encendidas descalificaciones durante su mandato mientras su sucesor, José Ignacio Wert, no logra batir esa plusmarca de impopularidad pese a sus esfuerzos. No sé si en ello tiene que ver que la exministra era mujer, se dedicaba al cine español -que goza de tan mala prensa- y era una intrusa en política o una explosiva fusión de esta trilogía.
Pero vamos a las mentiras y gordas. Como esa del presidente Rajoy que aseguró hace un mes en el Congreso que el rescate era «un préstamo a la banca que pagará la banca». Unos cuantos viajes por el mundo después, el mesías y sus trece apóstoles arman el belén al eliminar la paga de Navidad a los funcionarios y se escudan en la parábola del IVA y los peces para hacer realidad el milagro español, es decir, el milagro de salvar la banca con dinero del contribuyente.
Uno de los sectores que más peces aportará es el cultural. Su IVA se dispara en trece puntos (del 8 al 21%) y castiga especialmente industrias estratégicas como el teatro, los conciertos, el cine o el arte. En círculos culturales, el ministro Montoro no goza precisamente de amistades e incluso se cuenta que no perdona al cine español aquellos premios Goya del ‘No a la guerra’. Pero personalizar esto en el responsable de Hacienda es un error. La desproporción del aumento del IVA artístico responde a un desprecio de todo el Gobierno a la cultura en general.
Para contrarrestar las protestas, los concejales afines se han lanzado con inusitado entusiamo solidario a quitarse la paga de Navidad y el Gobierno se ha puesto a dar coba a los represaliados por las medidas. Alguno se ha pasado de frenada, como Wert, el ministro púgil, que para disimular que somos el I+D+i de Europa en desempleo ha optado por eso, por innovar, y decir que «la ‘fuga de cerebros’ no es un fenómeno negativo». La verdad es que Wert es un talento desaprovechado y merecería la pena que se fugara. Como el resto del Consejo de (Minis)tros.
Artículo publicado en la edición impresa de SUR el 18 de julio de 2012

Ver Post >
La coartada de la Junta para abandonar el Festival de Málaga-Cine Español
Francisco Griñán 07-11-2011 | 10:15 | 0

Está siendo un otoño caliente para el Festival de Málaga-Cine Español. Después de un octubre rojo en el que el certamen que dirige Carmelo Romero cerró en los juzgados las cuentas pendientes con el anterior equipo directivo de colaboradores y, lo más importante, garantizó su continuidad con la aportación extraordinaria de dos millones de euros por parte del Ayuntamiento de Málaga para saldar su deuda acumulada durante varios años, el festival se disponía a encarar la programación de su próxima edición, la decimoquinta, pero un nuevo torpedo le ha explotado en los despachos: la Junta de Andalucía se desmarca del festival y retirá de los presupuestos su aportación al que es, sin género de dudas, el certamen cinematográfico más importante de Andalucía. Una decisión que, para evitar susceptibilidades, también afecta al Festival de Cine Europeo de Sevilla, que se está celebrando estos días.

Festival de Málaga-Cine EspañolLa medida adoptada por Cultura es un reflejo más del mal estado de las finanzas de las administraciones y, especialmente, de las autonomías. El departamento que dirige Paulino Plata se ha visto obligado a “priorizar” sus inversiones y los principales festivales de cine de Andalucía no entran en su agenda. Y es aquí donde la argumentación económica -que la ciudadanía entiende e incluso exige en estos tiempos- muestra sus contradicciones. Para empezar, la relación del Festival de Málaga y la Consejería de Cultura arrastra una cronología llena de desencuentros. El Gobierno andaluz necesitó ocho años para darse cuenta de que el certamen malagueño era un proyecto en el que el logotipo de la Junta no podía permanecer al margen. Finalmente, en 2005, la Consejería de Cultura entró en la financiación del certamen de cine español con una aportación de 180.000 euros -la misma que destinaba para los otros dos festivales protagonistas de la comunidad: Sevilla y Huelva-. Pero la crisis hizo que esa cifra fuera descendiendo. En 2010,  la aportación se rebajó a 143.000 euros y el año pasado iba por cien mil, aunque como ha reconocido la propia consejería no han llegado a hacer ese abono al Festival de Málaga y lo han incluido de nuevo en los presupuestos de 2012, pero como saldo de la cuenta pendiente de 2011.

Lo que no se contempla para el próximo año son aportaciones nuevas para los festivales de Málaga y de Sevilla. Los argumentos a favor y en contra de la decisión son iguales de potentes y convincentes. Necesidad de “ahorrar”, por el lado de la Junta, versus generación de riqueza y promoción de Andalucía, por el lado de estos festivales que se quedan huérfanos del patrocinio autonómico. ¿Se imaginan que el Festival de San Sebastián se quedará sin la protección del Gobierno vasco, la Seminci de Valladolid sin la presencia institucional de la Junta de Castilla y León en su cartelería o el Festival de Sitges sin el amparo de la Generalitat de Cataluña? Estos certámenes también se han enfrentado a recortes pero no sólo no han sido cuestionados, sino que además -empezando por el mismísimo Festival de Donosti- han copiado sin disimulo el modelo del Festival de Málaga y han introducido más contenido de cine español con el objetivo de ganar público y notoriedad en los medios de comunicación.

Inversamente a esta tendencia, la Consejería de Cultura abandona al Festival de Málaga-Cine Español sin entender ni atender su repercusión e importancia para Andalucía. Lejos de mantenerse estratégicamente en el certamen con un nuevo recorte e intentar compensar la reducción de dinero con un mayor fomento de la presencia del cine hecho en Andalucía en el principal escaparate de la industria nacional, el ejecutivo autonómico alega motivos económicos para dar el portazo. Una argumentación que, paradójicamente, solo vale para dos de los tres grandes festivales andaluces, ya que Cultura mantiene su aportación al Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. En este caso sí mantiene su vinculación -forma parte de su patronato-, aunque con una lógica pero importante bajada financiera (37.500 euros para 2012).

La actuación de la Junta de Andalucía en el Festival de Huelva contradice la coartada económica esgrimida para su salida de Málaga y Sevilla y muestra que, en el fondo de esta cuestión, planea una posición política, de siglas políticas. El criterio cultural brilla por su ausencia y debilita además un certamen -en el caso del de cine español- que se ha convertido en estos catorce años en el principal evento cinematográfico de la comunidad y en destino de la industria del cine español que, por una semana, traslada su capital a Andalucía. Si esta realidad no convence al Gobierno autonómico de la rentabilidad de su inversión en el Festival de Málaga-Cine Español, ¿por qué va a atender el Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales la reivindicación de una mayor implicación del Ministerio de Cultura en el certamen?

Por cierto, la misma argumentación que vale para la Junta de Andalucía se puede aplicar para la Diputación de Málaga, que hace un par de años también dejó de colaborar financieramente con el Festival de Málaga. No sería mal momento para que se revisaran esas alianzas provinciales, autonómicas y estatales y que, bajo las actuales circunstancias económicas, se protegiera un festival cuyo modelo está siendo ‘retuiteado’ por el resto de certámenes nacionales. Están a tiempo de remediar el guión de una mala película.

Ver Post >
LAS ESTACIONES PERDIDAS DEL CINE MUDO
Francisco Griñán 11-12-2009 | 6:33 | 0

Este post es para agradecer los mensajes que he recibido en las últimas semanas por la reciente publicación del libro ‘Las estaciones perdidas del cine mudo en Málaga’, que retrata y rescata más de una treintena de películas desconocidas u olvidadas rodadas en Andalucía y en España en las primeras décadas del siglo XX.
Además, he recibido correos y llamadas de numerosas personas interesadas en conseguir el libro.
‘Las estaciones perdidas…’ se puede conseguir en librerías o bien a través de Internet con Proteo , Rayuela o librería Cámara .
El libro ha tenido un gran eco en prensa por lo que si queréis leer estas reseñas aquí os dejo algunos artículos. Lo dicho, gracias por las adhesiones.

Ver Post >
‘Todos estamos invitados’, la crítica
Francisco Griñán 05-04-2008 | 6:21 | 0

Nacionalidad: España. Año: 2008 Duración: 95 min. Director: Manuel Gutiérrez Aragón. Intérpretes: Óscar Jaenada, José Coronado, Vanessa Incontrada, Iñaki Miramóny Adolfo Fernández.
Sinopsis: El joven Josu resulta herido al intentar saltarse un control de la guardia civil después de haber incendiado un camión. Tras un accidente en la huida, pierde la memoria, por lo que es llevado a un hospital penitenciario.

Lo más inquietante de ‘Todos estamos invitados’ es que no es ficción. Es una película, pero cuenta mucha verdad. La verdad de los amenazados de ETA, que tienen que luchar contra el miedo y la incomprensión social. Pocos se libran de la mirada crítica del cineasta Manuel Gutiérrez Aragón en este filme. Ni la policía que recomienda a las víctimas que lo mejor es que se callen; ni la iglesia que da cobijo a la ideas violentas a pesar del ‘no matarás’; ni la sociedad vasca que mira para otro lado y sólo alienta a las víctimas cuando están en privado; ni a nosotros mismos al interrogarnos qué haríamos y qué hacemos.

Todos estamos invitados’ es una película valiente y necesaria, que no habla de ETA sino de sus víctimas cotidianas y del estado de terror y cobardía social que se ha convertido en el principal aval de subsistencia del mundo ‘abertzale’. El cine español ya ha tratado la violencia etarra con anterioridad, aunque nunca había reflejado con tanto protagonismo y crudeza la vida de los amenazados en el seno de una sociedad opulenta que se muestra en pantalla a través de la gastronomía. Y lo triste es que el cineasta no exagera. Su mirada es tan afilada y sutil como la propia intimidación sistemática que sufren los que se atreven a alzar la voz contra los asesinos.

Viendo el filme, uno tiene la sensación de que los personajes –sobresale la novia de la víctima encarnada por la italiana de origen español Vanessa Incontrada– superan al propio filme y los convencionalismos de ‘thriller’ que sostienen su trama. Gutiérrez Aragón pone oficio y compromiso en esta honesta película que, no obstante, (re)utiliza clichés de género. Y además está rematada por un largo epílogo bastante irreal que poco tiene que ver con el tono del resto del filme.

Ver Post >