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Autor: ignaciolillo
La verdad sobre la autonomía de mi moto eléctrica
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IgnacioLillo | 24-10-2014 | 12:41| 0

Hace unos días, como iba con tiempo y ganas de aventura me propuse comprobar cuál era la autonomía real de mi pequeña moto eléctrica. El fabricante/importador, EMO, habla de hasta 30 kilómetros de recorrido tras una recarga completa, aunque en función de la velocidad, la incidencia de rampas y el peso del conductor, entre otros factores.

Así que, después de haberla tenido cargando toda la noche, y tras cubrir una rueda de prensa en el Ayuntamiento, me propuse un recorrido tal que, a ojo, me diera la opción de ir y volver a casa.

El viaje empezó en la calle Fernando el Católico, donde vivo, y tras la mencionada escala en la Casona del Parque seguí, a velocidad suave, hasta la sede de la Diputación. Hasta aquí, sin problemas.

Como veía que todavía podía tirar un poco más (siempre a ojo, porque mi Moskito es tan primitiva que no tiene ni indicador de nivel de la batería, ni mucho menos reserva) pues me armé de valor y seguí hasta Sacaba Beach, al final de la calle Pacífico, que es la foto que abre el post.

El camino de vuelta lo hice igualmente a un ritmo suave, sin llevar el puño al máximo, y casi, casi, pude cumplir la etapa completa. La batería se agotó cuando estaba atravesando la calle Victoria, por lo que me tocó empujarle el último trecho hasta la parte alta de Fernando el Católico.

Conclusión: la autonomía total del ciclomotor eléctrico, conforme a esta prueba, es de unos 16 kilómetros, muy lejos de los “hasta 30 kilómetros” que propone el fabricante. Vamos, la mitad.

PD: Para no asustar a nadie que esté pensando en comprar una moto eléctrica diré que este ensayo vale sólo para la mía, que es un modelo muy antiguo, de la gama más económica que había entonces, y francamente limitada en potencia y autonomía. Actualmente, las que hay en el mercado, y lo digo por experiencia propia, tras haber probado tres de los últimos modelos, tienen autonomías reales superiores a los 60-80 kilómetros, velocidades que rondan los 100 km/h y características idénticas e incluso superiores a las motos de gasolina.

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Gato por liebre
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IgnacioLillo | 08-10-2014 | 5:13| 0

No, si al final va a ser verdad. Toda la vida echándole la culpa de la vomitona después de una juerga toledana, bajo la mirada descreída de una madre (o esposa) con más mundo que tú copas en lo alto. Toda la vida pensando que era una mentirijilla inocente, para evitar el trance de verbalizar la confesión etílica de sobra conocida por ambas partes, abrazado al confesionario de porcelana blanca de las grandes noches malagueñas. Y resulta que en realidad sí que podía ser el kebab, engullido a las cinco de la mañana, cuando el alcohol y la música le dictan al cuerpo que coma lo que sea que se venda a esas horas en el Centro.

La OCU ha analizado en el laboratorio 25 de estos populares platos comprados en establecimientos de comida rápida y non-stop. En 24 de las 25 muestras, la organización, auténtico Pepito grillo del consumo y del comercio español, ha detectado distintas proporciones de carne de otras especies en los envoltorios de pita fina que debían contener ternera. Sólo uno de los locales sirvió un kebab de vacuno que no estaba mezclado con carne de pollo, de pavo… y hasta ¡de caballo! Sí señores, lo del gato por liebre no era un refrán. Sin saberlo, nos ponen ciegos de equino y de partes inconfesables, debidamente machadas, del resto de los animales que supuestamente compramos, y a las que sería una osadía denominar carne.

Tirando un poco de estudios anteriores, resulta que las guarrerías con la comida no son sólo cosa de niños, pues los adultos las practican incluso con permiso europeo. En algunas pizzas precocinadas se ahorran el queso, que es el ingrediente más caro, y lo cambian por un sucedáneo innombrable. Y nadie que tenga una huertecita comprende cómo su lechuga tiene que mantenerla en agua, con las raíces, para que no se ponga mustia en cuestión de minutos; mientras que la del súper aguanta semanas en la nevera, verde que te quiero verde.

Ante esta cruda realidad, a los ciudadanos de a pie, aficionados como somos a comer todos los días, sólo nos queda apostar por los mercados de siempre y por los puestos de confianza, donde se ve cómo era el bicho antes de hacerlo filetes; con un menú tradicional de ingredientes primarios, de los que en Málaga, precisamente, tenemos los mejores. Para que, en la medida de lo posible, la paella lleve más liebre que gato.

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Conclusiones del estudio sobre los ficus de la Alameda
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IgnacioLillo | 19-09-2014 | 7:46| 0

Y aquí tenéis las conclusiones de aquel estudio, tal y como se publicó el 21 de febrero de 2010.

El metro ya tiene plan para la Alameda Principal

El paso de las obras por el lateral norte de esta vía es el que entraña menos riesgos para los ficus centenarios

(21/02/2010)


MÁLAGA. La caída de un ficus centenario de los que conforman la bóveda vegetal de la Alameda Principal, a causa de las fuertes lluvias, ha dado la voz de alarma sobre el estado en que se encuentran estos ejemplares. Máxime cuando a partir de finales de este año tendrán que convivir con las obras del metro. SUR ha tenido acceso al estudio que la consultora Tecnoma comenzó a elaborar hace ahora un año por encargo de la Consejería de Obras Públicas para conocer el estado de salud de la vegetación del Salón de Málaga, un informe que cobra máxima actualidad ante los recientes acontecimientos y por la cercanía del arranque de los tajos. Según este estudio -que ya está en manos del Ayuntamiento- la opción más idónea para el trazado del subterráneo es que discurra por el lateral norte, el más cercano al mercado de Atarazanas.
Entre las razones técnicas que apoyan esta opción está el menor impacto para el tráfico y actividades sociales como la Semana Santa. Al tiempo, los técnicos insisten en que un factor determinante ha sido, precisamente, el hecho de que en esta zona la incidencia para los ficus es mucho menor, pues sólo en un caso -el primer ejemplar de la fila, el más cercano al puente de Tetuán- habrá que tomar precauciones especiales para evitar su deterioro.
Aunque esta perspectiva es optimista, el estudio aporta datos preocupantes sobre la situación de esta emblemática arboleda. Está compuesta por 52 ejemplares, de los que 23 son grandes ficus microcarpa (laurel de Indias) de unos 150 años de edad (había 24 pero uno se cayó esta semana y está pendiente de reposición). Este dato los sitúa como los más viejos de la ciudad y entre los más ancianos de España. Los más destacados tienen alturas de hasta 26 metros y un diámetro de copa de 32.
De ellos, cuatro están «en franca decadencia», cita textualmente el documento. «Tienen escasa vitalidad y pudriciones importantes. El pronóstico a corto plazo es malo, independientemente de la ejecución de la obra del metro». Se suma un quinto que tiene una rama muy dañada y con peligro de rotura.
No están mucho mejor otros dos ficus jóvenes, que han sufrido descalces y roturas y su estabilidad «está comprometida». Aunque la peor situación se da en los siete plátanos de sombra que quedan, de los que uno está muerto y el resto están decrépitos, afectados por plagas y enfermedades y con defectos estructurales.
En los grandes ficus los expertos han establecido una distancia mínima de anclaje y una pérdida máxima de raíces, según el estado de cada uno. Son admisibles mermas de entre el 30% y el 40%, lo que conlleva distancias hasta la pantalla de entre cinco y siete metros. La construcción con muros pantalla por la calzada norte se considera la segunda mejor opción, mientras que la más beneficiosa para los árboles sería la de usar tuneladora, que se ha descartado por la inestabilidad de los terrenos. Con esta fórmula el eje estaría cortado al tráfico y sin posibilidad de uso durante más tiempo.
El escenario en el lateral norte cuando empiecen los tajos será este: desde la fachada de los edificios en los que se ubica, por ejemplo, la bodega Casa de Guardia o la propia sede de la Delegación de Gobierno de la Junta quedará un pasillo de tres metros de ancho hasta la valla de obra. A partir de este punto, diez metros de tajo, y luego entre cinco y nueve metros hasta los troncos.
Pérdida de raíces
Para los trece grandes ficus de la alineación norte se ha estimado una pérdida de raíces de entre el 18% y el 37% (este porcentaje se da sólo en un caso sobre el que habrá que tener un especial cuidado), con una media del 25% que los botánicos consideran admisible. Con todo, el informe advierte de que la obra interferirá sobre dos ejemplares con un grado de vitalidad baja y otros dos de nivel medio-bajo. Sólo uno está en condiciones óptimas de desarrollo.
Desde esta óptica, los responsables del proyecto ven en el metro una oportunidad y no una amenaza. Las micropantallas de hormigón actuarán como una especie de macetero que sustentará las raíces. A la vez, toda la superficie desde la losa de cubierta hasta la superficie se rellenará con gravas y tierra vegetal para permitir el desarrollo de las plantas. «La Alameda está enferma. Ya ha ocurrido una vez y hay más árboles que se pueden caer en cualquier momento», asegura un experto cercano al proyecto, para quien la salida del tráfico de la Alameda durante más de un año sería el mejor momento para intervenir.
Antes de llegar a esta conclusión la consultora analizó también la posibilidad de que el pasillo subterráneo discurriera por el eje central de la avenida. De hacerlo así se pondría en peligro a tres de los árboles (dos de ellos catalogados como de vitalidad baja), en lugar de uno como se prevé con la solución norte. A ello habría que añadir los problemas para el tráfico y durante la celebración de los desfiles procesionales.
Preguntado por estos aspectos, el director de la Oficina del Metro, Enrique Salvo, coincidió con los técnicos en la oportunidad que se abre: «Es el momento de recapacitar, de reflexionar sobre el futuro de la Alameda y de los árboles». A su juicio, se debe abrir el debate para retirar el tráfico y devolver al salón el concepto paisajístico y botánico de paseo. «Va a estar un año cerrada al tráfico, ahora el Ayuntamiento lo tiene más fácil que nunca».
Sobre la posibilidad de que las obras afecten a los ficus, cree que será más beneficioso que perjudicial, porque estabilizará las raíces y aportará tierra de alta calidad. Al tiempo, en su condición de biólogo, considera que tras la caída de un ejemplar el pasado martes es el momento de planificar su futuro: «Hay que pensar en reponer poco a poco los que están peor por otros más jóvenes, porque son seres vivos que, como cualquier otro, nacen y mueren».

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Análisis del estado de salud de los ficus de la Alameda
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IgnacioLillo | 19-09-2014 | 7:39| 0

Por petición popular, aquí recupero el reportaje que publiqué el 25 de febrero de 2009 sobre los análisis del estado de salud de los ficus de la Alameda Principal, que realizó la consultora Tecnoma.

El metro echa raíces

Los ficus centenarios de la Alameda Principal se enfrentan a pruebas con
sistemas de última tecnología que determinarán la ubicación y la profundidad
de los futuros túneles del suburbano a su paso por el Centro

IGNACIO LILLO MÁLAGA

(25/02/2009)


Un grupo de estudiantes Erasmus que acaba de terminar la fiesta y espera el autobús y los pocos turismos que cruzan la avenida a la una de la madrugada son los únicos testigos de lo que está ocurriendo alrededor de uno de los ficus centenarios, cerca de la parada de taxis de la Alameda. Una decena de técnicos se agolpa frente a su tronco irregular.
Uno de los profesionales, un joven británico, empuja un carrito de ruedas que en realidad es una avanzada herramienta de medición subterránea. Tan avanzada, que la máquina ha llegado desde Reino Unido y los datos obtenidos se procesarán en Estados Unidos.
Sobre el tronco se ha colocado un anillo de sensores. Golpean con cuidado la corteza con un pequeño martillo. Mientras, otra investigadora esgrime una especie de taladro que introduce una broca de pocos milímetros en el tronco.
La Consejería de Obras Públicas de la Junta ha previsto todo un despliegue humano y técnico para preservar los árboles centenarios ante la próxima construcción de los túneles del metro en el Centro.
La Alameda está poblada por 47 árboles. De éstos, 41 son ficus microcarpa. Aunque se analizará el estado de todos ellos, el principal foco de interés lo constituyen los 23 que están considerados de gran porte, y que, según los estudios preliminares elaborados por Tecnoma, filial del Grupo Typsa que está encargada de los trabajos, tienen una antigüedad de unos 130 años.
La redacción del proyecto constructivo del suburbano entre el río Guadalmedina y La Malagueta, esto es, bajo la Alameda Principal y el Paseo del Parque, está condicionada por la necesidad de preservar las raíces y evitar que se puedan dañar durante las excavaciones.
Ricardo Veroz, ingeniero de Montes de Tecnoma, describe las tres técnicas que integran el trabajo de campo, que se inició el pasado lunes de madrugada, y que permitirá descubrir tanto el estado actual del arbolado como la ubicación real de las raíces en el subsuelo. El experto destaca que son operaciones no invasivas, esto es, que no causan daño al árbol.
La más destacada, por ser pionera en España, se ha llevado a cabo durante la madrugada del lunes y del martes. El llamado “tree radar”, -aparentemente, un carro que va haciendo pasadas a lo largo de la calle y alrededor del árbol- está equipado con dos tipos de antenas: una para localizar raíces de hasta un metro de profundidad y un centímetro de diámetro; y otra, que alcanza hasta cuatro metros bajo tierra. Esta prueba será la clave para valorar el método constructivo más adecuado, la profundidad a la que discurrirá el túnel y el espacio en el que hay que trabajar.

25/02/2009 Página:
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El metro echa raíces

Los ficus centenarios de la Alameda Principal se enfrentan a pruebas con
sistemas de última tecnología que determinarán la ubicación y la profundidad
de los futuros túneles del suburbano a su paso por el Centro

IGNACIO LILLO MÁLAGA


Un grupo de estudiantes Erasmus que acaba de terminar la fiesta y espera el autobús y los pocos turismos que cruzan la avenida a la una de la madrugada son los únicos testigos de lo que está ocurriendo alrededor de uno de los ficus centenarios, cerca de la parada de taxis de la Alameda. Una decena de técnicos se agolpa frente a su tronco irregular.
Uno de los profesionales, un joven británico, empuja un carrito de ruedas que en realidad es una avanzada herramienta de medición subterránea. Tan avanzada, que la máquina ha llegado desde Reino Unido y los datos obtenidos se procesarán en Estados Unidos.
Sobre el tronco se ha colocado un anillo de sensores. Golpean con cuidado la corteza con un pequeño martillo. Mientras, otra investigadora esgrime una especie de taladro que introduce una broca de pocos milímetros en el tronco.
La Consejería de Obras Públicas de la Junta ha previsto todo un despliegue humano y técnico para preservar los árboles centenarios ante la próxima construcción de los túneles del metro en el Centro.
La Alameda está poblada por 47 árboles. De éstos, 41 son ficus microcarpa. Aunque se analizará el estado de todos ellos, el principal foco de interés lo constituyen los 23 que están considerados de gran porte, y que, según los estudios preliminares elaborados por Tecnoma, filial del Grupo Typsa que está encargada de los trabajos, tienen una antigüedad de unos 130 años.
La redacción del proyecto constructivo del suburbano entre el río Guadalmedina y La Malagueta, esto es, bajo la Alameda Principal y el Paseo del Parque, está condicionada por la necesidad de preservar las raíces y evitar que se puedan dañar durante las excavaciones.
Ricardo Veroz, ingeniero de Montes de Tecnoma, describe las tres técnicas que integran el trabajo de campo, que se inició el pasado lunes de madrugada, y que permitirá descubrir tanto el estado actual del arbolado como la ubicación real de las raíces en el subsuelo. El experto destaca que son operaciones no invasivas, esto es, que no causan daño al árbol.
La más destacada, por ser pionera en España, se ha llevado a cabo durante la madrugada del lunes y del martes. El llamado “tree radar”, -aparentemente, un carro que va haciendo pasadas a lo largo de la calle y alrededor del árbol- está equipado con dos tipos de antenas: una para localizar raíces de hasta un metro de profundidad y un centímetro de diámetro; y otra, que alcanza hasta cuatro metros bajo tierra. Esta prueba será la clave para valorar el método constructivo más adecuado, la profundidad a la que discurrirá el túnel y el espacio en el que hay que trabajar.

1. “Tree radar”

Detector de raíces: Un sistema pionero que permite descubrir su ubicación sin necesidad de hacer catas.

2. “Picus” o tomógrafo sónico

Como un escáner: Los sensores dibujan una gráfica donde los colores ponen de relieve el estado de la madera.
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Balance de primavera: 21.93 euros menos de luz
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IgnacioLillo | 30-06-2014 | 12:45| 0

Buenos días amigos, hoy me ha llegado la factura de Endesa. Ya sabéis que, desde que implanté la iluminación LED en la mayor parte de las habitaciones, vengo haciendo un seguimiento público de los resultados obtenidos.

En esta ocasión, estoy orgulloso de poder decir que me he ahorrado, respecto al mismo periodo del año anterior, exactamente 21.93 euros.

Una vez más, y como vengo haciendo desde que puse en marcha el proyecto, solo puedo decir que el LED verdaderamente ahorra energía y, por supuesto, DINERO.

Aquí os dejo mi última factura:

 

Y aquí, el extracto del banco correspondiente a la factura del año 2013

Importe: – 81,75 EUR
Saldo después: xxxx EUR
Observaciones: ENDESA 193635-010516776564
Fecha/hora de imputación: 01/07/2013 16:47
Fecha/hora operación: 01/07/2013 16:29
Fecha valor: 01/07/2013
Código operación: 980 RCBO. ELECTRICIDAD

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