Diario Sur

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Jonah Lomu, el primer rugbier global
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Héctor Barbotta | 18-11-2015 | 13:36

 

La prematura muerte de Jonah Lomu, fallecido en Nueva Zelanda a los 40 años, no marca sólo el adiós a quien es considerado por muchos el mejor jugador de rugby de la historia -como si fuese posible realizar esa elección de una manera más o menos objetiva en un deporte esencialmente colectivo y que ha evolucionado tanto en los últimos 20 o 25 años– sino también de quien fue, eso sí sin duda alguna, el primer jugador de rugby cuya celebridad alcanzó dimensión global.

El impacto que supuso su aparición en los campos en los primeros años noventa fue tan grande que puede decirse que no fue el rugby el que hizo famoso a Lomu, sino que fue Lomu, con su espectacularidad el que contribuyó a que el rugby se difundiera y llegara a rincones hasta entonces impensados.

Con sus 120 kilos lanzados a una velocidad que le permitía cubrir los 100 metros en menos de 11 segundos y la potencia que dejaba en ridículo a defensores fuertes y experimentados, Lomu fue también un adelantado a su tiempo. Demostró algo que se ha hecho costumbre después, con los progresos aportados por el profesionalismo: los gigantes también pueden ser veloces y talentosos.

Todos quienes alguna vez han jugado al rugby están en deuda con este deporte. Pero en el caso de Jonah Lomu posiblemente haya que invertir la ecuación. Quizás sea el rugby el que esté en deuda con él.

 

Sobre el autor Héctor Barbotta
Licenciado en Periodismo por la UMA Máster en Comunicación Política y Empresarial Delegado de SUR en Marbella