Diario Sur

img
Etiquetas de los Posts ‘

huelva

La coartada de la Junta para abandonar el Festival de Málaga-Cine Español
Francisco Griñán 07-11-2011 | 10:15 | 0

Está siendo un otoño caliente para el Festival de Málaga-Cine Español. Después de un octubre rojo en el que el certamen que dirige Carmelo Romero cerró en los juzgados las cuentas pendientes con el anterior equipo directivo de colaboradores y, lo más importante, garantizó su continuidad con la aportación extraordinaria de dos millones de euros por parte del Ayuntamiento de Málaga para saldar su deuda acumulada durante varios años, el festival se disponía a encarar la programación de su próxima edición, la decimoquinta, pero un nuevo torpedo le ha explotado en los despachos: la Junta de Andalucía se desmarca del festival y retirá de los presupuestos su aportación al que es, sin género de dudas, el certamen cinematográfico más importante de Andalucía. Una decisión que, para evitar susceptibilidades, también afecta al Festival de Cine Europeo de Sevilla, que se está celebrando estos días.

Festival de Málaga-Cine EspañolLa medida adoptada por Cultura es un reflejo más del mal estado de las finanzas de las administraciones y, especialmente, de las autonomías. El departamento que dirige Paulino Plata se ha visto obligado a “priorizar” sus inversiones y los principales festivales de cine de Andalucía no entran en su agenda. Y es aquí donde la argumentación económica -que la ciudadanía entiende e incluso exige en estos tiempos- muestra sus contradicciones. Para empezar, la relación del Festival de Málaga y la Consejería de Cultura arrastra una cronología llena de desencuentros. El Gobierno andaluz necesitó ocho años para darse cuenta de que el certamen malagueño era un proyecto en el que el logotipo de la Junta no podía permanecer al margen. Finalmente, en 2005, la Consejería de Cultura entró en la financiación del certamen de cine español con una aportación de 180.000 euros -la misma que destinaba para los otros dos festivales protagonistas de la comunidad: Sevilla y Huelva-. Pero la crisis hizo que esa cifra fuera descendiendo. En 2010,  la aportación se rebajó a 143.000 euros y el año pasado iba por cien mil, aunque como ha reconocido la propia consejería no han llegado a hacer ese abono al Festival de Málaga y lo han incluido de nuevo en los presupuestos de 2012, pero como saldo de la cuenta pendiente de 2011.

Lo que no se contempla para el próximo año son aportaciones nuevas para los festivales de Málaga y de Sevilla. Los argumentos a favor y en contra de la decisión son iguales de potentes y convincentes. Necesidad de “ahorrar”, por el lado de la Junta, versus generación de riqueza y promoción de Andalucía, por el lado de estos festivales que se quedan huérfanos del patrocinio autonómico. ¿Se imaginan que el Festival de San Sebastián se quedará sin la protección del Gobierno vasco, la Seminci de Valladolid sin la presencia institucional de la Junta de Castilla y León en su cartelería o el Festival de Sitges sin el amparo de la Generalitat de Cataluña? Estos certámenes también se han enfrentado a recortes pero no sólo no han sido cuestionados, sino que además -empezando por el mismísimo Festival de Donosti- han copiado sin disimulo el modelo del Festival de Málaga y han introducido más contenido de cine español con el objetivo de ganar público y notoriedad en los medios de comunicación.

Inversamente a esta tendencia, la Consejería de Cultura abandona al Festival de Málaga-Cine Español sin entender ni atender su repercusión e importancia para Andalucía. Lejos de mantenerse estratégicamente en el certamen con un nuevo recorte e intentar compensar la reducción de dinero con un mayor fomento de la presencia del cine hecho en Andalucía en el principal escaparate de la industria nacional, el ejecutivo autonómico alega motivos económicos para dar el portazo. Una argumentación que, paradójicamente, solo vale para dos de los tres grandes festivales andaluces, ya que Cultura mantiene su aportación al Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. En este caso sí mantiene su vinculación -forma parte de su patronato-, aunque con una lógica pero importante bajada financiera (37.500 euros para 2012).

La actuación de la Junta de Andalucía en el Festival de Huelva contradice la coartada económica esgrimida para su salida de Málaga y Sevilla y muestra que, en el fondo de esta cuestión, planea una posición política, de siglas políticas. El criterio cultural brilla por su ausencia y debilita además un certamen -en el caso del de cine español- que se ha convertido en estos catorce años en el principal evento cinematográfico de la comunidad y en destino de la industria del cine español que, por una semana, traslada su capital a Andalucía. Si esta realidad no convence al Gobierno autonómico de la rentabilidad de su inversión en el Festival de Málaga-Cine Español, ¿por qué va a atender el Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales la reivindicación de una mayor implicación del Ministerio de Cultura en el certamen?

Por cierto, la misma argumentación que vale para la Junta de Andalucía se puede aplicar para la Diputación de Málaga, que hace un par de años también dejó de colaborar financieramente con el Festival de Málaga. No sería mal momento para que se revisaran esas alianzas provinciales, autonómicas y estatales y que, bajo las actuales circunstancias económicas, se protegiera un festival cuyo modelo está siendo ‘retuiteado’ por el resto de certámenes nacionales. Están a tiempo de remediar el guión de una mala película.

Ver Post >