Hace más de 10 años que nos vendieron una Cortina de Humo, el arreglo de la carretera mencionada. Hablamos de pueblos muy pequeños, pueblos que piden a gritos una mejora de las infraestructuras para seguir viviendo, para no morir en el envejecimiento paulatino a los que se ven destinados cruelmente.
Pero estos pueblos quieren vivir, están llenos de vida y de historia, reciente y antigua, de todas las maneras. Pero solo les dan largas por respuestas, presupuestos prorrogados con cambios de destino de las partidas correspondientes, es decir, nada.
Es necesario un cambio en la mentalidad, porque la proporcionalidad no se corresponde con la realidad, porque no podemos repartir por igual, sino por de acuerdo a la calidad que debemos de tener. No podemos tener médico 24 horas en estos pueblos, ni un instituto, ni supermercados, eso se entiende, peor lo que no se puede permitir es que la carretera que los une, los 6 tramos de carreteras, cada una con su nombre, con su cartel, con su nomenclatura, estén en el estado de abandono que se encuentran.
Y mientras el Sr. Pendón, Presidente de la Diputación, de quien depende estas carreteras, está de feria en feria.

